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[ Zapatero remendón, ya en el oficio lleva el "don". ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 05 de Diciembre, 2008.
Fecha: 23-Oct-07 « Anterior | Siguiente » en Hetero: Primera vez (1153 de 1241)

Consultorio Dr. corazon

Julio
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Consultas de casos publicados de experiencias de sus primeras veces, solicitando orientacion y consejos. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

EN ORGIA PERDI MI VIRGINIDAD

No se si usted piense que estoy haciendo una tormenta en un vaso de agua, pero le voy a contar mi historia para que me comprenda y me pueda dar unas serenas palabras.

Soy una joven adolescente (17) mi vida era aburridamente normal, hasta que un grupo de amigas que me hicieron conocer diversiones que antes no disfrutaba. Cada fin de semana salíamos a bailar, mis amigas comenzaban a «chapar» con sus amigos que me ponían romántica y me daban ganas de que me muerdan tos senos y me apreten las nalgas.

No se porque sentía eso, hasta ese momento aún era una chica virgen. Hasta que llego lo más fuerte y picante. Los familiares de Sonia habían viajado por un fin de semana, como la casa había quedado solo al cuidado de ella, aprovechamos para organizar una pequeña reunión, a la que solo iría un grupo pequeño, cuatro parejas. Mis amigas con sus enamorados.

Yo era la única que no tenía a nadie, pero buscaron a Luis para que sea mi pareja. Todo andaba bien, comenzamos a tomar, y el trago ponía románticos a mis amigos. Comenzó un chape generalizado, pero una llamada urgente que Luis recibió de su casa hizo que se marchara. Me sentí defraudada y lamentaba mi mala suerte, como mis amigas estaban con sus parejas me sentía mal de estar mirando como se acariciaban y se besaban.

Nati se había desabrochado la blusa y el sostén, su enamorado se las acariciaba, era algo extraño parecía, que nadie se daba cuenta o les importaba que estuviese mirando. No quiero mentirte pero me excitaba lo que estaba viendo y temiendo perder el control de mis actos, me retiré a uno de los dormitorios a dormir.

En el cuarto habían tres camas y cuando estaba por quedarme dormida, sentí que abrieron la puerta y me hice la dormida, los que habían entrado era Nati con su chico, ella se comenzó a quitar la ropa al igual que Miguel, mi corazón me comenzó a latir fuerte, mas cuando vi a Miguel desnudo, por un momento quise levantarme y entregarme, abrazarlo y pedirle que me deje acariciarlo.

Hasta que comenzaron a hacer el amor, era algo que nunca había visto, pero eso no fue todo, al poco rato ingresó otra de mis amigas y se quedó en el cuarto, le dijo a Nati que Lucho la esperaba y se fue, sin quererlo estaba siendo testigo de una pequeña orgía. No podía comprender como podían estar con diferentes chicos en un mismo rato. Mi excitación llegó al máximo y solo de mirar tuve mi primer orgasmo.

A la media hora ya las cuatro parejas estaban en el cuarto, dos en cada cama, hasta que Nati dijo en voz alta, despertemos a hayde debe querer también estar con nosotros y se acercó a donde yo me encontraba y me dijo que me levantase. No pude negarme, ya me encontraba desnuda y así sin que nadie se de cuenta que era una chica virgen y haberlo hecho con un chico por el que no sentía nada, que recién lo había conocido.

Cuando me tocó cambiar de pareja, me sentí mal, me resistía a hacerlo, pero todos me pedían que me apure, hasta que lo hice, lo que pensé que no lo disfrutaría, pero me gustó mucho y me apuraba para que me tocara con los otros chicos, quería seguir probando y variando de pareja. Terminé cansada, todos nos echamos a dormir juntos, ya en la mañana cuando me desperté me sentí un poco avergonzada y me despedí de Nati y salí apurada, no quería que los chicos me vieran y quisieran repetir lo que hicimos.

Mis amigas me dijeron para seguir saliendo en grupo y no pude negarme y comenzamos a salir a disco y otros lugares, y siempre terminábamos en la cama, en poco tiempo me acostumbré a este tipo de orgías y las disfrutaba.

Doctora ahora le escribo porque estoy confundida, he conocido a Rober y me he enamorado, lo amo, él es muy bueno conmigo. Tuve miedo cuando me pidió hacer el amor, temí que me dijera algo por lo que no estaba virgen. Recurrí a mil pretextos para no hacerlo, hasta que los deseos se hicieron mas fuertes y no pude seguir negándome.

Había pensado en tantos «cuentos» que le diría cuando me preguntara, pero no lo hizo, para Rober fue lo más normal, nos desvestimos y cuando me penetró traté de ajustar mis piernas para tratar de engañarlo, pero me dijo que me ponga bien y que me mueva. Pasado el primer momento de nerviosismo, comencé a moverme en busca de placer, pero no lograba tenerlo y esto me preocupaba. Rober se movía y me acariciaba, pero yo no sentía nada.

Hasta que comencé a pensar que en mis amigos, en la forma como hacíamos el amor en grupo, cerraba los ojos y me puse a pensar en mis amigos, en las «parejas amigas» y que ellos me estaban mirando, recién pude excitarme y tener mi orgasmo.

A partir de esa fecha las veces que hago el amor con Rober, tengo que pensar e imaginarme que otras personas me están mirando y que después cambiaré de pareja, esto tengo que hacerlo para lograr llegar al clímax. Rober no sabe nada y cree que es él quien me hace gozar y gritar de placer. Doctora he cometido una estupidez, he vuelto a ir a esas reuniones que hace Nati y he vuelto a participar en dos orgías, estas me gustan, siento tantas cosas, que soy la mujer más feliz y dichosa del mundo.

Pero cuando veo a Rober me siento mal, me arrepiento de mi comportamiento y me prometo que nunca volveré a hacer, pero no puedo y sigo asistiendo a las orgías. Rober ahora me ha pedido que nos casemos para fin de año y no se que hacer, lo amo, pero no puedo dejar mi otra vida, la de estar con mis amigos, de participar en las orgías que organizan. ¿Qué hago doctora para calmar mi cuerpo de esas mañas que me atormentan?

LOQUITA

 

 

ME VOLVI UNA INFIEL

 

Pensando en que me quedaría solterona, en cuanto Mario me propuso matrimonio acepté e hice todo para casarme cuanto antes, temiendo que podría desanimarse o alguna chibolita me lo podría quitar, pero ahora que ya me casé y que conozco cosas nuevas estoy arrepentida.

Como para complicar mi triste vida, se me han presentado muy buenos admiradores, con varios de ellos he salido, hemos hecho el amor en forma frenética y no solo son mejores amantes que Mario, mi marido, sino que la tienen mas «grande» y saben tantas poses que en cada una de ellas me hacen gritar de placer, ellos si llegan a mi fondo.

Con todo lo que me está sucediendo, estoy arrepentida de haberme desesperado por casarme y de no haber tenido la suficiente paciencia, para poder escoger a un buen amante, que sepa satisfacerme.

Quiero contarle algo de mi vida para que me pueda comprender y se dé cuenta que no soy una perdida, si ahora le soy infiel a mi marido, es porque no se mueve bien y no me satisface.

Desde muy joven conocí el sexo, no me considero una mujer fácil o pervertida, lo que pasó en mis años de estudiante de secundaria, es que me entregué a mi profesor de matemáticas, para que no me jale, cuando estuve en quinto de secundaria y me gustó hacer el amor.

Mi profe siempre me había molestado, cada vez que estaba cerca a él, me miraba de una manera que me ponía los «pelos» de punta, me descontrolaba, sentía en su mirada deseos, amor, ternura, era como si nosotros conversáramos en silencio, solo con nuestras miradas nos decíamos todo.

Me gustaba estar cerca a él, era una chiquilla que con las clases que me habían dado de educación sexual, habían despertado en mi curiosidad y también los deseos de conocer el sexo. Muchas veces cuando me encontraba sola, me ponía a pensar, como sería estar haciendo el amor con mi profe. Era una chiquilla soñadora, que pensaba que sería muy feliz a su lado y que seguramente se casaría conmigo.

En el primer bimestre el profe me puso once, en esto se que me ayudó, porque no sabía nada. Cuando al siguiente mes tomó el examen de comprobación, no contesté nada, sabía que me había puesto 05 de nota. Fue cuando me encontré con el profe en la calle de pura casualidad y le pedí que me ayudase, que me de clases particulares, porque en el colegio no entendía nada.

El profe me dijo que vaya a su casa, él vive solo y sabiendo a lo que me exponía, acepté, quedé en ir desde el día siguiente. Me preparé bien, como deseando que pase «algo» me puse la mas provocativa ropa interior que tenía, también me eché un perfume que todos decían que era seductor.

Cuando llegué a la casa del profe me comenzó a explicar, me pidió que tomara atención en lo que me decía, que después tendríamos tiempo para conversar y decimos todo. Claro siempre y cuando entendiera todo lo que me enseñaba. Esto era un reto para mi, cuando escuché lo que me estaba diciendo, mi corazoncito comenzó a palpitar rápidamente, como queriendo que algo pasara esa tarde.

Terminamos la clase, el profe me tomó de la mano, eso fue suficiente para desencadenar en mí, las más extrañas sensaciones y no pudiendo controlar la excitación sexual por la que estaba pasando, me abalancé sobre él y lo comencé a besar. El profe me abrazaba, me besaba, pero yo quería «algo mas», instintivamente comenzó a actuar mis instintos de mujer y sentía deseos que me besara los senos, que me los chupara, que me los mordiera y sin pensarlo dos veces me desabotoné la blusa, solté el broche de mi sostén y mis senos quedaron al aire y al alcance del profe.

El profe no pudo contenerse al verlos y como si fuese un bebé de pecho, me los besaba, me los chupaba como yo quería, me mordía los pezones, esto terminó por alocarme, era la primera vez que me hacían eso, tenía deseos que me haga el amor, estaba mojadita, pero el profe no me decía nada, por lo que me saqué el calzón, fue recién cuando sus manos comenzaron a acariciar mis nalgas, mis muslos y también mi «cosita» que estaba mojadita.

Esto hizo que ya no pudiese aguantarme mas, y me eché en el sofá, jalando al profe para que cayera sobre mi semidesnudo cuerpo, no pudiendo ya aguantarse comenzó a desvestirse, mis manos buscaron su pene, el cual estaba duro y grande, cuando me comenzó a penetrarme, me hizo gritar de dolor y de placer, cuando ya estaba en lo mejor, me lo sacó, esto hizo que me enfureciera, no sabía qué era lo que estaba sucediendo, temí que se hubiese arrepentido.

Más cuando lo vi. que se levantaba, quise detenerlo, pero me dijo que lo esperase un ratito. Como era inexperta en cosas del sexo, temí que algo malo estuviese pasando, pero a los pocos momentos llegó, poniéndose un condón y terminamos haciendo el amor, por fin sabía que era un orgasmo y estaba feliz de ser ya una mujer completa.

Desde ese día nos convertimos en amantes me gustó mucho el sexo y todos los días me daba clases y después hacíamos el amor, me convertí no solo en la mejor alumna de matemáticas de la clase, sino también en una experta del sexo y en una bella mujer, parece que el tener relaciones seguidas, habían hecho que mis curvas y mi cuerpo se desarrollara.

Amaba mucho al profe y cuando terminó el año, viajé a Lima a estudiar y la relación se enfrió, y en menos de un mes me olvidé del profe de matemáticas y comencé a salir con mis nuevos amigos. Cuando regresé de la capital comencé a trabajar en Salud las cosas cambiaron, mis primeros «amantes» fueron algunos médicos, no había caso, me convertí en una mujer que le gustaba el sexo, no podía negarme cuando una persona que me gustaba me pedía salir con él.

Pasaba el tiempo y todas mis amigas, se comenzaron a casar a pesar de tener muchos «amigos», ninguno de ellos me pedía matrimonio y esto comenzó a desesperarme. Hasta que conocí a Mario, que era un tímido profesional que llegó a trabajar conmigo, me daba cuenta que le atraía y comenzó a enamorarme, me trataba bien y se pasaba de educado.

Me invitaba a salir, hasta que se me declaró como si estuviésemos en la edad media, me abrazaba, me besaba, pero no me pedía sexo, a pesar de mis insinuaciones y de las veces que me pegaba a su cuerpo y podía sentírselo, me daba cuenta que estaba excitado, porque lo tenía duro, pero para mi desesperación Mario se aguantaba y no me pedía nada.

Hasta que me pidió que me casase con él, me tomó de sorpresa y pensando que podía arrepentirse, acepté de inmediato y en menos de un mes era ya su esposa. Recién la noche de bodas me hizo suya, no era como lo esperaba, pero al fin de todo era mi esposo y tenía que aceptarlo como era. Mi fidelidad duró muy poco, hasta cuando me encontré de guardia, hice el amor con un joven médico, a este galeno le gustó mucho como me movía, mi manera de hacer el amor y pensando él que yo era soltera me pidió que sea su enamorada, que seamos amantes y me dijo tantas cosas, que me sentí arrepentida de haberme casado tan pronto.

Desde ese día como si todos se hubiesen puesto de acuerdo, comencé a conocer a varios chicos y sin exagerarle, después de haber pasado por sus camas me pedían matrimonio, otros relaciones permanentes, los casados me suplicaban que sea su amante.

Ellos si sabían hacer el amor, la tenían grande, se movían bien, su anaconda buscaba el fondo de mi vagina donde depositaba el elixir del amor, haciendo arañar el cielo de puro placer. No se qué hacer doctora, estoy tentada de divorciarme, antes de tener un hijo y continuar mi vida con alguno de mis amantes.

 

 

 

 

ME ESTA VIVIENDO

 

Me encuentro preocupada, estoy enamorada de un vividor, José mi enamorado me quiere vivir y lograr divertirse a costa mía. Mi relación amorosa con él se remonta al verano pasado nos conocimos en la Playa «Las Conchitas» en una reunión de amigos.

En esa época vivía momentos de angustia, Lucho quien había sido mi primer enamorado, a quien le había entregado mi virginidad lo había encontrado con mi mejor amiga en la cama. Sucede doctora que con Lucho éramos amigos desde pequeños, vivíamos en el barrio Callao y cuando éramos unos niños comenzamos a enamorar.

Claro que mas que enamorados éramos buenos amigos, nos ayudábamos en todo y nos contábamos todo, entre nosotros no había secretos. Fue así que en una oportunidad cuando estaba en mi casa y solo estaba la empleada y mi hermano mayor, vi. Como el comenzaba a correteara la Natacha y cuando la alcanzó la acariciaba y la comenzó a desvestir, ellos no se habían fijado en mi, pensaban que estaba dormida y se entretuvieron en sus cosas esto me dio mucho miedo.

La curiosidad de una chica de 17 años me tenia loca y pude ver como mi hermano te besaba tos senos, te acariciaba sus piernas ella se reía y cuando la iba a hacer suya se la llevó a su cuarto y no pude seguir viendo nada. Esperé que pasara unos momentos y en silencio me levanté y traté de escuchar lo que pasaba en la habitación de mi hermano, pero soto pude escuchar las risas alegres de ellos. Me sentía confusa, sentía cosas extrañas en mi cuerpo, y esto me hacia pensar en Lucho.

Me arreglé y fui en su busca, salimos a pasear, y nos sentamos en la plaza América, que esta frente a la Fiscalía. Lucho notó mi intranquilidad y me preguntó que era lo que me sucedía, le conté todo lo que había pasado en mi casa, y para hacer mas interesante el relato le agregué algo mas, le dije que había visto como la «Natacha" semejando ser una striptisera bailando acompasadamente se había comenzado a despojar de la ropa. Que sus senos eran grandes. Que mi hermano no había podido contenerse y se había abalanzado sobre ellos y se los besaba ansiosamente.

Los ojos de Lucho brillaban, se podía decir que ahora el ansioso era él, hasta esa fecha Lucho me había respetado nunca me había acariciado mis senos, ni mi cuerpo, claro que algunas veces de casualidad me los había rosado, o cuando me abrazaba me apretaba tanto que podía sentir su cosita, pero nunca en forma directa. Lucho me dijo que fuéramos a su casa, que allí podíamos conversar con mayor tranquilidad, que sus familiares habían ido a pasar unos di as a la playa.

La idea me gusto, era algo excitante estar solos, esta vez era distinto con todo lo que había visto y lo que había conversado con mi enamorado me había excitado, me sentía distinta, necesitaba estar a solas con Lucho. Fuimos a su casa y comenzamos a conversar, no encendimos la luz, Lucho me pidió que le contase como lo había hecho la Natacha, mientras decía esto una de sus manos la metió por el escote de mi blusa y comenzó a acariciarme uno de mis senos.

Ya no hubo relatos ni nada parecido, sus caricias eran cada vez más audaces y estas me gustaban. Mis manos no se quedaron tranquilas y también buscaron algo interesante y te baje el cierre del pantalón y se la agarre Sentí nervios y una sensación rara. Era tan dura y suave que me terminó por excitar, Lucho al ver esto me despojó de mi trusa y me la comenzó a acariciar, quería sentir el calor del cuerpo desnudo de mi enamorado junto al mío y le dije que se quitara la ropa, mientras yo hacia lo mismo.

Nos tendimos en el piso, y Lucho se echó sobre mi cuerpo, y suavemente me penetró, el dolor fue intenso, como también el placer que sentía. Nuestros cuerpos se movían cadenciosamente en busca de un mayor placer, hasta que sentí mi vagina inundada del elixir del amor, Lucho había terminado, y el sentir su semen dentro de mi cuerpo terminó por excitarme mas y tuve otro orgasmo. Desde ese día nuestras relaciones fueron más intensas, nos convertimos en dos inseparables personas.

Creo que mi error fue contarte todo Nilda, muchas veces una no puede guardar un secreto y se lo dije todo a ella, le conté primero lo de mi hermano, ella me lleno de preguntas y al final te dije lo que había hecho con Lucho. Nilda curiosa como toda mujer que no había tenido relaciones sexuales, quiso saberlo todo, que se sentía al ser penetrada, si el dolor era muy intenso, si era cierto que salía bastante sangre y la cantidad de semen que le salía a la pareja, al final me pregunto de que tamaño la tenia Lucho. Es decir parecía que me estaba confesando, pero como no era egoísta trate de contarte todo en la forma más detallada que podía.

Podía ver a Nilda como se movía nerviosamente, nos despedimos y ella se fue. Pero desde ese día vi. Como Nilda buscaba a Lucho, en varias oportunidades los había encontrado conversando. Como no soy una mujer celosa nunca pensé nada malo. Hasta que un día en que Lucho me había citado a su casa para hacer el amor, me había dado su llave, para que en caso él no hubiese llegado. Pero cuando fui lo encontré y no la utilicé. Todo transcurrió normal como siempre solo que me olvidé de devolvérsela. Pasaron varios días y la llave estaba sobre mi mesa de noche y una tarde en que no había quedado en encontrarme con Lucho, pasé por su casa y vi. Todas las luces apagadas, sentía nostalgia y sin pensarlo dos veces abrí la puerta e ingresé.

Cuando de pronto escuché unos gemidos, pensé que alguno de sus familiares estaba en la casa y quise salir corriendo, cuando ya había abierto la puerta para salir, reconocí la risa de Nilda, por mi mente cruzó algo diabólico, pensé que Lucho estaba con Nilda y como una loca sin medir las consecuencias corrí hasta el dormitorio de Lucho y abrí la puerta, los encontré in fraganti estaban desnudos haciendo el amor, se sorprendieron al verme y no pude seguir mirando ese horrendo cuadro y salí de la casa. Por mas que después me buscó Lucho para darme explicaciones no lo escuché.

Le pedí a mis padres para que me dejaran ir a pasar unas cortas vacaciones a la playa a la casa de una amiga ellos accedieron. Fue así como conocí a José, hubo una reunió en la Plaza de Boca del Rió y acudimos todo el grupo. Juan se me declaró y para olvidarme de Lucho de lo acepté. En la reunión en que hablamos ido llegaron unos chicos con billete y uno de ellos se me acercó y nos invitó cerveza, José me dijo que te siguiéramos la corriente para que nos invite. El chico se lo creyó y se portó bien con todos. Esa noche hicimos el amor con José, claro que no era tan bueno en la cama como Lucho, pero en fin algo sentí.

Desde esa fecha José siempre me dice que debo aprovechar mi belleza y que tengo jale con los chicos para que nos inviten, que él solo se hacia pasar como mi primo, que todo era una broma sana para pasarla bien. Como una tonta le creí y comenzamos a salir de esa manera. Algunos chicos me abrazaban, hasta me besaban y José no decía nada. Soto me decía que les siga la corriente. Hasta llegué a acostarme con varios de los chicos y José nunca me dijo nada. Solo le interesaba que le invitaran trago. Esto me tiene confundida creo que José me esta viviendo. Extraño la manera de ser de Lucho y creo que lo amo tan igual que la vez que me hizo suya.

 

CONFUNDIDA

 

POR INSACIABLE ME ABANDONAN

 

Me encuentro al borde de la locura, la soledad es algo que hasta el momento no me he acostumbrado a vivirla, a pesar que en varias oportunidades ha sido la única compañía que he tenido.

Desde muy joven me iniciaron como mujer, tuve la mala suerte de aceptar como enamorado a Julián, el mas bacán del grupo de amigos, me llevaba cuatro años de edad, y ya había tenido enredos con muchas mujeres casadas, él contaba todas sus aventuras orgulloso, no había chico que se le comparase.

Nosotras las chicas como tontas escuchábamos sus relatos, para luego cuando estábamos a solas nos poníamos a comentarlos y hacer de ellas historias, nos sentíamos muchas veces el personaje principal, todas terminábamos excitadas, cosas de chiquillas.

Todas se morían por enamorar con él, que las haga vivir esas candentes historias de amor, pero Julián se mantenía entretenido con sus conquistas. Hasta que fui yo la elegida, no sabe lo contenta que me puse, era como si hubiese logrado alcanzar el mayor logro, nada me importaba solo estar cerca a Julián y como una tonta inexperta, quise comportarme como las mujeres de sus historias y esa misma noche, en nuestra primera cita de amor, me le entregué le di mi virginidad, se lo di todo.

Ese fue el comienzo del problema que he arrastrado toda mi vida, hacía todo lo que él me pedía, hacíamos el amor varias veces al día, parece que él se había acostumbrado a ese ritmo sexual, y me fui acostumbrando a esto, a pesar de ser una mocosa, ya era una experta en cosas y poses del amor, me las había aprendido todas, hasta tenia algunas de mi propia imaginación.

Hasta que a Julián lo pescaron con droga y la policía lo perseguía, sus padres gente de dinero, para que no lo metan preso lo mandaron lejos. Fue la última vez que vi. a Julián, quise irme con él, acompañarlo en su infortunio, pero mi edad no me lo permitía, era una simple menor de edad, que no podía decidir por mi propia cuenta. Sentí que me moría, todas mis amigas me consolaban mientras que los chicos trataban de conquistarme, para ellos era muy importante estar o enamorar con la chica de Julián, esto los hacía sentirse importantes y todos los días recibía invitaciones de ellos.

La pena y la nostalgia que sentía no me dejaban aceptarlas, hasta que el deseo sexual me fue pidiendo, trataba de aguantarme, de serle fiel a Julián, de esperarlo hasta que llegué para decirle que todo ese tiempo me había contenido solo para él, pero los días se me hacían problemáticos, por las noche soñaba que hacia el amor con personas desconocidas.

Eran tan reales mis sueños que muchas veces cuando despertaba, me levantaba, pensando que alguien se había metido a mi dormitorio y me había hecho el amor, no estoy exagerando doctora, lo que le cuento es cierto, me despertaba desnuda, la ropa de la cama en el suelo, pensaba muchas veces cuando despertaba me levantaba, pensando que alguien se había metido en mi dormitorio, y ,e había hecho el amor, no estoy exagerando doctora, lo que les cuento es cierto, me despertaba desnuda, la ropa de la cama en el suelo, pensaba muchas veces que me estaba volviendo loca y cometí mismo error anterior, acepté a Víctor el mas avivato del grupo, el que le seguía a Julián y nuevamente llegué a tener el mismo ritmo de vida, a ser solo su objeto sexual y a hacerlo las veces que él me lo pidiese.

Pero el entusiasmo de Víctor le duró poco, al. Mes de estar enamorando, me dijo Me saliste brava nenita, mejor nos separamos, porque contigo me voy a quedar seco así de simple con esas palabras terminamos nuestra relación. Pero esta me hizo mucho daño, y comencé a necesitar sexo, a hacer el amor en forma seguida.

Parece que el bocón de Víctor a todos les había contado de nuestras relaciones, que era una mujer insaciable y a pesar que conversaba con los chicos, estos me rehuían, y tuve que buscarme otras amistades, a hombres mayores que estaban ansiosos de mujeres jóvenes. Pero con estos si bien ellos me buscaban me invitaban, comencé a tener problemas, estos solo «podían, hacerlo una sola vez. Y mi cuerpo me pedía mas, algunas veces les exigía a mis nuevas conquistas, pero me buscaban me invitaban, comencé a tener problemas, estos solo 'podían hacerlo una sola vez.

Y mi cuerpo me pedía mas, algunas veces les exigía a mis nuevas conquistas, pero nada los hacia reaccionar, aún no cumplía mi mayoría de edad y ya la vida me había enseñado muchas cosas, ya sabia lo que era impotencia, pero no solo en forma teórica, ya había experimentado en carne propia, los problemas que trae la impotencia cuando nuestra pareja la sufre.

Volví nuevamente a los jóvenes pero estos no tenían mi aguante, yo no me conformaba con poco, me convertí en una mujer exigente, algunos chicos que alguna vez habían salido conmigo ya no deseaban hacerlo, las cosas se me complicaban. De esta manera fue pasando mi juventud.

Me casé con Miguel un joven profesional que había llegado de Chiclayo, al comienzo se sentía muy entusiasmado por mi forma de hacer el amor, me decía que nunca había estado con una mujer como yo.

Pero esto soto me lo dijo al principio, después cuando le pedía que me haga el amor, me decía que estaba cansado, que le dolía la cabeza y otros tontos pretextos, hasta que sin mediar motivo alguno me dejó, me pidió el divorcio y se marchó a su tierra.

Ya para entonces trabajaba en una empresa pública, comencé a salir con mi jefe, pero igual se cansó, con algunos compañeros, pero estos no eran como yo los quería. Hacen dos años, supe por un aviso que salió en un periódico limeño que había un tratamiento para mi «problema» y en mis vacaciones viajé y busqué la dirección, curaban con acupuntura, me hicieron varias sesiones, pero no se si estas tuvieron efecto o fue solo mi mente la que me dominó y me calmé un poco.

Estaba más tranquila y por primera vez en muchos años pasé quince días sin tener deseos de hacer el amor. No tuve la dicha de tener hijos, y por la vida tan «agitada» que he tenido, vivo sola, mis hermanos tienen ya su vida propia. Ahora le escribo buscando su Consejo, lo que sucede es que he enamorado de Roberto el es ya maduro tiene sus años y tengo miedo.

Hasta el momento no hemos hecho nada, solo nos hemos dado miradas llenas de amor, de deseos, ha faltado a oportunidad de hacerlo. No se que hacer, justo me he enamorado de la persona equivocada, de un viejito que creo que no puede aguantar una sola noche de amor. Se que en esta vida todo tiene solución, pero por mas que lo pienso, no la encuentro para el problema que estoy viviendo.

 

ENAMORADA

 

 

NO SE DE QUIEN ESTOY ESPERANDO

 

Me encuentro en un dilema, no se que voy a hacer o quien echarle la culpa, sucede doctora que hasta ahora no se quien es el padre del hijo que espero Pero de todos ellos quiero sacar provecho

Hacen dos años que llegué desde Carumas en busca de trabajo, soy de esas moqueguanas blanconas y de buen cuerpo, pero por solo haber estudiado hasta quinto de primaria no me fue posible conseguir trabajo

Más bien tuve suerte de emplearme como domestica, claro que en la casa donde comencé a trabajar me trataban muy bien y me podía darme cuenta de las miradas lujuriosas que me daban el patrón y su joven hijo

Mientras todo esto sucedía mi patrona doña Mary solo se dedicaba a asistir a juegos de canasta y reuniones con sus amigas Por las noches iba a que te roben la plata en las maquinas tragamonedas, parece que esto lo hacia feliz

Esto me daba mucho tiempo para compartir con mi patrón y con su hijo, con los cuales llegué a tener mucha confianza, me ayudaron o mejor dicho me compraron todo tipo de ropa, desde finos calzones, hasta bonitos vestidos para trabajar, también me compraron colonias y perfumes, me sentía una mujer distinta.

Para no quedarse atrás mi patrona, doña Mary me regaló lápiz labiales y otros cosméticos que ya no usaba y me enseñó a usarlos me sentía contenta y fue cuando mi patrón cuando estábamos solos en casa me invitaba a que viera televisión junto a él, me invitaba chocolates, gaseosa y otras cosas, me hablaba como a una amiga y eso me hacia sentirme bien

También me pidió que lo llamara por su nombre, esto se convirtió en un secreto para nosotros, cuando nuestra amistad iba mejorando y haciéndonos mas unidos, tuvo que realizar un viaje a Lima «Te voy a traer un bonito regalo voy a estar pensando en ti» me dijo antes de marcharse

Me sentí muy apenada, no sabia lo que me sucedía, lo extrañaba y como mi patrona seguía acudiendo a las tragamonedas a botar su dinero y regresaba tan tarde, fue cuando conversaba con su hijo, él era muy bueno, le decimos Lito de cariño y es bien simpático

Su gran parecido con su padre y como era casi de mi edad me sentía atraída a él, Lito era mas liberal y era un loco cuando escuchaba música se ponía a bailar solo, hasta que me saco a bailar, nunca había bailado esa música moderna, pero el me dijo que me pusiera a saltar «La cosa es moverse, saltar y gritar» me dijo

Bailábamos, nos jaloneábamos, hasta que así comenzaron los manoseos, hasta que me di cuenta que me gustaba, un día no me aguanté y lo bese, Lito me abrazó, correspondió al beso que le había dado, me acarició y tendiéndome en la alfombrada sala me hizo suya

Cuando me penetró me hizo gritar de dolor, Perdóname no sabia que estabas pitita ahora ti va a pasar el dolor muévete para que te lubriques y goces me dijo Hice todo lo que me había pedido y como por arte de magia se me paso el dolor y comencé a sentir rico

Cuando terminamos de hacer el amor Lito se sincero conmigo Me gustas bastante por eso no te voy a engañar tengo mi enamorada y a ella la quiero mucho me voy a casar con ella. Pero lo que siento por ti es distinto .siempre te voy a ayudar .me ha gustado hacer el amor contigo si quieres hacerlo otro día dímelo me dijo

No se que me pasó pero me sentí mal, no pude contener las lágrimas y me puse a llorar amargamente mi mala suerte Al día siguiente por mas que quise estar lejos de Lito no pude, me acordaba de lo que habíamos hecho y me excitaba, quería volver a hacer el amor, así que cuando estaba por salir le dije No llegues tarde te voy a estar esperando

Esa noche me preparé mejor como ya estaba en mi último día de infertilidad, cuando entré al dormitorio saqué una cajita de condones, ella tenia bastantes y creí que no se iba a dar cuenta Esa noche Lito llegó un poco mareado, estaba de cólera y me dijo que su chica era una tonta que no se dejaba hacer el amor «Pero la quiero me tiene como a su esclavo» se lamentaba

Esa noche ya no hicimos el amor en la alfombra me llevó hasta su dormitorio y me hizo de todo, hasta que se quedó dormido, me levante y me fui a mi cuarto Cuando me había hecho mis lavados vaginales y me había acostado cuando sentí que abrieron la puerta de mi dormitorio, creí que era Lito quien había venido para el segundo polvo, pero cuando miré bien, me di cuenta que era mi patrón, me alegré como usted no tiene idea, así media desnuda me levanté para saludarlo

Lo abracé y la emoción hizo que me tropezara y caímos los dos a mi cama Cuando estaba por levantarme, sentí que una de las manos de mi patrón me agarraba las piernas y cuando siguió subiendo, al llevar a mi cosita, se dio cuenta que estaba sin calzón y me comenzó a acariciar, a pesar de haber hecho el amor solo momentos antes me excite bastante su cabello entrecano me hacia verlo mas interesante

Hice el amor con mi patrón, esta vez goce mucho mas que en las dos anteriores oportunidades, su experiencia fue significativa así que doctora en menos de una semana ya estaba haciendo el amor con el padre y con su hijo Pero las cosas marchaban mejor que antes, uno de los vecinos de la casa es un comerciante solterón y se había enamorado de mi

No me gustaba porque era un poco viejón, pero comencé a pensar mas en la seguridad de mi vida y dejé a un lado lo que me dictaba mi corazón, pensé que con Lito no me llegaría a casar porque él mismo me había dicho que tenia su novia Con mi patrón ni hablar, me gustaba pero estaba casado

Solo me quedaba el vecino que en mas de una oportunidad me había dicho que se quería casar conmigo, así que pensé a rondar su casa y le di oportunidad para que se me acercara a conversar, terminamos haciendo una cita y a los tres días ya estaba en su cama, ese día por coincidencia también mantuve relaciones con Lito y con su padre, lo hice sin tomar ninguna precaución

Todo estaba marchando bien, hasta que llego el día de mi regla y esta no me llegó, se lo dije a mi patrón y el me dio plata para que me saque un análisis, también se lo comenté a Lito, él si se asustó me dio 500 soles para que vea lo que hacia «A mi no me metas en problemas estoy por casarme si. Quieres te puedo seguir ayudando» me dijo

Como me estaba yendo bien y no sabia que reacción tendría el vecino, se lo conté todo y se alegró mucho, me dijo que se casaría conmigo, pero doctora no me gusta, solo me ilusiona el matrimonio Me saque el análisis de pronosticón y salió positivo, se lo dije a mi patrón, el se preocupó mucho, como a él si lo amaba de verdad y me gustaba mucho, le confié que el vecino me había prometido matrimonio «Mira hijita yo te quiero mucho pero Mary me tiene encadenado si te casas siempre voy a estar junto a ti»

Doctora no se que hacer, si casarme o pedirle plata a mi patrón para irme a mi tierra y poner un negocio y tener a mi hijo Estoy confundida, pero de ninguna manera lo voy a matar, la criatura no tiene la culpa de mis locuras ¿Qué puedo hacer?

 

ASUSTADA

 

LE SACA LA VUELTA A MI MEJOR AMIGO

 

Con Robert siempre hemos sido muy buenos amigos, desde pequeños, estudiamos juntos en el Champagnat y entre nosotros no habían secretos todo nos lo contábamos, inclusive cuando tuvimos nuestros 16 anos, fuimos los dos a Chorrillos y debutamos con la misma boquita pintada, Roben entró primero y cuando se desocupó, ingresé yo.

De esta relación estuvimos hablando durante toda la semana, nos contábamos todos los detalles y lo que nos había parecido conocer el sexo. Aún recuerdo que Robert me decía que se había enamorado de la chica de Chorrillos y que pensaba pedirte que se casara con él «La amo, nunca he sentido un amor tan grande, quiero decirle que se case conmigo».

Al siguiente sábado fuimos nuevamente, tuvimos que hacerlo bien temprano, es decir a las cinco de la tarde, antes que ellas comiencen a trabajar, esto lo hacíamos para no tener problemas al ingresar, como éramos menores de edad. Claro que esa vez Robert me pidió que no esté con la chica, lo noté celoso «Memo te voy a pedir un favor, no entres donde la Nanón, ella es mi chica, tu sabes que estoy enamorado de ella y puede ser mi esposa. No esta bien que te acuesten con ella, tienes que respetarla me dijo.

Me asombraron sus palabras recién noté que de verdad Robert estaba enamorado y eso me .pareció que no era nada bueno y quise de una vez por todas hacerle ver la realidad y le dije No lo tomes en serio Robert, estás ilusionado, porque Nanón es tu primera mujer, piensa que son muchos los que se acuestan con ella. Robert me dio una mirada llena de furia, que llegó a asustarme, creí que en ese momento terminaría nuestra amistad y cuando estuve a punto de pedirte que me disculpe, fue él quien me dijo Mira Memo, que esté con cualquiera no es mi problema, ese es su trabajo, pero tu que eres mi amigo, no vas a estar con mi hembrita, le voy a decir que nos presente a una de sus amigas, para que esté contigo y te puedas casar también.

Me asombraba, la seriedad con que hablaba y preferí no decirte nada, pero para evitar que siguiera diciéndome cosas, le dije que yo tenía mi costillita, que la amaba y que le había jurado casarme con ella. Por ese motivo a pesar que Nanón me gustaba mucho, tuve que buscarme otra chica para comprarle momentos de amor. No me fue mal con la otra chica, claro que extrañé el calor del cuerpo de Nanón y de sus movimientos.

Tres meses estuvimos acudiendo a Chorrillos, nos volvimos unos expertos en cosas del amor, y las chicas nos tomaron cariño, con la experiencia adquirida en la Universidad del Sexo éramos el centro de atención de nuestros amigos, inclusive nos pedían consejos y que tos recomendemos para que ellos también pudiera debutar" con alguna de las chicas de Chorrillos.

Pero no soto mis amigos se acercaron para que les cuente detalladamente como era hacer el amor, lo que se sentía. Se me acercó Arrianita, ella era bien franca y teníamos mucha confianza. Dio muchas vueltas antes de hacerme preguntas, hasta que me dijo que deseaba que le contase como era tener relaciones. Este pedido me sorprendió, hasta colorado me hizo poner, Adrianita al verme turbado también se puso roja de vergüenza y se levantó para marcharse, tuve que cogería de un brazo para que no se vaya.

Le dije que me preguntase lo que ella quisiera, que estaba dispuesto a contarte todo. Mis palabras le dieron mas tranquilidad y como estábamos sotos, sentados en una de las bancas de la Alameda Bolognesi, había cierta intimidad, la oscuridad, hacia que el momento se volviera interesante, era como si una nube de misterio y sortilegio nos envolviese, que incitaba a contado todo.

Su primera pregunta fue ingenua, inocente me hizo que le contase todo, detalladamente, a cada palabra mía, Adrianita se ponía algo tensa, cerraba sus ojos, como queriendo imaginar lo que le estaba contando, notaba que se excitaba y yo también lo estaba Sentía unos deseos de agarraría, acariciar su cuerpo, pero me contenía.

Le conté bastante, ella quería saber si lo hablamos hecho desnudos, si a ella le había dolido, si cuando lo hacíamos le decía alguna palabra de amor, si la besaba, si la abrazaba. Si le había contado toda mi vida y ella a mí. En fin fueron tantas las preguntas que me hizo, que tuve que responderle crudamente. Me pidió que no le contase a nadie de lo que hablamos conversado Ese será nuestro secreto, voy a pensar en otras cosas que quiero que me cuentes y mañana nos encontramos, nos despedimos, me dio un beso en la mejilla, pero este tuvo algo de amor y de deseos. Solo me dio tiempo para apretarle la mano y Adrianita. Aturdida se fue rápidamente.

Al día siguiente, nos encontramos como lo hablamos acordado, esta vez ella fue directa a las preguntas, me dijo que le cuente todo como había sido la relación desde que comenzó hasta que terminó, si había eyaculado dentro de ella, si la boquita pintada había tenido su orgasmo. Todo se lo dije. Hasta que le había besado tos senos y le mordía sus pezones mientras hacíamos el amor.

Cuando le estaba contado todo esto, no pude contenerme, una fuerza extraña me hizo agarrarte tos senos, Adrianita excitada como estaba, se echó en mis brazos y me abrazó fuertemente.

Nos besamos apasionadamente, y como tantas cosas de sexo hablamos conversado, que entre nosotros ya no había tabúes, y la comencé a acariciar, mis manos recorrieron todo su cuerpo y cuando llegué a su cosita, esta estaba mojadita, ella también me lo acarició y me lo apretó fuertemente, y me abrazaba fuertemente, me mordía los labios, se volvía loca. Yo tampoco me podía aguantar, quería estar con ella y la llevé por la Normal y en un lugar solitario de Coronel Bustios, parados hicimos el amor. Ella estaba virgen, menos mal que había llevado un condón y cuando estuve por terminar me lo puse.

Adrianita, me dijo que siempre había estado enamorada de mi y que sufría porque nunca le decía nada. Estando ya con ella, deje de ir a Chorrillo, pero a nadie le conté que ella era mi mujer. Con la complicidad de su prima, pudimos seguir haciendo el amor ya en una cama, era en la casa de su tía, íbamos como a escuchar música, su prima se ponía en la puerta de la habitación cuidando que nadie venga mientras que hacíamos el amor. Ella solo nos pedía a cambio que la dejásemos ver por una rendija. Claro que varias veces ella abría la puerta y nos veía. Era el precio que teníamos que pagar, para amamos. Cuando terminé mis estudios, viajé a Lima a estudiar en un instituto armado y cuando regresé encontré a Adrianita casada con Robert. Nunca más volvimos a salir o hablamos de lo que habíamos hecho. Seguimos siendo buenos amigos.

Lo que ha pasado ahora doctora, es que parece que Robert o anda entusiasmado con alguna otra chica o está medio impotente, y no le hace nada a Adnanita. Yo vivo solo y una noche ella vino a mi casa a quejarse de Robert que no le hacia nada, desde hacia un mes, y me contó que las cosas con él no habían marchado bien y que nunca había gozado tanto como cuando habíamos estado juntos. Y se echó en mis brazos, se sacó la blusa el sostén y al ver sus senos no aguanté y se los besé. Esa noche volvimos a hacer el amor, y nos convertimos en amantes. Ahora doctora estoy arrepentido, me gusta Adnanita, estoy enamorado de ella, pero es la esposa de mi mejor amigo ¿Qué hago doctora?

 

MEMO

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