Hola quiero compartir con todos vosotros la experiencia
sexual que tuve el otro día. Tengo 45 años y un amante desde hace casi 4 y
aunque no me avergüenzo de nada si reconozco que fue muy atrevido pero excitante
a mas no poder.
Había quedado con Carlos, vivimos en ciudades distintas y
hacia 2 meses que no nos veíamos; durante este tiempo hemos mantenido relaciones
eróticas por teléfono, por videocámara y algún que otro calentón por Internet,
que luego cada uno en su casa alivia como puede. Bueno, pues eso….habíamos
quedado y yo le estaba esperando en el coche, en el aparcamiento de un gran
centro comercial. Cuando él llego, aparco a mi lado, se bajo de su coche, subió
al mío y allí mismo empezamos a besarnos y acariciarnos, excitados al máximo. El
me confeso que no llevaba ropa interior (tal y como habíamos quedado un día por
teléfono que haríamos la siguiente vez que nos viéramos) Jolin que rabia a mi se
me había olvidado por completo con la excitación de ponerme una tanguita sexy
que él me había regalado y que sabia le iba a excitar. Al saberlo sin nada
debajo del vaquero, no me pude contener y le desabroche el cinturón y luego uno
a uno los botones y allí apareció su pene…duro…erecto…babeando…
deseoso de mí. Yo lo acaricie mientras nos besábamos como
locos, luego me baje a besárselo a chupárselo, que delicia, que rico me sabe.
Después de pasar mi lengua en repetidas ocasiones por su pene y sus huevos me
dijo que quería comerse mi chochete. Ummmmm que palabras tan mágicas para mis
oídos. Excitada como estaba con mi coñito mojadin a tope, no me pude negar,
recline mi asiento todo lo que pude y con su ayuda baje el pantalón, el se
entretuvo un momento acariciándome la tanguita, que al final termino en mis
tobillos. Cuando sentí su lengua en mi clítoris….por favor que sensaciones, El
me besaba, me chupaba metía sus dedos y su lengua dentro de mi…buff yo ya no
podía mas, estaba a punto de correrme así que le susurre al oído "quiero que me
folles"
Dicho y echo, se tumbo en su asiento y yo me senté a
horcajadas encima de el. Que placer, como me gusta sentir su pene dentro de mí y
que morbo nos producía el hecho de hacerlo en un coche y a plena luz del día.
Actuaba a nuestro favor que llovía y que del calentón se empañaron los
cristales.
Yo me movía despacito, luego cabalgaba encima suyo mas rápido
mientras veía su cara de placer, llego un momento en que casi no controlaba mis
movimientos, estaba a punto de correrme y vi que a el tampoco le faltaba mucho.
Nos corrimos como dos locos. Que sensaciones mas placenteras, hacia años que no
lo hacíamos en un coche y la verdad que no me importaría repetirlo, os lo
recomiendo, aunque me pensaría en volver a hacerlo a las 6 de la tarde y en un
aparcamiento donde puede aparecer cualquiera.
Ahí no acabo todo, nos vestimos y nos fuimos a un
hotel…..pero eso es otra historia que igual os cuento otro día.