[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Contactos Personales ]
 1,144,602 Miembros | 12,854 Autores | 54,290 Relatos | 2,852 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Primero lo pruebo, luego lo escribo
TODORELATOS » RELATOS » ABUSO Y HUMILLACIóN EN EL RECONOCIMIENTO MéDICO
[ El maestro se está haciendo la rata. (las tortugas ninja) ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 05 de Diciembre, 2008.
Fecha: 01-Nov-07 « Anterior | Siguiente » en No Consentido (1636 de 1817)

Abuso y humillación en el reconocimiento médico

lucYernaga9
Accesos: 53,236
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 8 min. ]
 -   + 
Su padre le habia dicho que obedeciera, y unicamente se trataba de un reconocimiento medico que le exigia su nuevo patron... Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

Era la primera visita que hacia a la casa del Sr. Julián. Me acompañaba mi padre, y llevaba desde primera hora de la mañana notando lo nervioso que estaba.

La situación no era buena para nosotros en ese momento. Mama estaba de nuevo embarazada y a mi padre no le quedaban más horas en el día para trabajar, así que como yo era la mayor de mis hermanos…me iba a tocar ayudar a la economía familiar. Dada mi corta edad, tenía en ese momento 12 años, y a que vivíamos en un pueblo pequeño en el que precisamente no sobraba el trabajo, no fue nada fácil para mi padre encontrarme un trabajo que pudiera realizar sin dejar de asistir a la escuela.

Al final me consiguió un trabajo de sirvienta en casa del Sr. Julián, después de pedírselo como un gran favor y quedando en deuda ante posibles situaciones que pudieran ocurrir en el futuro.

A medida que nos íbamos acercando a la puerta, mi padre se ponía mas y mas nervioso, y no dejaba de repetirme lo importante que era que me comportara como la señorita educada y obediente que me habían enseñado a ser, que confiaban mucho en mi para poder salir adelante, y que para las pocas horas que iba a trabajar diariamente ( en principio 3 para que no interfiriera el trabajo con los estudios) me iban a pagar muy bien, ya que el señor era muy generoso, así que ya podía hacer todo lo que me indicaran, fuera lo que fuera, sin rechistar.

Cuando por fin llegamos a la puerta, llamamos y nos abrió directamente el Sr. Julián.

Buenos días Sr. Julián, como quedamos le traigo a mi hija Magdalena para que le ayude en todo cuanto sea necesario.

Buenos días, Santiago. Encantado de conocerte, Magdalena, tu padre no me había comentado lo guapa que eras. Por cierto, ¿cuantos años tienes? 12? Pareces mayor, por lo menos te hubiera echado 15 años.

 

Y tenia razón, aunque acababa de cumplir los 12 años, mi pecho, cosa que me daba muchísima vergüenza, estaba bastante desarrollado y mis caderas empezaban a redondearse. Me había acostumbrado a llevar el pelo largo y liso, cayéndome a ambos lados del cuello, para disimular el considerable aumento de volumen que habían sufrido mis pechos, pero aun así notaba las miradas que me echaban algunos hombres del pueblo cuando nos cruzábamos por casualidad, entre ellas las del señor Julián. En ese momento la voz de mi padre, me saco de mis pensamientos.

En fin, hija, recuerda todo lo que te he dicho, vendré a buscarte dentro de tres horas.

Vamos, entremos dentro, que primeramente hay que examinarte.- Me dijo el Sr. Julián. Al oír eso, sentí un escalofrió, y note que me empezaba a poner tensa, pero intente guardar la compostura al recordar las palabras de mi padre.

Jajajajaja, no me pongas esa cara ¡! No va a ser un examen como los de la escuela ¡ Únicamente va a ser un pequeño reconocimiento físico, que te va a hacer el doctor Sánchez, medico de la familia y amigo particular mío, ya que estudiamos la carrera de medicina en la misma facultad. Por cierto, esta esperando en la sala. Pasa por favor, al cuarto situado al final del pasillo, que es donde tengo instalada la consulta.

Mientras caminaba hacia la consulta, me dio otro escalofrío. Cada vez estaba más nerviosa, tenía las manos frías. Entre en el cuarto, y me senté en una silla que se encontraba cerca de la puerta, intentando tranquilizarme. En el cuarto únicamente había una mesa grande de despacho de color blanco, una báscula y un metro apoyados en la pared, también blanca, una camilla, situada en el otro extremo de la habitación, y un armario que se encontraba a los pies de la camilla. Oí pasos en el pasillo y al momento entraron por la puerta los dos doctores.

Doctor Sánchez, le presento a Magdalena. A partir de hoy trabaja para mi familia, como asistenta.

Buenos días, Magdalena, encantado de conocerte. Quítate los zapatos y sitúate sobre la base del medidor. ¿Te vas a quedar durante el reconocimiento? – Dijo al Sr. Julián, mientras se dirigía hacia la mesa.

 

Tengo que llamar a mi esposa, y otros asuntos por resolver. De todas formas, estaré en la sala, cualquier cosa que necesites…me avisas. En cuanto termine vengo, hasta luego.

Como me habían indicado, estaba descalza sobre la base del medidor. El doctor se acerco a mí y me indico que me pusiera recta. Acto seguido, me midió, y anoto los resultados en un cuaderno.

Muy bien, desnúdate, por favor.

¿Como?- Desde que me empecé a desarrollar, nunca nadie me había visto desnuda, y me moría de vergüenza solo de pensarlo.

Que hagas el favor de desnudarte y subir a la báscula. Por cierto, no me hace nada de gracia la tontería esa de la vergüenza. Soy medico desde hace veinte años, y ya me he cansado de esas estupideces, así que si quieres que el reconocimiento sea lo mas rápido posible, ya puedes ir colaborando. De otro modo… no me dejas más opción que avisar al Doctor Julián para comentarle lo que sucede.

Ante la amenaza de avisar al Sr. Julián, empecé a desnudarme bajo la atenta mirada del doctor. En primer lugar, me desabroche la cremallera de la falda, y me la saque por los pies. Me quede, aparte de con la ropa interior, con la camisa azul que llevaba, que por suerte me quedaba un poco larga y me llegaba a medio muslo. Decidí parar ahí, pero mediante un gesto el doctor me indico que también me la quitara, por lo que poco a poco y con manos temblorosas comencé a desabrocharme los botones de la camisa, y acabe por quitármela del todo, quedando vestida únicamente con la ropa interior. Me subí a la bascula y el doctor de acerco a mi.

Pensaba que había quedado claro lo que comentábamos antes, pero veo que no. Cuando te digo que te desnudes, es que te desnudes. Y ya se te puede ir quitando del todo la vergüenza, porque he observado que estas muy desarrollada para tener solo 12 años recién cumplidos, y seguramente habrá que realizarte un examen un poco mas completo de lo que esperaba. ¿Procedo a llamar al Doctor Julián o te desnudas de una vez y puedo continuar con el reconocimiento?

Vi que no me quedaba mas alternativa, que hacer lo que el doctor me pedía, ya que de lo contrario avisaría a Don Julián, y podría perder el trabajo, con lo que eso significaría para mi familia y en especial para mi padre. Por lo tanto, me quite primeramente las braguitas, y mientras tapaba pudorosamente mi sexo con una mano, me desabroche el sostén y lo deje caer al suelo, al tiempo que intentaba tapar mis pechos con el pelo y con la mano que tenía libre. El doctor procedió a pesarme, de nuevo apunto el resultado en el cuaderno, y me indico que me sentara en la camilla. Mientras andaba lo mas rápido que podía para sentarme, note como el doctor me miraba sin ningún tipo de disimulo el culo. Me senté en la camilla y seguí intentando taparme el pecho con las manos. El doctor se puso enfrente de mí.

Te voy a realizar una exploración mamaria, para comprobar que los pechos se te están desarrollando sin ningún problema, y que no existe ningún quiste ni nada extraño. Apártate el pelo y coloca ambas manos detrás de la nuca.

Note como me iba poniendo cada vez mas roja mientras lo hacia, pero de nuevo intente tranquilizarme, pensando que únicamente era un reconocimiento medico, que el doctor habría visto a muchas mujeres desnudas... Puse ambas manos detrás de la nuca y deje mis pechos completamente expuestos al doctor, que se encontraba justo enfrente de mí. Cogio uno de mis senos y empezó primero como a sopesarlo, mientras lo apretaba de vez en cuando. Posteriormente con las dos manos siguió apretándome el pecho por distintas zonas, y repitió los mismos pasos con el otro.

¿Te duele cuando te presiono? Cuando los pechos se desarrollan, en ocasiones duelen. Como veo que tu actitud ha mejorado y los resultados de este pequeño examen son perfectos, no creo que sea necesario hacer una exploración mas profunda, por lo que después de comprobar que no existen secreciones a través de los pezones daremos el reconocimiento mamario por terminado.Esta parte, puede que te duela un poco, ya que los pezones son muy sensibles, y mas en épocas de cambios hormonales. Si te hago daño me lo dices, ¿de acuerdo?

Si, de acuerdo.

Para realizar la prueba es necesario que tengas los pezones bien erectos, así que vamos a comenzar pasando esta bolsa de gel frió, para que se te pongan duros del todo.

Vale.

El doctor se acerco al armario y extrajo una bolsa de gel verde. Se acerco a mí, y me la puso sobre el pecho derecho, con el pezón situado en el centro de la bolsa. Se quedo presionando la bolsa unos segundos. Note que efectivamente la bolsa estaba helada y justo cuando el frío comenzaba a producirme dolor, la retiro.

Esto esta mucho mejor. Mira, ¿ves? Ahora tienes el pezón completamente erecto. Vamos a repetir lo mismo con el otro pecho.

Cuando tuve ambos pezones erectos, los cogio entre los dedos índice y pulgar de sus manos y comenzó a presionar. Primero eran presiones cortas, mientras miraba fijamente si salía algún tipo de sustancia por mis pezones. Cada vez me presionaba más rato y más fuerte los pezones, tirando de ellos con fuerza como si me estuviera ordeñando. Cada vez me hacia mas daño, pero intente resistirlo pensando que ya no me quedaría mucho. Al cabo de un rato que se me hizo eterno, paro por fin de pellizcarme los pezones.

Perfecto, el reconocimiento mamario ha finalizado, y los resultados son normales. Tumbate en la camilla boca arriba, abre las piernas y relájate.

En ese momento toda mi fuerza anterior se fue y me derrumbe. Tenía mucho miedo, no quería que me hicieran nada mas, solo quería irme a casa de una vez…así que sin poder evitarlo las lágrimas comenzaron a derramarse por mi cara mientras me tumbaba en la camilla.

Deja de llorar, abre las piernas y quédate relajada, porque si no, es posible que te duela. ¿Alguna vez has mantenido relaciones sexuales?

No.- Conteste mientras no podía dejar de llorar.

¿Te has masturbado?

No.

Voy a realizarte un reconocimiento externo de la vulva, de los labios tanto internos como externos, del clítoris y de la entrada de la vagina, ya que al ser virgen, únicamente voy a comprobar el estado del himen, pero no voy a hacer una revisión interna vaginal. Abre un poco más las piernas y quédate quieta.

Como no podía hacer otra cosa obedecí, y me quede completamente desnuda tumbada en la camilla con las piernas lo mas abiertas que podía. Cerré los ojos y espere. Oí como el medico se acercaba mas a mi, situándose entre mis piernas.

Bueno, bueno, bueno…veo que ya te ha salido vello pubico, pero que todavía es pelo fino y rubito.

Empezó palpándome con las dos manos, el monte de venus, acercándose cada vez más a mi rajita. Sin que me lo esperara, me separo de golpe los labios vaginales para poder ver mi clítoris.

¿Ves como te estoy abriendo el sexo? Necesito que seas tu la que te separas los labios, para poder hacer un test de sensibilidad y desarrollo de clítoris.

Lo intentare. – Abrí los ojos y acerque las manos hacia mi sexo, y me agarre los labios vaginales separándolos un poco.

Así no es como lo estaba haciendo yo.

Me agarro las manos y me separo mucho mas los labios, dejando todo mi sexo completamente expuesto.

Mantén las manos así, no cambies de postura ni las juntes más.

Se acerco a mí y sentí un dolor agudo y fuerte, que salía de mi sexo. Grite, y me intente levantar de la camilla, pero el doctor, que era bastante corpulento se abalanzo sobre mi y me lo impidió. Esto hizo que quedara tendido encima de mí, con la cara a la altura de mis tetas y su cuerpo entre mis piernas.

Parece que tienes buena sensibilidad clitoriana, pero tengo que avisarte de que esta era solo la primera prueba.

Me ha hecho daño. – dije entre sollozos – no quiero continuar con el reconocimiento, me quiero ir a casa.

Te voy a hacer un favor, el Sr. Julián te va a dar trabajo si no te hago el reconocimiento completo, así que le voy a llamar para que te sujete y poder terminarlo. Veras como al final hasta me lo agradeces.

Acto seguido salio de la habitación, dejándome desnuda y llorando encima de la camilla y oí como sus pasos se dirigían hacia la sala donde estaba el Sr. Julián.

 

El relato continua, pero me parecía demasiado largo para ponerlo de una vez. En breve os colgare el resto. Agradecería que me enviarais vuestras sugerencias y comentarios a luc_Y_ernaga@hotmail.com

TodoRelatos.com © lucYernaga9

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (22)
\"Ver  Perfil y más Relatos de lucYernaga9
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.42 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto