UN NUEVO COMIENZO (LOVE HINA)
Capitulo 2. - Pasiones desenfrenadas.
Ella se encontraba acostada en su cama descansando. No era
que estuviera cansada, de hecho aun era un poco temprano para dormirse. Era que
simplemente se sentía frustrada.
Este parecía uno de esos días en que a uno todo le sale mal.
Como si fuera una maldición desde la mañana y durante todo el día sus prácticas
con la espada han ido de mal en peor.
- Si desde la mañana. – pensó Motoko muy molesta.
Su rutina normal era levantarse muy temprano, meditar un poco
y comenzar con los ejercicios de calentamiento para entrenar hasta la hora del
desayuno. Pero esta mañana comenzó muuuuy diferente.
No es que ella no disfrute de los placeres de la
autosatisfacción o masturbarse (aunque a ella no le guste usar esta última
palabra). Ya hacia un tiempo que había aceptado que ese era un acto normal y
sano para las chicas de su edad. Pero nunca lo había hecho a la mañana, ni mucho
menos en vez de su entrenamiento.
Esta mañana antes de despertarse ella había tenido un sueño
con Keitarou. Un sueño bastante subido de tono hay que aclarar. Y una vez
despierta por más que quiso no pudo levantarse de la cama. No sin antes calmar
la enorme excitación que tenia.
Después ella quiso entrenar, pero su mente no dejaba de
repasar las imágenes del sueño. Por mas que lo intento todo no pudo concentrarse
en otra cosa. Frustrada decidió ir a su cama y meditar sobre lo que le estaba
pasando y así duro todo el día.
Tan concentrada estaba que a altas horas de la noche que
apenas y oyó un ruido proveniente de la sala. Ni siquiera sintió los pasos de
una persona que se paro frente en su puerta para luego dirigirse a la sala.
Cuando al fin logro reaccionar ya tenia tiempo de haber pasado todo eso así que
se cambio lo mas rápido que pudo y salio rápido de su habitación para ver que
pasaba.
Al llegar a la sala lo que vio hizo más que sorprenderla.
- ¿Pero que esta rayos esta pasando? – pensó Motoko
completamente paralizada.
Frente a ella estaba la tierna Shinobu, completamente
desnuda, y encima de una mujer extranjera, igualmente desnuda de piel oscura que
de algún modo le parecía familiar.
- Mmm, Kaolla. – dijo Shinobu antes de darle un profundo beso
en la boca.
Los ojos de Motoko estaban abiertos como platos. Kaolla no
solo se había convertido en adulta sino que disfrutaba de placeres bastante
adultos con Shinobu. La mente de Motoko daba vueltas sin entender lo que ahí
sucedía. Sabia que las dos colegialas eran buenas amigas, pero esto ya era
demasiado
- ¿Que esta pasando aquí? – pensó Motoko muy confundida ya
que era incapaz de comprender lo que veía.
La respuesta la obtuvo al fijar su vista en el otro sillón de
la sala. Ahí se encontraba el flamante casero de la posada Hinata, desnudo y con
una erección de campeonato mirando el espectáculo que daban las apasionadas
amigas pero que ahora la miraba a ella con una expresión de miedo en su rostro.
- ¡¡¡¡¡URASHIMA!!!!! – Grito Motoko con una furia nunca antes
vista.
El grito congelo a todos los que estaban en la sala. Shinobu
y Kaolla se voltearon asustadas para ver a Motoko totalmente furiosa
desenvainando su espada. Keitarou la miraba pálido, completamente petrificado.
Estaba tan asustado que se habría orinado ahí mismo si no hubiera ido al baño
antes de encontrarse con Kaolla adulta.
- Eres un maldito pervertido, como te atreves a meter a
Shinobu y a Su en tus perversiones, ¡¡¡MUERE SABANDIJA!!! – dijo Motoko mientras
lanzaba un poderoso ataque de ki hacia Keitarou, pero para sorpresa de todos
este se tropieza en un costado del sillón y lo esquiva.
Motoko vuelve a lanzar otro ataque con más fuerza. Pero este
pasa al lado de Keitarou, que ahora ni siquiera había podido reaccionar.
- Maldición, falle otra vez. – pensó Motoko con frustración.
– ¿Qué es lo que esta pasando hoy?
Primero no logro concentrarse en sus practicas matutinas de
Kendo, luego Su y Shinobu le muestran la mas ardiente escena que ella halla
visto y para colmo de males ni siquiera puede atinarle un ataque al pervertido
de Urashima.
Totalmente harta de todo lo que paso este día Motoko levanta
su espada juntando cantidades sin precedentes de ki.
- Esta vez no vas a tener más suerte. – dijo Motoko dispuesta
a mandar al infierno al joven.
Shinobu y Kaolla que ya había recuperado fuerzas vieron la
escena, el joven quedo contra la pared mientras la guerrera se preparaba para
atacarlo.
- ¡Urashima, eres un maldito pervertido, prepárate a morir! –
dijo Motoko totalmente furiosa.
- ¡No! – dijo Shinobu poniéndose enfrente de el para
protegerlo.
La pelinegra detuvo rápidamente su ataque para no dañar a la
pequeña cocinera.
- Shinobu ¿Qué haces?, quítate inmediatamente. – dijo Motoko
muy molesta.
Mientras la guerrera estaba tratando de quitar a la pequeña
de la mitad esta Kaolla se acerca por detrás de ella y de un rápido movimiento
agarra por el brazo a Motoko y la tira al suelo.
- ¿Qué haces Kaolla? – dijo Motoko muy confundida y
sorprendida.
- Evitando que le hagas daño. – dijo Kaolla sonriendo
maliciosamente.
Motoko intento levantarse pero la rubia rápidamente la tomo
del rostro y la beso en los labios, la guerrera estaba totalmente paralizada
ante este acto, intento liberarse pero Kaolla la rodeo con sus brazos por el
cuello aumentando la intensidad del beso, poco a poco terminaron en el suelo y
Motoko sentía como si las fuerzas la abandonaran y ya no podía forcejear mucho
mientras inconcientemente empezaba a corresponder el beso.
Shinobu y Keitarou veían la escena desde lejos y poco a poco
se excitaban ante ese espectáculo, la pequeña no soporto más y ante la sorpresa
del joven se dirigió hacia las dos chicas, Kaolla abandono los labios de la
pelinegra y empezó a besar su cuello.
- Kaolla, po, por favor de, detente. – dijo Motoko un poco
agitada.
La guerrera vio a la pequeña enfrente de ella mirándola.
- Shi, Shinobu, por favor ayúdame. – dijo Motoko aun mas
agitada.
La pequeña peliazul se arrodillo y acerco su rostro al de la
pelinegra.
- Shi, Shinobu espera que ha. – dijo Motoko pero no pudo
terminar de hablar ya que la pequeña sello sus labios con los suyos.
Mientras la peliazul besaba apasionadamente a la guerrera la
rubia bajaba lentamente besando el cuello de la pelinegra mientras le quitaba la
parte superior del traje, la prenda fue arrebatada por completo a pesar de los
esfuerzos de su propietaria, los grandes pechos de Motoko quedaron libres ya que
como salio tan rápido no tubo tiempo para ponerse los vendajes que siempre usa
(A esa hora estaba durmiendo y tenia puesta la pijama, al escuchar los ruidos se
puso su ropa de Kendo pero no se puso las vendas a falta de tiempo) .
La guerrera trato de liberarse usando las pocas energías que
le quedaban pero estas se fueron al sentir como los labios de la extranjera
besaban lentamente unos de sus senos mientras el otro era acariciado suavemente,
la peliazul dejo los labios de la guerrera y se dirigió al seno que estaba
siendo masajeado y apartando la mano de la rubia procedió a besarlo
apasionadamente.
- De, deténganse, por fa, por favor, se, se los, se los
suplico. – dijo Motoko entre los gemidos que empezaban a salir de sus labios.
Keitarou veía toda la escena desde su lugar y a cada momento
se excitaba más y más, lentamente se fue acercando al grupo mientras las veía,
Kaolla hábilmente se deshizo de la parte inferior del vestido de la pelinegra
junto con sus pantaletas dejando a esta solo con sus medias y sandalias.
Shinobu se acomodo para besar los senos de Motoko mientras la
acariciaba frenéticamente y esta Kaolla abría con fuerzas las piernas de la
guerrera para poder ver su vagina.
- No, no lo ha. – dijo Motoko pero se quedo callada al sentir
la lengua de la extranjera en esa zona.
La pelinegra por más que intentara resistirse empezaba a
sentir placer y esto se manifestaba en varios gemidos que escapaban de sus
labios, Keitarou que ya estaba al lado de las tres jóvenes se arrodillo quedando
justo al lado de Kaolla, esta al verle noto sus intenciones y se movió un poco,
el acerco su rostro a la entrepierna de la guerrera y la beso suavemente.
Motoko abrió un poco sus ojos al sentir como alguien mas la
tocaba y al darse cuenta de que se trataba de el intento una vez más soltarse
pero fue inútil.
- Urashima, no, no te atrevas a hacerme algo, si lo haces te
juro que. – dijo Motoko pero se callo de golpe cuando el joven empezó a besar
con mas fuerzas la vagina de la chica que ya estaba muy excitada.
Keitarou se preparaba para penetrarla en eso Kaolla acerco su
rostro al miembro del chico y comenzó a lamerlo para lubricarlo un poco.
La extranjera metía todo el miembro del chico en su boca
bañándolo en su saliva, luego se movió y se coloco sobre la cara de Motoko
agarrando sus brazos, Shinobu se levanto de encima de la guerrera y se hizo aun
lado, la pelinegra cerro con fuerzas las piernas pero Keitarou las abrió y
empezó a introducir su pene dentro de ella.
- No, no lo hagas por favor, Urashima no lo ha. – dijo Motoko
pero no pudo terminar de hablar ya que sintió como el entraba en ella.
Motoko dio un gran gemido mientras el comenzaba a moverse
dentro de ella, Motoko sentía un terrible dolor en su interior con cada
embestida de el, las dos chicas se colocaron cada una a un lado de la pelinegra
y empezaron a besar sus pechos.
- Por favor que se detengan, yo no quiero, esto no me gusta,
sin embargo esto se esta empezando a sentir bien. – pensó Motoko a medida que el
aumentaba la velocidad de sus embestidas.
- Esto es increíble, no imaginaba que dentro de ella fuera
tan calido, es tan estrecho su interior, es aun más apretado que la de Shinobu,
de seguro su entrenamiento hace que sea así, Dios, que bien se siente esto. –
pensó Keitarou muy excitado.
Kaolla y Shinobu se alejaron un poco de la guerrera al ver
como el chico se inclinaba hacia ella, el acerco su rostro al de ella y la beso
en los labios mientras le acariciaba los senos, Motoko estaba tan excitada que
lo rodeo con brazos y piernas aumentado la velocidad mientras correspondía
apasionadamente al beso.
Keitarou se soltó del agarre de la chica e inclinándose hacia
atrás aumento aun más la fuerza de sus movimientos mientras ella gemía a más no
poder, las dos chicas se acercaron a la pareja, la peliazul beso al chico
mientras la rubia hacia lo mismo con la pelinegra a la vez que le acariciaba los
senos.
No tardo mucho tiempo para que Motoko llegara al clímax,
Keitarou saco su pene de la vagina y Shinobu empezó a lamerlo para limpiarlo,
Kaolla entre tanto le dio vuelta a la guerrera y levanto un poco su culo para
que el joven la penetrara por ahí, la rubia comenzó a lamer el apretadito culito
de la guerrera lubricándolo bien mientras la peliazul succionaba con fuerza el
pene del chico.
- Kaolla es, espera, ese es, ese es mi, mi. – dijo Motoko
mientras varios gemidos salían de sus labios.
Las dos chicas se hicieron aun lado mientras el se le
acercaba por detrás y lentamente introducía su pene dentro del culito de la
pelinegra, mientras esto pasaba Shinobu se acerco a la pareja y como pudo se
coloco debajo de Motoko con su cabeza justo debajo de la entrepierna de la
guerrera, desde allí podía ver claramente el miembro del joven entrando cada vez
mas rápido dentro del culo de esta.
- Ah, que es esto, mi cuerpo me tiembla, mis fuerzas se van,
me estoy volviendo loca. – pensó Motoko mientras el joven seguía moviéndose en
su interior.
La pequeña empezó a lamer la entrepierna de la pelinegra
mientras se llevaba una mano a su propia entrepierna y se introducía dos dedos
en ella, la rubia no se quería quedar sin acción y colocándose enfrente de
Motoko la beso silenciando los ya fuertes gemidos de placer que esta daba
mientras se acariciaba su entrepierna.
La pelinegra estaba que no cabía del placer y estaba que se
volvía loca a causa de el, Keitarou saco su miembro del culo de la guerrera y lo
metió en la boca de la pequeña para que esta lo humedeciera con su saliva, y
luego volvió a clavarlo dentro del increíblemente apretadito culito de la
pelinegra.
Así siguieron un par de minutos hasta que Keitarou se separo
de Motoko quien estaba a punto de llegar al orgasmo al igual que las otras dos
chicas.
- Ya no aguanto más. – dijo Keitarou al borde del éxtasis.
Al escuchar estas palabras las tres chicas se separaron y la
pelinegra se lanzo contra el joven y empezó a succionar el miembro lo mas fuerte
que pudo mientras las otras dos la acariciaban y lo mismo hacían con el, el
joven se alejo un poco y un potente chorro de semen les cayo a las tres,
Keitarou cayo cansado al piso mientras entre las tres se limpiaban el semen con
sus labios y llegaban al orgasmo, luego se acomodaron al lado del joven.
Cada uno de ellos estaba sumido en sus propios pensamientos y
no hacían nada ni siquiera se miraban entre si, solo estaba allí acostados en el
piso con los ojos cerrados.
- No puedo creerlo, hice el amor con Shinobu, con Su y con
Motoko. – pensó Keitarou recordando todo lo que había ocurrido en el día
incluyendo ese extraño sueño.
- Al fin, al fin el superior me hizo suya, soy muy feliz. –
pensó Shinobu muy pero muy feliz.
- Increíble, nunca imagine que Keitarou fuera tan bueno. –
pensó Kaolla muy tranquila.
- No puedo creer que ese idiota de Urashima me hiciera esto,
la verdad lo disfrute mucho, esto es mucho mejor que hacerlo sola. – pensó
Motoko sonriendo.
Así cada uno concentrado en sus pensamientos y con el
cansancio que tenían quedaron profundamente dormidos, a la mañana siguiente
Keitarou se levanto y vio a las tres chicas aun dormidas, noto que la rubia
había vuelto a su edad original y después de salir de su sorpresa fue al baño
que el usa a darse un buen baño, a pesar de que intento no hacer ningún ruido
Kaolla se despertó y lo siguió sin que se diera cuenta.
El joven entro en el baño y se disponía a lavarse cuando una
mano en su espalda lo sorprendió.
- ¿Te ayudo? – dijo Kaolla con un tono bastante sugestivo.
El joven vio a la chica aun desnuda y solo asintió con la
cabeza, el agua caía por el cuerpo de ambos jóvenes mientras se bañaban.
- ¿Quieres que te lave la espalda? – dijo Kaolla un poco
nerviosa.
El se sentó en un banquillo mientras ella tomaba un trapo y
lo enjuagaba en agua de jabón para limpiar la espalda, la chica empezó a pasar
el trapo suavemente sobre la espalda del joven, luego de varios minutos enjuago
el trapo y se lo puso en sus pequeños senos enjabonándolos bien, Keitarou sintió
como ella le pasaba los pechos por su espalda.
La joven frotaba sus pechos contra la espalda del joven que
empezaba a excitarse, luego se levanto y se puso frente a el, ella
arrodillándose en el suelo lo beso y empezó a masajear el pene del chico que
cada vez se hacia mas grande, llego hasta el miembro y lo introdujo en su boca
para succionarlo con gran fuerza.
Ella saco el pene del chico de su boca y lo miro.
- Ayer me hiciste tuya con mi cuerpo adulto, ahora quiero que
me lo hagas con mi cuerpo normal. – dijo Kaolla muy sonrojada.
La rubia volvió a meter el pene a su boca y jugaba con el con
su lengua, Keitarou agarro de la cabeza a la morena y la movía de atrás hacia
delante y viceversa, la chica se levanto y se sentó sobre las piernas de el
mientras el pene del chico iba entrando en ella, Kaolla se sujeto del cuello del
joven mientras esta la comenzaba a mover de arriba hacia abajo mientras su
miembro invadía el interior de la chica inundándola de un placer indescriptible.
- Más, más, más. – dijo Kaolla mientras era penetrada cada
vez mas rápido y fuerte.
El la coloco en el piso y siguió moviéndose dentro de ella
con aun más fuerza, salio de ella e inmediatamente le dio la vuelta, le empezó a
lamer el culo y tomando su miembro lo introdujo lentamente en ella, Kaolla se
puso en cuatro y el introdujo todo su miembro en su interior y comenzó a moverse
dentro de ella, las embestidas eran cada vez mas rápidas y con mayor fuerza.
- Con este cuerpo lo tiene más estrecho que como lo tenía
ayer. – dijo Keitarou aumentando la fuerza y velocidad de sus embestidas.
Luego ambos llegaron al clímax y esta Kaolla cayó al piso muy
cansada y luego se quedo dormida, el se termino de lavar y la lavo a ella
también, cada uno se fue a su habitación y las otras chicas ya habían despertado
y se iban a bañar, mas tarde todos estaban comiendo muy felices mientras Shinobu
le daba de comer a Keitarou.
Al terminar de comer tocaron la puerta y esta Kaolla fue a
ver quien era, luego regreso con un paquete.
- Keitarou, es un paquete para Mutsumi. – dijo Kaolla mirando
al chico.
- Ella debe estar con mi tía Haruka, yo se lo llevo. – dijo
Keitarou levantándose de la silla.
El tomo el paquete y se lo fue a llevar a la chica de
cabellos castaños y de grandes pechos, cuando estaba llegando al comedor de la
tía vio como esta se iba y dejaba a Mutsumi sola.