Las narraciones siempre tienen un origen; durante años la
musa que las inspiraba en mi caso se había ido, tiempo atrás solía narrar
promesas de amor y felicidad, con el trasegar poco a poco el amor y la
inspiración se fueron como polen que va volando hacia un destino incierto.
Cuando perdí las apuestas al amor y la lealtad, el desencanto
me sumió en el mundo real, donde hay buenas y malas personas y donde confiar sin
temor se convirtió en algo imposible, fue una etapa en la que me perdí y fui
buscando poco a poco como dar nueva esencia a la vida y mi percepción del mundo
y de los seres humanos.
Tan pronto las ilusiones de mi alma se rompieron en mil
pedazos y a ello se sumo perder el ser mas amado a manos de la muerte, mi mundo
interior se fue al abismo, sin darme cuenta me perdí deje de ser yo, y me deje
llevar por la vida y sus caminos sin oponer resistencia.
Cuando uno no sabe ya quien es, ni lo que quiere, ni tampoco
tiene fuerzas para luchar sino solo para dejarse llevar sin que lo abrace la
corriente, se pierde la esencia del ser y el remolino de la vida lo arrastra
hasta tanto su propia naturaleza vuelve a nacer, como semilla que cae a la
tierra y de acuerdo con las condiciones se desarrolla con mayor o menor opción
de ser un gran árbol y luego porque no ser el padre de un bosque.
Bueno, como la vida se compone de altibajos tal vez esta
erosión era necesaria para volver mi esencia.
El camino me hizo cruzar el mar y varios continentes, al
final del viaje, encontré de nuevo mi ser, una mujer llena de motivos para
luchar y que había vuelto a ser feliz.
El ser feliz hizo que mirara alrededor, para descubrir que
había muchas personas a las que dejaría pasar y así mismo muchas otras para
acoger y conocer.
Como los fénix nací de la ceniza y ahora no se que vendrá,
sin embargo puedo decir que soy feliz.
En tanto tiempo sin mirar alrededor olvidé que se sentía
cuando alguien me gustaba, y también había olvidado lo gratificante que es
sentir gusto, admiración y deseo por alguien que se cruza en nuestro camino.
Tal vez durante mucho tiempo por mi propia búsqueda personal
no tenía mucho que ofrecer a quien buscara algo de mi.
Una vez posicionada en mi rol, sintiéndome feliz, tranquila y
porque no deseable para cualquier hombre heterosexual, abrí los ojos al mundo, y
sus oportunidades.
El titulo del relato es un agradecimiento para la vida y para
alguien que me ha enseñado mucho sin proponérselo, tal vez muchas cosas de
nuestra forma de ser congeniaron.
No es la primera vez que agradezco a la vida por la felicidad
sin embargo, por primera vez escribo para decir lo que siento y pienso al
respecto.
La felicidad ahora para mi está en muchos campos, personal,
familiar y profesional, sin embargo este escrito es para el campo de la
felicidad personal.
Al redescubrirme como mujer feliz y deseable, creo logre
captar la atención de quien ahora le doy gracias.
Y ahora a ti マスター te doy gracias por
la felicidad que me haz dado, creo que nunca antes alguien sin pretensiones me
había hecho sentir tan mujer, tan llena de deseos y tan deseable. Gracias por la
sinceridad, gracias por la claridad, gracias por la caballerosidad, gracias por
el deseo y gracias por la inspiración.
Gracias por los besos sinceros, por las caricias dulces y por
las caricias que desnudan, gracias por la compañía, por la risa y por las
palabras que tocan el alma.
Gracias por cada noche de pasión que compartimos, por tí sé
lo que es la energía erótica, por tí sé lo que es tener una noche llena de
orgasmos y perder el miedo a morir en los brazos del ser mas deseado, sólo por
gozar al menos un segundo más del placer erótico que me haz brindado.
Gracias por hacerme sentir que cada centímetro de mi piel es
deseado y necesita ser satisfecho con el placer que brinda el roce de tu piel.
Gracias por los juegos, por los roles y por la comunicación,
gracias por brindarme parte de tu sexo sin egoísmo ni prejuicios, gracias por
hacer lo que deseas sin haber fingido algo que no estuvieras sintiendo.
Gracias por el abrazo cada noche que compartimos más que
sexo, gracias por el vigor, por la entrega y por ser insaciable en lo que a
brindar placer se refiere.
No sé si el arreglo que hicimos y que fijo nuestras reglas de
convivencia, pudo tornarse en un obstáculo para descubrir que podría haber mas
allá del deseo y la simpatía, no se si todo para ti fue parte del solo deseo o
tal vez parte de los anhelos del corazón.
Sea lo que sea, tu llegada a mi vida ha sido afortunada, no
se que depara el trasegar sin embargo, soy afortunada por haberte conocido y
haberte convertido en parte mis deseos mas íntimos y gracias porque sin miedo a
equivocarme puedo llamarte amigo.
Haz puesto un rango muy alto en mi escala del deseo y no se
si eso pueda ser contraproducente, me gustas mucho, mucho.
Puede ser que el cúmulo de vivencias que hemos compartido ya
sea suficiente o reste algo más para conocer… sea lo que sea gracias mil… por la
felicidad.
Yo espero que tú también sientas que puedes agradecer por la
felicidad.
Un beso.