BEBIÉNDONOS EL ALIENTO
Tu cuerpo apretado contra el mío, tu espalda prisionera de mi
pecho, tus nalgas conquistadas por mi pelvis, mis brazos rodeando tu cintura
para fundirte en mí, para descarnarte con mi carne. Te ato a mí, en la fuerza de
mis brazos anudados en tu vientre, en mis labios susurrantes que pronuncian en
tu oído palabras salvajes de amor salvaje, de deseo salvaje, de posesión salvaje
del triple refugio de tu placer desmedido. Mis labios salvajes y dominadores de
tu oreja y de tu cuello, que recorren tu mejilla encendida en busca de tus
labios entreabiertos...
Tu cuerpo contra el mío desplomado contra el tuyo, mis manos
aleteando en tu vientre, aflojados mis brazos para que aquellas surquen el
camino que lleva hasta tus pechos ofrecidos al capricho de mis manos. Notarás mi
sexo crecido contra tus nalgas calientes, cuando mis manos se adueñan de tus
pechos agitados, cercándolos, pellizcándolos, moldeándolos con caricias
profundas, jugando mis dedos con tus pezones alzados...
Te ordeno a susurros que te muevas, la danza de tus nalgas
apartadas y vueltas a apretar contra mi sexo, preludio del baile ritual de tu
cuerpo desnudo sobre el mío. Mi lengua bajando por tu espalda, dejándote surcos
de saliva, huellas de fuego en la columna vertebral. Mis manos dibujando tus
contornos hasta llegar a tus caderas...
Laberinto de besos en tu piel, de dedos que buscan la humedad
de tu sexo, enredados en el clítoris enardecido, en los labios palpitantes,
abriéndolos, acariciándolos, penetrándolos para provocar tus primeros gemidos
intensos...
Mis manos otra vez en tu cintura para girarte entera, para
clavar mis ojos en los tuyos, para dejar que tus manos me quemen la piel, tus
labios se cierren en mi pecho, en mi vientre; mis manos en tu cabeza, guiándote,
empujándote hacia el camino que desciende hasta mi sexo libre de apreturas, tú
de rodillas, tu boca y tu lengua devorándome la carne erguida, tus manos
perdidas en mis nalgas, deseándome, deseándote, endureciendo mi verga el
ardoroso envite de tus labios...
En la cama te poseo y me posees, tu sexo en mi boca y en mi
sexo, tu boca en mi sexo y en mi boca, tu cuerpo en mi cuerpo, agitados,
convulsos, lascivos, salvajes, ascendiendo y descendiendo hasta alcanzar la cima
del placer, a gritos, a espasmos violentos, vertido en los labios que se abren y
se cierran, vertido en tu cuerpo tembloroso, vertido en los jugos de tu sexo
mezclados con el jugo caliente de mi sexo, derramado en ti, tú derramada en mí
hasta acabar vencidos, ambos vencidos y agotados, tu cuerpo desplomado contra mi
cuerpo, tu aliento bebiéndose mi aliento, mi aliento bebiéndose tu aliento...
Voy a beberte el aliento con mi aliento, mi dulce y mimosa,
mi tierna y salvaje niña...