Velkan continuó introduciendo su lengua en su coño mientras
ella se calmaba un poco, al ver que los temblores lentamente residían dejó su
lugar entre sus piernas y subió hasta alcanzar su cabeza, ella aún respiraba
fuertemente y tenía un saludable color rosado, Velkan con la palma d la mano se
limpió los jugos de la cara mientras le sonreía a la apacible figura acostada a
su lado, como sintiendo que el la miraba ella abrió los ojos, y le dio una gran
sonrisa, "Velkan…" fue lo único que pudo decir, mientras el se echaba a reír,
ella acomodó sus brazos alrededor de él aun sintiendo ese desaliento y sus
músculos internos palpitando, le dio un pequeño pico en el cuello mientras lo
abrazaba. Pronto el movió su cara y le empezó a besar los labios, al principio
ella se alejo asqueada pues el aun estaba untado de sus jugos vaginales y le
daba asco pero el la detuvo y la empezó a besar a la fuerza. Tentativamente
abrió su boca y cuando el le pasó la lengua por la suya vio que el sabor no era
tan horrible como había creído.
"Se sintió rico verdad?" Le dijo al separarse al cabo de
varios segundos.
Ella aun respiraba fuertemente, "Si, mucho, es lo mas rico
que he sentido." Vio que el se rió, "donde aprendiste a hacer todo esto?"
Velkan alzó una ceja, no se había esperado esa pregunta, "Con
una novia una vez. Tu no la conociste, andábamos a escondidas" vio que ella
asintió y el se le aproximó al oído, "Sabes? Ya te tengo en mi bolsillo." Ella
no entendió a que se refería y Velkan al verlo le explicó, "Una vez me dijeron
que si uno hacia sentir bien a una mujer con la boca ella nunca te querría
dejar."
"Pero yo no te quería dejar" le dijo sintiendo de nuevo sueño
y cansancio.
"Y yo te quería hacer sentir bien." Le dijo apoyando su
erección contra las costillas de ella. "Además no perdía nada en intentarlo."
Ella pasó saliva, "Que hay de tu pene?"
El se empezó a rozar descaradamente contra ella, "Ahí está,
acaso no lo sientes?"
Ella le sonrió apenada, "Claro que sí, quería saber
si...dijiste que si hacías bien el trabajo con tu lengua no te dejaría, porque
no con tu pene acaso no se siente rico con él también?"
El se detuvo pensativo, "Si se siente rico, mucho, pero es
solo una sensación diferente. Las dos son fuertes y diferentes."
"Y cual es mejor?" le dijo desviando su mirada hasta su
parado miembro.
"No lo sé, eso depende de la mujer, supongo." Al ve que ella
no le quitaba ojo de encima le pregunto, "Acaso quieres saber lo que se sentiría
con el adentro?"
Ella lo miro a los ojos, y asintió apenadamente, "Si me
pregunto que se sentiría."
EL le tocó la cara suavemente, "Un día de estos, tenemos que
prepararte porque sino sería muy doloroso, y no quiero herirte, Ana."
El querer haber como se sentía se espantó al oír que era
doloroso, "Prepararme?"
Velkan se quito un mechón de pelo de su cara, y asintió
divertido, "Prepararte. Te he traído, o mejor dicho, nos he traído algo de Roma
para prepararte."
"¿Y eso dolerá?" Pregunto preocupada.
"Porque te asustas? Es solo un pequeño dolorcito, nada mas,
ya después veras las maravillas que sentirás."
"Es que..." le daba pena decirlo, "cuando estaba mas pequeña
me lastime allí abajo y dolió mucho..."
Velkan arrugo la frente pensativo, ella le había dicho que
nunca se había tocado la vagina, "Como?"
"Con un caballo, me caí de este y dolió demasiado," aun le
daba escalofríos de pensar en el dolor, "hasta sangre me salió y mama y papa se
asustaron mucho." Vio a Velkan mirándola fijamente, "Mama se asusto mucho y papá
solo le dijo que yo hacia mucho deporte y que era solo cuestión de tiempo de
cuando se rompería, no entendí de que hablaban y mamá después no me quiso decir,
estaba muy pequeña me dijo."
Velkan asintió comprendiendo, y le empezó a tocar el estomago
suavemente "Uhm, creo que se te rompió el himen y por eso madre estaba asustada.
Oye, ya tienes el periodo?" Ella negó con la cabeza, lo que aclaró sus dudas,
"Si, se te rompió el himen." Al ver que ella iba a preguntar el se le adelanto,
"Es una tela pequeñita que tienes muy adentro de tu huequito. Se dice que una
mujer tiene que llegar con ella al matrimonio y axial su marido vera que es
pura, pero la verdad a nosotros los gitanos no nos importa mucho eso, esa telita
se rompe hasta haciendo deporte así que veo el punto de mi padre por no
preocuparte."
Ana asintió, al menos ya sabía que era lo que había pasado,
"Y si me lo metes me volverá a doler?" le pregunto mientras ella también le
empezaba a acariciar el estomago.
El le sonrió abiertamente, "Eso es una buena noticia sabes,
no, no te dolerá porque duele cuando es rasgado pero si ya no hay nada para
rasgar..." dejo la frase colgando, había sido en parte mentira pero no veía
porque volverla a asustar, de pronto y hasta se echaba para atrás cuando llegara
la hora.
A anna le gustó oír eso, "Y que me trajiste?" le pregunto
olvidando sus miedos y queriendo ver su regalo.
"Mañana." Le dijo, ya había planeado lo que iba a suceder n
toda la semana y si las cosas salían como creía la podría follar antes de lo que
pensaba gracias al entupido caballo.
"Pero-"
"Shhhh" le dijo poniéndole un dedo en la boca y ella se
calló. "Me gustaría que hiciéramos algo mas ahora."
Ella alzo las cejas pues había creído que se tendría que ir a
su habitación, "Si." Le dijo sintiendo como se volvía a humedecer. En cuanto él
se le acercó ella lo abrazó. El metió la lengua en su boca y la empezó a mover y
ella a tocar con la suya. Luego el la saco y dándole una ultima caricia la sacó,
ella inmediatamente la siguió para meterla en la boca de el pero antes de
meterla completamente el formó una O con sus labios y la empezó a chupar
mientras hacia que las puntas se tocaran. La succionaba y la sacaba, la
succionaba y la sacaba, luego abrió su boca grandemente y empujo la suya en la
boca de ella. Ana gimió mientras sus glándulas de saliva empezaban a hacer mas
de esta, empezó a pelear con la lengua de el. Al cabo de unos segundos el se
alejó y respiro fuertemente. Los dos se miraron y sonrieron, era tan bueno hacer
esa clase de cosas.
"Me lamerías allí abajo," le preguntó y vio la cara de
sorpresa que ella hizo, "yo lo hice contigo."
Anna no estaba segura, por allí era por donde el orinaba,
"Si, pero...es diferente-"
El sacudió su cabeza "Es lo mismo, vamos, yo te hice sentir
bien, no podrías hacer lo mismo por mi?"
Ana sacudió la cabeza, "pero es que por ahí orinas."
"Pero me bañé antes de que vinieras, estoy limpio. Y yo te
bese por donde orinabas también."
Ana miró su pene, "No se como hacerlo."
El la hizo levantar su mirada, "Como te succione la lengua,
yo te digo como, si?"
"Pero-"
"Tan solo un momentito, mira que ya casi estoy listo para
explotar, un momentito nada mas...si? Te lo ruego? Así como a ti te gusto sentir
mi lengua a mi también me gustaría sentir la tuya…"
Ana volvió a mirar el pene, le parecía asqueroso pero aun
axial le llamo la atención, "Un momentito, y si no me gusta no sigo..."
Velkan le sonrió y de un movimiento la sentó encima de el se
aproximo y la beso, "te va a gustar" le dijo abrazándola fuertemente pero
besándola suavemente. Luego la soltó y ella lo miro por unos instantes luego
bajo lentamente y se acostó en la cama bocabajo entre las piernas de el.
Lo cogió con las dos manos y lo miró, antes lo había tocado
pero nunca lo había mirado desde tan cerca, lo miro a la cara nuevamente y vio
que el respiraba fuertemente. "Has lo que quieras pero no uses los dientes…" las
manos de ella fueron a sus pelotas y las apretó sintiendo que tan fuertes eran,
un poco rasposas y pesadas, luego hizo un puño y lo deslizo desde la base hasta
la cabecita. Al ver la gotita de presemen que lo dejó su boca se aguó, y
descubrió que en verdad quería hacer eso. Limpió la puntita pasando sus dedos y
luego volvió a sus bolas y las levanto un poco, luego sacó su lengua y
tentativamente lamió una bola. Sintió que las caderas de el se movieron y sintió
que la piel no sabía feo, la verdad no sabia a nada, solo se sentía un poco
rasposa. Apoyo sus labios contra ella y la succiono un poco mientras pasaba de
nuevo su lengua por esa parte. Luego hizo lo mismo con la otra y lo miró. "Te
gustó?"
"Sí, solo sigue anita" dijo moviendo las caderas y
aproximando su pene a la cara de ella. "Lo haces muy bien." Mintió, no había
sido cosa del otro mundo, pero la verdad era que estaba que explotaba.
Ana asintió y lo agarró ahora con confianza mientras lamía la
base y una vez mas le chupaba las bolas, uso los dientes en una y el saltó un
poco pues ella lo había hecho juguetonamente, después de casi dos minutos de lo
mismo el se alejo un poco y ella lo volteó a mirar confundida, el le sonrió y
colocando su mano sobre la de ella hizo que el glande rojo y húmedo quedara
contra los labios de ella, "Abre tu boquita, lámelo y succiónalo. Quiero ver a
mi hermanita jugando con mi poya..." Ana se ruborizó y bajó su mirada
rápidamente, su corazón latiendo rápidamente, abrió un poco la boca y su
lengüita salió, rápidamente la pasó por la cabecita recogiendo un poco del
liquido viscoso el cual era salado, luego tomó el hinchado glande en su boca y
lo volvió a lamer, lentamente empezó a succionarlo. Velkan se sentía en el
cielo, una de sus fantasías se estaba haciendo realidad, desplazó su mano de la
suya sobre su poya y la colocó en la cabeza de Ana la cual se detuvo y lo miró
nuevamente, sus labios aun sexymente alrededor de
él, su boca llena con él, vio un poco de la saliva sobre el y su pene palpitó y
la sintió gemir antes de que ella se lo sacara de su boca.
"Velkan?" Le preguntó creyendo que talvez lo había lastimado
y por eso la detenía.
No le dijo nada, le tocó suavemente un mechón de cabello y
luego hizo presión sobre su cuello cabelludo mientras el levantaba un poco las
caderas mostrándole su pene, ella entendió y lo volvió a poner en su boca, esta
vez con mayor experiencia, "Si mi amor, así." Le dijo cuando ella empezó a hacer
circulitos sobre todo su glande, desde el huequito hasta la basecita, la sintió
delinear la cabecita con su boca húmeda y le empezó a mover la cabeza para que
ella se metiera mas de el, unos segundos después el estaba metiendo cada vez mas
su pene en su boca con cada movimiento de sus caderas.
Ana empezó a girar su boca un poco mientras sentía un apenado
placer al reconocer la imagen que el debería estar viendo, lo miró y seguramente
el la miraba también, su mano empezó a acariciar su muslo y luego la base de su
poya mientras se la sacaba y le daba un lametón siguiendo la vena hinchada.
"Anna..." Velkan se lamió los labios al verla establece un ritmo, su cabeza
moviéndose de arriba hacia abajo en una parte de su poya y usando su lengua
sobre la vena mientras lo succionaba, a los pocos minutos la mano de ella
también se movía de arriba abajo sobre lo que no se podía meter y el sintió que
la cabecita era presionada contra la garganta, no pudo resistirlo y con la mano
en su cabeza hizo que se tragara otro poco de sí. Ella inmediatamente se alejo
mientras le dieron nauseas pues no estaba acostumbrada a eso. "Tendrás que
aprender a comértela toda..." le dijo mientras se sentaba y ella trataba de
poner las nauseas a un lado.
Ana no estaba segura a que se refería, Velkan era tan grande
que no se imaginaba como mas de el le pudiera entrar, y no solo grande, también
ancho, su mandíbula le estaba empezando a doler. "No creo que pueda."
Velkan se lea arrimó y le dio un beso, sus lenguas peleando
inmediatamente, una mano fue hasta uno de sus senos y se lo empezó a tocar, "Ya
podrás, ya lo verás, seguiremos practicando hasta que puedas..."
Ana asintió, la verdad le había gustado hacerle eso a Velkan,
era la primera vez que lo veía disfrutar tanto por algo que le hacía, "Cuanto
mides?" le preguntó y vio que el le abrió los ojos sorprendido.
"Um, la ultima vez que lo medí...como 17 centímetros." Le
respondió mientras la hacia tocarlo, ella sin inhibiciones lo hizo.
Lo miró palpitante en su mano, "17? En serio? Diría que es
mas largo..."
"Mas largo es mejor, mas ancho es mejor." Le dijo mientras se
empezaba a excitar de sobre manera, tener la boquita de ella sobre el había sido
genial y lo quería de nuevo, pero no quería presionarla, de pronto la asustaba y
después se negaba a hacerlo de nuevo.
"En serio?" dijo mirando alrededor de si, y el asintió,
"Tienes una regla? Quiero medirlo..."
A el le molestó un poco, ese no era el momento para que ella
anduviera en sus cosas de niña, aun axial quería llevarle el juego pues nada
hacia un orgasmo mas potente que haber que tenido que esperar por el, le dijo
donde había una y la vio caminando desnuda hacia el escritorio, luego volviendo
hacia el.
Cuidadosamente lo puso contra la base y lo pego o mas que
pudo contra el pene, "Velkan, creo que te equivocaste en 5 centímetros..."
Velkan le sonrió, "No te dije que la ultima vez que lo medí
tenia 16 años?" ella sacudió la cabeza y el le miró el coño de nuevo. Todavía
estaba mojada, "Te mojaste cuando me lo mamabas?" Ella asintió volteando la
cabeza apenadamente, "Bien, pero no tienes porque apenarte conmigo, nada de lo
que hagamos te debería apenar." Le quitó la regla de la mano y la puso a un
lado, "Te lo demostraré." El colocó su cara en su vagina y le dio una lamida y
ella se estremeció, le cogió la mano, "Ven, hagamos un 69."
"¿Qué es eso?" le preguntó mientras el la acostaba en el piso
y se acomodaba encima de ella, se empezaron a besar nuevamente y cuando se
separaron el le dijo que estaba a punto de saberlo.