Luego de ese día, Carlos no me volvió a llamar y por supuesto
tampoco insistí para no forzar la situación. Espere hasta el día de la cita en
su consulta. Llegando la secretaria me dijo que pasara enseguida ya que no había
otro paciente. Carlos al verme esbozo una leve sonrisa y me saludo he hizo que
me sentara en el sillón para comenzar con la limpieza dental que debía hacerme.
Al finalizar su trabajo, le dijo a su asistente que fuera por unos materiales,
para aprovechar de hablar un poco conmigo. Cuando sé cerro la puerta enseguida
me beso y me dijo que le había hablado me mi a su hermano. Me advirtió que le
había mentido a su hermano para que no hubiera sospechas, diciéndole que
habíamos sido compañeros de estudios en la secundaria. Finalmente me dijo que me
invitaba para esa noche a cenar a su departamento con su hermano. Le dije que le
llamaría luego para que me diera la dirección.
Efectivamente a las 2 horas de haber salido de su consulta le
llame. Me prepare lo mejor que pude, me di una buena ducha y me puse mi mejor
perfume y me fui para su departamento. Nerviosamente toque a la puerta, rogando
que fuera Carlos el que la abriera, pero no fue así. Se abrió y tras de ella
apareció un muchacho de unos 25 años (después supe que tenia 23), verdaderamente
era un adonis, como de 1.80, con unos pectorales que se le marcaban bajo su
camisa y unos pantalones muy ceñidos al cuerpo.
Estaba hipnotizado, y fue su voz ronca la que me despertó,
diciendo ¿tú eres Gustavo?, Enseguida reaccione y le salude, dijo llamarse
Jaime. Luego me dijo que pasara, diciéndome que me sentara en un sofá muy
grande. Luego apareció con una cerveza en la mano y me la entrego diciendo, mi
hermano fue a comprar cigarrillos y ya vuelve, le conteste que no había
problema.
Después de un rato suena el timbre y sale abrir, y
efectivamente era Carlos, pero, venia acompañado por un muchacho como de la edad
de su hermano, quien saluda amigablemente. En ese instante supe que era
compañero de universidad de Jaime y me dijo que se llamaba Andrés.
Todos nos sentamos y comenzamos a conversar. Andrés dijo que
venia por unos apuntes y que luego se marcharía, entonces, Carlos le dice que no
se vaya tan luego y que se quede a cenar. Acepto y luego de unos minutos nos
sentamos a comer saboreando un par de platos preparados por ambos hermanos. Les
felicite por tan exquisito manjar. Luego nuevamente pasamos a sentarnos en los
esos cómodos sofás. Carlos trajo una botella de whisky y nos ofreció, aceptando
todos hasta que casi la acabamos. Me sentí un poco mareado y le dije a Carlos
que debía irme, entonces Jaime me toma de un brazo y me dice: así de mareado, no
te puedes ir y menos conducir, dame tus llaves que voy a estacionar tu vehículo
en el estacionamiento del edificio. Se las entregue y fue con su amigo a
entrarlo.
Cuando ellos salen, Carlos se acerca a mí y comienza a
besarme y nos acariciamos mutuamente, rozando nuestros penes erectos. Luego él
se arrodilla y me desabrocha el pantalón y saco mi verga y la comenzó a lamer
haciendo que gimiera, con el solo sentir sus labios en mi glande. Luego me
succionaba suavemente, no sabia si me sentía mareado por el licor o por la
tremenda mamada que me estaban dando.
Sorpresivamente escuchamos pasos y risas por los pasillos y
reaccionamos, levantándose él y yo me abroche mi pantalón y me senté en el sofá
tratando de disimular mi erección. Carlos me lanzo un beso por el aire y me dijo
después acabaremos mi amor.
Finalmente ambos muchachos llegaron y Jaime me entrego las
llaves y fueron ambos a la cocina por unas cervezas. Andrés llama a su casa
diciendo que se quedaría con su amigo esa noche. Continuamos conversando y
bebiendo cervezas, a tal punto que de la menor tontera que decíamos nos reíamos.
Incluso llegamos al extremo de toquetearnos entre nosotros.
Ya avanzada la noche Carlos dijo que fuéramos a dormir porque
ya habíamos bebido mucho. Como pudimos fuimos pasando por el baño y nos fuimos a
las habitaciones. Obviamente que me acosté con Carlos, mientras que Jaime lo
hizo con su compañero.
Al entrar en la habitación comenzamos a besarnos y a
quitarnos las ropas, quedando solamente en calzoncillos (me encantan ver a los
hombres en calzoncillos, me calienta sobremanera). Continuando nos lanzamos a la
cama y seguimos besándonos y él comenzó a bajar llegando hasta mis tetillas, las
cuales mordía tiernamente haciendo que gimiera de gusto. Luego bajo hasta mi
entrepierna y con sus dientes perfectos me los fue bajando, saltando como un
resorte mi verga, la cual tomo entre sus manos y comenzó a masturbarme
conjuntamente con lamerla. Luego de un rato le tome por la cabeza y lo atraje a
hacia mí y le voltee quedando sobre su pecho. Lentamente comencé a bajar
llegando hasta su ombligo y le pasaba mi lengua, hasta que baje hasta su
entrepierna y le saque su slip y también el mío. Le pase mi lengua por su glande
que ya tenia evidencia de su excitación. Lamí sus jugos con tal delicia haciendo
que se retorciera de gusto hasta que me trague toda su verga haciendo que el
gimiera y sin darme cuenta acabo lanzando su semen dentro de mi boca, los cuales
trague con gusto. Luego Carlos me mamo mi verga por un rato hasta que de pronto
me dijo que deseaba cabalgar y me puse de espaldas en la cama y él puso su culo
en mi boca para que se lo comiera, mientras él se pajeaba logrando en escasos
segundos una nueva erección. Le introduje un par de dedos, los que le hicieron
estremecer y gemir a la vez. Luego se levanto y se sentó en mi verga, no sin
antes darle un par chupadas para lubricarlo. Se lo fue introduciendo suavemente
con su cara hacia mí. Golosamente fue tragándose toda mi verga y se mordía los
labios hasta que su culo choco con mis testículos. Comenzó a cabalgar suavemente
a la vez que se masturbaba, hasta que lo hizo en forma salvaje como si estuviera
sin control. Comenzó a dar gritos de placer y yo le decía que no lo hiciera
porque los muchachos nos escucharían, pero él hacia caso omiso y seguía
quejándose hasta que soltó su semen sobre mi pecho. Podía sentir su esfínter
apretar mi verga al punto que hizo que acabara llenándole su culo con mi leche.
Luego nos limpiamos con unas toallas húmedas que tenia en su velador y nos
acostamos, quedándose casi enseguida dormido producto del esfuerzo físico y el
licor que había bebido.
Luego de un rato de sentir su respiración me dispuse a ir al
baño para orinar y lavarme un poco ya que me sentía un poco pegajoso. Entre y
orine y luego me di una pequeña ducha sin mojarme el pelo y me seque y me fui
nuevamente para la habitación.
Cuando estaba por entrar escuche unos gemidos que provenían
de la habitación de los muchachos y me dispuse a investigar. La puerta estaba
entre abierta y se podía distinguir a traves de la luz de un letrero luminoso
que había en el edificio contiguo que daba por la ventana, a uno de los
muchachos montado sobre la verga del otro cabalgando, gimiendo ambos. Mi
curiosidad fue más allá y quise saber quien era el que estaba cabalgando y
tropecé con un zapato que estaba en la entrada de la puerta. Inmediatamente se
encendió la lampara de la habitación, y quede al descubierto completamente
desnudo y con mi verga en total erección. Pude ver que Andrés estaba sentado
sobre la verga de Jaime. No se preocuparon solamente me miraron y fue Andrés
quien dijo que ya que estaba ahí que pasara y que le pusiera mi verga en la
boca. Jaime solamente sonríe y me hizo una seña con la mano para que fuera. Acto
seguido estaba frente a la boca del muchacho con mi verga erecta, la cual se
trago casi al instante y comenzó nuevamente a cabalgar mientras Jaime intentaba
acariciarme el culo con sus manos tan suaves que tenia. Tras un poco de esfuerzo
Logro llegar y comenzó a acariciármelo dándome pequeños apretones a los glúteos.
Finalmente estire mi culo sacándole mi verga a su amigo de la boca y el se
levanto lo mas que pudo y comenzó a comerme el culo. Su lengua exquisita me
hacia jadear mientras su amigo le cabalgaba y yo me masturbaba suavemente.
Después de un rato Andrés se paro de la verga de Jaime y
mirándome me dijo ¡¡¡quieres probar!!!. No me hice de rogar y dije que si,
entonces Jaime se saca el condón y Andrés le pasa uno nuevo y se lo coloca. Pude
apreciar que la verga de Jaime no era muy grande y la cabeza era pequeña, pero
llegando a un grosor considerable. Le tome la verga con mi mano y me la puse en
la entrada de mi culo y comencé a introducírmela hasta chocar con sus
testículos. Empece a cabalgar haciéndole jadear. Por su parte Andrés coloco su
miembro que debía medir unos 17 centímetros y algo delgada, en la boca de Jaime,
y este enseguida la engullo como un hambriento. Estuvimos así por un rato hasta
que Jaime dijo que me levantara y me acostara de espalda en la cama. Enseguida
ambos se pusieron a mamar, uno mis testículos y otro mi verga, alternándose de
vez en cuando hasta que Andrés le dijo que quería sentarse en mi falo. Acto
seguido me puso un preservativo y suavemente se lo introdujo quejándose un poco
a pesar de lo dilatado que tenia el ano, hasta que sus nalgas chocaron con mis
testículos, y comenzó a cabalgar como un salvaje mientras se masturbaba. Por su
parte Jaime se masturbaba mirando como su amigo se tragaba mi pene.
Tras unos minutos Andrés mirando a su amigo le dijo si quería
probar, pero este le dijo que le daba miedo, ya que nunca se lo habían metido.
Finalmente su amigo le convenció y comenzamos a prepararlo le hicimos que se
pusiera en cuatro patas y le mamamos su culo con su amigo a la vez que le
introducíamos un par de dedos para dilatar ese hoyito que estaba a punto de
desvirgar.
Luego dejamos de mamarle el culo y Andrés me entrego un
condón para que me pusiera. Luego en la misma posición que estaba Jaime, su
amigo le puso su verga en la boca y este comenzó a mamarle con gran fruición.
Por mi parte me puse detrás de Jaime e intente introducirle, pero este se
resistía a la penetración apretando su ano, hasta que suavemente le pasaba mi
verga por su culo, logrando que fuera cediendo. Primero le introduje suavemente
un par de centímetros los cuales el noto dando un pequeños quejido. Finalmente
su culo cedió totalmente y se lo introduje completamente dando ambos un gemido
de placer. Comencé a cabalgarlo suavemente, hasta que finalmente lo hice
rápidamente logrando que diera un par de quejidos. Me decía que lo siguiera
culiando, que se sentía rico, que estaba gozando. Finalmente sentí su esfínter
apretar mi verga y pude darme cuenta que estaba acabando en la boca de su amigo.
Esto hizo que mi excitación aumentara y lance mi semen dentro de su culo,
lanzando gritos de placer, los que apaga su amigo con un beso. Luego Andrés me
quito el condón y se trago mi semen y luego beso a su amigo compartiéndolo.
Finalmente Andrés comenzó a masturbarse hasta que eyaculo sobre el pecho de su
amigo.
Posteriormente los tres nos tiramos en la cama para descansar
y encendimos un cigarrillo. Entonces Jaime dijo, que por favor no le dijera nada
a su hermano sobre lo sucedido (entre mí pensaba, sí tu supieras). Enseguida le
dije que no se preocupara que no le diría nada. Ambos me confesaron que hacia un
año que mantenían relaciones sexuales y que esta era la primera vez que lo
hacían con otra persona.
Luego me fui a la habitación de mi amante que seguía dormido
y le abrace hasta que me quede dormido. Al otro día me despierto con su verga
tratando de penetrarme, hasta que logro entrar y comenzó a culiarme suavemente
mientras me pajeaba hasta que ambos acabamos juntos dando quejidos de placer.
Después de desayunar los cuatro, con Andrés nos retiramos a
nuestras respectivas casas. Me lleve a Andrés en mi auto y le pase a dejar a su
casa. Por el camino me dijo que le había gustado mucho mi verga y estiro su mano
agarrando mi paquete, haciendo que se pusiera dura como una piedra. Llegando a
su casa quedamos en juntarnos otro día para tener una nueva sesión de sexo, La
cual se repitió un par de veces sin que ninguno de los hermanos se enterara.
Si les gusto este relato les invito a escribirme para saber
tu comentario a:
gustavofigueroaa@hotmail.com