Dilemas en la familia
Segunda parte
Hola amigos, este relato decidí ponerlo en categoría amor
filial puesto que aquí fue donde inicie la serie pero cabe señalar que contiene
sexo fuerte.
Un saludo y espero sea de su agrado.
A la mañana siguiente, Jesús despertó con un fuerte dolor de
cabeza.
Dora: Se puede saber donde estuviste todo el día de ayer?
Abrió los ojos y le pareció ver a una momia… Miro con más
detenimiento y se trataba de su mujer quien lo miraba con los brazos cruzados y
con una mirada de reproche.
Miró a su alrededor y vio que se encontraba en su cama. Tenía
puesto solamente sus calzoncillos y la camisa como suele dormir. Poco recordaba
de la noche anterior pues su estado no le permitía recordar. Lo último que le
venía a su mente era la escena del bar donde se había pasado bebiendo el día
entero, de ahí todo se borraba dejándolo sin memoria.
Dora: Te estoy hablando Jesús. Donde estuviste ayer?
Jesús: Por ahí mujer por ahí…
Dora: siempre es lo mismo contigo Jesús. Nunca sabes dar la
cara, siempre te sales con la tuya pero sabes que esta ves no será así. Me
tenías muy preocupada y a tu hija mucho más…
Mi hija…- Pensó y al momento recordó el motivo por el cual se
había ido a beber.
Dora: No es correcto que un padre le de ese tipo de ejemplo a
su hija. O que no te la das de ser el papá maravilla con tu hija y me reprochas
que yo no le de el trato que ella se merece? Pues déjame te digo que al menos yo
no le doy esos ejemplos.
Soy de lo peor, soy de lo peor como pude haberle hecho a mi
pequeña.- su mente se repetía eso una y otra vez. Mientras las palabras de Dora
le entraban por un oído y le salían por el otro.
Dora: Bueno. No pienso a quedarme a discutir. Tengo un
desayuno con mi madre y no quiero llegar tarde. Te invitaría pero por el estado
en el que te encuentras seguramente querrás quedarte para darte un baño y
descansar o me equivoco?
Como fui capaz.- Su mente seguía distraída en aquellos
pensamientos.
Dora: Ni hablar. Por lo visto ni atención me estas poniendo,
bueno nos vemos para la comida. A por cierto tu hija salio con su novio. Le di
permiso hasta las 12:30 son las 9 de la mañana. Te pido de favor que me cheques
la hora en la que llega, no se te vaya a hacer fácil cubrirla si llega tarde
porque yo de todo me doy cuenta Jesús.
Jesús seguí perdido en su mundo lo que enfureció a Dora.
Dora: Jesús te estoy hablando!
Jesús: Si mujer si vete con cuidado yo le cuido la hora.
Apenas se fue su mujer, Jesús se metió a la regadera para
darse un buen baño. Cerró los ojos y no pudo evitar sentir remordimiento una vez
más por lo que le había hecho a su pequeña.
Ganas no le faltaban de volverse a ir a beber unos tragos. No
cabe duda que estando borracho era menos su remordimiento. Salió del baño, se
vistió y se fue a comprar un buen menudo para la cruda.
Cuando regresó ya eran las 12:15, faltaban solo 15 minutos
para que su hija regresara.
Pero como la vería a los ojos después de lo que le había
hecho. Como aguantaría su mirada sin echarse a llorar ante sus pies pidiendo
perdón a su pequeña por lo que había hecho. Le había chupado las tetas a su hija
mientras esta dormía, pero eso no era lo peor. Lo peor era que le había
fascinado comerle las tetas a su hija. Lo peor es que al recordar la manera en
que le había comido los pezones y chupado las tetas su verga comenzaba a
reaccionar pidiendo desahogarse con el delicioso cuerpo de su hija. No podía ser
cierto, estaba pecando. Era un pecado enorme pero a la vez extremadamente
satisfactorio.
Dieron las 12:50 y su hija aún no volvía. Mejor para el que
no quería verla aún a los ojos.
A donde dijo Dora que fue Ángela?.- Pensó hasta que…
Acaso dijo que fue con su novio?... Pero como si hasta ayer
antes de irme mi hija no tenía novio.
Sintió un remordimiento más feo aún. Su hija tenía por
primera vez novio y el no había estado ahí para platicar con ella y compartir
esa linda experiencia. El había estado en el bar bebiendo, poniéndose borracho
con el remordimiento.
Que mal padre soy.- pensó Jesús.
En eso el teléfono sonó.
Jesús: Bueno?
Ángela: Papá eres tu?
Jesús: Si soy yo hija en donde estas?
Ángela: Estoy en la casa de Jesús. Sus padres me invitan a
comer, no esta por ahí mamá? Lo que pasa es que llamo para pedirles permiso…
Jesús: No hija tu madre salió pero no creo que tarde mucho en
regresar. Sabes, lo mejor sería que regresaras ahora mismo. Si tu madre llega y
no estas aquí se pondrá furiosa. Bueno para que te cuento si tú ya la conoces.
Ángela: Hmm no podrías hablar tu con ella papá? Es que en
verdad que me la estoy pasando de maravilla con los papás de Fernando y sería
una lastima tener que irme en estos momentos papi, anda habla tu con mamá si?
Jesús: No lo se hija ya sabes como es tu madre. No quiero
tener que pelearme con ella.
Ángela: Bueno papá… espera un momento, el papá de Fernando
quiere hablar contigo.
-Bueno don Jesús es usted? (Voz ronca)
Jesús: Si soy yo con quien tengo el gusto?
-Habla el papá de Fernando. Mire le quería pedir de favor si
usted pudiera dejar a su hija quedarse a compartir los alimentos con mi familia.
Usted sabe la acabamos de conocer y como nueva novia de mi hijo queremos
tratarla como se merece.
Jesús: Lo que pasa es que su madre no esta y esta es una
decisión de ambos.
-Ande Don Jesús, usted parece una buena persona. Porque no
habla usted con su mujer para que le de permiso.
Jesús: Esta bien. Dígale que tiene hasta las 19 horas para
regresar a casa.
-Muchísimas gracias Don Jesús. A las 19 mando a Fernando para
que lleve a su hija.
Jesús: En eso quedamos entonces.
-Con mucho gusto y fue un placer don Jesús. Nos vemos
Jesús: Nos vemos y mucho gusto también.
Apenas colgó Jesús, del otro lado de la línea telefónica se
escucharon unas risas ensordecedoras.
Ángela y Fernando: JAJAJAJAJAJAJA
Ángela: Pero si eres tremendo Fernando! Mira que fingir la
voz de tu padre para poder quedarme un tiempo más contigo.
Fernando: Mi reina por ti fingiría la voz de un mudo de ser
posible, estas hecha un cuero!
Fernando: Que bárbaro es tu padre tremendo tonto. Mira que
creer que soy un hombre mayor con esa voz tan fingida que hice.
Ángela: si verdad…
La pequeña Ángela sintió lastima por su padre el cual había
sido engañado hace algunos minutos por su novio, pero de inmediato decidió
olvidarse del asunto y disfrutar al máximo de esa tarde junto a Fernando. Al fin
y al cabo tenían la casa para ellos solos puesto que sus padres se habían ido de
viaje y no regresarían hasta el día siguiente.
Fernando: Ven chiquita vamos a disfrutar del tiempo que
tenemos juntos.
En eso la pequeña Ángela se sentó en las piernas de su novio
y comenzaron a besarse. Las manos de Fernando recorrían las piernas de Ángela en
toda su longitud hasta llegar a donde iniciaba su culo, mientras tanto, Ángela
acariciaba la espalda de Fernando y se dejaba llevar por los besos y caricias de
su amado.
Las caricias fueron subiendo de tono y pronto las manos que
hasta hace poco se detenían en el inicio del culo de Ángela, ahora no paraban de
apretar y masajear con fuerza el culo bien formado de Ángela que se limitaba a
gemir levemente mientras Fernando la besaba cerca de su oído izquierdo.
Fernando: Pero que buen culo tienes Angie… eres la mejor de
las mujeres.
Ángela no paraba de gozar con aquellas palabras pronunciadas
a su oído, esa tarde sentía ganas de explorar el terreno sexual hasta donde le
fuese posible, quería sentir la polla de Fernando en su boca, aprender a mamar
la verga y probar el sabor de este manjar del que tanto le habían hablado las
amigas de su colegio. Esto así hasta que de pronto, la imagen de su padre vino a
su mente. Seguramente para esos momentos su padre estaría discutiendo con su
madre por haberle dado el permiso. Y pensar que Fernando se había reído de la
inocencia de su padre que lo había hecho solo para cumplir con los caprichos de
su pequeño amor, y ella que le pagaba de esa forma…
Ángela: Espera Fernando por favor!
Fernando: que sucede?
Ángela: Quiero irme a mi casa.
Fernando: pero que dices? Acaso no te gusta lo que…
Ángela: No es que no me guste Fernando pero quiero irme a mi
casa eso es todo.
Fernando: Estas loca Angie?
Ángela: No me llames loca Fernando. Llévame a mi casa por
favor.
Fernando: Pero que demonios. Si acabamos de convencer al
idiota de tu padre de que te quedes y ahora tú sales con esto.
En eso una cachetada sacudió la mejilla de Fernando.
Ángela: No le vuelvas a decir idiota a mi padre Fernando o
juro que te arrepentirás.
Ángela tomo su bolso y se dirigió a la puerta de salida.
Fernando: Si te vas juro que la que se arrepentirá serás tú
Ángela. Todos en el colegio sabrán que estuviste conmigo. Sabrán que te folle
sin piedad y que no eres más que una zorra bien buena.
Ángela: Eso es mentira Fernando tu y yo nunca lo hemos hecho
ni lo haremos…
Fernando: Si pero eso ellos no lo saben. Así que si te vas ya
sabes…
Ángela: Haz lo que quieras Fernando. Por mi te puedes ir al
demonio.
Apenas salió de la casa de Fernando, Ángela comenzó a llorar
desconsolada. Había sido de lo peor. Había engañado a su padre, nunca antes le
había mentido. Sin contar que ahora Fernando se la pasaría divulgando toda clase
de mentiras en el colegio. Vio su reloj y apenas eran las 13:26. Pensó en hablar
por celular a casa pero seguro su madre para ese entonces ya estaría más furiosa
que nunca así que decidió esperar a que dieran las 19 horas de la tarde para
regresar a su casa en un café del centro de la ciudad.
Dieron las 19:00 y al volver a casa se encontró con su padre
que estaba cabizbajo y triste.
Ángela: Papá que sucede?
Jesús: Tu madre hija… se ha ido.
Ángela: Como papá pero porque?
Jesús: Cuando se entero que te di permiso para quedarte a
comer con tu novio estuvimos discutiendo fuertemente y tomo la decisión de irse
a vivir con su madre…
Su padre rompió en llanto y en ese momento se sintió de lo
peor. Pensó en contarle toda la verdad a papá pero tal vez eso no ayudaría en
nada.
Jesús: Y tu hija, porque has llegado sola. Donde esta tu
novio?
Ángela: Hmm lo que pasa es que tenía que volver con sus
padres y me dejo en la esquina… (Mintió)
Jesús: Te la pasaste bien hija?
Ángela: Si papi muy bien gracias.
Jesús: Me da mucho gusto hija.
Volvió a sentirse una basura Ángela al ver los ojos de su
padre que mostraban tanta tristeza y fue ahí cuando decidió contarle la verdad.
Ángela: Lo siento mucho papá fue mi culpa.
Jesús: No hija no fue tu culpa. Tu madre y yo ya teníamos
muchos problemas.
Ángela: No papi si es mi culpa…
Ángela le contó todo a su padre. Desde cómo lo habían
engañado ella y Fernando hasta el pleito que tuvo con Fernando en donde el la
había amenazado con difamarla en el colegio. Al terminar su padre miro con dolor
en sus ojos a su pequeña hija. No podía creer lo que su hija le decía. Al menos
se negaba a creer eso viniendo del amor de su vida a la que en tan buen concepto
la había tenido todo este tiempo.
Ángela: Perdóname papi no era mi intención…
Su padre se puso de pie y la dejo hablando sola. Nunca antes
había hecho eso a su hija. Ángela comenzó a llorar y se fue a su habitación
desconsolada. Pasaron los días y su padre apenas y le dirigía palabra. Eran como
dos extraños viviendo en una misma casa.
Ángela extrañaba a su papi, pero a la vez se sentía llena de
culpabilidad y remordimiento. No había día en que no se arrepintiera de lo que
habían hecho Fernando y ella. Toda su vida su papá era el que platicaba con ella
en las tardes, guardaba sus secretos, en pocas palabras era el que la guiado por
un buen camino y ahora ella había tomado un rumbo distinto. Un rumbo por el que
su papá nunca la había guiado. Al parecer los cambios de la juventud y las
malditas hormonas (calentura) habían terminado por descarrilar a la niña de
papi.
Ahora al parecer su papi la odiaba y no había más de aquél
papá tan maravilloso que solía tener. Podía ver la decepción en los ojos de su
padre y el fuego del amor que cada vez era más escaso. Podía ver en su padre la
ira, el enojo, el coraje de un padre con una herida que no parecía sanar. Ahora
el corazón de papi estaba en su contra y parecía latir menos fuerte que antes
por ella. Podía ver como Papá se había vuelto descuidado con su físico. Su barba
era grande y parecía tener más canas que de costumbre.
Su padre por otra parte no lo podía creer. Tal vez sería un
castigo del todopoderoso por lo que el le había hecho a su hija? Tal vez, pero
en donde quedaba todo el esfuerzo por guiarla de la mejor manera. En donde
quedaban las largas platicas sostenidas entre padre e hija acerca de lo que esta
bien y de lo que esta mal. En donde quedaba la promesa de no mentir la cual
habían hecho y cumplido desde que ella estaba pequeña. Tal vez el haya caído en
el pecado de chuparle las tetas a su hija pero lo que lo tenía con el
remordimiento era el saber que su hija era una niña inocente que veía con buenos
ojos a su papi. Pero ahora era distinto. Su hija le había mostrado la otra cara
de la moneda. Esa parte donde su hija era una zorrita disfrazada de niña buena.
Su hija había terminado con su matrimonio por querer más tiempo para estar
fajando con su novio y sabrá dios que tantas cosas más.
No tenía porque sentir más remordimiento por haberle comido
las tetas a su hija. Después de todo su hija era una puta disfrazada y de haber
sabido eso hasta la verga le hubiera clavado en su rico culo pensaba Jesús.
Al parecer todo lo que empieza de una forma siempre termina
de otra y Jesús cada día que pasaba se convencía de que su hija tenía que
recibir un trato distinto al que siempre había recibido de su parte. Y
efectivamente todo comenzó una mañana de un domingo en el que Jesús no aguanto
más y estallo.
Jesús: Ángela ya esta el desayuno servido en el comedor ponte
algo de ropa y baja a desayunar.
Ángela al oír a su padre hablarle de una manera distinta a la
que las últimas semanas se había dirigido a ella, se lleno de alegría al pensar
que papá parecía tener un cambio de actitud hacia ella. Al fin volvería a ser el
papá lindo y atento con ella?
Sobre emocionada por el repentino cambio de actitud de su
padre, apenas se puso un short y una blusa, corrió por las escaleras hacia la
planta baja deseando tener un almuerzo agradable con su queridísimo padre.
Había un platillo con huevos, pan tostado y jugo de naranja.
De pronto apareció su padre con una sonrisa en la cara.
Jesús: El desayuno esta servido mi mujer hermosa.
Mujer hermosa? nunca antes su papi le había dicho así. En fin
su papi estaba de buenas y había que aprovechar el momento.
Ángela: Yupi!
Gritó la pequeña y se fue a sentar a un lado de su padre
después de darle un beso en su recién afeitada mejilla. Olía delicioso su
mejilla, a perfume del que suele usar su papi solo en las ocasiones especiales.
Desayunaron alegremente, su padre le sonreía en todo momento haciéndola sentir
de nuevo alegre al ver que papá parecía ser el mismo de antes. Apenas y
terminaron, Ángela se paro a recoger los platos de la mesa y cuando se dirigía a
limpiarlos en la cocina, su papá la detuvo y le dijo:
Jesús: Tenemos que hablar Ángela. Es por eso que hoy
desayunamos juntos, para poder hablar amor mío.
Amor mío? Al parecer su padre la estaba llamando como nunca
antes lo había hecho. Fue aquí cuando a Ángela le pareció haber algo raro en
todo esto.
Jesús: Amor, ahora que tu madre no esta más con nosotros y
por lo visto no piensa volver. Creo que es hora de que hablemos tu y yo de lo
que paso entre tu y ese chico, el tal Fernando.
El corazón de Ángela comenzó a latir más rápido de nervios al
ver como los ojos de su padre comenzaban a cambiar su mirada a una mirada de
enojo.
Ángela: papi lo siento mucho. Te juro por dios que estoy muy
arrepentida. Por favor papi no quiero que sigas enojado conmigo. No sabes lo mal
que me hace sentir que estés tan enojado conmigo. Te amo tanto papi.
Jesús: Ángela es que no puedo estar enojado contigo sabiendo
que aun me mientes.
Ángela: Pero como papi… yo jamás te volvería a mentir.
Jesús: Ángela me dijiste que habías estado con Jesús pero no
me dijiste que es lo que hiciste, para que querías más tiempo con el?
Ángela: Papá te juro que nada paso entre nosotros,
no soy de esa clase de mujeres que estas pensando.
Jesús: Ángela no se trata de lo que yo piense si no de lo que
en verdad paso. Te voy a dar una oportunidad para que me digas toda la verdad.
No quiero oír mentiras Ángela escúchame bien si mientes de Nuevo papi estará
molesto contigo por el resto de nuestra vida.
Ángela: Papá es la verdad. Lo que te digo no es más que la
verdad, no paso nada debes creerme papi.
Jesús: Ángela, conoces las reglas entre tú y yo. No secretos
y no mentiras.
Ángela: Las conozco papi y debes saber que las respeto por el
gran amor que te tengo.
Jesús: No Ángela tu claramente rompiste las reglas, tu madre
gracias a dios no se entero de lo que estabas haciendo con tu novio si no pienso
que me hubiese matado en el momento.
Ángela: Papá debes creerme…
Los ojos de Ángela se llenaron de lágrimas de desesperación,
ahora papá desconfiaba de todo lo que decía y no creía en nada. Las lágrimas de
Ángela corrieron con mayor fuerza por su bello rostro al ver como papá se ponía
de pie para zafarse de la cintura el cinturón. Su padre no la había golpeado
desde que tenía 8 años y en esa ocasión fue porque Ángela escupió en la cara de
2 profesoras.
Pero tal vez al ser la única ocasión en que papá la golpeo
fue que se quedo tan grabado en su memoria el ruido del cinturón siendo estirado
con fuerza. De inmediato Ángela reacciono ante tal ruido y se estremeció llena
de miedo.
Jesús: Rompiste las reglas amor y ahora debes sufrir las
consecuencias. Ya he decidido cual será tu castigo…
Ángela corrió por las escaleras hasta la planta alta. Entro
en su cuarto y se fue a la esquina haciéndose bolita llena de terror. Papi al
parecer estaba fuera de si…
Jesús: Ángela baja ahora mismo…
Después de oír a su papi llamarla por varios minutos, la niña
pensó en bajar y pedir una vez más a su papi que volviera a ser el de antes y la
perdonara pero parecía ser muy tarde para esto pues como su papi había dicho el
castigo ya estaba decidido. Así que se quedo ahí echa bolita, temblando y
llorando mientras oía claramente las pisadas de su padre en las escaleras. De
pronto, papá se paro en la puerta.
Ángela: Por favor papi no me pegues, estoy demasiado grande
como para seguir recibiendo esa clase de castigos papá. Ya no soy una niña
chiquita…
Ángela: Por favor papá no lo hagas, además, mami dijo que
estaba bien que tuviera novio. Además papi yo debo seguir creciendo, debes
entender que no siempre seré tu niña pequeña a la que debes cuidar y saber todo
lo que le sucede. Tarde o temprano tenía que empezar a tener novio…
Jesús: Cállate! Puedo ver claramente y se que no eres ninguna
niña…
Las palabras de Jesús llenaron de miedo a la pequeña Ángela.
Jesús: No puedo creerlo. He criado a una prostituta, una
maldita puta que disfruta como los hombres la follan, una maldita ramera a la
que le encanta la verga.
Ángela: Papi por favor no digas eso, sabes que no es verdad…
Jesús: Cállate! No se como puedes decir que no es cierto si
yo mismo te vi el otro día. Vi la mirada en tu rostro Ángela, vi como tomabas mi
verga y la deseabas tener en tu boca. O acaso crees que por estar borracho
también estaría pendejo?
Las palabras dejaron sorprendida a Ángela que no supo que
decir ante tal situación.
Jesús: Si hija, te he llamado puta, ramera y prostituta
simplemente porque eso es lo que eres…
Jesús: Dime cuanto tiempo llevas teniendo sexo? Cuantos penes
has mamado en tu vida? Cuantas veces han penetrado ese culo tan rico y bien
paradito que tienes? Anda respóndeme!
Ángela estaba destrozada. Su padre jamás en la vida se había
dirigido de esa forma con ella. Ahora su padre sabía lo de la otra noche, sabía
que su pequeña hija le había estado sobando el pene por largo tiempo y lo peor,
sabía las ganas que había tenido en esos momentos por chupar aunque sea su
punta.
Jesús: Te estoy diciendo que me respondas pequeña zorra!
Jesús: Más te vale que me digas todo justo ahora si no
quieres que te lluevan azotes en tu trasero.
Terrificada Ángela regreso al día en que le había agarrado la
verga a su padre. Cuanto tiempo estuvo despierto su papa? Porque no había dicho
nada su padre?
Simplemente no tenía la respuesta a todas estas preguntas.
Era cierto lo que decía su padre, ella había deseado su verga, lamerla y probar
su sabor pero por otro lado era mentira decir que ella había follado con una
gran cantidad de hombres. Ella seguía siendo virgen. Lo más que había tenido de
experiencia eran los besos y el faje de la tarde que estuvo con Fernando,
sumando a esto la experiencia ya antes mencionada en la que estuvo frente a la
verga de papá.
Ángela: Papá, juro que lo único que he hecho es sobarte la
verga a ti aquella noche. Pero debes entenderlo papi, lo hice por ti! Lo hice
para que mamá no se fuera a enojar contigo…
Jesús: que demonios quieres decir con que lo hiciste por mi
maldita zorra. Me masturbaste la verga y te dieron ganas de comérmela para que
tu madre no se enojara?
Ángela: No papá esa noche llegaste borracho. Te lleve a tu
cuarto y te desvestí para que entraras en tu cama como si no hubiera pasado nada
malo pero al hacerlo tu pene quedo descubierto y yo estaba intentando meterlo de
nuevo en su lugar eso es todo papi debes creerme. Lo que viste que hice con tu
pene fue lo único que he hecho en toda mi vida con un pene papi debes confiar en
mi.
Jesús: Nada de confiar en una zorra!
Jesús dio otro estirón al cinturón haciéndolo crujir con
fuerza.
Ángela: Por favor papi no me pegues, confía en mí. Seré buena
papi. Seré buena por siempre.
Jesús: dime la verdad zorra, dime la maldita verdad! Que fue
lo que hiciste con Fernando?
Por lo visto Jesús no se iba a calmar hasta que su hija le
dijera con lujo de detalle lo que hizo con Fernando.
Ángela: Nada papi nada solo nos tocamos eso es todo… debes
creerme.
Jesús: que solo se tocaron? Y donde te toco ese infeliz? Anda
dime donde te toco!
Ángela: solamente toco mis senos papi…
Jesús: tus senos y que más niña anda dime!
Ángela: Mis senos y mi colita papi eso es todo…
Jesús entre susurros dijo: Maldita zorra. Mi hija es una
puta.
Jesús: Te toco tu colita entonces…
Jesús: te estoy hablando!
Ángela: si papi también mi colita…
La mirada de Ángela iba desde el techo hasta el piso del
cuarto que estaba siendo testigo de aquel salvaje interrogatorio de parte de su
padre. Cuando miró la entre pierna de su padre pudo ver un enorme bulto
formándose. Al parecer Jesús estaba disfrutando del interrogatorio y se hacía
ver en su pene que estaba de un tamaño ya bastante considerable pidiendo salir
de su pantalón a como diera lugar.
Jesús: Que parte de tu colita toco?
Ángela: como?
Jesús: si, quiero saber que fue lo que toco de tu colita!
Ángela: Mi vagina papi, toco mi vagina pero eso fue todo papi
lo juro.
Jesús: Así que te toco la vagina eh? Toco tu vagina de niña
mala no? Quiero que digas que te toco tu vagina de niña mala… anda dilo!
Ángela no tenía otra opción más que decir lo que su padre le
estaba pidiendo que dijera. Era obvio que su padre no iba a parar de decirle que
lo dijera hasta que ella lo hiciera. Agacho su mirada y pronuncio las palabras
que su padre tanto deseaba oír.
Ángela: Me toco mi vagina de niña mala papi…
Jesús: te puso los dedos en tu vaginita no es así? Te follo
con sus dedos en esa puchita de niña mala que tienes verdad? Toco tu clítoris de
putita mientras seguramente tu le lamías toda la polla no es así?
Ángela: Nooo! no lo hice papá!
En eso Jesús perdió el control de su ser y estallo como loco
gritando con furia:
Jesús: NO ME MIENTAS MALDITA ZORRA!!!! MALDITA PUTA! DIME LA
VERDAD LE MAMASTE LA VERGA NO ES ASÍ???
Ángela sintió el miedo más grande de su vida y tuvo que
seguir la corriente a su padre.
Ángela: Si, si papi si le mame la verga papi perdóname…
Se tiro al piso y comenzó a llorar, echo su cara sobre sus
manos y lloro como nunca. Ángela nunca había pensado ser humillada de esa forma
y mucho menos por su propio padre.
Jesús: Quítate la ropa!
Los ojos de su padre eran los peores. Oscuros y llenos de
ira.
Ángela: No papi por favor perdóname…
Jesús: Si no te quitas la ropa juro que te voy dar una
cueriza como nunca maldita zorra y no desobedezcas mis órdenes ni me alces la
voz maldita zorra. Quítate la ropa ahora!
Temblando, Ángela comenzó a quitarse su blusa y el short
mientras su padre cerraba la puerta del cuarto.
Jesús: mírate nada más! Ni si quiera traes puesta una maldita
tanga maldita zorra estabas desnuda sin nada debajo. Eres una putita bien hecha,
pero no te preocupes. Ahora mismo vamos a arreglar ese problemita.
Fue ahí cuando Ángela vio para qué era el cinturón en
realidad.
Jesús: Maldita zorra ahorita te voy a enseñar a no ser tan
puta. Te voy a enseñar que es lo que les pasa a las niñas que son malas con sus
papis.
Las lágrimas nublaban la visión de Ángela que veía como su
padre se acercaba a ella con el cinturón en mano y la movía hasta llegar a la
orilla de su cama. Su agitada respiración hacía que sus tetas fueran de arriba
hacia abajo mientras su padre le tomaba de las muñecas para atarlas con el
cinturón a la pierna de su cama.
Su padre poniendo toda su atención en las piernas de su hija,
sacó de su bolsillo izquierdo una cuerda delgada. Ahí fue cuando Ángela vio que
todo lo que estaba haciendo su padre estaba perfectamente planeado. No podía
creerlo, papá había planeado la violación de su propia hija. La ato de sus 2
tobillos con la cuerda mientras Ángela decía en voz baja:
Ángela: Por… favor… papitoo…
Apenas y podía hablar la pequeña Ángela que estaba dándose
por rendida. Al parecer ya era inevitable lo que estaba por suceder.
En eso, una bofetada la agarro por sorpresa. Su cabeza se
movió del tremendo golpe de un lado al otro. Su padre estaba fuera de control.
Sabía que estaba indefensa atada de esa forma y ahora su padre iba a hacer de
ella lo que el quisiera sin importar lo que ella hiciera por detenerlo.
Su única esperanza era ser buena y rezar porque su padre
entrara en razón.
La niña de papi estaba en problemas, pero esta vez no era el
papá cariñoso el que podía ayudarla. De haber sido el papá de antes seguramente
la hubiera desatado de inmediato y pedido disculpas pero este papá estaba fuera
de si.
Sus ojos se abrieron más aterrorizados al ver como su padre
comenzó a bajarse el cierre para después dejar caer los pantalones al suelo
dejando libre lo que le pareció en esos momentos el pene más grande y gordo del
mundo. Se paro frente a Ángela masajeándose el pene por un minuto entero.
Jesús: Y bien que te parece? Tengo el pene igual de grande y
gordo que el de tu Fernandito? Contéstame puta!
Ángela no tenía idea de que contestar, simplemente sus ojos
veían anonadados el duro pene en erección que se mostraba ante ella.
Sintió el calor del cuerpo de papi acercarse a ella.
Jesús: Se lo chupaste hija? Dime amor mío, le chupaste el
pene a Fernando? Fuiste una niña mala?
Se acerco más a ella y dijo:
Jesús: Yo se que no le chupaste nada mi niña… yo se que lo
que dices es cierto. Se que tu boquita no ha succionado verga alguna.
Ángela pareció creer que sus oraciones habían sido escuchadas
y su padre al fin entraba en razón pero se equivoco:
Jesús: sabes porque se que no le chupaste el pene a Fernando
y me dices la verdad? Porque no hay pene que se te antoje tanto como el de tu
papi… debe ser una gran desilusión saber que no podías chuparme el pene verdad
pequeña putita? Me pregunto que diría tu madre si supiera que su hija quiere ser
una niña mala y chuparle el pene a papá?
Jesús: porque es lo que quieres o me equivoco?
Ángela: No papi… tienes mucha razón…
Jesús: en que tengo razón anda dilo!
Ángela: Quiero ser una niña mala… quiero chupar tu pene
papito...
Jesús: Lo sabía… papi lo sabía mi amor… ahora veamos que
haces con esto en tu boca.
Jesús tomando de la cabeza a su hija, le intento meter el
pene con fuerza haciendo que la verga chocara contra su naricita, Ángela
sorprendida abro la boca y su padre aprovecho para meterle el pene de lleno en
su boquita haciendo que casi se atragantara.
Así estuvo Jesús, moviendo su pene de la boca de Ángela con
fuerza. Lo metía profundamente y después le hacía lamer desde la base hasta la
cabeza pasando su lengua por todo el tronco del pene.
Jesús: Dime lo que quiero oír Ángela si no quieres que te
castigue más.
Ángela: Si papi así dame tu rico pene. Soy una niña mala
papito dame mas de tu verga. Sabe deliciosa…
Una y otra vez estuvo metiendo y sacando su pene de la boca
de Ángela Jesús mientras su hija batallaba para respirar con tremendo pollon
metido en la boca.
Jesús gemía ruidosamente, tomándola del pelo la jalaba contra
su verga haciendo que le llegara hasta la garganta.
Jesús: Chupala como una zorra lo hace hija. Vamos hija cómeme
la verga como la niña mala que eres. Enséñale a papá las ganas que tenías de
probar su verga amor.
Jesús: Aaahhh amor que bien lo haces hija! Que bien le chupas
la verga a tu papi…
Justo cuando la verga de Jesús entraba con mayor rapidez en
la boca de Ángela, esta sintió como la cabeza de la verga de su padre se
hinchaba como si fuera a explotar. Sin duda estaba por terminar y eso Ángela lo
sabía así que cerró sus ojos y espero para recibir la leche de su padre, aquella
leche que le dio la vida.
Jesús: Aaaahhhhhhhhhhh!!!! Hmmmmmmm!!! Oooohhh!
Grandes chorros de semen que salieron disparados por la verga
de su padre fueron los que la hicieron ahogarse. Cuando su padre termino de
chorrear todo el semen de su verga, saco la verga de la boca de su hija que se
ahogaba y tosía descontroladamente. Ente la saliva y la gran cantidad de semen
en su boca, Ángela apenas y podía parar de toser unos segundos.
Su papá satisfecho guardo su verga poniéndose nuevamente los
pantalones. Espero que su hija parara de toser y le dijo:
Jesús: Espero estés contenta mi cielo. Al fin pudiste probar
la verga de papi. Eres una niña muy mala sabes? Pero por hoy el castigo ha
terminado.
Desato a su hija y le dio un beso en la mejilla diciéndole:
Jesús: Anda vístete que vamos a salir de compras. Vamos a ir
a comprar champagne puesto que esta noche celebramos una nueva era.
Continuara….