Al Amanecer
Al amanecer…
Nuestros desnudos Y sudados cuerpos
Abrazadas las dos,
Bajo las sabanas blancas,
Testigos de nuestro amor,
Recuerdos a mi mente Hacen llegar,
Recuerdos de la noche pasada
Una noche de ardiente pasión.
Me acuerdo de como,
Aún junto a la puerta,
Apasionadamente nos besamos
Y de cómo lentamente
Nos íbamos desnudando
Y la ropa por toda la casa,
Regada iba quedando.
En medio de la sala
Mi blusa quedó,
Justo detrás del sillón
Mi sostén fue a parar
Cuando de golpe,
De mi lo arrancaste.
Ya cerca de la cocina
Tu top de un tirón,
Para vengarme,
Hasta tu cintura bajé
Dejando así tus saltitonas tetas
Totalmente al descubierto,
Las cuales rápidamente
Me dediqué a besar,
Acariciar y pellizcar.
Ya en el pasillo
Que daba hacia la habitación
Mientras yo el cierre
De tu pantalón bajaba.
Tú con una mano
Mis senos acariciabas
Y con la otra
Mis piernas recorrías
Hasta que por debajo de mi falda
Desaparecía.
A tropezones,
Con la luz apagada,
Por el cuarto entramos.
Caímos las dos sobre la cama
Quedando así nuestros pechos
Unos sobre los otros
Con los pezones tan duros
Como piedra y tan erectos
Que nuestros senos
Parecían querer perforar.
Ya casi desnudas,
A ti solo tu tanga,
Y tu top que todavía
En tu cintura estaba,
Era lo que te restaba,
Mientras que yo,
Con mi falda seguía
Y mi hilo dental
Que rápidamente
De quitarme te encargaste;
Otra vez…
Nuestros labios besamos
Con tanta pasión
Que parecían arder.
Y nuestra piel desnuda
De besos llenamos,
Y por la cama
Nos revolcamos,
Ardientemente nuestros cuerpos
Uno contra el otro rasando.
Ya totalmente desnudas
Y ya algo agotadas,
Nuestras miradas se cruzaron
Y directamente a los ojos
Por momento observarnos
Y con ardor besarnos.
Después de un largo beso
Un poco nos separamos
Para nuestras jugosas vulvas
Poder unir y restregar
En un movimiento desenfrenado
De eterno placer y pasión
Que rápidamente nos llevó
Al más fabuloso orgasmo
Que en toda la noche tuvimos
Para después rendidas caer
Y dormir hasta el Amanecer…
ANDERSON