LA FANTASIA DE MI ESPOSA
En un relato anterior les conté la vez que mi esposa decidió
cumplirme mi fantasía, pues bien en correspondencia yo le cumplí a ella su
fantasía.
Su fantasía consistía en querer ser una puta por una noche,
por lo que deseaba vestirse como tal e ir a un hotel y que la vieran asi
vestida, lo primero que hicimos fue darnos una vuelta por Tlalpan para ver la
manera de vestir y arreglarse de las prostitutas que trabajan en la zona, una
vez que mi esposa vio como era la vestimenta que utilizaban las prostitutas de
la zona, se compro la ropa que ella deseaba utilizar con la que según ella se
vería mas puta.
Platicamos acerca de cómo imaginaba ella su fantasía, ya que
según me dijo quería exhibirse pero no irse con otro hombre, yo pasaría en el
coche y me detendría delante de ella para fingir preguntarle cuanto cobraba y
ella se subiría al coche y nos iríamos a un hotel donde al bajar del coche los
empleados al ver como vestía pensarían que era una puta callejera, yo acepte su
idea y preparamos todo para llevar a cabo su fantasía un viernes por la noche,
ya que asi podríamos quedarnos en el hotel hasta tarde o bien toda la noche.
Mi esposa compro un conjunto de short y top en tela tipo
malla que dejaba ver perfectamente lo que había debajo, un brassier de media
copa y una pequeña tanga que en la parte posterior se perdía entre sus redondas
nalgas.
El día elegido ella espero a que llegara yo de trabajar ya
vestida en la forma que había elegido y para salir de la casa se puso una blusa
y un abrigo largo, ya en el coche se despojo de la blusa y se dejo el abrigo, el
cual conservaría con ella al bajarse del coche para no llamar la atención antes
de llegar al lugar elegido.
Al bajarse del coche se abrocho el abrigo y se dirigió al
lugar que habíamos elegido, un lugar un poco alejado de se situaban las demás
putas, para evitar algún conflicto, cuando llego a la esquina elegida mi esposa
se quito el abrigo y se paro bajo la luz de un arbotante y según me platico no
tardo mucho en detenerse un auto cuyo ocupante le pregunto cuanto cobraba, ella
le dio un precio muy alto y le dijo al tipo que el precio era alto pero que ese
cuerpecito lo valía, el no acepto y ella continuo exhibiéndose, recibiendo
chiflidos e invitaciones de varios conductores que pasaban por el lugar,
aproximadamente una hora después de que se bajo del coche me aproxime a donde
ella se encontraba, aun que yo me había estacionado a una calle de donde estaba
para vigilar que no surgiera ningún problema, y ella me hizo señas de que diera
otra vuelta, pues estaba disfrutando el estar parada en la calle casi desnuda,
espere media hora mas y volví a acercarme deteniéndome esta vez delante de ella,
quien flexiono su cintura para recargarse de la ventanilla y fingir que
estábamos arreglando el precio, finalmente se subió al coche y arranque, ella me
pregunto que a que hotel la llevaría y le dije que había un cambio en los planes
y el hotel al que la llevaría estaba en Acapulco, ella me contesto que estaba
loco, pues no quería irse asi vestida hasta Acapulco, yo le respondí que ella
era una puta a la que había recogido en la calle, y que si había aceptado ir
conmigo y yo le pagaría el precio convenido, quería exhibirla un buen rato.
Finalmente acepto, pero me dijo que se pondría el abrigo por lo menos hasta
pasar la primera caseta de cobro, yo acepte con la condición de que pasando la
caseta se quitaría el abrigo y ya no se lo volvería a poner, ni siquiera en las
siguientes casetas, ella acepto.
En el trayecto comenzó a platicarme que se había excitado
mucho durante el tiempo que estuvo parada en la calle y que deseaba que la
tocara para mostrarme que su rajadita estaba bien mojada, una vez que pasamos la
caseta y ella se quito el abrigo comencé a tocarle las piernas, subiendo mi mano
hasta su entrepierna notando que efectivamente estaba bien mojada, como yo ya
había previsto que esto sucediera, le dije que abriera la guantera en donde
había yo colocado un pequeño huevito vibrador, lo saco y le pedí que lo
introdujera en su vagina y empecé a hacerlo funcionar, primero lentamente y
después aumentando la velocidad del vibrador, con lo que mi esposa logro tener
un primer orgasmo, seguimos por la carretera y ella continuaba excitada pues
decía que desde otros vehículos podían darse cuenta de que iba casi desnuda, yo
le dije que si quería dar un mejor espectáculo se despojara del sostén y dejara
libres sus pechos, ella me dijo que lo haría después de pasar la siguiente
caseta. Una vez que pasamos la segunda caseta le recordé que habíamos quedado en
que se quitaría el sostén, ella protesto un poco pero finalmente acepto y se
despojo del sostén dejando libres sus hermosas tetas, yo seguí tocando su vagina
y puse en funcionamiento nuevamente el vibrador que llevaba dentro, luego
comencé a tocarle los senos, pellizcando levemente sus endurecidos pezones, ella
por su parte bajo el cierre de mi pantalón y saco mi verga para comenzar a
tocarla suavemente, seguimos tocándonos y decidí irme por la autopista vieja, ya
que tiene menos circulación de autos y los que mas circulan por ahí son los
camioneros, un poco antes de llegar a la Cd. de Iguala guarde mi verga y al
pasar por la caseta el encargado vio a mi esposa y me pregunto que si la había
encontrado en la carretera, yo le dije que no, que la traía desde la Cd. de
México y que la puta valía la pena un fin de semana en Acapulco, el estuvo de
acuerdo.
Mi esposa escucho lo que comente con el encargado de la
caseta y me dijo que el hecho de que la hubieran visto casi desnuda la había
calentado aun mas y que como buena puta me iba a dar un buen trato pues si yo
consideraba que valía la pena llevar a una puta como ella de fin de semana a
Acapulco entonces ella también pensaba que valía la pena ser una puta bien puta,
en cuanto salimos de la zona urbana y volvió a quedar a obscuras el coche, ella
saco mi verga del pantalón y comenzó a pajearme nuevamente hasta ponerla a tope,
enseguida se acomodo para que sin estorbarme en el volante ella comenzara a
darme una deliciosa mamada, yo procure concentrarme en la carretera mientras mi
hermosa puta seguía mamando suavemente mi verga, ella al acomodarse para mamar
mi verga levanto el culo por lo que en cuanto comencé a cruzarme con camioneros
en sentido contrario varios de ellos que alcanzaban a ver el culo parado de mi
mujer hacían sonar el claxon y algunos incluso saludaban con la mano, le comente
esto a mi mujer diciéndole que se acomodara de otra forma o provocaría un
accidente, ella se hecho a reír y me dijo que no creía que provocara un
accidente y que por el espectáculo que ofrecía a los demás conductores no había
problema, al fin que ninguno de ellos sabia quien era ni la volverían a ver, y
si podrían darse una buena masturbada pensando en sus nalgas.
Luego de casi media hora de ir mamándome la verga, le pedí a
mi esposa que se detuviera pues estaba yo a punto de venirme y la verdad no lo
quería hacer en su boca, ella me pregunto que entonces que quería hacer, yo le
pedí que volviera a tocarse la vagina y se introdujera nuevamente el consolador,
ella lo hizo y puse a funcionar el vibrador, ella me dijo que no lo hiciera por
que ya estaba muy caliente y lo que quería era recibir una buena dotación de
verga, yo le dije que esperara unos minutos y la complacería, ella me dijo que
donde la iba a complacer si estábamos en plena carretera y faltaba una hora para
llegar a la siguiente ciudad, yo le pedí que esperara solo unos minutos, yo
sabia que adelante había un lugar donde se orillan muchos conductores para
descansar, en cuanto llegamos al lugar que yo había pensado procure estacionarme
sin llamar la atención, por lo que apague las luces del coche desde que me salí
de la carretera y busque ubicarme atrás de un tráiler para evitar ser iluminados
por las luces de los vehículos que pasaban por la carretera, una vez que
encontré el lugar adecuado apague el motor y recline mi asiento, enseguida le
quite el short y la tanga a mi esposa y me saque la verga invitándola a montarse
sobre mi verga, ella al principio se negó pues desde cualquier otro vehículo nos
podrían ver, pero yo le dije que todos los que paraban ahí era para dormir y que
además como el auto tiene los cristales polarizados sin luz suficiente no se
veía hacia dentro, ella accedió y se monto en mi verga comenzando a mover sus
caderas mientras yo le picaba el culo con un dedo y le pasaba la lengua por los
inflamados pezones, mi esposa estaba tan caliente que no paro de moverse solo
trato de no gritar cuando tuvo su orgasmo, sin embargo no dejo de mover la
cintura y seguía subiendo y bajando las nalgas para disfrutar, yo por mi parte
estaba gozando tanto por que mi esposa estaba moviéndose como una verdadera puta
como por el hecho de estar cogiéndomela en un lugar en que cualquiera podía
darse cuenta, luego de un rato de estar cogiéndome a mi esposa y de dos orgasmos
por su parte le avise que estaba a punto de terminar, ella acelero los
movimientos y me pidió que terminara ya pues estaba lista para recibir mi leche,
una vez que terminamos ella se volvió a meter mi verga en su boca para dejarla
bien limpia, enseguida se aseo ella y me pregunto que haríamos, yo le dije que
continuaríamos el viaje hasta Acapulco, pues quería lucirla en la playa, ella se
recostó en el asiento y reclino el respaldo y me pidió que la dejara descansar
un rato pues estaba un poco cansada.
Al llegar al puerto de Acapulco me pregunto que si nos
hospedaríamos en el hotel que acostumbrábamos hacerlo, yo le respondí que no,
que a ese hotel no llevaría a una puta como ella, entonces me pregunto que a que
hotel la iba a llevar y le respondí que a un hotel al cual se llevaba a las
putas como ella. Al llegar al hotel que había yo elegido la hice bajar del coche
tal como iba vestida, short y top transparentes y con solo la tanga puesta, y le
dije que me acompañara a pagar la habitación, ella se negó y yo le recordé que
esa era una parte de su fantasía, el que los empleados del hotel la vieran y
pensaran que era una puta, ella accedió y el encargado que por la hora, las dos
y media de la mañana, estaba medio dormido despertó por completo, pague la
habitación y pedí que nos llevaran una cervezas para mitigar el calor, una vez
que entramos en la habitación que nos designaron le quite a mi esposa el short y
el top dejándola solo con la tanga puesta, prepare el jacuzzi y nos metimos para
darnos un baño relajante, una vez dentro del jacuzzi me senté a la orilla de la
tina y le pedí a mi esposa que me mamara la verga, ella accedió de inmediato
metiéndose al jacuzzi, luego de que ella me mamara la verga un rato la senté a
ella en la orilla y le pedí que abriera las piernas para darle el mismo
tratamiento, después de provocarle un orgasmo con la mamada que le di coloque a
mi esposa de a perrito para comenzar a cogérmela por detrás, ella esta vez no se
reprimió y comenzó a pedir que me la cogiera como a la puta que era, que gozara
a esa puta, yo comencé a bombear con mas ímpetu logrando que ella tuviera dos
orgasmos luego de los cuales ella misma se abrió las nalgas para pedirme que se
lo metiera por el culo, una vez que se lo metí en el culo mi esposa comenzó a
moverse hasta que yo le dije que no aguantaba mas y ella me pidió que le
arrojara mi leche en su culo, después de terminar en su apretado culito nos
dimos un buen baño y nos fuimos a dormir, aun que ya casi amanecía.
El sábado a medio día nos despertó el calor pues habíamos
olvidado dejar prendido el clima, mi esposa me pregunto que como le haríamos
pues ella no llevaba, mas ropa que la que se había puesto el día anterior, la
blusa con la que salió de la casa y el abrigo, yo salí de la habitación y fui al
coche por una pequeña maleta que había puesto desde el día anterior antes de
irme a trabajar en la cajuela del coche, le entregue la maleta en la cual había
yo colocado un traje de baño tipo bikini, un conjunto de minifalda y blusa
ombliguera, un conjunto de short y blusa de tirantes con sostén integrado y un
pareo para utilizarlo con el bikini, luego de bañarnos le dije a mi esposa que
se pusiera el traje de baño con el pareo y nos fuimos a desayunar, después nos
fuimos ala playa donde mi esposa se despojo del pareo quedando únicamente con el
bikini, le dije que se acostara boca abajo y comencé a untarle crema bloqueadora
en todo el cuerpo poniendo especial atención a sus nalgas, le desamarre el
sostén del bikini para aplicarle crema en toda la espalda y dejar que se le
bronceara pareja la espalda, después volví a tocarle las nalgas, le abrí un poco
las piernas y comencé a tocarle su vagina, la cual comenzó a mojarse permitiendo
que le entrara uno de mis dedos, mi esposa al sentir la penetración se volteo
rápidamente provocando con ello que se le vieran totalmente los senos, pues
tenia desabrochado el sostén, ella se coloco rápidamente el sostén y se coloco
boca arriba para terminar su bronceado, yo le aplique bloqueador en todo el
cuerpo tocando disimuladamente su clítoris para volver a excitarla, pues el
incidente del sostén la distrajo, después de un rato ella se levanto y se metió
al agua, luego de chapotear regreso y nos fuimos a comer.
En la tarde después de comer mi esposa quería ir a comprar
ropa, pues le dije que en la noche la llevaría al paseo en el yate por la bahía
para poder bailar y tomar unas copas, ella me dijo que quería un vestido corto
para ir en la noche, yo le comente que para eso le había llevado la minifalda y
la blusa corta, ella acepto ir asi vestida y solo compro un par de zapatillas de
tacón alto para que se le vieran mas apetecibles sus piernas.
Por la noche se vistió con la minifalda y la blusa corta y a
petición mía no uso ni sostén ni tanga, cuando abordamos el yate mi esposa llamo
la atención de la mayoría de los hombres y ella comenzó nuevamente a excitarse
pensando que al bailar podrían verle las nalgas, pues aunque la falda no tenia
mucho vuelo, si podría levantarse un poco y se darían cuenta de que no llevaba
nada debajo de la falda, yo le comente que quien la viera así pensaría en que
era una puta y tal vez alguno quisiera acercarse a ella, pues yo la dejaría sola
por momentos pretextando ir a buscar otras bebidas.
Una vez que inicio el viaje comenzamos a bailar y yo a
propósito le tocaba las nalgas o metia mi mano debajo de la blusa, ella
simplemente se dejaba tocar, un rato después nos acercamos al barandal para
descansar y le dije que iría a comprar un par de tragos, que ella se comportara
como lo que era, una puta, a propósito me tarde mas de lo normal y cuando
regrese al lugar donde la había dejado no la encontré, al buscarla con la mirada
la vi bailando con un tipo, el cual descaradamente le agarraba las nalgas sobre
la falda, mientras ella se colgaba de su cuello pegándole los pechos, cuando
termino la música ella volteo y me vio por lo que después de decirle algo a su
acompañante se dirigió hacia mi. Cuando llego a mi lado le entregue su bebida y
le di una nalgada diciéndole que no perdía el tiempo, a lo que ella me contesto
que cuando la deje sola el tipo aquel se acerco a ella y le pregunto que cuanto
le cobraba por bailar con el, pero con derecho a tocar, ella le dijo una
cantidad y el acepto, ella le advirtió que una vez que yo regresara tendría que
irse conmigo pues yo la había contratado por todo el fin de semana y puso en la
bolsa de mi camisa el billete que le había pagado aquel tipo por bailar con el,
yo le pregunte que le había dicho ella cuando se despidió de el y me respondió
que le dijo que en cuanto fuera yo por mas bebida podrían seguir bailando, esto
me calentó a mi ver a mi esposa como toda una puta cobrando por bailar y dejarse
tocar, su fantasía se estaba cumpliendo, estaba actuando como toda una puta,
mientras tomábamos nuestra bebida comenzó nuevamente la música y fuimos a
bailar, yo la abrace y la pegue a mi cuerpo sintiendo como sus pezones ya
estaban duros, señal de que estaba caliente y decidí que con el debido cuidado
esa noche ella llevaría a cabo su fantasía plenamente, en seguida note que el
tipo con el que había bailado no la perdía de vista por lo que le comencé a
levantar un poco la blusa dejando ver el nacimiento de sus senos, yo sabia que
eso excitaría mucho a mi esposa y el tipo aquel se daría cuenta que tan puta era
ella, cuando estábamos a mitad del viaje nos avisaron que el yate haría una
parada en la isla de la Roqueta en donde habría un show polinesio para las
personas que quisieran desembarcar, yo le sugerí a mi esposa que si ella deseaba
ir yo me quedaría en el yate y seguro que su amigo la seguiría si se daba cuenta
que yo no bajaba y asi podría darse otra cachondeada con el, ella me dijo que
estaba muy caliente y que si seguía tocándola iba a necesitar una buena cogida
para calmarla, por lo que me sugirió que mejor dejáramos las caricias para
cuando terminara el viaje pues si bajaba a la isla y el tipo la cachondeaba
nuevamente no estaba segura de resistir, yo le dije que eso no importaba que yo
quería seguir bailando y tocándola y si después ella quería coger pues que le
cobrara bien para que fuera verdaderamente una puta. Mi esposa me pregunto que
si estaba yo dispuesto a dejarla coger con el y yo le respondí que si ella lo
deseaba no era cuestión de que yo la dejara sino de que ella quisiera, ella se
pego mas a mi mientras bailábamos y vi que le hizo una seña a su amigo, yo fingí
ir nuevamente por mas bebida, pero en realidad me quede observando lo que hacia
mi esposa y el tipo aquel, el al ver que yo me alejaba se acerco a ella y la
invito a bailar nuevamente, mientras bailaban mi esposa se pegaba mas a el y lo
dejaba que le metiera mano por donde el quisiera, llegamos a la isla y mi esposa
fingió enojo por que yo no quería desembarcar por lo que me dijo que entonces
iría sola, yo le conteste que fuera pero que tuviera cuidado con los tiburones,
ella entendió el mensaje y se fue.
El tipo aquel al ver que mi esposa iba a desembarcar se
apresuro a situarse junto a ella para ayudarla a bajar a la lancha que los
llevaría a la isla, el bajo por la escalerilla primero y luego mi esposa, por lo
que estoy seguro de que pudo notar que mi esposa no llevaba tanga, yo mientras
tanto me fui al bar del yate pedí una cerveza, algunos pasajeros que se habían
dado cuenta de la situación me miraban con cierta curiosidad, pero a mi no me
importo, lo realmente importante era que mi esposa cumpliera de la manera mas
real su fantasía, cuando regresaron los pasajeros de la isla vi que mi esposa
venia muy contenta por lo que en cuanto subió a bordo me acerque a ella y le
pregunte si habían picado los tiburones y ella me contesto que si, después de
oír su respuesta la lleve al bar pedimos de beber y le pregunte como había
estado la acción, ella me platico que el tipo aquel efectivamente se dio cuanta
que ella no llevaba tanga ni sostén, por lo que aprovechando la obscuridad de la
isla, solo iluminaron con mechones la zona donde se desarrollo el show, la
invito a alejarse del grupo y le pregunto que cuanto le cobraría por cogérsela,
ella le dijo que ahí no podría ser pues ella no cogía sin protección, el saco su
cartera y extrajo de ella un condón, por lo que le dijo que ese no seria
problema, al ver esto mi esposa que mientras hablaba recibía caricias ya no solo
en sus tetas sino directamente en sus nalgas y vagina, le dijo el precio y el
acepto por lo que ella le saco la verga y comenzó a pajearlo, mientras tanto el
le tocaba ya directamente el clítoris, mientras tanto el le pregunto el porque
de que no llevara ropa interior y ella le contesto que asi se lo había indicado
yo y que como yo pagaba pues ella estaba para complacerme, le pregunto también
si no tendría problemas conmigo y ella le dijo que no, pero que regresando al
yate ya no la buscara, pues entonces si podría tener problemas.
Para ese momento mi esposa ya estaba bien lubricada y tomando
la verga de su amigo la comenzó a frotar contra su clítoris, el al notar que
ella ya estaba lista para coger le levanto una pierna y le apunto la cabeza de
la verga a la rajada de mi mujer y sin mas se la dejo ir de un solo golpe ella
se acomodo lo mejor que pudo y comenzó a gozar de la verga que ya deseaba, en
ese momento ella se dio cuenta que su fantasía estaba hecha realidad, estaba
cogiendo con un desconocido y además ya le había pagado por adelantado sus
servicios, luego de un rato de estar cogiendo mi esposa sintió molestia por la
posición y le sugirió que mejor se la cogiera dándole ella la espalda y asi el
podría admirar sus redondas y bien formadas nalgas mientras se la cogía, el
acepto y cambiaron de posición, después el le pidió que se acostaran en la arena
pero ella le dijo que no porque entonces yo me podría dar cuanta y ella tendría
problemas, el busco un lugar donde se pudieran recargar encontrado una mesa, la
subió encima de la mesa y le abrió las piernas volviendo a meterle la verga, mi
esposa también comenzó a mover sus nalgas como solo ella sabe hacerlo y al poco
tiempo lo tuvo listo para venirse, el acelero el ritmo de las embestidas y en
medio de gritos de placer de mi esposa y su acompañante ambos terminaron en un
abundante orgasmo, luego de arreglarse la ropa regresaron con el grupo para ver
el final del show y volver al yate.
Cuando regresamos al puerto y nos subimos al coche le toque
la vagina a mi mujer notando que aun estaba mojada por el orgasmo que había
tenido mientras se la cogían en la isla, ella me pregunto que haríamos a lo que
yo le conteste que si quería seguir la farra, ella respondió que si pero que se
sentía un poco incomoda por la ropa que portaba, yo le dije que la ropa estaba
bien y nos fuimos a un bar sobre la costera en donde había música para bailar y
pedimos de beber, mi mujer después de la tercera copa mas las del yate comenzó a
sentirse mas eufórica y acepto que al estar medio obscuro el lugar le empezara
yo a tocar la vagina hasta que sus gemidos fueron muy evidentes y entonces nos
fuimos al coche para regresar al hotel, cuando llegamos al hotel pase a la
administración por la llave y para ordenar otras cervezas, una vez dentro de la
habitación mi mujer se desnudo y me pidió que preparara nuevamente el jacuzzi,
ella se metió al agua para descansar y luego me invito a meterme junto con ella,
una vez que me metí al agua ella comenzó a mamarme la verga y me pregunto como
quería hacerlo, yo la pedí que se pusiera de a perrito pero para cogérmela por
el culito, ella se coloco en la forma que le pedí y se preparo para recibirme en
su culo, luego de cogérmela un rato por el culo le dije que nos fuéramos a la
cama, ella se salió de la tina y sin cubrirse se dirigió a la cama donde coloco
una toalla para secarse el cuerpo y quedarse acostada dándome un bello
espectáculo con sus nalgas, al verla de esa manera se me ocurrió meterle el
huevito vibrador en su vagina y cogérmela yo por el culo, ella no estuvo de
acuerdo pero le dije que era algo que se me acababa de ocurrir y que seria una
nueva sensación para su experiencia como puta, ella acepto y luego de meterle el
huevito y ponerlo a vibrar dentro de su vagina le empecé a meter la verga en el
culo, ella al principio sintió alguna molestia pero una vez que se acostumbro a
estar penetrada por sus dos orificios comenzó a gozar como loca y me pidió que
no cambiáramos de posición hasta que ella quedara bien satisfecha, duramos asi
un buen rato y ella deseaba mas verga y mas placer, yo le pregunte que mas
deseaba hacer y me pidió que le permitiera voltearse para que sin sacarle el
huevito de su vagina le volviera a clavar la verga en el culo y al mismo tiempo
le comencé a besar y a mamar los pechos, ella aguanto un buen rato y luego de
varios orgasmos me pidió que le sacara el huevito de la vagina y le clavara mi
verga para que le arrojara toda mi leche y asi dejarla satisfecha, le pregunte
que si con la cogida que le dieron en la isla no había quedado satisfecha y ella
me dijo que solo le había calmado la calentura momentáneamente y que hasta ese
momento en que le estaba arrojando toda mi leche en su vagina ella alcanzo la
satisfacción plena, después de esa sesión de sexo nos dormimos.
El domingo por la mañana se vistió con el conjunto de short y
camiseta y nos fuimos a desayunar, le pregunte que si deseaba ir nuevamente a la
playa y me dijo que mejor nos dedicáramos a otra cosa pues no tenia traje de
baño que ponerse ese día, le dije que ese no era problema pues podríamos comprar
un traje de baño en cualquier lugar, ella me dijo entonces que nos quedáramos en
la alberca del hotel, le pregunte que por que en la alberca y ella me dijo que
deseaba que le comprara un traje de baño en donde la parte inferior fuera una
tanga casi de hilo dental y asi asolearse para que cuando en los siguientes días
se viera el bronceado se acordara de esa aventura, compramos el traje de baño
tal como ella lo quería y regresamos al hotel en donde ella se puso el traje y
salimos a la alberca, ella salió sin cubrirse con nada solamente el bikini y los
empleados del hotel se pudieron recrear la pupila pues mi esposa se acostó para
tomar el sol, ella se dio cuenta de que todos la estaban viendo y eso la excito
por lo que me llamo para juntos nos metiéramos a la alberca en donde me pidió
que la abrazara y le agarrara las nalgas para que los demás se les antojara y
luego de estarla cachondeando un rato nos metimos a la habitación para volver a
coger y después de eso regresar a México.
Después de llegar a la casa le pregunte a mi esposa que le
había parecido la realización de su fantasía contestándome ella que ahora estaba
segura de que verdaderamente era una puta y que la vez que ella me cumplió mi
fantasía pensó que jamás volvería a coger con otro hombre que no fuera yo, pero
después de esta experiencia ella estaba segura de que podía gozar con otros
hombres sin dejar de amarme a mi.
También me dijo que la siguiente vez quería coger conmigo y
con algún otro hombre para hacer un trío pues la sensación de sentirse
doblemente penetrada le había agradado muchísimo, por lo que espero que la
siguiente vez les pueda ya contar como seria el primer trío de mi esposa y mío
AUTOR: ARTURO.