Mi nombre es Ari y curioseando encontré esta página y por
supuesto que también tengo algo que contarles.
La primer ocasión en que tuve un novio fue hace tres años
tenía 14 años, se llamaba Pepe. Me gustaba pero no porque fuera guapo sino
porque me gustaba como me trataba. Era cariñoso, amable y muy simpático.
Teníamos como dos meses de novios cuando fuimos por primera vez al cine juntos.
Ese día recuerdo que me fui de "pinta" con él y me emocionaba
estar a solas, aunque fuera en el cine. Cuando empezó la película nos empezamos
a besar, lo hacía apasionadamente, tanto que me empecé a excitar. Tal vez lo
sintió y poco a poco fue colando su mano por mis piernas. Me las acariciaba
sobre mi falda, recorriéndolas de arriba hacia abajo, despacito, muy lento.
No dejaba de besarme cuando colocó su mano bajo mi falda. Me
acariciaba y me excitaba mucho su mano, tan suave, tan dulce, que no me importó
cuando posó sus dedos sobre mi "cosita", sentía un calor por todo mi cuerpo,
mientras recorría mi intimidad con sus dedos.
Poco a poco separó mis piernas y lentamente comenzó a
deslizar sus dedos entre mis pantis. Lo hacía tan delicioso que separé yo misma
mis piernas un poco más. Fue increíble cuando recorrió mi "cosita" de arriba
abajo con sus dedos. Estaba tan húmeda que deslizaba con facilidad los dedos de
su mano.
Comenzó a masturbarme torpemente pero me gustaba, metiendo y
sacando sus dedos de mi húmeda cuevita, haciéndome sentir la más dichosa de las
chiquillas.
Sin dejarme de besar, se comenzó a masturbar. Casi suplique
que no parara de tocarme pero lo deje masturbarse. Dejo de besarme y mientras se
recorría con su mano su pene, lo miraba masturbarse. El tamaño de su "cosa" me
parecía enorme, aunque tal vez no lo era.
De pronto me miró a los ojos y suavemente tomó mi mano y la
llevo hasta ese pene erguido. Lo sentí tan caliente y húmedo que disfrute
recorrerlo suavemente y después frenéticamente movía mi mano.
Cuando eyaculó me sorprendí y mi mano quedó agarrada de ese
pedazo de carne tan caliente. Sentí resbalar sobre mis dedos ese líquido
viscoso, hasta que perdió tamaño. Se acomodo su ropa y mientras me abrazaba con
su brazo, con la otra mano volvió a situarla bajo mi falda, arrancándome
suspiros de felicidad.
Ese día tuve mi primer orgasmo y me sentí muy feliz. Cuando
salimos del cine me acompañó cerca de mi casa, en las escaleras del edifico nos
volvimos a besar y prometió volver a tocarme otra vez. Por eso, cuando se bajo
el cierre del pantalón no lo pensé y jugué con su "cosa" hasta que me volvió a
llenar de ese líquido blanquizco y oloroso.
Tuve más experiencias a partir de ese día pero eso, se los
contaré si me lo piden. Besos a todos