El mejor sexo
Esta es una historia real, tan real que me paso a mí en
persona, y fue tan importante que marco un antes y un después en mi vida… tal
vez haya sido porque fue con la persona que más he amado en mi vida…
Todo ocurrió el jueves por la mañana en el plano habitual de
mis mañanas, es decir, me levante tarde, iba tarde al cole., el agua de la ducha
salía helada, se me quemo el desayuno y se me paso el colectivo, o sea… todo me
había salido mal, casi todo.
Hace ya un tiempo largo estaba charlando con un
amigo que vive en la capital del país, hacia muchísimo tiempo que no nos veíamos
y habían pasado muchas cosas entre nosotros, cosas fuertes, que con el paso del
tiempo habían quedado atrás y éramos casi como hermanos, nos contábamos
absolutamente todo…
Al salir de una larga y agotadora rutina de
colegio me fui directamente y sin escalas al ciber a charlar con mi amigo, me
lleno de emoción el saber que estaba del otro lado pero más aun cuando me dijo
que vendría a visitarme en las vacaciones de invierno.
En mi rostro se presento una sonrisa pocas veces
vista, una alegría indescriptible abarrotaba mi cuerpo como apoderándose de mí
esperando ese gran momento en que nos encontramos frente a frente.
Su nombre es Berni y es de Buenos Aires, es el ser más
maravilloso y encantador que he llegado a conocer, además de ser inteligente,
gracioso, simpático y hermoso… tanto por dentro como por fuera.
Como para las vacaciones faltaban solo 12 días
organice su estadía desde su llegada hasta la partida, pasando por una serie de
recorridos y fiestas que me tome la molestia de añadir también…
Los días pasaron volando, la noche anterior a su
llegada me llamo y me dio las ultimas instrucciones antes de que llegara a la
ciudad. Esa fue una larga noche y no dormí bien pensando que en unas horas
estaría junto al amor de mi vida…
Su avión llegaría al mediodía y de la emoción que
tenia me levante a las 6, me bañe, desayune, me probé ropa del armario hasta
encontrar la adecuada, y partí con destino al aeropuerto…
Espere un rato largo y no venia, hasta que sentí
una mano en mi hombro, era él. Pero no lo reconocí al instante sino hasta que me
dijo quien era, estaba totalmente cambiado. Bronceado, con el cuerpo mas
trabajado, en si estaba diferente de cómo lo recordaba…
Subimos a un taxi que nos llevo hasta el hotel
en que se alojaría en la ciudad, amplio, luminoso, bien ubicado, pero bastante
caro. Dejo sus valijas y emprendimos un recorrido por la ciudad, mientras tanto
charlábamos y nos poníamos al día de los hechos más transcendentales vividos por
ambos, me llenaba de felicidad tenerlo cerca mío nuevamente, no podía creer que
fuera cierto lo que estaba pasando …
Desde las 3 de la tarde a las 10 de la noche no
hicimos mas que hablar, hablar y seguir hablando. Le propuse salir a bailar a un
nuevo boliche en las afueras de la ciudad, se cambio al instante y como a las 12
pase a buscarlo por el hotel…
El lugar se llamaba ‘’La cueva del Oso’’ y fue
lo que menos vi, pero vi varios chicos muy monos y uno que otro burro dotado en
el baño, jeje, la música era excelente, la fiesta muy animada, y lo mejor era
que todos en el lugar eran gays!!!!
Bailamos toda la noche y también tomamos… al
terminar la fiesta nos fuimos al hotel porque Berni ya estaba cansado y yo había
obtenido mas teléfonos y proposiciones que en mis mejores noches de reventón…
Ni bien llegamos me invito a pasar y yo acepte,
al cruzar la puerta me dijo: - Me divertí muchísimo esta noche, solo falta algo
para completarla... - al finalizar esa frase me dio un beso que me llego hasta
el alma y un poco más allá…
Entramos a la habitación entre besos y
abrazos, caricias y gestos, manos y labios ocupados en el cuerpo del otro,
básicamente estábamos mas caliente que un volcán y más excitados que un hombre
con sobredosis de viagra…
Llegamos adentro con una única dirección:
la cama. Podríamos decir que no nos sacamos la ropa, nos la arrancamos
mutuamente, era una típica escena de canibalismo en la cual alguno de los dos se
terminaría comiendo el trozo de carne ajeno…
Lo tire sobre la cama y me apodere de su cuerpo
como si fuese sola y únicamente mío y de nadie mas… por 5 largas horas fue
completamente mío…
Comencé por besarlo en la boca y fui bajando hasta
llegar a su rígido y estático miembro que despertó de una manera increíble,
parecía un reloj de sol anunciando la hora de un esperado momento, el sexual…
Lo agarre y comencé por mamarlo de arriba abajo
como si fuera mi manjar, la frutilla del postre, la frutilla estaba en la punta
pero yo quería la crema blanca… sus gemidos no se hicieron esperar y me dieron
la señal de que estaba logrando mi cometido, hacerlo disfrutar de una noche
espectacular…
Parecíamos poseídos, mentes sexo patas
encontradas en la misma habitación, yo montaba y montaba su pene como si fuera
mi transporte para salir de la oscuridad, ya que estaba viendo las
estrellas y por poco el universo completo…
La escena comenzaba a tomar calor y el aire se
nos hacia escaso, se manifestaba por los gemidos y la forma de jadear de ambos y
el clímax pocas veces alcanzado a tal nivel que nos fusionábamos en uno solo, en
una persona con dos mentes y un mismo fin: el deseo sexual cada mas avanzado de
ambos…
Berni empezaba a tomar confianza y de a poco
empezaba a demostrar algunos rasgos de frenetismo sexual, la metía mas fuerte,
más rápido, me abría las nalgas de palmo a palmo como una flor en primavera…
Lo mame, me mamo, nos mamamos durante largo
rato, hasta que no termine de hacerme gárgaras con su leche y blanquearme los
dientes no me detuve, fue tan rico, era como tener un río de yogurt en la
boca...
Estábamos tan calientes que cada vez lo hacíamos
más rápido y con más fuerza, era prácticamente una masacre sexual, se gozaba
como nunca, pero había que estar ahí. Eran las 5 horas más increíbles de mi
vida…
Rápidamente la noche quedo atrás y el amanecer
comenzaba a asomarse como un nuevo invitado. Mientras yo me duchaba mi amado
seguía durmiendo placidamente luego de una larga faena que trajo como resultado
una colosal y enorme mancha en la sabana y en nuestros cuerpos…
Al salir del baño lo desperté con un beso que libero a
mi príncipe de su estado de bello durmiente… Se fue a duchar y luego de eso
fuimos a un café a desayunar. Mientras tomábamos el café y comíamos charlábamos
sobre lo que había pasado la noche anterior Entre risas, insinuaciones,
comentarios y sonrisas recordábamos lo que hace 7 horas habíamos hecho con total
desenfreno y lujuria demostrado en contadas ocasiones lo que sentíamos el uno
por el otro…
Por la tarde fuimos a dar una vuelta por la ciudad
completamente que lo que habíamos vivos fue una fiel prueba de amor y confianza
ciega en el otro, el compartir esa cama fue mas que una simple relación intima
para mi, fue una expresión de contención…
Cenamos en un bellísimo restaurante y fuimos al
lago del parque a dar una romántica caminata, nada podía arruinarlo salvo un
fenómeno climático… la lluvia.
Volvimos al hotel completamente empapados pero riendo
muchísimo sobre los temas de los que hablamos…y al estar frente a la puerta que
nos llevaría al interior de la habitación me dio un beso profundo que casi me
desarma…
Esta vez estábamos mas apasionados que antes y mas
ansiosos que nunca, me sentía en las nubes al poder volver a realizar mi
anhelado deseo y me sentaba en su miembro por querer volar por las nubes del
deseo… no es lo mismo…
Volvimos a la rutina habitual, el abajo y yo
arriba, era ya un clásico, clásico que no me molestaría repetirlo miles o
millones de veces si fuera necesario pero esta vez hubo cambio de roles, el fue
el pasivo y yo su dueño por unas horas…
Yo estaba totalmente sacado, estaba cogiéndomelo
como nunca antes se lo había hecho a nadie, ambos comenzamos a disfrutar del
momento, él sentía como mi verga golpeaba en el interior de su cuerpo en un
frenesí de placer, yo me sentía devorado por su ano, que todo mi cuerpo se
encaminaba a ese hoyo que me incitaba a ser demacrado. El deseo era mutuo, y el
placer impostergable.
Lleve sus piernas hasta mis hombros, abrí sus
nalgas y comencé a darle toda mi sexualidad, la cara de placer de ambos era
inexplicable, en esa noche pasamos por demasiadas posiciones buscando el
verdadero éxtasis…
Voluntariamente se puso como un perrito
que quería sentir encima suyo a su dueño, dándole matraca loca hasta el final de
la noche, que parecía nunca mas terminar, o por lo menos ninguno de los dos
quería acabarse sin antes recordar lo vivo hasta el momento…le di todo lo que me
pidió y hasta mas…
Me largue de cabeza a esa cabeza, le mamaba cada
rasgo de su verga lechera, que emanaba sin cesar un sinfín de leche hirviendo.
Al pajearlos sentí como si ordeñara a un toro de 28 cm. de longitud, lo pajee
con fuerza y sin piedad…
Me pajeo, me coló 3 dedos en el culo y me volcó
toda su rabia, nuevamente, en mi culo, mi culo chorreaba 2 litros de rabia
blanca, y semi - espesa, lo acosté mirando arriba y me le subí encima, mientras
yo lo cabalgaba, él disfrutaba del paseo y gritaba como una vieja loca de sexo -
mas, mas, cabalga mas, que la garcha no se me acaba - decía gimiendo y pidiendo
mas de mi participación, que aparentemente funcionaba en su miembro...
No había mucho para explicar… le di todo de
repente y aun más, pero lo que más nos gustaba era la sensación de ambas
satisfacciones encontradas, tuvimos mas de 13 acabadas y eran pocas para todo lo
que queríamos hacer… hacernos el amor era demasiado romántico y cogernos como
perros era demasiado vulgar… digamos que lo que ambos buscábamos era satisfacer
el deseo oculto en el corazón de ambos…
Me sacudía la cola de una forma tal que mi
cuerpo pedía más y mas, y mi mente pedía clemencia y piedad, la podía sentir
hasta la capa mas interior de mi ano, como si por poco y mas no me atravesaba de
punta a punta…
Sentía como sus huevos chocaban contra mis
nalgas y como su pija no paraba de tomar dimensiones increíbles, su cabeza
estaba roja como una cereza y sus huevos hirviendo como una pava ebuyendo agua
caliente...y de ahí a la ducha…
Esperaba que me la pusiera con su pija
juguetona, que escarbaba en mi cola como un perro en un jardín, me sacudía con
fuerza y calentura dignas de un guerreo romano, tirabamos el jabon a propósito y
competíamos a ver quien tenia mas gemidos en una hora la pija mas dura…
A la mañana siguiente mientras el dormía mande
traer el desayuno, era delicioso, para cambiar un poco la manera de empezar el
día lo desperté de una manera particular…
Como estaba desplomado sobre la cama
completamente desnudo me le subí encima y comenzaba a frotarme a su cuerpo, su
‘’amigo’’ fue el primero en despertarse y ponerse rígido y luego el con una
sonrisa en la cara…le gustaba y se le notaba…
Me pregunto que hora era, intento levantarse
pero yo se lo impedía y lo obligaba a ser mi esclavo sexual durante otra momento
mas… no eran ni las 10 de la mañana y ya estábamos cogiendo de nuevo…
Le unte la mermelada en su abdomen y comencé a
lamerlo, voluntariamente se puso un poco en la cabeza de su pija y la lamí tanto
que continué , aun, cuando no había más dulce…me abrió las nalgas y me puso
crema batida, me lo chupo hasta el fondo…
Se puso en cuatro y le entre como a la sidra en
navidad, y su pan dulce estaba embadurnado de leche de toro en celo, su cola
goteaba por donde la vieras, y su cara, me inspiraba a no detenerme hasta
dejarle un río de leche en el ano.
Esa tarde tendría que volver a su ciudad, así que lo
hicimos 5 veces antes de irse, a las 23 hrs. partiría su avión, así que lo
hicimos lo suficiente para que me recordara a mi, a mi ciudad, al hotel, mi
culo, mi boca, mi pija y nuestros deseos sexuales vueltos realidad…
Lo acompañe al aeropuerto y verlo alejarse de mi
cuerpo recordaba con anhelo lo que viví junto a mi mejor amigo, que a su vez fue
mi mejor amante y me dio EL MEJOR SEXO…