Amor a dos manos.-.
Había encontrado dos amigas
con “ventaja” (pene) que eran realmente lindas, muy calientes, con cuerpos
preciosos y lo mejor de todo era que tenían el mismo fetichismo mío, ya que les
fascinaba fanáticamente salir a pasear y a aventurar, calzadas por lo menos con
tacones finísimos de 13 cm. de alto, sin plataforma y muchas veces con tacones
todavía mucho mas altos, ya que los tacones de 15 cm. no eran problema grave
para ellas, siempre los usaban hasta para salir a bailar a las fiestas, con tal
de que no tuvieran que caminar muchas cuadras con ellos, pero jamás con
plataforma.
También eran aficionadas a
jugar a las mujeres en pareja como lesbianas y eran verdaderas maestras en ese
arte, ya que usaban en sus juegos lesbianos, toda clase de ayudas y artefactos
sexuales con los que gozaban a concho como las locas que eran, masturbándose,
enculándose, besándose y lamiéndose los respectivos culos (Anos) y “clítoris”
(Penes), cual de ellos mas caliente, duro y poderoso.
Yo por mi parte, no
trepidaba en unirme a ellas ya me encantaba su compañía y jugaba sus mismos
juegos totalmente travestida(o), lo que ellas adoraban, ya que hacíamos un trío
de locas imbatible para gozar de lo lindo y dispuestas a todo con tal de gozar
con nuestros sexos de cualquier modo, aunque que fuera algo difícil y duro de
aceptar, siempre que ello nos proporcionara un gran gozo sexual, lo que era un
propósito ineludible cuando nos encontrábamos listas para correr las mejores
juergas de sexo.
Fue así como un una noche
de la primavera recién pasada, yo me vestí lo más cuidadosa y sensacionalmente
sexy posible, para lo cual me endosé, primero que nada un corset de cuero negro
ajustadísimo, que me achicaba la cintura desde mis 98 cm. a menos de 85 cm.
dejándome unas caderas y unos glúteos abultadísmos, aumentados por unos rellenos
de silicona muy apropiados y casi realísticos que engañaban a cualquiera persona
de lo perfectos que eran.
Este corset también tenía
unas medias copas que dejaban asomar por encima mis ya bien abultados y muy
sensibles pezones, ya que mis senos son ahora sensacionales, con rellenos
internos de silicona de 1,5 Kgs. c/u, que me hice implantar hace ya casi un
año con un éxito fabuloso, ya que mis sostenes ahora tienen que ser de un tamaño
de norma EE.
La medias iban sostenidas
por 4 tirantes de seda con encajes similares a los del corset, en cada una, todo
mi ano y mi sexo estaban absolutamente afeitados en un 100%, al igual que el
resto de mi cuerpo, cosa que me era muy fácil, ya que tengo mi cuerpo
prácticamente sin vellos, por lo cual entre las medias y el corset, sobresalían
airosos mis dos bolas y mi grueso pene, que en esta ocasión no ocultaba en
absoluto.
Completaba mi ajuar de
fiesta, un par de botas negras de charol, a la rodilla, con cierre lateral,
adornado con brillantes hebillas de metal, y con una par de tacones de acero
cromado de sólo 6 mm. de diámetro y la fabulosa altura de 18 cm. que parecían
dos estiletes finísimos del mas duro acero, pilares donde se apoyaban mis ya muy
adiestrados y ágiles pies del Nº 40.
No me era imposible
caminar con esos estiletes, ya que el largo adiestramiento por mucho años, con
tacones de los más altos posibles e incluso imposibles, hacían que mis arcos
quedaran tan quebrados, que estaban totalmente entrenados para caminar con
verdadero y casi envidiable garbo con esa, al borde de lo imposible, altura de
mis fabulosos tacones.
Es así como una noche
como ya dije, salí así vestida como una mina super caliente, envuelta sólo en
una capa de seda negra, rumbo al departamento de mis amigas, por mi largo
adiestramiento en el tema, no me costaba casi nada manejar mi sensual Jaguar
800-ZT a pesar de la enorme altura de mis tacones, así es como llegué sin
problemas al ascensor después de atravesar el lobby del edificio en medio del
asombro y las miradas libidinosas de los que estaban allí, las hembras con
evidente envidia y lo varones con una cara de lobos en celo que se veía
claramente a la distancia.
Entré al elevador y me
dirigí al último piso, lugar donde vivían mis amigas en un departamento
maravilloso y muy independiente, con jardines en la terraza alrededor de él.,
entré cuando la Chabuca me abrió la puerta y me abrazó cálidamente empinándose
en sus tacones de 6,5” ya que yo con los míos tan enormes la sobrepasaba por
bastante, diciéndome que con la Gaby me tenían preparada una sorpresa muy
especial que la iban a ensayar conmigo, pero que no me iban a contar nada de
ello.
Abrazadas entramos
desde el recibidor al living, donde nos esperaba ya lista la Gaby, ella estaba
vestida realmente fabulosa, al igual que la Chabuca.
Llevaban solo un peto
rojo la Gaby y Verde la Chabuca, y ambas una faldita muy corta del mismo color
que apenas les tapaba el culo, llena de tablas y blondas, sin nada mas que las
medias con liga de color igual y los preciosos zapatitos de tacones de 6,5” (16
cm.) , de igual color que los vestidos. Se veían como dos preciosas muñequitas
muy sensuales y esbeltas, haciendo pininos en sus maravillosos tacones que para
ellas eran sensacionales ya que calzan tan solo Nº 38 la Gaby y Nº 37 la
Chabuca.
Me alabaron a rabiar
mi tenida tan sensual y lo altísimo y afiladísimo de mis tacones, los que les
causaban mucha envidia, sin embargo el arco de ellas era tan quebrado como los
míos ya que su pie era bastante menor y no podían subir mas su altura porque les
era físicamente imposible llegar a una mayor.
Enseguida nos
servimos unos tragos de un líquido ambarino que decían que era una ambrosía
regalo de unos amigos volvían de la China y que decían que allí era la última
palabra como afrodisíaco, lo que parecía ser verdadero, ya que las tres nos
pusimos de inmediato muy cachondas y comenzamos a manosearnos, besarnos y
acariciarnos sin parar, llenas del mas intenso deseo sexual.
Gaby me tomó entre
sus brazos y raudamente me llevó al lecho en el dormitorio vecino a pesar de los
alto de sus tacones, y lo hizo ayudada por Chabuca que no cesaba de besar uno
por uno mis preciosos tacones mientras me decía que esos tacones tan finos y tan
altos la calentaban al máximo y que me iba a follar de todos modos de inmediato,
en la compañía de Gaby.
Gaby no me dejó
tiempo para nada, me puso de espaldas en la cama, con los tacones en lo alto y
echándose a mi lado empezó a chupar mi pija que estaba tiesa mas no poder de lo
ultra caliente que me encontraba, pero la Chabuca no se hizo esperar y armada
con un consolador gigante, me penetró por mi trasero a la vez que la Gaby me
chupaba, lo que me dejó casi al borde de acabar de inmediato, pero al darse
cuenta de ello, ambas se detuvieron en su accionar a la espera de mas gozos de
los tres.
Gaby se puso encima
de Chabuca y la penetró con su enorme pene, por lo que Chabuca comenzó a a
gritar con loco frenesí al sentirse empalada por ese mastodonte hasta las bolas,
las que le golpeaban muy fuerte entre los cachetes del culo, en ese momento
completamente enloquecida Gaby se puso en acción contra mí cuerpo y comenzó a
penetrarme el culo con sus dedos de la mano izquierda uno por uno, hasta que
tuvo los cinco juntos, ensanchando al máximo mi esfínter.
Con esa operación
mi pene se puso tan tieso como si fuera de fierro y como en ese momento ya Gaby
estaba casi por acabar con la follada de Chabuca en su ano, sintió un
intensísimo calor y sin pensarlo mas y de un solo golpe me entró por entero su
mano izquierda en mi culo dejándome completamente empalada por ese “fisting” que
por primera vez sentía en mi intestino.
Era como si un
burro me estuviera follando, una cosa que no soy capaz de relatar con la total
fidelidad, algo monstruoso me había entrado allí y me estaba causando un gozo
tan enorme que casi perdía el sentido, algo tremendo y brutal a la vez, una cosa
que no se puede describir de lo fabuloso del placer que estaba disfrutando,
sentía como que quería que Gaby entrara entera dentro de mí y gozar con eso
hasta el final de mis sentidos, algo realmente inenarrable.
Pero no terminó la
cosa allí, ya que la loca de Gaby, dándose bien cuenta del placer que me estaba
brindando quiso llegar al súmun de la delicia y tomando con la mano derecha mi
pene tieso mas duro que nunca lo comenzó a masturbar con frenesí.
Yo sentía que
ahora estaba entregado por entero a ella, sentía que mis entrañas estaban por
completo en sus manos y en un éxtasis de maravillosa felicidad sentí que mi
semen salía a borbotomes de mi ultra estrujada próstata y tomando en torrentes
el camino de salida por mi uréter, saltaba afuera como un raudal de furioso
caudal, dejándome totalmente vacío y absolutamente extasiado por la dicha
infinita que me había proporcionado Gaby, empujada por su gozo al ser empalada
por el monstruo de Chabuca, que casi le había roto su ano al golpearla sin
piedad, mientras me hacía gozar como jamás me había sucedido.
Fue así como la
sorpresa de ambas, me hizo gozar como nunca lo hice antes, ya que es
terriblemente delicioso sentir que alguien tan sensual te está haciendo gozar a
concho, metiéndote ambas manos, una por el ano y la otra por fuera, moviendo
con gran rapidez y fuerza, tu erectísimo pene, el que no tarda en llegar al mas
fabuloso de los climax, con tanto y tan delicioso estímulo sexual.
Es fabuloso
sentir que estás poseído totalmente por las dos manos de tu amante, la que te
aprieta tus entrañas donde jamás persona alguna lo hizo antes y sabes que ella
esta gozando a su vez de hacértelo, a la espera de que tu le devuelvas pronto
esa caricia indescriptible que tanto te hace gozar.
Esa noche las
tres gozamos como unas perras en celo y nos fuimos turnando en gozar de la misma
delicia, sabiendo que habíamos descubierto una jugada nueva que nos iba a
deleitar por mucho tiempo.