Entrenamiento especial. (Naruto).
El arrullo del rió y el cantar de los pájaros lo
tranquilizaba. El sol casi desaparecía en el cielo dando paso a la luna pero sus
rayos aun calentaban y producían una agradable sensación de bienestar.
Dejo caer su bandana junto con el resto de su ropa, decidió
no quitarse los boxers y los utilizo a modo de bañador, sin importarle la
temperatura a la que estaría el agua se introdujo en ella sin preocupaciones.
Sus definidos músculos se tensaron y su pelo se erizo al
comprobar lo fría que estaba. Decidió sumergirse un par de veces antes de salir
de ella, el chapuzón le había estimulado y lo despertaba del sueño que lo
molestaba a causa del cansancio del entrenamiento que acababa de realizar.
Se puso la camisa y el pantalón con el cuerpo aun totalmente
mojado lo que provoco que la tela de algodón pareciera una segunda piel, se
apoyo en árbol más cercano dejando que la brisa revolviera y secara su cabello.
No hacia mucho que había regresado a la aldea donde nació,
parecía la de siempre, pero sabia que había cambiado. Todos habían cambiado, y
el se sentía el de siempre.
Pensó en su compañera de equipo, Sakura, la primera persona
por la que había sentido algo parecido al amor pero el ya había asimilado desde
hace mucho tiempo que no podía competir con un fantasma vivo, Sasuke.
Lo tenia claro desde antes de marcharse y su primer encuentro
con ella se lo había confirmado, si alguna vez sintió algo por ella eso se había
quedado en una gran amistad y un compromiso común, traer de vuelta al Uchiha.
Se froto el estomago, ese era su otro problema, tener sellado
al Kiubi, le había producido mas desgracias que beneficios. Estaba bien que en
algunas ocasiones hubiera utilizado su chakra para combatir pero eso no valía el
precio que tenia que pagar por ello.
Su pasado, había sido un desastre y el ni siquiera había
sabido porque hasta que se entero de que llevaba al zorro dentro.
Su presente, desde hace algún tiempo tenia que estar alerta,
los Akatsukis le perseguían para apoderarse de su bijuu y eso podría significar
su muerte, hacia semanas que no dormía tranquilo, no quería morir.
Su futuro, aunque incierto, hacia poco que se preguntaba si
alguna vez encontraría a alguien que quisiera compartir su vida, quizás la
encontrara pero estaba seguro de cual seria su reacción ante el sello.
Quizás su destino era estar siempre solo.
Un ruido le distrajo de sus pensamientos, su reacción fue
automática, como un resorte se puso de pie.
- ¿Quién anda ahí? - dijo Naruto poniéndose en guardia.
Nadie contesto pero uno de los arbustos empezó agitarse y
alguien salio de entre sus ramas.
- ¿Na, Naruto? - dijo la persona en cuestión sonrojándose.
Naruto observo a la muchacha, apenas la reconocía, su piel
pálida hacia juego con sus ojos que le miraban expectantes, su pelo negro
azulado contrastaba con su rostro dándole un aspecto casi virginal.
La casaca que vestía dio a entender al muchacho lo mucho que
aquella chica había cambiado, su mirada se dirigió a sus labios al oír
pronunciar en ellos su nombre, como en un susurro. Su voz hizo que en Naruto
algo despertara.
- ¿Hinata? - dijo Naruto muy sorprendido.
La muchacha lo miro nerviosa, al principio no lo había
reconocido, ella había ido allí a entrenar al atardecer como siempre, pero
cuando llego descubrió que otra persona se encontraba en el lugar, al principio
se iba a ir pero cuando se movió para marcharse el arbusto se agito lo que la
obligo a delatar su presencia.
Al ver a la persona que invadía su lugar de entrenamiento
sintió que nada en ella había cambiado, las sensaciones eran las mismas al
verle, quizás mas fuertes debido al tiempo que el chico había estado ausente.
Lo observo, ahí, de pie, delante de ella. Su cabello rubio
estaba revuelto y aun seguía algo mojado dándole un aspecto travieso.
Sus ojos azules la intimidaban, le daba la impresión que la
miraba directamente, el descubriría el efecto que tenia sobre ella. Bajo la
mirada tímidamente y se avergonzó de los pensamientos que le pasaron por la
mente al ver la camiseta de algodón pegada a su cuerpo marcando cada parte de su
tórax, incluso distinguía el pequeño ombligo del estomago del muchacho.
Naruto sonrió, rascándose la nuca y extendió su mano a modo
de saludo.
- Si que estas cambiada, casi no te conozco. - dijo Naruto
sonriendo.
Hinata le devolvió el saludo extendiendo su mano, el roce
provoco una pequeña descarga que sobresalto a ambos.
La chica se sonrojo retirando la mano rápidamente y volviendo
a bajar la cabeza, le temblaban las piernas y sentía los latidos de su propio
corazón.
Aquel pequeño roce provoco en Naruto una reacción inesperada,
su bello se erizo a modo de escalofrió pero su sangre corría caliente por sus
venas. Aquel pequeño roce había activado en el algo que creía que nunca iba a
suceder.
Sin siquiera pensarlo llevo su mano hacia la barbilla de la
chica levantando así su cara y obligándola a mirarlo, y tal como había temido
Hinata, Naruto vio en sus ojos que esa chica lo quería, que siempre le había
querido.
Su corazón empezó a palpitar cada vez mas rápido al notar lo
que estaba a punto de hacer, lentamente acerco su rostro al de ella, su mano que
sujetaba su barbilla se deslizo hasta poder rozar su mejilla, toda su palma
cubría la mejilla de la chica. La piel fría de ella contrastaba con la palma
caliente de el.
Sus labios estaban tan cerca que podían respirar uno el
aliento del otro lo que hizo que a Naruto se le dispararan los sentidos y que a
Hinata le temblaran tanto las piernas que tuvo que apoyarse en el tronco del
árbol que tenia detrás, esto provoco que alejara unos milímetros su boca
provocando cierta desesperación en el rubio y calentándole aun mas la sangre que
corría por su cuerpo.
Hinata cerro sus ojos mientras los labios de el rozaban los
suyos, no sabia que hacer, era su primer beso y con la persona que amaba.
Los labios de ambos se unieron en una suave y lento
movimiento que despertaba todos los sentidos de los dos jóvenes ninjas, la
sensación de tocar esos labios provoco que Naruto deseara aumentar la presión en
ellos y llevar ese beso a un nivel mucho mas alto.
El le indico con su lengua el siguiente paso, lamiéndole
despacio y haciendo un hueco para poder saborear el néctar de su boca, ella se
lo permitió y su lengua se introdujo explorando cada rincón y provocando la de
Hinata, su sabor era dulce haciéndole querer mas.
Mordió el labio inferior de ella sensualmente haciéndola
reaccionar y despertándole sensaciones nuevas, definitivamente todo el tiempo
que paso al lado de Jiraiya y todas las historia que este le contó al joven
ninja habían tenido uno que otro efecto inesperado.
Hinata tímidamente comenzó a invadir la boca de Naruto, este
la animo con la suya propia, el sabor salado le resultaba adictivo, siguió
explorando cada vez mas decidida.
La mano que Naruto tenia en su mejilla se movió lentamente
acariciando su cabello hasta terminar apoyada en el tronco del árbol, su otra
mano subió desde su cintura rozándola produciendo en ella escalofríos de placer
haciendo que se dejara llevar por las sensaciones, el seguía dibujando su
silueta.
Ella alcanzo esa mano, Naruto pensó que quería parar pero sus
dedos se entrelazaron con los suyos.
Este paso su otra mano a través de su pelo hasta acariciarle
la nuca y deslizando a la chica hasta el suelo, sin dejar de besarla
apasionadamente. Cuando la hubo acostado dejo libre su boca y siguió besándola
por el cuello hasta alcanzar el hombro y se devolvió al cuello, el cual
mordisqueo provocando que Hinata suspirara, algo que lo acelero todavía mas.
Soltó su mano para deslizarla por su cuerpo lentamente y poco
a poco ir soltando los botones que la casaca de la muchacha tenia. Ella
introdujo sus dedos por el pelo rubio mientras el le lamía el cuello lentamente
bajando su lengua hacia el analillo que separaba sus pechos.
Mas atrevida a causa de la excitación soltó los rubios
cabellos, para explorar por debajo de su camiseta acariciando cada parte de su
torso obligándolo a el a quitársela. Busco su boca y lo volvió a besar, siendo
ella esta vez la que ansiaba su sabor.
Naruto había soltado ya la casaca y acaricio sus pechos,
primero con sus manos, delicadamente, luego con su boca, lamiéndole los pezones
y mordisqueándolos, Hinata jadeaba de placer.
- Naruto. - dijo Hinata entre suspiros.
Escuchar su nombre en su boca lo excito todavía mas, separo
sus piernas con una de sus rodillas si dejar de acariciarla y dejando que ella
dibujara su contorno.
La palma de una de sus manos se deslizo por la piel marfil de
Hinata y quitándole la única prenda que aun llevaba. Luego la lengua de el se
introdujo en su ombligo besándolo.
Hinata arqueo su cuerpo pidiéndole mas dejándose llevar por
esas sensaciones que la cegaban y que la quemaban por dentro. Naruto se quito
los pantalones y la única prenda que los separaba.
La deseaba como nunca había deseado otra cosa en su vida, el
volvió a besarla con pasión. Al soltar su boca jadeo, no podía contenerse más.
- Naruto. - dijo Hinata con voz que mostraba un poco de temor
por el momento.
Este empezó abrirse camino a través de ella, despacio, hasta
que rompió la barrera de su virginidad.
Ella soltó unas cuantas lágrimas al perder su virginidad y un
pequeño hilito de sangre se deslizo desde su interior por su pierna hasta llegar
al suelo. El por su parte se detuvo al ver la expresión de su rostro y empezó a
besarla por el cuello, acariciándola con la lengua, haciéndole olvidar el dolor.
Estaba ansioso por hacerla suya, seria el primero en darle un
placer que jamás había experimentado.
La acaricio los pechos y la beso con ardor, ella paso sus
dedos en su espalda arañándolo, mientras arqueaba su cintura lo que produjo que
Naruto empezara a moverse, primero con lentitud, luego mas rápidamente, ambos
jadeaban y seguían un mismo ritmo. Sus cuerpos encajaban a la perfección.
Naruto estaba completamente extasiado, la estreches de Hinata,
la humedad de su interior, el calor de su cuerpo, el olor de su piel, el sabor
de su labios, todo eso lo tenia al borde de la locura y hacia que el se moviera
con mas fuerza.
Hinata por su parte no paraba de soltar gemidos, sentía como
su cuerpo se quemaba desde su interior, no podía pensar con claridad, no existía
ningún pensamiento en su mente más de continuar lo que estaba haciendo.
Siguieron axial por varios minutos hasta que sintieron esa
explosión de placer inexplicable solo producida cuando te unes a la persona que
amas. Naruto dio media vuelta dejando a Hinata encima de el. Esta se recostó en
su pecho ya que aun seguían siendo uno.
Cerró sus ojos, aun sin creer lo que había pasado, Naruto la
abrazo acariciándole la espalda.
- ¿Te arrepientes? - dijo Naruto con mucho temor a la
respuesta.
- No, te quiero. - dijo Hinata acomodándose aun sobre el
cuerpo del chico.
Un escalofrió recorrió al joven haciendo que la estrechara
aun mas descubriendo que su corazón albergaba el mismo sentimiento hacia la
muchacha.
- Será nuestro secreto. - dijo Hinata sonriendo.
- Solo de los dos. - dijo Naruto muy feliz de que al fin
hubiera alguien que lo quisiera.