CAPÍTULO III. LYDIA
Aquella tarde hablamos mucho sobre lo que
nos había pasado, y mi madre me preguntó que qué tal me había ido con mis
primeras experiencias sexuales.Yo le dije que muy bien, y que estaba loco por
repetir, con lo que ella se rió y me dijo que no perdiera la esperanza, ya que
había mucho verano por delante, y que pensaba seguir yendo a la playa nudista
para ver si ligaba más.
A eso de las diez nos acostamos y durmimos
plácidamente hasta la mañana siguiente.Era ya 4 de julio y efectivamente
teníamos 27 días para ligar en la playa nudista, así que me puse muy contento y
deseando de irme a ella.Y eso fue lo que hicimos después de desayunar en un bar
que había en las proximidades del paseo marítimo.
Como de costumbre, nos desvestimos cerca del
cartel y esta vez ni se me empinó el pene al ver a mi madre desnuda.Ella lo notó
y me dijo sonriendo: "Vaya, ya no te la pongo, dura, eh...".Yo me puse un poco
colorado ( y la verdad es que no sé por qué después de las cosas que le habíamos
estado haciendo ) y no dije nada, así que nos dirigimos hacia la zona nudista y
paseamos lentamente.
Las primeras personas que vimos fueron dos
niñas de unos once u doce años que venían corriendo del agua y se dirigían a sus
toallas, donde un hombre de unos cuarenta y cinco años y una mujer algo más
joven las esperaban.Tenían pequeños bultos por tetas y no tenían pelo en sus
vulvas, por lo que se podían ver sus rajas.Eran, en definitiva, dos jovencitas
inocentes, que me sonrieron y se fijaron en mi pene, semierecto ahora, al pasar.
"A esas dos les has gustado...", me dijo me
madre."¿Tú crees...?", le pregunté incrédulo."Nada más que hay que ver cómo te
han mirado...Seguro que les han empezado a picar sus chochitos...",
dijo."¡Mamá...!", dijo yo algo extrañado por su forma de hablar."Hijo, hay que
ver cómo eres...", dijo ella.
Los dos seguimos paseando muy lentamente,
respirando el aire puro del mar y fijándonos en la gente que quedaba sentada a
nuestra derecha.Eran gentes de todo tipo, jóvenes, muy jóvenes, maduros, muy
maduros...pero todos ellos iban desnudos y muchos se besaban y tocaban sin
importarles ni un ápice quién los estuviera mirando.
Al cabo de diez minutos, nos cruzamos con dos
chico de unos 17 años de edad, no demasiado musculosos o atractivos, pero sí muy
bien dotados.Los penes de ambos debían rozar los 18 cm en erección, que así era
como estaban.Al pasar, los dos se quedaron mirando a mi madre y empezaron a
decirle cosas, en plan de broma, por supuesto."Tía buena...", "Vaya par de
melones..." "Mmm, qué culo...", decían los calenturientos adolescentes, que
parecían haberse metido en la zona nudista por primera vez.Mi madre se limitaba
a sonreír y yo le dije: "A esos dos sí que les has gustado...".
Siguiendo con nuestro paseo, vimos a nuestra
derecha algo sorprendente, si no escandaloso.Un niño de unos doce años
estaba acariciándose de forma obscena con una mujer de unos cuarenta años, que
debía ser su madre.Ésta tenía una figura muy similar a la de mi madre, aunque
era francamente más fea que ella.Tenía grandes tetas y una vulva que, según pude
ver, parecía haber sido depilada unos días antes, ya que estaba cubierta por una
fina superficie negra de vello como el que tienen los hombre en la barba después
de una semana sin afeitarse.
El niño estaba tocándole los pechos y la mujer
estaba jugando con su pequeño pene ( de apenas unos diez centímetros en erección
).Los dos sonreían y parecían disfrutar mucho de las caricias del otro.Mi madre
me dijo que me sentara con ella a unos veinticinco metros de los dos.Parecía
darle un morbo especial verlos hacer aquello, y casi se le cae la baba cuando
vio que el chico empezaba a deslizar su mano por entre sus piernas para tocar su
sexo.
Un rato después de estar acariciándose, el chico
se metió de rodillas entre las abiertas piernas de la mujer e introdujo su pene
dentro de su coño.Empezó a empujar hacia delante y hacia atrás, primero lenta y
luego rápidamente.La mujer gozaba enormemente, gimiendo en voz bastante alta
mientras se la follaba un niño de doce años.El chico, por su parte, parecía
estar como en un sueño, ya que estaba tenso y no sabía muy bien lo que hacer
aparte de meter y sacar.
Al cabo de un par de minutos, el chico se echó
súbitamente hacia atrás y una descarga de semen salió a chorros de su pene
cayendo sobre la barriga de la satisfecha mujer, cuyo orgasmo se había producido
un poco antes que el de él.Los dos se quedaron uno encima del otro y luego uno
al lado del otro acariciándose y toqueteándose.Mi madre los miraba aún con cara
de envidia, pero no dijo nada.
Nos pusimos en marcha de nuevo y pasamos
por el sitio donde habíamos estado los días anteriores, dejándolos atrás.Nos
cruzamos con algunas parejas de hombres y mujeres, la mayoría de unos treinta y
tantos años, y sin niños.Parecían ser la mayoría extranjeros, franceses,
alemanes, ingleses, holandeses, suecos, etc. Todos se fijaban mucho en nosotros
dos, y la verdad es que no era para menos.Era muy sospechoso eso de ver solos a
un chico de trece años con el pene semierecto y a una mujer de treinta y tantos
con los pezones erectos y su vulva semihúmeda ( aunque eso no se notara a simple
vista ).
El caso es que la playa nos pareció cada vez más
interminable, y nos encontramos con un cartel que decía: "FIN DE ZONA NUDISTA 5
KM." Ya debíamos llevar unos dos kilómetros andando, y saber que quedaba tanto
por delante ponía cachonda a mi madre, que disfrutaba viendo a la gente desnuda.
Poco después del cartel, vislumbramos lo que
parecía ser un chiringuito de madera con techo de paja de color pardo.Todo
estaba hecho de madera y lo que había era una barra cuadrada con dos camareras y
un camarero sirviendo copas.Los tres eran, para su sexo, bastante atractivos y
charlaban desenfadadamente con algunos clientes que estaban tomándose algo,
todos ellos desnudos.
La mayoría de la gente que estaba en el
chiringuito era de unos treinta y tantos, muchos de ellos extranjeros y algunos
solamente españoles.Detrás del chiringuito había otro edificio, que no era de
madera y en el que había un letrero que decía: " DUCHAS, ASEOS, VESTUARIOS,
HABITACIONES ".Mi madre aprovechó para ir al servicio y luego darse una ducha
refrescante.Yo también me metí en una para quitarme un poco el sudor y la arena.
Mientras manejaba los grifos para graduar el agua a
una temperatura agradable, oí gemidos que venía de la ducha contigua.No cabía
duda de que había allí una pareja copulando, en un sitio con mucha intimidad y
refrescante.En realidad no eran los únicos, ya que pude ver cuando salí a una
pareja al fondo del pasillo que daba acceso a las diferentes duchas.La chica, de
unos veinte años, estaba a cuatro patas mirando hacia el otro lado, y un hombre
de unos cincuenta años la estaba penetrando de rodillas desde atrás.
El sitio desde luego era ideal para la
práctica del sexo, ya que era fresco y húmedo, así como bastante íntimo y
resguardado de la molesta arena.Mi madre salió de una de las duchas y se dirigió
hacia mí, que estaba en la puerta de acceso al pasillo de las duchas
completamente empalmado.Me dijo que aquel era un sitio ideal para follar y que
la gente más tímida lo utilizaba para eso, algo que yo ya había notado.
Después de tomarnos una Coca-Cola en
el chiringuito, continuamos nuestro largo paseo.Una camarera nos había dicho que
a tres kilómetros encontraríamos otro chiringuito simialr con áreas de
"descanso" con duchas, etc.Desde allí, así como desde el final de la playa ( a
cinco kilómetros ), había autobuses baratos que llevaban a la urbanización, así
que nos marchamos tranquilamente sabiendo que encontraríamos un autobús de
vuelta, cuyas últimas salidas eran a más de las once.
La playa seguía teniendo la
misma apariencia que había tenido en los últimos kilómetros, y la cantidad de
gente era similar a la de la otra zona, incluso un poco superior.Nos cruzamos
con otros dos muchachos un poco mayores que yo ( de unos quince años ) que se
quedaron mirando a mi madre con sus penes de 15 cm completamente empinados.Mi
madre se reía y yo también, sabiendo cómo estaban muriéndose de envidia creyendo
que era un ligue mío mi madre.
Un kilómetro después del
chiringuito, mi madre y yo nos detuvimos y nos sentamos en nuestras
toallas.Estuvimos viendo a alguna gente pasar.Por ejemplo, vimos a una chica
delgada, con unas tetas del tamaño de naranjas grandes muy turgentes y pezones
no muy gordos sobre areolas de unos 4 cm de diámetro.Tenía el pelo de un
precioso castaño rojizo que parecía ser de bote, y su vulva tenía la cantidad
justa de vello, que la cubría toda entera teniendo un espesor de un
centímetro.Sus piernas eran delgadas y considerablemente largas, aunque bastante
rellenitas y sus pies eran pequeños y muy sexys, con las uñas pintadas en
negro.Su piel era bastante blanca y su cara era de las más inverosímiles por su
belleza que jamás he encontrado en mi vida, con la nariz simplemente perfecta,
los labios ligeramente regordetes y los ojos verdes.
Mi madre me vio admirar a la chica, que no debía
pasar de 18 años y me compadeció porque sabía que yo no podía aspirar a ella
todavía.Sin saber cómo ni por qué, salí corriendo detrás de la chica hasta
situarme detrás de ella a unos cinco metros, pudiendo ver su ancho, firme y duro
culo enfrente de mí.La chica se dio cuenta de que andaba detrás de ella y
sonreía, pudiéndola yo ver de perfil.Me acerqué más a ella y la llamé.
"¡Oye...!", le dije.Ella se dio la vuelta y la vi de
frente.Me había equivocado, no era guapa, era casi sobrenatural.Me sonrió y me
preguntó con la voz más dulce y femenina que se pueda imaginar: "Hi, what do you
want?".Yo me quedé de piedra, había creído que era española, pero no, era
británica, al menos eso creí por su acento."Eh...", dije yo nervioso."Is there
anything I could do for you?", me preguntó sonriente.Yo sabía perfectamente que
había algo que podía hacer por mí, pero no se lo dije.
"Yes...Listen...I don't know how, but I've
fallen in love with you...I need you...", dije en un ataque súbito de buen
inglés."I love you", añadí finalmente.La chica empezó a reírse, pero de una
forma que yo no esperaba.Se sonrojó y su mirada era tímida e inocente."You
what...?", dijo nerviosamente."I love you, I adore you...You are perfect...I
want to be with you...Please...".La chica se me acercó, reparando en mi
semierecto pequeño pene y me dio un breve y tímido beso en los labios."You are
so sweet...", me dijo sonriendo pícaramente ahora.
Me cogió de la mano y nos dirigimos hacia mi
madre, la cual no podía salir de su asombro y nos miraba perpleja.La chica se
acercó a ella y le dijo: "¿Puede yo ir con su hijo...?".Mi madre sonrió y
asintió.Luego los dos nos fuimos hacia las dunas muy despacio.Yo no me lo podía
creer: voy, le dijo que la quiero y la chica va y me lleva a las dunas.Era el
colmo de la buena suerte.Más tarde supe que a la chica nunca le habían dicho tan
seriamente "te quiero" y eso la había hecho sentirse atraída hacia mí.
Cuando llegamos a la dunas la chica se tiró de
espaldas a la arena y abrió las piernas dejándome ver su raja
perfectamente."Come to me, sweetheart...", me dijo dulcemente.Yo me lancé sobre
ella y me estrellé contra sus labios, sumiéndome en un profundo beso en el que
exploramos nuestas bocas.Yo acariciaba sus tetas mientras la besaba y mi pene
presionaba contra su vulva, pero sin penetrarla.Ella me acariciaba también y
gemía un poco mientras nos besábamos.
Paramos un momento y yo me senté con las piernas
cruzadas a su lado."There's something I must tell you...", me dijo.Yo lo
entendí milagrosamente y ella dijo: "I haven't done it before...I'm still a
virgin, so you are going to be the first boy to do it with me...".Yo entendí
algo, pero no demasiado.Luego, ella añadió: "You'll have to snap my
hymen...".Tampocó entendí, así que lo que hice fue ponerme de nuevo sobre ella y
besarla suavemente, a lo que ella respondió con nuevos gemidos y jadeos.
Después de un rato, la chica no podía aguantar
mas y me dijo:"Do it now, please...! I need you inside me now!" Eso sí lo
entendí y ella agarró mi pene y colocó mi glande en la entrada de su agujero del
amor.Entonces empujé y hundí mi pene en la vagina de la más preciosa joven que
haya existido.No tardé en encontrar cierta resistencia cerca de la entrada y
tuve que empujar más fuerte hasta que finalmente se rompió su himen y ella
profirió un grito ahogado seguido de un suspiro.
Salieron unas gotas de sangre, pero yo no
les presté atención y empecé a penetrarla hasta el fondo.Luego suavemente de
dentro a fuera.Ella gemía en voz bastante alta y yo seguía haciéndole aquello,
que tanto le gustaba.Su vagina era muy estrecha, pero cálida y muy lubricada,
por lo que la penetración era agradable.Cuando llevaba un minuto follando con
ella, rodeó mi culo con sus piernas y me empujó más hacia su coño.Seguí
penetrándola, ahora con más fuerza, hasta que alcanzó su primer orgasmo,
poniéndose rígida y revolviéndose como loca entre gritos de placer.
Yo no paré y seguí metiendo y sacando mi pene
hasta que mi clímax se acercó.Paré un poco y acaricié sus tetas, pellizcándole
los pezones.Luego seguí estrellando mi pelvis contra la suya hasta que el
orgasmo se acercó tanto que no pude parar.Saqué mi falo de su coño y me corrí
sobre su barriga y tetas.Ella sonrió y cogió todo el semen que pudo con una mano
y se lo llevó a la boca, saboreándolo lentamente para luego tragarlo.
Tras este excepcional polvo, los dos nos fuimos
agarrados de la cintura hacia donde esperaba mi madre, que estaba tumbada
tomando en sol.Ella me dio su dirección en Inglaterra y me dijo que le
escribiera, que me quería volver a ver algún día.Por cierto, se llamaba Lydia.Yo
me fui a la toalla con mi madre y ésta se incorporó sonriéndome y me dijo: "Vaya
con el ligón...¿Qué tal te ha ido...?"."Genial", le dije yo sonriendo
también."Hoy has tenido tú mucha más suerte que yo...", dijo."Bueno, podías
haberles dicho algo a los chicos de antes...", le sugerí."Bueno, ya veremos...",
dijo sonriendo.