La morgue:
Empecé a concurrir a la morgue como estudiante de medicina,
que había en ella que me atraía lo desconocía hasta hace poco, se nos permitía
recibir un cadáver a veces reciente, colocarlo en una mesa para estudio, y por
un problema de respeto cerrar las cortinas mientras trabajábamos con el.
Ese día, estuve temprano necesitaba hacer algunos estudios
sobre aparato reproductor femenino, o sea que el cadáver debía ser de una mujer,
desgraciadamente no había ninguno, Salí un rato, volví, tampoco nada, el
supervisor me dijo que vuelva mas tarde, que le parecía que estaba ingresando
alguno.
Regrese a la tarde, ya muy tarde, para mi alegría, me avisan
que había ingresado uno, recientemente, eso si podía hacer los estudios, pero
por la mañana tendría que devolver el cadáver, ya que seria peritado, por haber
fallecido por intoxicación con gas. Me corrí a mi mesa, y sobre ella cubierto
por una sabana estaba el cadáver, saque la sabana, y me quede estupefacto,
nunca, en mi vida había visto una mujer tan hermosa, de largo pelo rubio, muy
joven unos 20 años, una piel que parecía un terciopelo con un color parejo,
ninguna cicatriz, nada, y estaba allí muerta. Empecé a estudiar, mientras los
pocos que quedaban se retiraban por la hora, el ultimo el supervisor salió, y me
explico en cámara colocarla al terminar además que apagase las luces, que si
necesitaba algo estaba el viejo sereno en la puerta de afuera.
Solo con mi muerta, pase la mano por sus pechos, que senos,
duros, parados, el tamaño justo, no pude dejar de tocar sus pezones, eran firmes
y duros, mire su entre pierna, una mata pequeña, depilada de vellos rubios, y
debajo su concha, pase la mano, sentí los labios, que se abrían al contacto,
como al descuido coloque un dedo, que entro sin problemas, seguí, trate de
colocar un segundo dedo, algo me lo impedía, me acerque y mire un poco,
increíble, el himen estaba intacto, había muerto virgen, esto me trastoco mas
aun, mi pija explotaba, creo que deje de pensar, la puse en el borde de la mesa,
con sus piernas colgando, las abrí todo lo que pude, me coloque en el medio, y
acerqué mi verga a esa joya virgen, empecé a pasar la cabeza, mi propio jugo
lubricaba, ya que lo largaba por gotas, de todas formas comencé a empujar,
existía una resistencia firma, empuje un y mil veces, casi me corría así, cuando
de pronto, sentí que algo se rompía, que mi verga se perdía en sus
profundidades, alcance a bombear algunas veces y me vacié en su interior. Quede
rendido, tomado de sus senos, al sacar mi verga un chorro de mi propio semen se
escurrió entre sus piernas, la di vuelta, su culito era perfecto, duro, parado,
como una manzana, abrí sus cachetes, su ano era rosado y diminuto, estaba
choreado de mi propia leche, le introduje un dedo, dos, y comencé a tratar de
penetrarla, se me hacia difícil, así que la puse sobre la mesa, levante sus
piernas a mis hombros y calce su culito, empujando con todo, mi verga introdujo
toda, claro pensé carece de reflejos, de todas formas era como coger un guante
suave que ajustaba mi verga, en toda la calentura apreté sus tetas con todo,
alcance a colocar un pezón en mi boca y lo mordí y chupe, mientras seguía
cogiéndola por el culo, me corrí como nunca, me baje de la mesa, la acomode y
entre a mirarla, que mujer , que coca hermosa allí muerta, me tome un respiro y
volví a introducirme en su concha, ahora acostado sobre ella, se la coloque en
cuentas posturas pude, alternando su culito y su concha, al final me corrí otra
vez.
La limpie lo mejor que pude, la puse sobre la camilla y la
deje en su lugar, me aleje disgustado, me hubiera gustado tenerla mas, pero no
fue posible. Al otro día a la tarde, el supervisor, me llamo, y me pregunto si
había estado trabajando con el cadáver, casi me desmayo, pero le dije que si,
quiso saber si note alguna cosa rara, le explique que no, que había estado muy
poco ya que estudie casi todo, me miro un rato y me dijo; No sabes el problema,
ingreso por muerte por asfixia por gas, pero los peritos además encontraron que
la habían violado. Lo dejamos así, investigaran a sus familiares y amigos,
seguramente alguno de ellos la estaba violando cuando murió. Me calle y me fui,
tuve otros cadáveres con los que no negare algunos sirvieron a mis instintos,
pero ninguno como mi primer muerta, nunca goce como con ella.-