Sucedes cuando el alma finge no
Repasar en silencio sus torpes dedos sobre
tus labios tiernos...
Cuando mis ojos se ocultan tras los parpados atormentados...
cuando palidece para emular tu
rostro el invierno...
Y hasta para no delatarme mi fragil voz
se ha callado...
sucedes entre el frescor de la manana al despertar
el sol...
entre las llamas que mi mente anuda
y bendice arrepentida de pensarte...
Cuando mis brazos nesecitan olvidarse del temor...
Y aparecen repentinas las ganas de adorarte...
Sucedes en la nocturna soledad que ahonda
en mi ventana...
Entre las alas tristes del ave adolorida
bajo la opaca luz,
En el rencor cansado que huye en la
manana... y hasta cuando no
Amanece me sucedes tu...
Sucedes cuando tus manos asfixian
mis palabras temerosas...
Cuando graban tus botas sus suelas
sobre mi piel...
Y mueren intoxicadas de tristeza silenciosa,
congeladas y desnudas
mis alas bajo tus pies...
Sucedes a golpes de cuerpo y esencia
de sed y hambre...de pecado y desolacion,
Entre la cruda enrojecida lagrima de paciencia
que soporta enmudecida mi perdida de la razon...
Cuando la luna oculta de mi toda su luz...
cuando se bebe el llanto...
cuando no busca nada...
y cuando no amanece me sucedes tu...