COMO ME HICE ADICTA AL SEXO
Como ustedes saben, durante los últimos dos años, he vivido
una transformación total en mi conducta sexual, y todo producto de algo que
comenzó como una especie de juego, juego al que de a poco me fue introduciendo
mi esposo, y ahora me encuentro en un callejón sin salida.
Recibí varios correos donde me pedían que les relate como fue
que termine adicta al sexo, por eso es que vuelvo a relatarles como comenzó
todo.
Voy a relatarles como empezamos a "JUGAR", me llamo Marcela,
estamos casados hace 13 años, el ahora tiene 45 años y yo 33 años, y si bien
siempre tuvimos una vida sexual activa, yo siempre fui conservadora en mi forma
de vestir y en mi forma de ser, en nuestras relaciones sexuales nunca
incorporamos nada fuera de lo "Normal" mas allá de variar posiciones, hasta que
mi esposo empezó a leer relatos eróticos en Todo Relatos, y cada vez que
hacíamos el amor me comentaba los mismos, y debo decirles que me gustaba, porque
me excitaba cada vez mas y mas, y empezaba a imaginarme que era yo la mujer de
la historia, unas veces siendo violada, otras siendo deseada y follada por
diferentes hombres en todo tipo de circunstancias.
Junto a las lecturas de los relatos eróticos en internet, el
comenzó a traer películas pornográficas, en las que generalmente eran dos
hombres con una mujer y también incorporaban orgías de varios hombres con una
mujer, y cuando hacíamos el amor, el me recordaba los relatos o las películas y
la verdad que esta situación hacia que tenga unos orgasmos increíbles.
Un día salimos a cenar, y al volver a la casa, mi esposo me
dijo que quería ver con que tanguita estaba, así que para que pueda ver me
levante la falda, yo estaba con una tanguita de encaje del tipo que a él le
encanta, me pidió que me dejara la falda levantada, y mientras manejaba empezó a
tocarme por encima de mi ropa interior, eso y le situación de estar en el auto
en plena calle me excito increíblemente, pero los autos pasaban al lado nuestro
y yo quedaba un poco a la vista, baje mi vestido, pero mi esposo me lo subió y
me dijo que quería verme así, entonces le dije a mi esposo que en esa zona no lo
haría.
Creo que el quiso probarme, porque busco una ruta un poco
alejada y nuevamente me pidió que dejara mi tanguita a la vista, yo le dije que
porque estaba "JUGANDO" así, el me dijo que había sentido mi excitación al tocar
mi conchita, y sin mas volvió a acariciar mi sexo masajeándolo, esto a mi me
dejo mojadita de excitación, la calle por la que íbamos era un poco oscura, el
techo del auto cubría mi rostro de la luz, pero el reflejo de las luces permitía
que se me vea desde los senos para abajo, no se que le paso a mi esposo, pero se
detuvo donde estaba paradas unas personas, todos hombres a preguntarles
supuestamente una dirección de la zona, todo fue tan rápido que a mi no me dio
tiempo de bajarme la falda, fue la primera vez que alguien extraño me veía, los
tres hombres miraban sin ningún disimulo mi semidesnudez mientras que el otro le
indicaba la dirección a mi esposo.
Salimos de ahí, y yo le reclame a mi esposo el porque lo que
había hecho, pero el por respuesta llevo su mano a mi conchita, y pudo comprobar
que mas allá de mi reclamo yo estaba totalmente mojada de excitación.
Llegamos a la casa, y ni bien entramos al cuarto el me tumbo
en la cama, saco mi tanguita, y sin mas empezó a follarme, mientras lo hacia me
decía que era una perrita arrecha, y que sabia que me había gustado que esos
cuatro extraños miraran mi cuerpo y mi conchita por el encaje de mi tanguita, y
mientras me follaba y tocaba mi cuerpo me pregunto si había deseado que esos
extraños me tocaran, mi excitación era tan fuerte que sin pensar le dije que si,
entonces me pregunto si sería capaz de volver ese mismo instante y dejar que
esos cuatro extraños me metieran mano, yo le dije varias veces que si, pero que
no parara de follarme, debo reconocer que esa follada fue diferente a todas, esa
situación estaba despertando en mi sensaciones que yo no sabia que tenia, mis
orgasmos fueron increíbles, esa noche follamos varias veces, yo estaba
insaciable.
Después de esa noche cuando salíamos de noche, él siempre me
pedía que use faldas o vestidos, no quería que use pantalón, empezamos a "JUGAR"
cada vez mas seguido, cuando salíamos me pedía que levante mi falda y deje
descubiertas mis piernas y mi ropa interior, el llevaba el auto por calles sin
mucho movimiento y se acercaba donde había uno o varios hombres a preguntar
alguna dirección, y después reíamos de la sorpresa que ellos tenían al verme
semi desnuda en el asiento, pero estos "juegos" a mi excitaban, me dejaban
mojadita, deseaba que mi esposo me folle ahí mismo.
Cada vez fuimos introduciendo mas y mas variaciones, y cada
vez éramos mas osados, empecé a echarme sin ropa y solo con mi tanguita en el
asiento trasero, así entrábamos a cargar gasolina donde veíamos que por lo tarde
de la noche solo había un empleado atendiendo, como yo no podía ver, después de
salir de ahí, él me comentaba las reacciones de los encargados que nos atendían,
si bien nos divertía, también esta situación nos excitaba, y era algo que cada
vez subía mas y mas de tono, cuando llegábamos a la casa follábamos como locos
por la situación que habíamos pasado con nuestros juegos.
Un día yo estaba echada desnuda solo con mi tanguita en el
asiento trasero y mi esposo me pregunto si deseaba igual que un relato que
habíamos leído que algún extraño me toque, y me meta mano, esta pregunta me
excito, pero al mismo tiempo un resto mío me decía que no, pero la excitación y
la curiosidad pudo mas, le dije que si, pero no creía que alguien quisiera
tocarme, no se por donde fue, pero sentí que el detuvo el auto me paso una
pañoleta para cubrir mi cara (Esto para que no me vean y después me reconozcan
en la calle) y bajo del auto.
Demoro muy poco, y luego sentí que se abrió la puerta y
alguien entro al auto, mi esposo se sentó adelante, y me dijo que el joven iba a
llegar con sus caricias hasta donde yo quiera y por el tiempo que yo quiera, el
joven empezó a tocar mis piernas, y a acariciarlas, quise decir que no siguiera,
pero me gano el morbo de la excitación por la nueva situación, el joven recorría
mis piernas hasta que llego a la altura de mis senos, el los tocaba de tal forma
que mi conchita empezó a mojarse.
El muchacho me acariciaba con suavidad, pero también podía
sentir su deseo, no se si queriendo o no, apoyo su verga dura en mi pierna esto
aumento mi excitación, el era cada vez mas y mas osado, deslizo su mano a mi
sexo y primero tocaba mi clítoris por encima de mi tanguita, yo abrí mis piernas
instintivamente por la excitación, creo que esto lo motivo, porque deslizo mi
tanguita hacia abajo y empezó a acariciar mi sexo directamente con su mano, la
situación me hizo tener mi primer orgasmo con alguien que no era mi esposo, creo
que empecé a gemir bajito, el joven al ver mi excitación quiso acomodarse entre
mis piernas, lo empuje haciéndolo desistir de su intento y le dije a mi esposo
que era suficiente, él dijo al joven que tenia que bajarse y le prometió que
otro día volveríamos.
Durante un tiempo no quise hablar del tema con mi esposo de
lo que había ocurrido, pero mientras follábamos me excitaba increíblemente que
el me recuerde lo sucedido, esa noche mientras me metía su verga me pregunto que
hubiese hecho si el desconocido me hubiese abierto las piernas y me hubiese
follado, yo le dije que nada, que lo hubiese dejado, el me preguntaba si
quisiera que un desconocido me folle, yo por la situación de tener su verga
dentro mío le decía que si.
Después de esta experiencia, yo no quise volver a "Jugar", y
ni a hablar del asunto. Un mes después de que vivimos este "juego" como lo
llamamos, viajamos a Santa Cruz, nos alojamos como siempre en un apart hotel
donde los apartamentos son en dos plantas, quedando el dormitorio en la planta
alta.
Al segundo día que estábamos en Santa Cruz, esa tarde, mi
esposo se encontraba trabajando en su computadora en la planta baja, yo estaba
viendo una película en el dormitorio, y me pregunto desde la sala si deseaba
alguna bebida para refrescarme, le dije que si y continué viendo la película, yo
estaba solo con mi tanguita porque hacia calor, estaba recostada sobre la cama,
y estaba en realidad dormitando entre sueño y sueño y la película, un leve ruido
después de unos instantes me despertó, aunque no abrí totalmente mis ojos, vi
que era el camarero que había subido al cuarto a dejarme mi refresco, al verme
así desnuda el se quedo mirándome creyendo que yo estaba dormida.
Al ver asi de reojo al camarero mirándome, quise reaccionar,
pero un cosquilleo interior me detuvo, lo mire fingiendo estar dormida, el
intento ver mi conchita entre mis piernas semi abiertas, yo como estaba
fingiendo estar dormida gire un poco mi cuerpo abriendo mis piernas dándole una
visión total de mi cuerpo y mi sexo, sentí como mi sexo se humedecía por la
situación, escuche un ruido en la salita, lo que asustó al camarero, quien bajo
rápidamente y luego salio del apartamento.
Mi esposo subió y al verme desnuda me preguntó si estaba así
cuando el camarero subió a dejarme la bebida, le dije que si, y el me pregunto
que había hecho el camarero, quise hacerme a la que no sabía, pero el se me
acerco y al comprobar la humedad de mi sexo se dio cuenta que en el fondo me
había gustado la experiencia, entonces me pidió que le cuente lo que había
pasado y le comente lo que hice fingiéndome dormida, el empezó a besarme
mientras acariciaba mi cuerpo, hizo que me echara en la cama, separo mis
piernas, saco su verga y solo aparto mi tanguita dejando paso a su verga, el
empezó a meterme despacio mientras me hablaba sobre lo que había pasado.
Mientras me follaba me preguntó que hubiese hecho si el
garzón se acercaba y me tocaba, yo le dije que nada, entonces me pregunto si
deseaba ser tocada por el camarero mientras el me follaba, sin pensar y por la
excitación le dije que si, el continuó metiéndome su verga, me estaba dejando
loca de placer, sin mas pero con mucha delicadeza me hizo a un lado, y bajo a la
salita, lo escuche hablar algo por el teléfono, el volvió al cuarto, retiro mi
tanguita y nuevamente empezó a follarme, me metía con fuerza y luego paraba, yo
le pedía que no pare que quería gozar, entonces me comentó que había pedido
nuevamente unas bebidas, y me preguntó si quería jugar cuando llegue el garzón,
con su verga en mi conchita, y estando excitada como estaba le dije que si, que
quería todo, que quería enloquecer de placer, que no pare que me siga metiendo.
Mientras mi esposo me follaba, llamaron a la puerta, mi
esposo se tapo con una toalla y bajo a abrir la puerta, luego subió, se echo en
la cama con su verga dura apuntando al techo y me pidió que lo montara, así lo
hice, me clave esa verga que tanto placer me da prácticamente de un solo golpe,
estaba súper excitada, empecé el sube y baja, y mientras disfrutaba de la verga
de mi esposo, entonces sentí unas manos desde atrás que empezaron a acariciar
mis senos, esto me paralizo y mire a mi esposo, el hizo que acerque mi oído a su
boca y me dijo que era el camarero, y que solo llegaríamos hasta donde yo
quiera, y si prefería le decía al camarero que se retire.
El camarero no dejaba de pasar sus manos por mis senos y mi
cuerpo, y mientras este extraño me metía mano por todo mi cuerpo, la verga de mi
esposo clavada en mi conchita me estaba enloqueciendo de placer, volví a moverme
acompañando el mete y saca de mi marido, y el camarero empezó a manosearme cada
vez mas y mas, me sentía en las nubes, las manos de aquel extraño me excitaban,
sentía electricidad cuando tocaba mis senos y se detenía a jugar con mis pezones
duros, entonces el camarero se subió a la cama y mientras me tocaba acerco su
cuerpo al mío y empezó a rozar su verga en mi espalda.
El sentir por primera vez la verga de otro que no era la de
mi marido, eso me produjo un orgasmo instantáneo, automáticamente y sin pensar
lleve mi mano a la verga del camarero, y así en esa incomodidad quería sacarlo
de su pantalón, pero no podía, el camarero entendió y liberó su verga, empecé a
masturbarlo con mi mano hacia atrás, sentir esa verga en mi mano me despertó las
ganas de sentirla dentro mío pese a tener la verga de mi marido en mi conchita,
me desmonté de encima de mi esposo y incline mi cuerpo y empecé a chuparle la
verga a mi esposo dejándole mi cuerpo doblado hacia delante con mi trasero
levantado a disposición del camarero.
El camarero empezó a pasar su verga por mi trasero, cosa que
me estaba enloqueciendo de placer, el camarero trato de meterme la verga en la
conchita, pero yo me hice a un lado y no lo deje, acerque mi cara a mi esposo en
esa posición y le dije que quería ser una perra, el entendió y le paso un
preservativo al camarero, volví a chupar la verga de mi esposo, y mientras
chupaba esa verga tan deliciosa sentí la verga del camarero en los labios de mi
vagina.
Ahora si abrí mis piernas para facilitarle, el me clavo su
verga casi de un solo golpe, lo que me hizo lanzar un gemido de dolor y placer,
estaba disfrutando de algo increíble, tenía la verga de mi esposo en mi boca y
la verga del camarero clavada en mi concha dándome un loco placer, mientras el
camarero me follaba, acariciaba mis senos y mi cuerpo, era una locura de placer,
el camarero me follaba la conchita y mi esposo la boca, a cada embestida del
camarero sentía un placer increíble, creo que tuve unos dos orgasmos continuos,
el tocaba mis senos, acariciaba mi clítoris y pasaba a mi trasero, yo sentía que
mi vagina iba a explotar de placer, estuvimos así un tiempo, luego el camarero
saco su verga agarrando el preservativo, y sin decir nada se fue al baño, no se
que instante se retiro del apartamento, pero se que yo quería ahora sentir la
deliciosa verga de mi marido en mi conchita, le pedí que me follara, entonces me
hizo acostar, levanto mis piernas sobre sus hombros y empezó a follarme, yo le
decía que era una perra que era su perrita y su esclava sexual, esto lo excito
mas y empezó a follarme con mas fuerza, su verga parecía de acero por lo dura
que estaba, le pedía que no termine rápido, que quería sentirlo fuerte dentro de
mi, así lo hizo y me follo increíblemente hasta que ambos terminamos unidos en
un abrazo y un beso de placer.
Mi esposo me abrazo para darme confianza, le dije que no
sabia como había dejado que el camarero me follara, la verdad es que lo había
disfrutado, pero al mismo tiempo sentía remordimiento, el me abrazo, me dijo que
me amaba, y que todo estaba bien, y que se sentía bien habiéndome dado ese día
un tipo de placer diferente, esa noche casi no dormí, empecé a recordar nuestros
juegos previos con lujo de detalles, y cuando recordé la follada del camarero,
la sensación de su verga en mi mano y luego en mi conchita, nuevamente empecé a
excitarme, comprendí que había despertado en mi unos deseos y sentimientos que
no conocía.
Al día siguiente mi esposo se fue a reuniones de trabajo, yo
aproveche para ir de compras, pase por una tienda de lencería, entre y empecé a
buscar ropa interior sexy llamativa, quería ropa interior que me hicieran
deseable, nunca hasta entonces había tenido ese sentimiento, antes solo escogía
mi lencería pensando en mi esposo, ahora quería inconscientemente ser deseada
por todos.
Mi esposo volvió al hotel al final de la tarde cuando ya
oscurecía, me dijo que tenía que ir al aeropuerto a recoger unos planos y que
era urgente, le pedí dos minutos para cambiarme, tenia una calentura interior
increíble, me sentía excitada, es mas estuve excitada todo el día, me coloque
una faldita corta sin ropa interior, cuando baje mi esposo me dijo que parecía
que estaba saliendo a conquistar a alguien, yo le di un beso y le dije que solo
me interesaba el.
Subimos al taxi, y camino al aeropuerto vi. que el taxista
miraba mis piernas con disimulo por el retrovisor, yo empecé a abrir de rato en
rato mis piernas, y el se encontró con la visión de mi conchita, sus miradas se
volvieron mas descaradas, entonces mi marido percibió que algo estaba raro en
mi, entonces empecé a besarlo y dirigí sus manos a mis piernas, cuando el empezó
a tocarme, se llevo la sorpresa al ver que no tenia ropa interior y mi conchita
estaba mojada.
No nos importó la presencia del taxista y continuamos
besándonos y acariciándonos hasta que llegamos al aeropuerto, le dije que yo
iría a recoger los planos, al volver vi en el taxista una sonrisa cómplice, le
pregunte a mi esposo si el taxista no se había molestado, el me dijo que no y
que podíamos hacer en su taxi lo que quisiéramos, en el camino de retorno
continuamos besándonos y acariciándonos, mi esposo era bastante osado en sus
caricias y besos, yo estaba tan excitada que no aguante mas, y aprovechando que
llegamos a un sector medio oscuro, saque la verga de mi esposo que estaba súper
dura, me levante y me senté en su verga clavándomela de un solo envión.
El taxista detuvo el auto a un lado del camino, mi esposo
empezó a follarme, entonces le dijo al taxista que si quería podía meterme mano,
el taxista no se hizo rogar, se giro y empezó a manosearme, yo estaba como el
día anterior con una excitación descontrolada, quería sentirme una perra, quería
todo el placer del mundo, empezaron a pasar varios autos, así que decidimos ir
al hotel, entramos al apartamento directamente por el garaje, el taxista entro
con nosotros, mi esposo me desnudo ahí mismo en la sala delante del taxista, yo
estaba tan excitada que no me importo, me incline apoyándome en uno de los
sillones de la sala, abrí mis piernas como ofreciéndome, vi como mi esposo le
paso al taxista un preservativo, mi esposo me ofreció su verga, y empecé a
chuparla.
Entonces sentí las manos del taxista en mis caderas y la
calidez de su verga en mi conchita, me hizo para atrás y empezó a follarme, me
metía con violencia, me sentía gozar de placer, sus embestidas eran fuertes y
rápidas, sentir esas manos fuerte y callosas era algo nuevo, el mientras me
follaba tocaba mis senos y los apretaba con cierta fuerza, que aunque me
lastimaban un poco, también despertaban en mi nuevas sensaciones y sentimientos,
me follaba con cierta desesperación yo me sentía en medio de un sueño erótico,
estaba nuevamente siendo follada por la boca por mi esposo, y en mi conchita por
el taxista.
El taxista continúo con su ritmo, hasta que termino, y luego
se retiro agarrando el preservativo, le pedí a mi esposo que me follara, que
quería sentirlo dentro, nada me da mas placer que la verga de mi marido, el me
llevo al cuarto y me volvió a follar, me colocó de cuatro, empezó a acariciar mi
trasero, sentí su verga en mi conchita, la metió unas cuantas veces, y luego la
saco totalmente mojada por mi excitación, dirigió su verga a mi anito y empezó a
metérmela por atrás, si bien lo he hecho pocas veces por atrás porque me duele,
pero estaba tan excitada que quería disfrutar de todo el placer posible, el
empezó a follarme con cuidado para no lastimarme, pero yo le pedí que quería
tenerla toda dentro, así lo hizo, cuando su verga se clavo toda por atrás, sentí
un orgasmo increíble, el termino y me sentí bien, lo disfrute y además quería
darle a mi esposo todo el placer posible en retribución al que el me había
proporcionado.
Volvimos a Cochabamba, pero sabía que a partir de ese viaje ya nada sería
igual.
AUTOR: EROSCOCHABAMBA
EMAIL:
eroscochabamba@hotmail.com