Escuche la puerta de mi recamara abrirse, pero reaccioné unos
segundos después pues no podía sacar a Alex de mi cabeza, vi a Adam entrar y
dejarme un regalo en la mesa de mi cuarto felicitándome por mi cumpleaños y
preguntándome que si saldría esa tarde, pues el volvería hasta el día siguiente
de una fiesta, pues el sabía que a mi no me gustaba celebrar mis cumpleaños,
recordé mi cita con Alex así que me puse de pie de un salto y corrí a bañarme.
Mientras me vestía no podía dejar de sonreír, aunque no sabía que era lo que
sentía realmente, pues el era un hombre, y como lo dije antes, a mi no me
atraían en lo más mínimo.
Estaba terminando de recoger mi habitación cuando tocaron la
puerta, corrí a abrirla y al hacerlo Alex me beso tiernamente para después
decirme lo mucho que había pensado en mi y cuanto me extrañaba a lo cual
contesté que yo también lo había extrañado a el, me agarró de la mano y nos
dirigimos a mi cuarto, cerró la puerta, yo me quede sólo mirándolo, como
esperando a que me explicara que era lo que estaba pasando conmigo, pero el no
dijo nada, pasamos cerca de una hora en mi recamara, ninguno dijo nada, sólo nos
besábamos y cuando el intentó quitarme la playera me hice un poco para atrás
Alex… que es esto… ¿Qué está pasando? – dije esperando
encontrar una respuesta que me tranquilizara un poco
Nos estamos enamorando, aunque… ¿sabes algo? Desde el primer
momento en que vi esos ojos azules comencé a enamorarme, por eso intentaba
ocultarlo, pero no podía esperar mas tiempo sin saber como se siente rozar tus
labios con los míos… lo de ayer es algo que nunca olvidaré, niño… - contestó
tomando mi cara y mirándome a los ojos
Ay Alex… pero… ¡tú eres hombre! Esto no puede estar bien… la
verdad es que nunca había hecho lo que hice ayer… - dije mientras quite mi cara
apartando sus manos
No fue mi primera vez Kyle, pero fue la que más he esperado,
aparte… ¿Quién dice que eso no está bien? Ayer se sintió muy bien. ¿Por qué no
dejas de intentar racionalizar esto y sólo admites que si quieres que suceda? –
no había terminado de hablar cuando agache mi cabeza para evitar que me besara
Hubo un silencio que pareció durar una eternidad, hasta que
el dijo que tenía una fiesta en la noche y quería que yo lo acompañara, acepté y
me pidió acompañarlo a su casa para cambiarse.
No llevábamos más de 15 minutos caminando cuando me avisó que
habíamos llegado
Por favor… dime que no hay nadie… soy pésimo en las primeras
impresiones – le dije justo antes de entrar a su casa
Jajajaja ¿a poco estar preocupado de que tu suegra no te
quiera? No te preocupes, ellos están en su mundo y nosotros en el nuestro – y
abrió la puerta de su casa…
"¿Mi suegra…?" Miré rápidamente alrededor y cuando no vi a
nadie pude relajarme un poco. Legamos a su habitación y yo estaba fascinado, en
la escuela parecía ser el menos interesado en aprender y ahora veía dos libreros
llenos de libros, a mi me encanta leer así que empezamos a platicar acerca de lo
que le gusta a el.
Estaba tan entretenido con la plática que no noté ciando fue
que se cambió de ropa, pero la conversación se interrumpió cuando tocaron la
puerta, eran sus amigos y después de saludarlos nos subimos al coche y fuimos a
la fiesta.
Una vez ahí comencé a platicar con todos y dejé la timidez de
siempre de lado, era la primera fiesta a la que iba y sentía como si no hubiera
un lugar mejor a ese… al menos hasta que noté que casi todos ahí ya no estaban
sobrios y Alex… bueno, el había bebido demasiado y comenzaba a bailar como un
tonto enfrente de un grupo de chicas que estaban sentadas, como yo no tomaba y
al parecer era el único en esa fiesta intenté hacer que se sentara y dejara la
botella que tenía en la mano, pero cuando me acerque comenzó a bailarme a mi
pero, como todos estaban tan ebrios como el, nadie pareció darse cuenta.
Ya eran las 4 de la madrugada cuando ya nos iban a llevar a
casa, sentí miedo de llevar a Alex en ese estado, así que les di mi dirección y
les dije que Alex quedó de pasar la noche en mi casa. Cuando al fin llegamos
como pude lo metí hasta mi cuarto y lo acomodé en la cama, se durmió en menos de
10 segundos así que sólo me acosté a su lado y pasé el resto de la noche
mirándolo e intentando entender y ordenar todos los pensamientos en mi mente,
está vez con una respuesta, bueno… siempre me había dicho a mi mismo que nunca
juzgaría a una persona y que viviría mi vida intentando hacerlo al máximo, y así
fue como lo decidí, no iba a pensarlo más ni a intentar evitar lo que yo sabía
que terminaría pasando, iba a aceptar que me gustaban los hombres, tal vez tanto
como me gustan las mujeres.
Cuando despertó pasamos mucho tiempo solo abrazados sin decir
nada, cuando el finalmente dijo las palabras que pensaba decir yo en cualquier
momento…
Kyle… así quiero que sean todos los días por el resto de mi
vida… se que te va a sonar raro y no quiero que te rías, así que sólo responde
si o no… bueno… ¿quieres ser mi novio a partir de este momento? – sentí como
apretaba mi mano mientras lo decía
No tardé ni dos segundos en decir que si y besarlo y así fue
como pasamos tres meses juntos.
Recuerdo muy bien ese día, cumplíamos un mes, y las cosas no
podrían ir mejor, el hecho de saber que nuestra relación era un secreto hacía
los encuentros sexuales más apasionados, aunque ese día iba a hacer algo que no
le había hecho… desde el principio de la relación el había estado haciéndome
sexo oral y masturbándome e incluso lo penetre incontables veces, pero yo nunca
le había hecho un oral a el.
Días antes estábamos platicando en un parque frente a su casa
y cuando el comenzó a contarme el modo en que se la mamaba su ex novio sentí
muchos celos y empecé a tener miedo de que el me dejara por no haberlo hecho yo
en ya tres meses, así que espere hasta el día de nuestro aniversario, era un
miércoles y desde que comenzaron la clases el y yo estuvimos mirándonos y
deseando que llegara la hora de salir, sonó el timbre se salida y sin decirnos
nada corrimos a mi casa, el se fue primero, para que nadie sospechara algo,
cuando llegué a la puerta lo vi sentado en la escaleras y su mirada fue algo que
se quedó en mi memoria hasta el día de hoy, todos los días nos decíamos cuanto
nos amábamos mutuamente, pero yo estaba dispuesto a demostrárselo.
Lo tomé de la mano, abrí la puerta y lo llevé hasta mi
cuarto, una vez que cerramos la puerta comenzamos a besarnos sin importar si
alguien estaba en la casa, me besaba frenéticamente tomándome por la cadera y
rozando su cuerpo contra el mío, yo tenía los brazos alrededor de su cuello
mientras el me iba haciendo poco a poco hacia atrás, hasta que sentí la pared en
mi espalda, volteo mi cara con una mano y comenzó a besarme el cuello y a
morderme un poco la oreja y con su otra mano acariciaba mi abdomen, cada vez
presionaba más su cuerpo y podía sentir como estaba tan excitado como yo, el
siempre había tenido el control en cuanto a todo lo sexual así que decidí tomar
el mando en ese momento, le di la vuelta y lo puse a el contra la pared, comencé
a acariciar su paquete por encima de sus jeans y besaba su cuello mientras
escuchaba como gemía cada vez más fuerte, lo tomé por la cintura y lo levanté
haciendo acomodara sus piernas alrededor de mi cintura, lo senté en mi cama y me
quité la playera y después casi arranco la suya, el me miraba como no creyendo
lo que pasaba, hice que se acostara y me puse encima de el, comencé a besarlo
como nunca antes terminando con una suave mordida en su labio inferior, su cara
hacía que quisiera meterme su pene entero en mi boca así que me dispuse a
hacerlo, desabroche su pantalón y se lo quité completamente, dejando frente a mi
cara unos boxers rojos ajustados, empecé dando besos suaves por encima de sus
boxers para después bajarlos lentamente con los dientes, el sólo me miraba
mientras jadeaba y me decía "eres increíble bebe…" una vez que le quité los
boxers mire lo que tenía enfrente, estaba completamente desnudo y excitadísimo,
con una mano tome sus testículos suavemente y con la otra lo empecé a masturbar,
le daba pequeños besos en la punta, pero no estaba seguro de si sabría como
hacerlo bien, abrí la boca y me metí la punta, como la tiene mas o menos del
mismo tamaño que yo, entre 8 y 9 pulgadas, pensé en hacérselo como el me lo
hacía a mi y baje mi boca metiendo pulgada a pulgada aunque no pude meterlo
todo, tenía pequeñas arcadas pero lo volví a intentar y cuando pude aceleré el
ritmo, sentía un poco de asco, pero cuando el tomo mi cabeza y empezó a jugar
con mi cabello y a dirigir la velocidad de las mamadas, me excité al punto de
que supe que quería seguir hasta sentirlo venirse en mi boca, pero ya que no
tenía prisa lo saqué de mi boca y empecé a recorrerlo con la lengua mientras
acariciaba sus testículos con una mano y la otra estaba en su trasero
apretándolo suavemente, el no dejaba de decirme cuanto me amaba y yo, cada vez
que podía lo miraba, verlo con los ojos cerrados fuertemente y mordiendo su
labio intentando no gemir tan fuerte hacía que casi me viniera sin haberme
tocado ni una vez, el se sentó y tomó una de mis manos, dirigiéndola a su boca y
comenzó a meterse uno de mis dedos en ella, estuve a punto de decirle que me
cogiera en ese momento pero me contuve y mientras el chupaba mi dedo como si
fuera un pene, yo chupada el suyo como loco, sacó mi dedo de su boca y casi
gritando me dijo que se iba a venir, apure mis mamadas pero no iba a quitarme,
quería sentir como explotaba ese pene que tanto me fascinaba, pronto empecé a
sentir como palpitaba y el semen empezó a salir a chorros, tragué un poco pero
el resto resbalo por mi boca y mi cuello, seguí mamando hasta que dejó de salir
ese líquido que me había encantado, luego el me tomó de la cabeza y me levantó
para besarme y pasar su lengua por todo mi cuello, como el quedó agotado no
pensé en pedirle que me regresara el favor hehe así que sólo me recosté a su
lado y le dije cuanto lo amaba hasta que tocaron en la puerta de mi cuarto, los
dos asustados nos vestimos tan rápido como pudimos y el se escondió a un lado de
la cama, cuando abrí vi a Adam mirándome con una sonrisa en los ojos
Bueno, estuve esperando casi media hora, así que no me puedes
decir que interrumpí algo, voy a salir a comer algo, si quieres te traigo algo
de comer, a ti y a tu amigo, pero dile que esconderse no tiene mucho caso cuando
llevo muy buen rato escuchándolos gritar como locos a los dos – dijo mientras yo
sólo me moría de pena y pensaba en como explicarle todo
Oh… no tengo hambre, pero gracias… este… no se que es lo que
estés pensando pero… yo te puedo explicar… - no había terminado de decir la
tontería que estaba a punto de inventar cuando Alex se levantó y lo saludo con
algo de pena, Adam sólo nos miró a los dos y me pasó una mano por el cabello
mientras me decía "hay hermanito… ¿y esa confianza? Jaja ya me están esperando,
se quedan solos pero si algo pasa en mi cama lo sabré ¿eh? Jaja" yo sentí que me
iba a morir de la pena, pero a decir verdad reaccionó mejor de lo que esperaba.
Una vez que se fue Alex y yo nos pusimos a platicar como
nunca antes, el me contó todo de su vida y me pidió que le contara mi historia y
como había sido que termine viniendo a México por mi cuenta teniendo sólo 16
años… ya había hecho esa pregunta antes, y la había evitado tanto como pude,
pero lo amaba y sentía que podía confiar mi vida con el, pues yo pensé que el
sentía lo que yo y comencé a decirlo todo, omití los detalles para que no me
fuera tan difícil decirlo, así como a el escucharlo, cuando empecé el me miraba
a los ojos y conforme mi historia iba avanzando el dejó salir unas lágrimas y
poco a poco apartaba su mirada mientras yo hacía un intento sobrehumano por no
derrumbarme al momento de contarle todo eso, cuando terminé esperaba que el
dijera algo, pero sólo me tomo de la mano y me pregunto que si quería algo de
comer, pues el tenía hambre, no respondí nada, pues eso era lo ultimo que
esperaba escuchar después de abrirme completamente con el.
Cuando vio que no iba a responder sólo se puso de pie y fue a
la cocina, me quede unos momentos sentado pensando que tal vez había sido un
error contarle eso tan pronto así que lo seguí a la cocina y ambos actuamos como
si nada hubiera pasado, hablamos de tonterías toda esa noche, hasta que tuvo que
irse a su casa, pues mañana entrábamos temprano a la escuela, algo que recuerdo
mucho de el, y que yo amaba ese detalle, era su despedida, siempre me tomaba de
los brazos y los pasaba alrededor de su cuello para después poner sus manos en
mi cadera, me besaba con un beso tan tierno que era casi imposible separarse de
el y después acomodaba mi cabello detrás de mi oreja y me susurraba, "hasta
mañana bebe, odio separarme de ti, pero la vida comenzará mañana, cuando vuelva
a verte" y yo siempre le contestaba que no podría dormir sin el a mi lado y que
lo amaba (hehe adorábamos ser cursis) también amaba como eso de preguntar "¿me
quieres?" era cosa de todos los días, y la respuesta siempre la misma, la mía
era "te amo... y ¿como no amarte? si tu ya tienes mi todo" y sus respuestas eran
cada día mas dulces y me dejaban sin aliento cada vez.
Paso la noche y yo tuve una sonrisa enorme hasta que me quedé
dormido, mi despertador sonó a las cinco y media como siempre y yo corrí a
bañarme esperando ver a Alex esa mañana, cuando llegué a la escuela no busqué
por todas partes, pero no llegó así que sabiendo que no podría ni concentrarme
en clases me salí a dar una vuelta y pasar a su casa, para ver si se encontraba
bien, traía un aparato de música así que empecé a escuchar algunas canciones
mientras caminaba a su casa, me acuerdo perfectamente de la canción que sonaba
en ese momento, era una muy triste y hablaba de cosas que no quedaban con mi
situación así que me detuve un poco a cambiar de canción y justo antes de que lo
hiciera mire de reojo al parque, aún no se porque, son de esas cosas que
simplemente haces justo en el momento correcto, o tal vez en el peor momento… vi
a dos personas abrazadas de la cintura y distinguí una playera gris que yo le
había regalado a mi novio, pero como dije, sentía que podía poner mi vida en sus
manos, lo primero que pensé es que era un amigo o tal vez hasta un pariente y me
acerqué para saludar a mi novio, estaba casi a cinco pasos detrás de ellos, iba
a llamarlo para que volteara y me recibiera como siempre y antes de que dijera
algo vi como mi novio metía la mano a la bolsa trasera del pantalón del otro
chico y yo sólo pensé "tiene que ser una broma…" me sentía a punto de gritar,
pero me controle y estaba a punto de acercarme a preguntar que pasaba pero lo
que escuché me dejó todo claro, mi novio, el chico que un día anterior me juró
amarme para siempre de decía al otro muchacho "oye bebe, abrázame bien, de todos
modos todos saben de mi, o si te doy pena tal vez no debería de amarte tanto
¿eh?" en ese momento no se que me pasó, sólo caí de rodillas en el piso, y
escuchaba esas palabras una y otra vez, yo solía ser su ‘bebe’ ¿Cuánto tiempo
estuvo engañándome? ¿Por qué lo hizo? Todo se movía demasiado lento, como si el
tiempo se hubiera detenido sólo para que sucediera lo mismo y pude ver como el
otro chico miro hacia atrás y al ver a alguien hincado justo detrás de ellos
sólo murmuro "Alex…" y cuando volteó no pude soportar mirarlo más de un segundo
y como pude me puse de pie mientras el caminaba rápidamente hacia mi
Kyle… no pude ir a la escuela pero… ¿estás bien? Iba a ir a
la salida… deja ayudo a que te pongas de… - estiró su mano para ayudarme a
ponerme de pie, pero aventé su mano con la mía
No digas nada Alex… el pendejo soy yo, creyendo que me amabas
y… el aniversario… y yo te… oh dios… - cerré los ojos para no llorar, pues
odiaba hacerlo y mucho más que la gente me viera así de débil
Si te amo Kyle… es que… tu no lo entiendes… ¿Por qué no
piensas en mi para variar? Tu sólo vas y me cuentas toda tu carga emocional… te
amo, pero no puedo con tanto Kyle… tal vez si me das sólo un tiempo para
asimilarlo todo… - lo mire con rabia mientras el tartamudeaba una excusa
¡Eres un maldito imbésil! Después de todo lo que dejé por ti…
¿carga emocional? ¿Sabes tan siquiera por que te conté todo eso? ¡Por que te
amo, idiota! Porque pensé que… y lo peor de todo es que… sólo aléjate de mi… -
mis voz se empezaba a cortar y estaba gritando, lo cual lo hizo enojar, pues el
odiaba que le gritaran
¿Yo soy un idiota? Abre los ojos Kyle… ayer intenté decirte
que te había sido infiel y estaba dispuesto a rogarte perdón, pero nooo… tenías
que contarme todo eso, y ¡ya no pude decirte nada! Después de todo lo que ha
pasado contigo ¿creíste que quería lastimarte? – una vez más intentó tomar mi
mano
Yo me comencé a sentir enfermo, el chico sólo nos miraba con
cara de no saber que pasaba, ya no podía escuchar lo que Alex decía, tomé mi
mochila, pues se había caído y antes de irme escuché como el chico le reclamaba
a Alex su engaño después de hacer lo que llamó el "hacer el amor"
Bueno… al recordar eso me alegra no haber dejado que me
penetrara, aunque, el primer amor siempre es el mas difícil de superar… y más
cuando es un amor que hace que cambies hasta en tu preferencia sexual, aunque
muchas cosas que sucedieron después me ayudo a volver a confiar un poco mas en
la gente… y con eso, cometer aún peores errores.
Kyle.