Y llegado el momento de la verdad voy y apuesto que puedo
controlar de tal forma mi borrachera que puedo recitar el abecedario sin
equivocarme una sola vez. Y la apuesta no será seguir bebiendo o dinero, la
apuesta será que podrán sacar una foto de las tetas de mi amiga y acompañante
nocturna (profundamente dormida).
A, B, C, D, E…….
Los gritos y hurras que oigo me hacen parar en seco para
gritar un "QUE?"
"Te has pasado la Ch". Gritan dos borrachos casi al unísono.
Mierda.
Anteayer de la que volvíamos de la facultad, Cloe me dijo que
tenia muchas ganas de fiesta, que estos parciales estaban acabando con ella y
que desde que sus amigas se fueron de Erasmus dejándola sola, se aburría como
una ostra.
La conozco desde que íbamos al instituto. Lanzada y
juerguista sin novio formal. Bajita, pelo largo y moreno, una cara muy simpática
y yendo un poco más allá, regordeta con todas las curvas en su sitio y con unas
pequeñas tetitas bien puestas y con el pezón casi siempre apuntándote.
No penséis que tuve algo con ella, no. Solo los típicos roces
de sentarse encima, palmadas en el culo y algún pico sin mayor importancia.
Antes si que intenté tener algo más profundo con ella, pero desde hacía unos
años ya no me importaba y no solo eso, si no que me contaba con toda naturalidad
sus escarceos sexuales, no muchos, pero si intensos.
Tuve la brillantísima idea de decirle que este sábado iba a
hacer una "timba-botellón" con cuatro amigos del equipo y que si quería venir
que seguro que a ellos no les importaba. La respuesta fue un "Sí" rotundo
seguido de un "Y a ver si alguien me desempolva la boca… o lo que sea"
No di importancia a ese comentario.
La noche llegó y en casa de Adrián nos juntamos los seis.
Tras las presentaciones de turno, comenzamos a cenar (pizza) y a beber (lo que
fuera). A la hora de llegar ya estábamos jugando al mus… todos menos Cloe que no
sabía, e intentaba aprender viéndonos. El problema era que mientras los demás
bebíamos según nos dejaban las cartas, ella bebía… según le daba la gana. Ya en
la segunda hora, nosotros cinco habíamos dejado las cartas y ya estábamos con
las típicas bravuconadas de tíos, mientras Cloe comenzaba a dar cabezazos en mi
hombro y brazo. Hasta que la vi tan puesta y adormilada, que decidí, poner su
cabeza en mi regazo. La postura no era muy adecuada y menos con la borrachera de
los chicos en aquella habitación, así que decidí cambiar la postura de la chica
y tumbarla en el sofá, lo más cómoda posible.
Las frases y el ambiente se caldeaban debido a todo el
alcohol ingerido. Que si las tetas de tu amiga, que si te la tiras, que si la
chupa bien y esas cosas de las que yo no contestaba y apenas sonreía.
Y entre broma y broma llegó la apuesta.
Mierda.
"Vale, vale, empiezo otra vez" dije yo intentando arreglar el
fallo "gramático-ortográfico"
De eso nada, dijo Carlos sacando ya su móvil y levantándose
de su asiento.
Mis súplicas no sirvieron de mucho y he de decir en mi
contra, que yo tampoco andaba muy sobrio a esas alturas, así que lo único que
dije fue que yo manejaría su camiseta.
Por suerte había venido con unos vaqueros, unos playeros y
una camiseta de manga larga…. Que ya estaba algo subida debido a su posición en
el sofá.
Con todo el aplomo y precaución posible logré subírsela un
poco más, dejando a la vista su sostén, los gritos se ahogaron detrás de las
manos que tapaban las bocas de mis amigos.
"Venga, sacar las jodidas fotos y la dejamos en paz" Decía
yo, mientras Cloe comenzaba a moverse
"De eso nada, las tetas son las tetas y no el sujetador" me
dice Adrián
Pienso que como voy a quitarle el sujetador si está boca
arriba. Así que Juan sin mediar palabra y con más cuidado de lo que yo
imaginaba, comienza a subírselo por encima de las tetas.
Cloe se mueve un poco y medio abre los ojos, sonríe un poco y
los vuelve a cerrar. Juan completa la maniobra y aparecen las dos pequeñas
tetas. Los flashes de los móviles hacen su aparición y como si fuera la alfombra
roja en la noche de los Oscar, los cuatro periodistas se agolpan por sacar el
mejor ángulo.
Cuando la expectación se va apagando, tomo el sujetador de
Cloe, lo vuelvo a bajar y hago lo mismo con su camiseta.
Los chicos nos reímos y yo me estoy meando, así que me
incorporo como puedo, acabo mi vaso de "algo" y me dirijo al baño.
Meo y noto como en el salón las voces y las risas comienzan a
subir de tono.
Cuando vuelvo, veo a tres chicos haciendo corro alrededor del
sofá de Cloe y me acerco, asomo la cabeza y veo como Adrián esta sacando su
polla y la pone cerca de la cara de Cloe. Los flashes vuelven a aparecer y las
risas son ya incontrolables. Cloe duerme muy levemente y sus ojos se abren de
vez en cuando. Son las cuatro de la madrugada y tengo que parar esto o se me
desmadra.
El lugar de Adrián lo ocupa ahora Carlos, que se arriesga un
poco más y acaricia con su aún fláccida polla, la mejilla de Cloe.
"Venga joder, que se va a despertar y se va a poner hecha una
fiera"
"Ojalá" dice alguno.
Miro la cara de Carlos y veo como comienza a meterse en serio
en el papel y a morderse el labio de abajo. No me gusta, conozco esa cara.
Con la polla cada vez más llena de sangre, pasa suavemente la
punta del capullo por la boca de Cloe. Esta mueve los labios lentamente, como si
le hiciera cosquillas.
Intento acercarme a la escena pero Adrián (con la polla
fuera) me para en seco con su cuerpo.
Cloe abre los ojos y lo primero (y único) que ve es la ya más
que hinchada polla de Carlos.
Ver nacer un oso polar, ver el primer vuelo de un águila,
esas cosas te emocionan, pero ver como Cloe abre su boquita y toma la polla de
Carlos para comenzar a chuparla lentamente…. Eso no solo es emocionante si no,
excitante y sorprendente.
El silencio solo dura unos segundos, el jolgorio se abre paso
por el salón.
Cloe se asusta y se saca la polla de la boca, nos mira con
cara de terror adolescente y el único gesto que puede hacer es limpiarse con su
pequeña mano la comisura de sus labios.
"Joder, pensé que estaba sola, que era un sueño" Logra decir
con las mejillas absoluta y tiernamente rojas.
Risitas y murmullos, risitas y murmullos.
"Nos vas a dejar así?" Pregunta alguien.
"Iros a tomar por el culo" dice Cloe riéndose.
Lo siguiente que recuerdo es que me empujan hacía atrás y
cuatro tíos bastante grandes se lanzan sobre ella.
Los gritos de "No" se ahogan entre los ruidos de cinco
personas en un sofá.
No sé que hacer, estoy borracho perdido y no niego que algo
excitado. Solo veo que Cloe comienza a quedarse sin camiseta, sin sujetador, sin
playeros, con los pantalones por las rodillas.
Mi sentido común me dice que es una violación en toda regla…
Pero mi excitación me dice que mire.
De rodillas en el suelo, miro el panorama, Luis y Adrián
sujetan a Cloe las piernas, mientras Carlos y Juan le soban las ya desnudas
tetas. Mi amiga intenta safarse de ellos, pero no hay manera. Carlos aún tiene
la polla fuera y se la muestra delante de su cara. Cloe cierra la boca lo más
fuerte que puede. Los dos de sus piernas logran quitarle el pantalón y ahora la
pequeña Cloe solo está con su tanga y unos calcetines blancos a rayas.
Luis comienza a meter su mano entre las piernas y sobar su
coño a través de su minúsculo tanga. No logro entender como Adrián puede
mantener las piernas de Cloe abiertas sujetando solo una, pero así están….. muy,
pero que muy abiertas.
Subo la vista y veo como la polla de Carlos desaparece y
aparece de la boca de la chica, que chupa con los ojos muy cerrados, casi
apretados, pero chupando al fin y al cabo.
¿Se habrá dado cuenta de que lo mejor en este caso es
disfrutar? ¿O está comenzando a gustarle de verdad? Mi espíritu machista
florece.
Juan se saca su más que dura polla y se la ofrece. Cloe con
una clara expresión de asco, la recibe en su boca y comienza a chupar.
Bajo la vista y mientras veo a Luis chupar las tetas de Cloe,
mientras que Adrián esta metido entre sus piernas comiéndole el coño.
Solo una frase rompe el sexual silencio.
"Tíos!!, le está gustando, tiene el coño mojadísimo!!"
Las manos de Carlos, empujan la cabeza de Cloe para que esta
chupe la polla de Juan. La imagen es devastadora y no deja indiferente a mi
polla.
Adrián se incorpora y se limpia sus labios con la mano. Se
saca su dura y sorprendentemente gran polla y embiste el coño de Cloe de un solo
movimiento. El grito de la chica casi se puede oír en Rusia. Los gemidos
siguientes solo se oyen en el salón.
Adrián está como loco clavándosela a Cloe, Luis le come las
tetas y Carlos y Juan se turnan para que ella les limpie las espadas de carne.
Juan es el primero que se corre en la boca de Cloe, que no se
lo traga y lo escupe en el sofá. Carlos es el siguiente, pajeándose viendo el
panorama se corre en las tetas de la chica. Luis ve la boca de Cloe libre y se
lanza a ella. Mientras Carlos vuelve a llevar el ritmo de la cabeza mientras la
polla de Luis llega al clímax. La corrida le tiene que gustar más, puesto que
esta vez se la traga y no escupe nada.
Todo esto se completa con los bufidos de Adrián, que se corre
dentro del coño de mi amiga con grandes embestidas y con una Cloe llegando al
clímax junto a el.
Los cuatro chicos se levantan y se alejan de ella, como
avergonzados por su acto de semi-violación-consentida.
Cloe se incorpora y viene hacía mi, se acurruca sobre mi
regazo y cierra los ojos.
Mis amigos se turnan para ir al baño, supongo que para mear y
lavarse. En el baño solo se escuchan palabras a media voz y susurros.
Miro a Cloe y está sonriendo, desnuda, huele a sexo y tiene
los ojos cerrados, le acaricio el pelo y la cara. Me mira y me baja la mano
hacia sus tetas, como siempre duras.
Le paro la mano y le miro con cara de pena.
Cloe me devuelve la mirada, avergonzada y vuelve a cerrar los
ojos.
Mis amigos encienden la TV. y se sientan en el sofá; yo
mientras, en otra habitación, visto a Cloe como puedo, mientras solo oigo
"Perdón, lo siento, perdóname" y demás palabras de disculpa.
Ya en el coche y los dos bastante despejados ya, Cloe
sentencia:
"Hubiera sido mejor que tu y yo solo echáramos un buen polvo
en mi casa, ¿verdad?"
Los dos nos reímos mientras atravesamos la vacía y oscura
cuidad