Que tal, me llamo Luis y tengo 21 años.
Mi historia comenzó hace algunos meses y desde entonces sigo
jugando un juego que poco a poco va volviendose más intenso.
Vivo en la Cd. de México, mi familia está formada por mi
Padre y mi Madre y además de mí, también la integra mi fabulosa hermana Claudia
de quién les contaré a continuación.
Mi hermana tiene 22 años y estudia Diseño en la Universidad,
casi termina la carrera y por esa razón ultimamente tiene que estár más tiempo
del que ella quisiera metida en su recamara matandose con el estudio.
Hace algunas semanas mis amigos me invitaron a una fiesta, Yo
había estado muy desanimado debido a que había terminado una relación de mucho
tiempo con Laura mi ahora exnovia, pero ya era tiempo de salir de ese estado y
volver a la vida normal.
Para animarme a ir, mis amigos me decían que a la fiesta
asistiría Nancy, una mujer que me gustaba mucho desde hace tiempo y además se
notaba que Yo no le era del todo indiferente, nunca había intentado tener un
acercamiento con Ella debido que en los lugares en que coincidiamos Yo siempre
estaba con Laura, mi ex, y solo nos limitabamos a dedicarnos algunas miradas
mutuas y de vez en cuando a sonreirnos a lo lejos. Ahora si podría intentarlo
pero había un problema, Nancy era muy alegre y le gustaba mucho bailar y Yo al
parecer había nacido con dos pies izquierdos porque de baile sabía muy poco.
Por esa razón tuve que recurrir a Clau, mi hermana. Ella es
todo lo contrario a mí, baila bastante bien y casi cualquier ritmo parece que
fué hecho para ella. Tiene un cuerpo muy, pero muy bien formado. Le gusta mucho
el deporte, regularmente practicamos juntos y nos gusta correr por las mañanas
para mantenernos en forma.
Aveces, cuando realizamos algunos movimientos de
calentamiento que requieren de apoyo de otra persona, Yo aprovecho para tener
algún acercamiento y cierto roce de su cuerpo y me gusta sentirla cerca de mí.
Ella nunca dice nada dando por hecho que todo es normal. Cuando se viste de
minifalda, permite ver perfectamente sus hermosas piernas y en ocasiones cuando
usa escotes, es cuando pierdo la cabeza ya que sus pechos me enloquecen, son muy
grandes como a mi me gustan y siempre los admiro disimuladamente para no
molestarla pero esos bombones han sido motivo de muchas manualidades en la
intimidad de mí recamara. Ella mide 1.68m y su cara es hermosa por lo cual nunca
le faltan amigos y algún novio o pretendiente que la lleven a divertirse.
Pues bien, tuve que pedirle a Clau que me instruyera en las
artes del baile y Ella aceptó con gusto enseñarme algunos pasos.
Tenía solo unos días antes de la fiesta y por eso debía poner
toda mi atención si quería aprender algo y entonces empezó todo...
...Estabamos en mi recamara, puse una música suave para
empezar pero Clau sonrió y me dijo:
- A ese paso nunca aprenderas nada.
Entonces cambió la música y al instante sonaron las notas del
reggeton, me pidió que me fijara como lo hacía Ella y que me moviera al mismo
ritmo. Yo observaba con detenimiento sus movimientos pero también aproveché para
acariciar con la mirada todo su hermoso cuerpo. Ella llevaba una camiseta ligera
la cual le daba libertad de movimiento a sus senos y me hipnotizaban con su
vaiven, llevaba una falda delgada y corta la cual subia a la mitad de sus
piernas cada vez que ella se movía. Afortunadamente ésta vez no tenía que
disimular demasiado si Ella notaba que no era solo el baile lo que me interesaba
observar en ese momento. Estaba mirandola y adorandola con el pensamiento cuando
de pronto se fijó en mí y me pidió que me acercara a Ella. No pude evitar
mostrar la exitación de mi cuerpo pero a ella parecía no incomodarle, me tendió
la mano y me acercó hacia su cuerpo. Yo me coloqué detrás de ella y poco a poco
empezamos un movimiento el cual provocaba que rozara sus nalgas con mi erección
que para ese momento era más que evidente. Ella lo notó y como respuesta se
acercó aún más permitiendo que nuestros cuerpos quedaran totalmente juntos. No
dijimos nada, así permanecimos algunos instantes en ese constante roce. De
pronto Ella tomó mis manos y las colocó en su cintura, Yo me dejaba llevar,
hacía tanto tiempo que yo soñaba con estar así tan cerca a ella que no podía
decir ninguna palabra para no cambiar el ritmo de lo que estaba pasando.
En un momento acerqué mi cara a su cuello y pude notar que
ella seguía moviendose y repegandome sus nalgas al ritmo de la música pero tenía
los ojos cerrados y su cara mostraba el calor y la exitación que la situación
había despertado en ella.
Entonces aproveche ese momento y le dí un suave beso en el
cuello y un escalofrío recorrió su cuerpo. Cerró aún más fuerte sus ojos y no
dijo nada, no podía desperdiciar la oportunidad y me atreví a deslizar poco a
poco mi mano derecha hacia su cadera. Por otro lado, mi mano derecha fue
subiendo lentamente hacia sus tetas, me detuve un poco en su vientre esperando
algún gesto de negación pero éste nunca llegó. Mi mano seguía subiendo hasta que
por fín pude sentir entre mis dedos por primera vez uno de sus senos. Los
acaricié suavemente por encima de la ropa y noté que sus pezones estaban duros,
se notaba que nuestro encuentro la había puesto muy caliente, los apreté un poco
más fuerte.
Ella abrió los ojos y se mordía los labios, seguiamos
bailando, para ese momento no sabiamos si estabamos siguiendo el ritmo de la
música, pero no dejabamos de movernos.
Mi mano derecha seguía su camino hacia abajo, llegué hasta su
pierna y la sobé un poco, pero entonces mis movimientos buscaban llegar hacia el
centro de su cuerpo.
Ella colocó una de sus manos en mi cadera y la otra me
sujetaba la cabeza para que permaneciera más cerca de su cuello el cual yo
besaba con gran placer. Mi mano llegó por fin a su objetivo y al instante apreté
fuerte con toda la mano su monte de venus y sus labios vaginales. Haaa, que
delicia. Esa sensación tanto tiempo anhelada me provocó un calor indescriptible.
Pude sentir de nuevo un estremecimiento de su cuerpo y la humedad de su ropa
evidenciaba la calentura que sentía. Introduje lentamente mi mano debajo de su
ropa y sin dejar de movernos empecé a darle un masaje en el clítoris con
movimientos circulares. Sus jugos brotaban y mojaban mis dedos permitiendome
introducirlos en su cueva.
Al mismo tiempo mi otra mano ya había hecho presa por debajo
de la ropa sus rosados pezones y los apretaba con fuerza de manera alternada lo
cual aumentaba más la exitación de mi hermosa hermana. Una de sus manos, busco
sobre mi pantalón y empezó a frotar mi pene suavemente mientras su otra mano me
apretaba la cadera para que sus nalgas recibieran más el contacto de mi verga.
Solo podía escuchar un dulce sonido que ella hacía mientras
todo esto pasaba:
-Shhhhhhhh
Yo estaba en el cielo pero un movimiento brusco de su cuerpo
me avisó que su orgasmo estaba muy cerca, entonces aceleré los movimientos de
mis manos y por fin sus jugos bañaron mi mano completamente.
- Haaaaaaaaa
Permanecimos así por algunos instantes, todavía acompañando
nuestros movimientos con la música de fondo hasta que por fín Ella se recuperó y
se separó un poco.
Dejamos de movernos y entonces Clau se volvió hacia mí y me
sonrío diciendome:
- ¡Guau! Para ser ésta tu primera lección de baile, te has
sacado un diez, en lescuela a los niños que se portan bien les ponen una
estrellita en la frente y tomando en cuenta que tu aún sigues con mucha
calentura, te mereces un premio.
Diciendo esto, se giró frente a mí, se inclinó un poco
permitiendome ver sus bien formadas nalgas y se sacó su tanga humeda, se podía
ver perfectamente sus jugos resbalando sobre sus piernas, se limpió un poco su
entrepierna y la dejó sobre mi cama.
- Siento que por ahora la primera lección ha estado bien para
empezar, me dijo.
- Pues creo que ha estado bien pero espero que hayan más, le
respondí.
- Bien, pero por hoy la clase ha terminado.
Me dió un suave beso en los labios y me sonrió prometiendome
otras clases más intensivas. Salió de mi recamara y yo enseguida tomé su tanga y
aspiré fuertemente su olor a hembra en celo, me masturbé varias veces y guardé
mi premio que me recordaba el increible momento que acababa de vivir. No hubo
necesidad de explicar nada ni como comenzó todo porque claramente supimos que
ambos deseabamos lo mismo, solo faltaba un buen pretexto para empezar.