Era una tarde de invierno fría y lluviosa, y no tenía
demasiadas ganas de visitar clientes, me dirigí a la estación de Sants para ver
si podía ligar con algún chaval que me hiciese pasar un rato agradable.
Una vez allí, entre varias veces al servicio, hasta situarme
al lado de un chico joven de muy buen ver.
Poco a poco fui posando mi mirada en su aparato, que en
estado de flacidez ya tenia unas dimensiones nada normales, eso todavía me
excito más.
Él por otro lado ni se percato de mis miradas, pues estaba
interesado en otro chico que se había situado a su derecha. Eso en parte me fue
bien pues no se preocupaba de mí y así yo podía continuar mirando a mis anchas.
El, poco a poco se la iba sacudiendo, y lentamente crecía y
crecía alcanzando unas dimensiones que nunca antes había visto de un chaval
joven, creo que debía medir unos 21 ó 22 cts., que al lado de mis 14 cts., era
la octava maravilla.
Yo estaba embobado contemplándolo y soñando. Ahora mismo me
arrodillaba y té hacia una mamada delante de todos para sacarte la sabia juvenil
que tienes reservada.
Mi excitación era cada vez mayor, pues mi mente no paraba de
enviar mensajes a mi polla, que ya babeaba continuamente, y mis huevos empezaban
a dolerme.
En eso que el joven se guarda su polla dentro del pantalón se
lava las manos y con un guiño al otro chaval, se van los dos juntos.
Y dentro de mi pienso y yo que ahora, total que decido irme
pues aquí no voy a conseguir nada.
Me dirijo a un cine que se encuentra cerca de la Plaza de España y que me habían
comentado que aunque las películas eran normales, había ambiente y hasta un
cuarto oscuro.
Pago mi entrada y me situó en la parte trasera del cine, poco
a poco mi visión se fue adaptando a la oscuridad y me fije en el movimiento de
hombres que entraban y salían de una habitación que estaba la puerta tapada con
una cortina.
Al cabo de un rato mi curiosidad no podía más y me dirige a
la estancia. Al entrar apenas se distinguía, solo una luz roja iluminaba, me
situé en una esquina apoyado en la pared y espere haber que pasaba.
Como vi que la gente fumaba encendí un cigarro y me mantuve
tranquilo, aunque ya iba súper excitado de la estación, y solo me faltaba oír e
imaginar las escenas de mis vecinos, pues chupetones y suspiros eran lo que más
se notaba en el ambiente.
Al rato se acerco una persona que se situó a mi lado, y
lentamente me rozo su brazo con el mío. Como no hice ninguna intención de
retirarme, fue poco a poco acercándose, y lentamente me toco la pierna subiendo
hasta situar su mano en la altura de mi paquete.
Suavemente acariciaba mi polla por encima del pantalón que ya
iba sufriendo la metamorfosis de alargar hasta llegar a su plenitud. Como no
opuse resistencia a nada, me desabrocho la camisa, y empezó a acariciarme el
pecho y mis pezones que empezaron a endurecerse. Todo eso sin dejar de
acariciarme mi entrepierna.
Se acerco a mis labios y deposito un suave beso, que note y
acepte con toda la ternura que me estaba dando. Tenía unos labios dulces,
calientes y un buen aliento, automáticamente no dude en corresponderle y mi
lengua busco desesperadamente la suya.
En eso estábamos que me fue bajando la cremallera del
pantalón para liberar mi polla de su encierro y fue agachándose hasta llegar a
su altura, empezó lamiendo desde el tronco hasta el capullo, como si estuviese
deleitándose con un helado. Lame que te lame, hasta que poco a poco se lo fue
introduciendo en la boca, y con la otra mano me estuvo aprisionando mis huevos.
Oh que deliciosamente me lo están haciendo, no sé si podré
aguantar mucho, quiero retener el máximo, así que mejor pensar en otras cosas, o
detenerlo. Le cogí de la cara y lo levante susurrándole al oído, no aceleres
tanto porque uno va estallar.
Me beso y yo baje mis manos por detrás de su espalda hasta
tocar su culo duro, y aprisionarlo y así acercarlo hasta mi, notando su tremenda
erección que no era nada para despreciar.
Le saque su polla y con mi mano empecé una masturbación
lenta, la tenia muy dura y suave, él a su vez seguía mi ritmo con su cadera,
todo esto no sin él dejarme de sacudírmela. Oh ya no puedo aguantar más, lo noto
lo presiento, y allí va el primer trallazo, el segundo, tercero, me pongo de
puntillas debido al gran orgasmo, mi respiración acelerada, todo yo me
convulsiono, noto como si el corazón me fuera a salir del pecho. Nunca antes
había derramado tanta leche.
Una vez me repuse empecé acelerando la paja a mi compañero a
la vez que le iba apretado el culo, en eso que me muerde la oreja y me susurra,
así, así, así se gana uno la gloria, no pares, no pares, oh oh oh, me voy, me
voy. Y lanzo la gran eyaculación seguido de varios espasmos y respiración
acelerada, me estruje, se abraza y me susurra esto es para no olvidarlo..
Poco a poco nos fuimos calmando y componiéndonos, pero antes
de salir de la habitación, no dimos un apasionado beso de despedida.
El salió primero y al poco salí yo. No sé si era joven o
maduro, guapo o feo, pero si se que me gustaría repetir. Creo que el anonimato
de la oscuridad la gente es más liberal.
Besos