Papá me vendió al mejor postor
Hola amigos mi nombre es Mariela y por medio e JJ Quilmes
quiero relatarles como es que sucedió todo.
Todo sucedió a finales de 1994, en aquel entonces mi vida era
de lo más tranquila. Ya saben era la típica niña que va de su casa a la escuela
y de la escuela a la casa. Desde pequeña fui un poco rellenita. Con el paso del
tiempo mi cuerpo se fue desarrollando y si bien no tuve las medidas deseadas por
toda chica del 90-60-90, si adquirí un lindo cuerpo sin llegar a ser
espectacular. Mis medidas eran de 98-69-94 aproximadamente (cabe señalar que mis
pechos eran mi mejor atributo).
Bueno pero como les decía mi vida era de lo más tranquila, no
así las de mis padres que sufrían la tan recordada y famosísima crisis de 1994
en mi país natal (México). Para aquellos que no están enterados, por aquél
entonces la moneda de mi país se devaluó causando una crisis tremenda (si no es
que la más grande en mi país). Toda la gente la sufrió, ricos, pobres, clase
media en fin no hubo quien escapara a esta crisis y como podrán suponer mis
padres no fueron la excepción.
Papá y mamá trabajaban por aquel entonces en un centro
comercial. Mi padre como auxiliar de contador y mi madre como supervisora.
Juntos habían adquirido un Crédito hipotecario para comprarse una casa en la que
vivíamos. Papá recién había comprado un carro y por lo menos nunca faltaba de
comer en casa. Esto hasta que llego la tan mencionada crisis.
La crisis no hizo otra cosa más que traer desgracia a mi
familia. Papá tuvo que vender el carro y pedir varios préstamos para poder
seguir pagando la casa.
Entre los prestamistas se encontraba un señor de unos 65 años
de edad cuyo nombre era Augusto pero le apodaban el "asalta cunas" (luego me
enteraría de porque le apodaban así). El caso es que este tipo le presto a papá
una fuerte suma de dinero para que no perdiera la casa dándole a firmar un
documento en el que papá manifestaba su incondicional promesa de pago antes del
tiempo que los dos habían pactado.
Fueron varias las veces en las que el señor visitaba mi casa
para recibir pagos parciales por parte de mis padres. Por lo general sus visitas
eran en días quincenales pues supongo yo eran los días que mis padres tenían
dinero. A mi este tipo de visitas me causaban cierta inconformidad puesto que el
tipo no dejaba de verme las nalgas o los senos (sobre todo cuando usaba blusas
escotadas), a lo lejos me sonreía y yo pues no tenía de otra más que
corresponderle y regresar la sonrisa. Varias veces manifesté a mi madre mi
inconformidad ante las visitas de este señor por lo que mi madre me pidió que lo
tolerara aunque fuese un poco, después de todo el nos había ayudado a que no
perdiéramos la casa.
Las visitas del tipo siguieron por un par de meses más y yo
aprendí a sobrellevarlo.
La crisis económica en mi familia cada vez era mayor. Papá
había perdido el empleo y se encontraba desempleado sin lograr obtener un
empleo, su edad y la crisis del país de poco ayudaban por lo que mamá tuvo que
ser pie de casa por un tiempo.
Mis estudios cada vez requerían de mayor dinero, en la
escuela donde estaba no paraban de pedirme libros caros y la colegiatura cada
vez era más alta. Realmente en casa no la estábamos viendo más que negras.
Un día en el que recién llegaba del colegio, me encontré con
que don Augusto estaba en casa para exigirle el pago a mis padres, pago que ya
tenía de retraso más de 4 días.
-Por favor Augusto dame mas tiempo para pagar, mi esposa aun
no ha cobrado pero si nos esperas una semana más te juro que te pago.
-eso mismo me dijeron la vez pasado y mira, ya van 4 días de
retraso y nada.
-Por favor danos una oportunidad, realmente no la estamos
viendo difícil en estos momentos.
Cuando mi padre y don Augusto se percataron de mi presencia
dejaron de discutir y mi padre se acerco a saludarme. No así don Augusto que me
miraba desde los lejos con esa cara de depravado que tanto me molestaba.
Buenas tardes don Augusto.- lo salude apenas y volteando a
verle a los ojos.
Buenas tardes linda.-me contesto
Apenas me fui siguieron discutiendo de lo mismo. Me encerré
en mi habitación y me puse los walkman que en aquel entonces eran la moda y
ensordecí por varios minutos. Era triste y a la vez humillante ver como mi padre
tenía que estar suplicando y rogando de esa forma pero ni hablar esa era la
situación y no había otra más que maldecir al gobierno del país.
Cuando pasaron varios minutos mi padre entro a mi habitación.
Apenas lo vi entrar quite los audífonos y puse toda mi atención en el.
-Perdona que tengas que pasar por todo esto hija pero la
situación no se presta para que podamos vivir de otra forma. Realmente lo siento
hija.
Agarre sus manos y después de darle un beso en la mejilla le
dije que todo estaría bien y que no se preocupara, que juntos saldríamos de tan
terrible pesadilla. Mi padre me agradeció y se echo a llorar como un bebe en mis
brazos.
-Hija mía perdóname por favor. Realmente lo siento mucho.
-Papi ya te dije que no tienes nada de que preocuparte.
Saldremos adelante ya verás que si.
-Cuanto lo siento amor mío…
Realmente me entristecía ver llorar a mi padre de esa manera.
Después de todo ellos se preocupaban por que yo tuviera lo mejor y estuviese lo
mejor posible.
Cuando pasaron dos días, mamá nos dio la noticia que la
habían despedido. Ahora sí la cosa iba de mal en peor. Tuve que salir del
instituto privado en el que estaba e ingrese a una escuela pública. El cambio
fue radical pero ni hablar todo fuera por mis padres. En poco tiempo logre
adaptarme a mi nueva escuela, un día en el que regresaba a mi casa me encontré
con que mis padres habían salido dejando una nota en la que me indicaban que
había comida en el refrigerador y regresarían en menos de 2 horas. Me prepare la
comida y después de comer decidí darme un baño. Justo cuando me bañaba oí que
tocaban el timbre, después de un rato volvieron a tocar, al ver que no atendían
al llamado siguieron tocando en repetidas ocasiones pero no quise salir a ver
quien era, después de todo mis padres traerían llave y quien podría ser tan
importante como para estar tocando tantas veces.
Después de un rato llena de curiosidad y al ver que el
llamado no cesaba, decidí envolverme en la toalla y salir a preguntar quien era.
La puerta de mi casa no tiene vista hacia la calle por lo que
para averiguar de quien se trata solo hay dos formas. Una es abriendo la puerta
y otra preguntando desde adentro quien era. Opte por la segunda:
-Quien es?
No respondieron en cambio siguieron tocando el timbre una y
otra vez.
Molesta y pensando que se trataba de una broma de mal gusto
de alguno de nuestros vecinos abrí la puerta y me encontré con la sonrisa
amarilla de don Augusto que parado en la entrada de mi casa sin dejar de sonreír
pregunto.
-Se encuentran tus padres en casa linda?
-No están don Augusto, si gusta volver en media hora
probablemente hayan llegado.
Justo cuando me apresuraba a cerrar la puerta, don Augusto la
detuvo con una mano y mirándome de arriba abajo, recorriéndome con su mirada
libidinosa me dijo:
-Puedo pasar a esperarlos? Deje estacionado mi coche lejos de
aquí y pienso que en lo que voy hasta haya probablemente de la media hora. Tu
sabes a mi edad uno no camina como cuando se es joven…
Me dieron ganas de patearlo y cerrarle la puerta en las
narices. Acaso no se daba cuenta que había interrumpido mi baño y me encontraba
envuelta en una toalla solo para salir a ver quien era? Ayy me dio tanto coraje
pero en mi mente las palabras de mi madre pidiendo tolerancia sonaban una y otra
vez…
-Esta bien don Augusto pase…
El tipo pasó sin dejar de ver mi cuerpo, sobre todo donde se
mostraba desnudo, esa parte donde la toalla no alcanzaba a cubrir del todo.
Apenas pasó y con toda la confianza del mundo se sentó donde
mejor le pareció.
Vaya confianzudo, lo que es tener que aguantar a la gente.-
me dije
-Linda podrías regalarme un vaso de agua?
Lo único que faltaba, el tipo me pedía un vaso de agua. Que
no pensaba que me iría a cambiar antes de atenderlo?
-En seguida se la traigo don Augusto solo deje voy a ponerme
algo de ropa y se la traigo.
-Linda te agradecería que primero me trajeras el agua. Afuera
hace demasiado calor y me estoy deshidratando. No querrás que este hombre viejo
se deshidrate o si?
Por mi muérase.- pensé
-Si, enseguida le traigo el agua don Augusto.
-Eso es muñeca, muchas gracias.
Fui por el agua a la cocina. Tome un vaso y me agache para
vaciar del garrafón que estaba en el piso un poco de agua. Al hacerlo sentí como
dos manos arrugadas y duras se posaban por debajo de la toalla hasta llegar a
sobarme mis dos nalguitas.
De inmediato como resorte me pare y al voltear me encuentro
con que don Augusto estaba ahí frente a mí. El muy sin vergüenza me había
seguido hasta la cocina y peor aun me había agarrado las nalgas.
-Que le pasa!!
-Calma linda no pasa nada solo que vi ese par de nalgas y se
me antojo agarrarlas un poco pero no es nada como para que armes un escándalo
linda.
-Que no es nada? Por quien me ha tomado?
-Anda linda ven conmigo vamos a la sala a platicar un poco.
Don Augusto me tomo del hombro y me guió hasta la sala donde
nos sentamos y comenzó a decir:
-Sabes muy bien lo mucho que me gustas linda. Lo se porque
mis miradas no suelen pasar desapercibidas para mujeres tan hermosas como tú…
-No se a lo que se refiere…
-Bueno si no lo sabías ahora lo sabes. Supongo también sabrás
que tu padre me debe mucho dinero nena.
-Lo se, pero también se que mi padre nunca se ha atrasado en
sus pagos y va al parejo con usted.
-Bueno eso hasta hace poco linda. Como estarás enterada a tu
madre la despidieron hace pocos días por lo que no han tenido para pagarme y ya
llevan varios días de retraso. Sabías que si los demando puedo lograr que les
quiten la casa? Te gustaría que tus padres perdieran esta casa que si bien no es
la más lujosa es por la que tus padres han trabajado tan duro para poder darte
un lugar donde vivir?
-No me gustaría.
-bueno linda pues yo tengo la solución para que tus padres no
pierdan la casa y todos vivamos felices.
Agache mi mirada y comencé a llorar.
-Porque lloras linda? Es que acaso no quieres a tus padres?
Prefieres ver como pierden su casa?
-No no es eso…
-Bueno pues entonces vamos a hacer lo siguiente. Si tú te
portas bien conmigo y haces todo lo que yo diga prometo borrar la deuda de tus
padres. Que dices? Estas dispuesta a ayudarle a tus padres a salir adelante?
Era tan duro para mí. En pocas palabras aunque no me lo había
dicho directamente, me estaba pidiendo que me prostituyera a cambio de la deuda
con mis padres. Era un golpe duro para mi orgullo como mujer. Pero por otro lado
estaban mis padres, ellos no merecían perder la casa mucho menos después de todo
lo que habían pasado. Ellos habían hecho todo siempre por mí y tal vez era hora
de que yo hiciera algo por ellos aunque esto me costara el orgullo y la dignidad
como mujer.
Pare de llorar y mirándolo con esfuerzo a los ojos le dije:
-esta bien, que quiere que haga?
-Eso, así me gusta que veas por el bienestar de tus padres.
Dime algo, eres virgen?
-Señor, por su puesto que soy virgen. Apenas tengo…
-Si lo se perdona por hacer una pregunta tan boba. Esta bien
prometo ser bueno contigo, no tienes porque tener miedo linda.
Apenas y fue diciendo eso, bajo sus pantalones hasta las
rodillas. Después tomo su calzón y los bajo de igual forma hasta las rodillas
dejando de fuera su verga que me pareció monstruosa. Debía ser gigante, jamás en
mi vida había visto una verga pero esa me pareció enorme en esos momentos y pude
corroborar que efectivamente era grande al compararla con mi esposo con el que
la actualidad estoy casada.
Al final de la verga, 2 testículos de buen tamaño también le
colgaban. Todos sus testículos y alrededor de su pene estaba lleno de vello
pubico.
-Calma que no pasa nada nena.
Me dijo al ver los ojos que puse cuando comenzó a crecer su
pene hasta ponerse tieso mientras el lo masajeaba con ambas manos.
-Quieres tocarlo linda? Anda verás que te gustara.
Tomo una de mis manos y la llevo hasta su pene. Estaba tibio
y bastante duro. Pronto me enseñó a pasearle de arriba hacia abajo produciéndole
una erección mayor en su pene y una voz entre cortada.
-Aaaahhh eso es… tómalo con las dos manos anda…
Lo sujete con ambas manos y comencé a menearlo de un lado a
otro, de arriba hacia abajo haciendo que los ojos casi se le quisieran salir.
-Aaaah lo haces muy bien… para ser tu primer vez lo estas
haciendo muy bien muñequita linda.
Pasados unos minutos, con una mano comenzó a acariciarme la
chicha izquierda. Al principio sentí una sensación extraña al dejar que alguien
más que no fuese yo tocara mi teta pero con el paso del tiempo me empezó a
gustar.
-Hmmm
-Aahhh que duras las tienes. Te gusta verdad linda?
-Si… siento algo extraño hmmm
-Aahhh déjame enseñarte algo que te va gustar más. Ven acerca
tu cara mi pene sin miedo linda ya te dije que no pasara nada malo.
Acerque mi rostro a su pene y me dijo:
-Huélelo linda…
Lo olfatee con mi nariz haciendo que esta chocara contra la
punta de su pene provocando que don Augusto se retorciera en el sillón del
placer.
-Aaahhh a que te huele linda?
-Hmmm huele extraño…
-Quieres probarlo? Me han dicho que sabe delicioso. No te
gustaría ver a que sabe?
Sin decir más acerque mi cara a su pene y abriendo mi boquita
lo más que pude me comí la punta de su duro pene.
-OOOHHHHH!!!!!
Gimió con fuerza y asustada me hice hacia atrás sacando el
pene de mi boca.
-NOOOO Que haces linda acércate… chupalo como lo estabas
haciendo
-Pensé que le había hecho daño…
-Nooo para nada linda. Todo lo contrario me gusta mucho anda
chúpalo.
Volví a acercar mi rostro a su pene y esta vez lo succione
metiendo más del pene en mi boca.
-Aaahhh!!! Asíiii!!! Muévelo con tus manitas, como lo hacías
hace rato linda.
Mientras chupaba comencé a mover su pene con mis dos manitas
haciendo que don Augusto gritara del placer.
-AAAHHHHH!!!
Estuvo succionando el pene por varios minutos. En ocasiones
salía un líquido que me había resultado su sabor bastante rico por lo que me
hacía seguir y seguir devorando su pene.
-AAAHHHH No pares linda….
Cuando sintió que se venía, me tomó de mi barbilla y me dijo:
-Ahora quiero enseñarte algo más rico. Algo que solo hacen
las niñas que ya son grandes pero tu ya estas como para aprender a disfrutar del
buen sexo junto a un hombre maduro como yo así que…
No paso ni minuto y medio cuando ya me tenía desnuda con las
piernas bien abiertas acostada de espaldas sobre el sillón y con su punta de la
verga situada a la entrada de mi conchita decidida a penetrarme.
-Tal vez esto duela un poco pero conforme pase el tiempo
sanara y ya verás que vas a terminar disfrutando igual o más que yo muñeca.
Presionó sobre mi conchita con su duro pene y este comenzó a
hundirse en ella desapareciendo. Primero desapareció su cabeza, después su
tronco fue desapareciendo poco a poco hasta chocar con mi himen. Fue aquí que me
dolió un poco.
-Aaagghhhh me duele!!
-Aahhh ya pasara… aguanta un poco más…
Espero un poco y cuando vio el momento indicado… me penetró
con fuerza haciendo que toda su verga desapareciera en mi conchita y mi himen se
rompiera haciéndome sangrar un poco.
-Aaaagghhhhh!!!!!
-OHHHHH!! Que sensación tan deliciosa muñeca!! Hacía mucho
que no me comía un coñito virgen. Por poco y olvido lo bien que se siente!
AAAHHHH
En eso, sujetándome de las piernas para que yo las elevara un
poco, comenzó a taladrar mi conchita con fuerza acelerando sus movimientos en
repetidas ocasiones y parando solo para tomar un poco de aire.
-AAAAHHHHHHHHHH
-AAGHHHHH Me esta doliendo! Por favor deténgase que me parte
en dos!!!
-OOHHHH AAAHHHHH Aguanta un poco más… ya casi termino!
Siguió con sus arremetidas, pronto el dolor comenzó a
desaparecer y un placer inmenso comenzó a recorrer todo mi cuerpo.
-AAAHHHH Asíii déme máss!!!
-Te dije que te iba a gustar!!! AAAHHHH
-AAAHHH Siento que me hago pipi!!!
-Hazte linda hazte pipi!! OHHHHH
Mi cuerpo comenzó a convulsionarse y sentí una explosión en
mi interior. Estaba teniendo mi primer orgasmo. Estaba sintiendo lo que es ser
mujer.
-AAAHHHHHHHHHHHH
-Asíiiii!!! Lindaaaa!!
Estaba sintiendo lo más bello de mi vida cuando de pronto,
siento como un liquido caliente inunda todo mi interior y don Augusto que se
movía con furia gimiendo como loco termina por vaciarse dentro de mí.
-AAAHHHHHHHHHHH
-HMMMMMMMMMMM
Tres arremetidas más haciendo que las últimas gotas de su
pene caigan dentro de mí y don Augusto cayó a un lado mío exhausto.
-Eres una maravilla chiquilla.
Después de todo no había sido tan mal. Había ayudado a mis
padres a salir de su deuda mayor y había disfrutado por primera vez lo que era
un orgasmo.
Don Augusto se puso de pie y después de arreglarse me dijo:
-Mira, quiero que entregues este pagaré a tu padre. La deuda
ha terminado.
Sacó de su billetera un monto de billetes y lanzándomelos al
sillón dijo:
-Esto es para que se los des a tus padres. Después de todo
salgo debiéndoles yo con lo que me han pagado. Tu padre y yo quedamos en que con
esto la deuda estaría sanada pero no cabe duda que vales eso y más. Mil pesos
son para tus padres y otros mil para ti. Para que te compres ropita linda y todo
lo que quieras. Después te vengo a dar otra vuelta.
Mi padre sabía de esto. Mi padre me había vendida a Don
Augusto para salir de sus deudas… ahora entiendo porque aquel día no paraba de
pedirme perdón…
Cuando mis padres llegaron entregue el pagare a mi padre,
este me vio a los ojos y dijo:
-Hija tu madre y yo hemos encontrado trabajo en una fabrica
pero el dueño nos quiere dar muy poco sueldo. Crees poder ayudarnos?
FIN