Hola a todos, quiero contarles a ustedes lo que me sucedió
hace unos años atrás...


Para empezar voy a graficar un poco las cosas, mi nombre es
Jessica tengo 24 años, vivo con mi padre y mi hermano, a mi madre no la conocí
ya que desde muy pequeños nos abandono por irse con otro hombre., en nuestra
casa también vive nuestro fiel amigo, leo que es un perrito que desde cuando era
muy chiquita ya nos acompañaba, el no es un perro de raza y aunque tiene un
parecido a un pastor alemán no lo es.
Nosotros vivimos por el centro de la ciudad, mi padre y mi
hermano todas las mañanas siempre salen muy temprano de casa hacia su trabajo,
mientras yo me quedo a cargo de la casa, solo en compañía de leo.
La cosa, se puede decir siempre iban bien, pero a paso de los
años leo se volvía mas y mas viejo y por motivos que nosotros vivíamos en el
centro de la ciudad el nunca conoció la calle, mas que todo por el peligro que
ahí implica los automóviles.
A mi en lo personal me encantan los animales y por lo tanto
me daba muchísima pena que leo no hiciese una vida normal en la parte sexual y a
sus 13 años nunca pudo estar con alguna perrita, cosa que a mi me daba muchísima
tristeza, y no dejaba de pensar como podría solucionar aquel problema, pero no
se ocurría nada.
Así pasaron los días, los meses hasta que un día por
casualidad navegando por la Internet encontré algo que al principio me
sorprendió mucho, pero al mismo tiempo me llamo mucho la atención, pues era la
primera vez que conocía la palabra zoofilia y también lo que ello significaba,
“relación sexual entre mujer-perro” así fui interesándome mas y mas en el tema
hasta llegar a esta pagina de relatos, donde cada vez que iba leyendo relato
tras relato me iba quedando mas sorprendía de las cosas, que yo hasta ese
entonces ignoraba.
Esa noche al acostarme y quedarme dormida, tuve un sueño muy
extraño, quizás por pensar tanto en el pobre leo y también en las historias que
en la Internet había leído esa tarde, pues en el sueño yo estaba en mi casa
cocinando, cuando de pronto leo se me acerco a mi, tan cerca que puso su hocico
entre mis piernas, para luego con un par de ladridos indicarme con la cabeza que
me tumbara abajo, cosa que sin decir nada hice.


Ya estando en posición de perrito y a la altura de leo,
comenzó el a girar alrededor mió un rato, para luego quedarse quiero y olfatear
mi entrepierna que hasta ese momento ya la sentía muy húmeda, para luego con
pequeños gruñidos obligarme a quedarme quieta, mientras el con algunos
mordiscones comenzó a tirar y rasgar la ropa que llevaba, yo al entender lo que
el pretendía, me arrodille y aunque el comenzó a gruñirme por haberme movido
comencé a quitarme el polo y las pantaletas que llevaba quedándome completamente
desnuda, pues debo aclarar que cuando estoy en casa no llevo mas eso puesto…

Ya estando completamente desnuda frente a el, no pude
aguantarme mas y le entre mi colita y el al mismo tiempo como acto de reflejo se
abalanzo hacia mi y subiéndose en mi cintura, y sujetándose con fuerza comenzó a
moverse con movimientos cóitales rápidos, que no pude aguantar tanto placer que
me estaba dando que me desperté bien caliente y muy húmeda…


No podía creer en el sueño que había tenido, estaba tan
perturbada y al mismo tiempo excitada que no podía entenderlo… así pase toda la
noche pensando hasta el día siguiente…
A la mañana siguiente después de atender a mi padre y mi
hermano para que vaya a sus trabajos y hacer mis quehaceres en la casa, me
dispuse a averiguar un poco mas en la Internet sobre la zoofilia, y leer unos
relatos mas de paso, pues hasta ese momento me comenzó a interesar mucho mas y
mas de ese tema…
Al llegar la noche y al disponerme a dormir no quitaba de mi
mente las historias que había leído tanto que cuando menos me lo espere ya
estaba soñando otra vez, pero este sueño aun más raro que el anterior… pues en
el sueño leo podía hablar, y el lugar algo raro, era como un campo verde donde
solo había árboles y flores yo estaba completamente desnuda.


El estaba frente a mi, y me decía que mucho tiempo
estaba esperando que yo me decidiera a estar con el, pero que yo no le hacia
caso y que por eso ahora se iba a ir lejos y que nunca mas lo volvería a ver, yo
solo lloraba diciéndole que no, que no se vaya que quedara, que seria su perrita
por toda la vida pero que no se fuera, ahí el me dijo que si que si se quedaba
un tiempo mas pero que todos modos se tenia ir, pero en todo ese tiempo que
estuviéramos juntos sea solamente fuera suya nada mas, yo le dije que si que
seria suya toda la vida…


Después de eso lo abrase tan pero tan fuerte como que no
quisiese que nunca se fuese, diciéndole con voz tierna y llorosa soy tu perrita
por siempre no te vayas nunca hazme tuya, el solo dijo si eres mi perrita y se
puso atrás mió y me monto, fue un monto tan tierno y excitante que me desperté
con los ojos llorosos llenos de lagrimas pero al mismo tiempo estaba muy húmeda…

Hasta ese momento no sabia lo que pasaba con mis sueños, que
me querían decir? porque siempre que soñaba terminaba húmeda? Eran las preguntas
que en ese instante no se apartaban de mi mente….
A la mañana siguiente veía a leo, pero esta vez ya con otros
ojos, estaba tan lindo y tierno ahí dormido, que de un momento a otro comenzaron
a salir lagrimas de mis ojos pensando que talvez, el ya no nos estaría
acompañando por mucho tiempo, y me daba muchísima pena también que a su edad 13
años no hubiese podido estar nunca con ninguna perrita
Hasta ese instante mi mente era una confusión completa, seria
talvez que leo a través de los sueños me trataba de decir algo? no lo se, pero
me puse a investigar con mucha mas dedicación sobre el tema informándome mejor
de las cosas, viendo videos, fotos, comentarios, y llegando a la conclusión que
no era tan extraño una relación “mujer-perro” que la gente en otros lugares lo
practicaba, y en ese momento pensé… y porque no, porque no intentarlo, en mis
sueños leo me lo pedía y en ese momento cuerpo y mi mente también me lo pedía,
pero no fue hasta unas semanas después que me decidí hacerlo, semanas que no
dejaba de pensar y mi sueños solo estaban fijos en ello “leo y yo”
En mis otros sueños, yo era atrapada por mi padre cuando leo
me montaba, en otro lo hacia en la calle y al vista de toda la gente también
hubo un sueño donde yo estaba embarazada de leo, pero lo mas extraño fue cuando
leo y otros perros se peleaban por mi, para montarme y yo estaba ahí
completamente desnuda esperando, al ganador pero el sueño no solamente el
ganador me monto sino que todos los perros que ahí habían, pero los sueños
terminaban y yo me despertaba muy caliente, excitada y recontar mojada…

Bueno al llegar el día, día que ya había planeado con
anterioridad pues la decisión estaba ya tomada, eran las 10 de la mañana no pude
dejar de estar nerviosa mi cuerpo temblaba por aquel momento que ya llegaba, los
quehaceres de casa los termine temprano para no tener problema y sabiendo que mi
padre y mi hermano siempre llegan en la noche tenia la mañana y tarde libre y
solo para mi, pero no fue que hasta la 11:30 de la mañana que me pude decidir en
hacerlo, antes me pase en mi cuarto echada masturbándome y dándome algo de
valor.


Me levante de la cama y dirigí hasta donde estaba leo, ahí
dormido como siempre, me acerque y agache a abrazarlo, el solo movía la colita,
luego comencé a tocar su cuerpo dirigiéndome exactamente hasta su pene, pene que
hasta ese instante era muy pequeño y estaba escondido en su funda, lo comencé a
mover y mover hasta que de pronto se fue asomando una puntita rojita, al verlo
no pude resistirme en probarlo así que acerque mi boca hacia esa punta roja,
metiéndola completamente y aunque tenia un sabor bastante raro no deje de
hacerlo…

Estaba súper excitada hasta ese momento, leo en cambio estaba
aun quieto solo movía la cola y por momentos levantaba la cabeza, pero yo no
quería solamente eso, sino que buscaba otras formas de que el perro se diera
cuenta de mis intenciones así que comencé a frotar mis senos contra su cuerpo y
su pene, haciendo que leo se diera en parte cuenta de algo que quizás hasta
ahora le parezca extraño por la inexperiencia de no haber estado nunca con una
perrita, pero para eso estaba yo dispuesta a enseñarla ya que supiera por
primera vez que es tener a una hembra entre sus patas…


Comencé a caminar en cuatro patas alrededor suyo frotando en
ocasiones su pene con mi cuerpo y también con mi boca, para luego alejarme a una
distancia para llamarle después, claro que el venia corriendo y alegre
hacia mi, pero mientras se acercaba yo le daba mi colita pero creo al comienzo
no entendía el mensaje, así que lo seguí intentando un rato hasta que en un
momento leo se percato de algunas gotas de mi fluido vaginal que habían caído al
suelo y comenzó a lamerlos, eso me éxito a un mas ver como leo se lamía las
gotas de mis fluidos,


así que me acerque a el dándole por entero esa fabrica de
fluidos que de mi cuerpo salía, echándome en el piso con las piernas
completamente abiertas le ofrecí mi vagina, creo que le agrado mucho las gotas
pues comenzó a lamer y lamer tan rápido y fuerte que no pude aguantarme en
soltar unos gemidos de placer, cada vez estaba mas excitada, tanto que no podía
aguantar mas que leo me hiciese suya de una vez, así que me levante del piso
poniéndome en cuatro nuevamente y aunque leo no dejaba de lamer mi vagina
teniendo el hocico bien pegado a ella, cogi sus patas delanteras y las puse en
mi cintura y aunque al principio el no sabia nada de lo que yo pretendía, pero
poco a poco fui enseñándole con moviendo mi colita,


haciendo que rose con su cuerpo y su pene, el rato el
entendió el mensajes pues comenzó a hacer movimientos cóitales sujetándome con
sus patas la cintura, y aunque lo hacia fuerte me gustaba mucho, pero lo mejor
estaba por llegar pues de pronto sentí su pene en la entrada de mi vagina,
era la primera vez que el lo hacia pero para mi suerte y la de el tubo puntería
y sujetándome fuerte comenzó a penetrarme con movimiento rápido, baibenes que me
arrancaron fuertes suspiros y gemidos, era ya en ese momento la hembra de leo,
su perrita para toda la vida, y ya no era mas un perro virgen…


Así en un tiempo corto pero también largo de placer el dejo
de moverse quedándose quieto en mi espalda, yo solo sentí un liquido caliente y
muy abundante dentro mió, me supongo que lo tenia guardado toda su vida ya que
me sentía por primera vez en mi vida muy llena y la bola que impedía que ese
liquido saliera, así estuvimos un buen rato yo sujetando sus patas para que no
se moviera y mantener lo mas que pueda su pene, su bola y su semen…


Pasaron como 20,30 o 40 minutos no lo se, la verdad que yo no
quería que pasasen quería mantener ese momento sublime el mas tiempo posible,
pero el tiempo pasa volando y cuando menos lo esperaba leo jalo hacia atrás
saliendo de mi, y tras una muy buena cantidad de semen, luego el se echo al piso
yo me eche al lado suyo,


el se limpiaba los líquidos de su pene con su lengua yo solo
lo abrazaba echada a su lado, acariciándolo. Así pase un rato pensando en aquel
maravilloso momento que había pasado y que no tenia que ser la ultima vez… y en
ese momento como que diciéndome el que también no seria la ultima vez, comenzó a
limpiar mi vagina los rastros de semen que había…


No fue la única que lo hicimos, hubieron muchas mas
oportunidades tan especiales como esta, pero como leo era ya viejo un día
amaneció como dormido pero que nunca mas despertó, fue un día muy triste para mi
quería tanto a leo tantos años que nos acompaño y las cosas pasamos, ahora me
pongo a pensar que fue como el sueño cuando me dijo que se quedaba un momento
mas pero el tenia que irse, es gracioso el cumplió lo que dijo y yo creo que
también cumplí mi promesa, suya para toda la vida.