Hola amigos de todorelatos.com, aquí les dejo la siguiente
parte de mi historia, espero sea de su agrado.
A los que me leen por primera vez les recomiendo la lectura
de mis relatos anteriores.
La noche fue demasiado corta, o por lo menos eso fue lo que a
mi me pareció, estaba rendida, no tenia fuerzas para moverme, sentía mi cuerpo
pesado y solo deseaba seguir durmiendo, sentía una opresión fuerte en el pecho,
no me era muy fácil jalar aire, sentía la respiración cortada algo jadeante,
todavía medio dormida y entre sueños fui abriendo mis ojos poco a poco para
descubrir el objeto de mi aflicción, ahí estaba él montado sobre mi, tomando un
poco mas de conciencia pude sentir su cosa en mi interior, pude observar su
cuerpo desnudo sobre el mió, vi el rítmico subir y bajar de su culo plano,
estaba siendo cogida en mi mas profundo sueño, no se había tomado la molestia en
despertarme, al verme desnuda a su lado por primera vez gozaba aprovechando la
situación y sin mas ni mas me penetro, imagine que los restos de la pomada que
utilice la noche anterior en el baño había hecho las cosas mucho mas fáciles
para él. No supe cuanto tiempo había estado bombeándome, pero no faltaba mucho
para que terminara, en cuestión de un par de minutos acelero el ritmo al máximo
y sin muchos preámbulos expulso su esperma en mi interior mientras soltaba
pequeños quejidos, al sentir la ultima descarga caliente volví a cerrar los ojos
simulando que dormía, sentí como se incorporaba y lo que supuse era una gota mas
de esperma chocar en una de mis pantorrillas, se puso de pie y cubrió nuevamente
mi cuerpo desnudo con la sabana, escuche una puerta cerrar y el correr del agua
de la regadera, abrí los ojos y retirando la sabana busque algo con que limpiar
mi entrepierna, a pesar de que mi cuarta experiencia sexual había pasado
completamente desapercibida sentí un poco de alegría ya que el no haberme
percatado de su presencia dentro de mi me indicaba que mis dolores y ardores
habían desaparecido por completo y ahora si la profecía de la hermosa chica del
casino se haría realidad y las próximas veces serian mucho mejores.
Escuche ruidos venir del cuarto de baño y el cesar del correr
del agua, unos instantes después lo vi salir del baño completamente desnudo, me
sorprendí un poco al verlo, él era una persona muy velluda, tenia el pecho,
brazos y piernas cubiertas de pelo, eso no fue lo que extraño ya lo había visto
sin camisa o en shorts muchas veces, ni tampoco la enorme cantidad de pelo en
zona púbica me asombro, lo que llamo mi atención era su pene, nunca lo había
visto así, era la primera vez en mi vida que veía un pene sin erección, a decir
verdad el único pene que había visto era el de él, pero siempre había estado
erecto, fuerte, grande, en mas de alguna ocasión me había preguntado como era
que no se notara dentro de los pantalones, si siempre que lo sacaba estaba
grandísimo. Estaba pequeño, como escondido, parecía un pequeño hongo.
Buenos días floja – Me dijo mientras me besaba en los
labios.
Buenos días amor – conteste, voy a asearme.
Acto seguido tome mi ropa y entre al baño cerrando la puerta
por dentro, me sorprendí un poco al ver toda mi ropa perfectamente doblada a un
lado del lavabo con el tubo de crema sobre ella y mis zapatos acomodados debajo
de ellos en el piso. Me bañe con mucha calma, no tenia prisa, enjabone mi cuerpo
dos o tres veces con mucho cuidado. La maletita en donde llevaba mis artículos
personales ya estaba en el baño, sin secarme aplique aceite para bebe en todo mi
cuerpo, esto servia para mantener mi piel humectada y suave, el sentir mis manos
resbalar sobre mi piel me ericé nuevamente, recordé mi experiencia de la noche
anterior y tome un poco mas de tiempo del necesario para aplicar el aceite en
mis senos y pezones, tome nuevamente el gel que había adquirido la noche
anterior en la farmacia y aplique una buena cantidad en mis labios y la entrada
de mi vagina, quería estar preparada por si acaso.
El atuendo que había seleccionado para ese día era el más
sexy que llevaba conmigo, me quería asegurar de calentarlo lo más que pudiera,
un pequeñísimo traje de baño de dos piezas verde aceituna seria el arma
perfecta, el calzón era mas pequeño que los otros tres que había comprado, sin
ser una tanga se ajustaba perfectamente a mi bien formado trasero, la parte de
atrás comenzaba justo encima de la línea que separaba mis paradas y duras
nalgas, bajaba hacia mi entrepierna dejando una buena parte de mis glúteos al
descubierto, la parte de adelante formaba un triangulo que cubría coquetamente
mi intimidad terminando un centímetro arriba de mi monte de Venus, dejando los
huesos de mi pelvis al descubierto uniendo las dos partes unas delgadas tiras
elásticas, me costo un poco de trabajo acomodar la prenda en su lugar, lo
pequeño y ajustado hacían mas difícil la tarea de cubrir completamente mis
partes intimas, la parte de arriba era la que mas me había motivado a comprarlo,
lo bien formado y grande de mi culo se veía hermoso y llamaba la atención casi
con cualquier cosa, en cambio mis senos por su tamaño necesitaban un poco mas de
ayuda, su forma y dureza, además de el mucho cuidado y ejercicio que les
proporcionaba les daban una forma perfecta pero mi copa B no los hacia muy
grandes, un sostén con rellenos de gel era el complemento de aquella pequeña
pantaleta, las copas cubrían perfectamente mis pezones y sus aureolas, el
relleno empujaba y juntaba mis tetas haciendo verlas mucho mas grandes y dándome
un escote donde el mas experto le gustaría perderse, la espalda y los tirantes
no eran los tipiquitos lisos de la mayoría, estos tenían un terminado tipo
encaje que los hacían mas sexy. Al terminar admire mi figura en el espejo,
quedando complacida con lo que veía, un pequeñísimo short de lycra seria el
encargado de cubrir mi parte baja, tenia un corte en forma de corazón en la
parte de atrás, una blusa roja tipo paliacate sin botones cubriría mis tetas con
solo un nudo al frente.
Salí del baño, el ya se encontraba cambiado, al verme abrió
mucho los ojos y dijo: WOW Estas hermosa – note su pene crecer en el bañador
tipo bermuda que traía puesto, no pude mas que sonreír al recordar lo pequeño
que se veía al salir del baño. Tengo hambre – le dije, vamos a comer algo.
Dándome la vuelta camine hacia el armario, el resto de mis zapatos ya estaban en
el closet muy bien acomodados junto con mi ropa, como note la lujuria en su ojos
camine lo mas coqueto que pude contoneando mi trasero, era algo que me salía muy
natural, desde muy niña mi caminar había despertado muchas pasiones, al llegar
me doble en escuadra para tomar las zapatillas de tacón, esto hizo que el short
se metiera dentro de mis glúteos y diera un espectáculo fascinante, al sentir
que se me acercaba me enderece rápidamente, coloque los zapatos en los pies, los
tacones daban mas volumen y fuerza a mis glúteos además de tornear mas mis ya
bien formadas piernas. Sin girarme, solamente volteando mí cabeza le dirigí una
mirada provocadora y le dije: ¿Estas listo? – asintió con la cabeza, sin darle
tiempo a mas lo tome de la mano y salimos de la habitación.
En el elevador volví a revisar mi figura detalladamente, la
parte libre de mis senos explotaba en mi pecho, saliendo amenazantes sobre el
nudo de la blusa, mi estrecha cintura, combinada con mi estomago plano hacían
resaltar mis curvas, mis nalgas asomándose por lo corto del short daban la
estocada final. Cruzamos el lobby para llegar al restaurante, sentí las miradas
de todos los hombres devorarme, mas de alguno recibió un codazo de su
acompañante por la osadía de seguir mi caminar con la mirada. Él sudaba
copiosamente, a pesar de que no le gustaba que ojos extraños me desnudaran con
la mirada no podía hacer nada al respecto, la ultima vez que había hecho frente
a un tipo que me lanzo un piropo además de que le propino una golpiza tuvo que
aguantar mi enojo y reclamos por el numerito que había armado, no pudo mas que
tomarme por la cintura y pegarme hacia él tratando de frenar mi contonear, cosa
que no logro, estaba dispuesta a hacerlo sufrir. Al llegar al restaurante el
chico que asigna las mesas clavo su mirada en mi escote y se perdió en el por un
segundo, dejándonos pasar hacia nuestra mesa note como su mirada acompaño mis
glúteos por todo el camino.
Cada vez que me levantaba de mi asiento todas las miradas de
los presentes se centraban en mí, al terminar el desayuno me pidió fuéramos a la
habitación, a lo que me negué rotundamente: vamos a la alberca – le dije –
quiero broncearme. De no muy buena gana se incorporo y me ayudo con mi silla,
era algo habitual pero esta vez además de su caballerosidad quería bloquear las
miradas de los asistentes lo más posible. Llegamos a la alberca, coloco las
toallas bajo una sombrilla en uno de los rincones mas alejados de la alberca,
soltándome de su mano seguí caminando hasta el centro de la alberca, donde había
mas gente, me gusta este le dije quedándome de pie, él se acerco refunfuñando,
coloco las toallas en los camastros y se sentó en uno, le regale mi mas inocente
y coqueta sonrisa, inclinándome con las piernas estiradas lo bese en la punta de
la nariz, para estas alturas todo mundo a nuestro alrededor nos observaba,
desanude la blusa, saque uno de mis brazos y estirando los dos brazos hacia
arriba la saque del otro, di media vuelta para quedar de espaldas a su cara y
nuevamente con las piernas estiradas comencé a bajar el short lentamente, lo
saque al mismo tiempo que retiraba mis zapatos. Me incorpore lentamente mientras
acomodaba mi cabello arqueando mi espalda hacia atrás.
Me traes un jugo por favor – le dije estando de pie
acomodando mi pelo
Ahora llamo al mesero
No quiero esperar al mesero, me lo traes ¿porfis? – dije
con la voz mas inocente que puedan imaginar
Claro que si – respondió al incorporarse y darme un beso
en la mejilla.
Al llegar al bar de la alberca se giro para poder verme,
aproveche para aplicar bronceador a mi cuerpo, comencé por el pecho, paseando mi
mano por la parte alta de mis senos y la línea de mi escote, mi piel
resplandecía con el aceite de coco que estaba aplicándole, mi siguiente objetivo
fueron mis piernas, colocándola sobre el camastro las llenaba del liquido con
ambas manos, inclinándome lo mas que podía para llegar hasta los tobillos,
muchos de los asistentes siguieron el espectáculo con encanto.
Justo termine de aplicarme el aceite cuando regreso a mi lado
con el jugo, le entregue el frasco de bronceador y recostándome boca abajo le
pedí me pusiera en la espalda, sentí sus manos recorrer mi piel, el temblor me
indicaba la excitación que tenia, él era demasiado correcto como para intentar
algo en un lugar publico y mucho menos cuando todas las miradas estaban puestas
en nosotros. Muchas gracias – le dije y me quede recostada disfrutando los rayos
de sol, cada que necesitaba cambiar de posición me aseguraba de hacerlos de la
forma mas sugestiva que se me pudiera ocurrir, levantando primero mi trasero y
dejando la cabeza en el camastro o arqueando la espalda con mis senos amenazando
con salirse, en fin lo tenia sufriendo de excitación y calentura. Varias
ocasiones salte a la alberca para refrescar mi piel, justo en el momento que él
saltaba para encontrarme, salía de ella sosteniéndome con los brazos estirados y
apoyando mi pecho en la orilla de la alberca para dejar mis húmedas nalgas a la
altura de su cara.
Después de unas horas en donde el insistía que regresáramos a
la habitación por fin accedí, colocando mis zapatos en su lugar, camine unos
pasos y girando mi cintura pregunte: ¿No vas a venir? – Él contesto con otra
pregunta – ¿No te vas a vestir? – Para seguir con las preguntas respondí - ¿Para
que? ¿Acaso no me la vas a quitar en cuanto entremos? – sin decir mas seguí
caminando con el andar mas sexy que mis curvas podían dar. Todo el tiempo camine
delante de él, girando mi cabeza para enviarle un beso o guiñarle un ojo, para
mi buena suerte al subir al elevador unos niños abordaron con nosotros, no podía
hacer mas que observarme con ojos de lujuria mientras su mano acariciaba
discretamente mi trasero, los niño salieron un piso antes que el nuestro, con
mucha fuerza me jalo hacia él, dejando caer todo lo que traía en las manos y me
beso frenéticamente, su lengua entraba salvajemente en mi boca, sus manos
recorrían toda mi espalda, el viaje no duro mucho y las puertas se abrieron al
llegar a nuestro piso, abrió la puerta con mucha dificultad, al entrar corrí al
balcón el me observaba con detenimiento, dejando caer mi ropa y demás cosas
junto a la puerta se acercaba lentamente mas de una vez lamió sus labios, me
abrazo fuertemente besándome con mucha pasión, nuestros cuerpos se restregaban
juntos, nuestras manos acariciaban nuestras espaldas recorriéndolas por
completo, el trataba de desabrochar mi sostén sin éxito, entramos a la
habitación dejando el balcón atrás, como pude lo empuje haciéndolo caer sentado
en el sillón, encendí el televisor y sentí su pene erecto pegarse a mis nalgas
mientras me sujetaba por la cintura, me di la vuelta y lo volví a empujar
diciéndole: quédate allí, localice el canal de MTV, mi suerte no podía ser
mejor, comenzaba el video de Donna Lewis – I love you always forever en su
versión dance que tan de moda estaba en esos años. Sin darme la vuelta comencé a
mover mi cuerpo al ritmo de la música, movía mis caderas cadenciosamente
mientras con las dos manos acariciaba mi pelo, todos los años que mi madre me
obligo a tomar clases de danza y jazz por fin rendirían frutos. Giraba, daba
vueltas, tocaba mi cuerpo con ambas manos, el ya se había despojado por completo
de su ropa y permanecía sentado en el sofá sobando su pene parado de arriba
abajo, cada vez que intentaba acercarse con un fuerte empujón lo regresaba a su
lugar, gire nuevamente hasta darle la espalda, me quite el top y lo avente a su
cara, di la vuelta cubriendo mis senos completamente con mis manos, estaba
completamente mojada, el morbo de estar actuando como una descocada toda la
mañana me tenia excitada, mis pezones estaban completamente erectos, comencé a
jugar con ellos, a acariciar mis tetas completas emitiendo pequeños quejidos de
placer, lentamente me fui despojando del calzón, acompañando de giros,
sentadillas, doblándome por la cintura para dar un mejor espectáculo, pronto
estuve desnuda solo con mis zapatos de tacón, seguí bailando para él unos
minutos mas, continué acariciando mis pezones y mi clítoris, rozaba mi vagina
con dos de mis dedos, sentía como gotas de liquido salían de mi, con paso felino
me acerque, coloque una rodilla a su lado y levante la otra pierna haciendo
pausa para que se acomodara, puse la otra pierna del otro lado, podía sentir la
punta caliente de su pene en la entrada de mi vagina, me tomo por la cintura y
comía mis tetas desesperado, mordiendo y lamiendo mis pezones, puse mis manos en
sus hombros y baje despacio muy despacio, sintiendo como su verga parada entraba
milímetro a milímetro, al sentir que la cabeza había entrado rápidamente me salí
por completo, volviendo a bajar nuevamente lentamente y después de introducirla
un poco mas que la vez anterior volvía a salir rápidamente, repetí este
movimiento varias veces, el me empujaba hacia abajo de la cintura con mucha
fuerza, finalmente logro sentarme sobre él introduciéndose por completo en mi
interior, moví mis caderas adelante y hacía atrás rítmicamente y muy despacio,
mi excitación estaba al máximo, arqueaba mi espalda gritaba frenética, el
trataba de acelerar el ritmo pero no se lo permitía, comencé a sentir la tensión
en sus piernas, retiro su cara de mi busto y cerrando los ojos hecho la cabeza
hacia atrás, sabia que estaba a punto de terminar, con un movimiento rápido me
levante dejándolo ahí sentado, abrió los ojos no sabia que sucedía, yo estaba
cerca de la puerta y me colocaba el short que me había puesto en la mañana lo
mas rápido posible, así sin ropa interior, me observo desde su lugar con
curiosidad, terminaba de acomodar el short en su lugar, todavía jadeante de la
excitación y mientras colocaba la blusa sobre mi pecho desnudo le dije: Tengo
hambre, comamos algo – su cara se desfiguro, balbuceo algo que no entendí, le di
la espalda y observé mi imagen en el espejo de la puerta; mi piel brillaba por
el sudor y los restos de bronceador, mis labios vaginales se notaban claramente
en los apretados shorts, gotas de sudor corrían de mis senos hacia el escote
bajando por mi estomago, termine de abrochar la blusa cubriendo mis tetas por
completo, abrí la puerta de la habitación y desde afuera dije: ¿Vienes o no? –
apresuradamente se levanto con el pene erecto, hinchado y de un color rojizo
trataba con torpeza de colocarse el bañador, recogió su camisa de la pila junto
a la puerta y salio para darme alcance, yo esperaba el elevador.
¿Qué paso? Pregunto en tono molesto
Nada, tengo hambre
Podíamos a ver esperado unos minutos mas
No, tengo hambre ahora
Las puertas se abrieron nuevamente en el lobby, apresure mi
paso hacia el restaurante de la playa, el se quedo un poco atrás todavía muy
molesto, volví a sentir las miradas a mi alrededor, pasaban de mi culo al sube y
baja rítmico de mis tetas libres moviéndose a mi apresurado paso.
Durante la comida no hablo mucho, yo sonreía ampliamente,
estaba disfrutando del momento, mi excitación continuaba; el saberme sin ropa
interior me ponía caliente, las miradas de los presentes tratando de ver si
llevaba o no me calentaban, sus celos y su frustración me divertían.
Terminamos de comer y nos dirigimos a la habitación él seguía
mal humorado, yo lo abrazaba y dejaba sentir mi cuerpo, pero cada vez que
intentaba tocarme o besarme me retiraba, al llegar a nuestro piso le dije,
olvide mis lentes en el restaurante me los traes, sin decir palabra dio media
vuelta entro al elevador y se fue, mi olvido no fue casual, corrí al cuarto a
buscar mi ropa, y dejando la puerta de la habitación a medio abrir me encerré en
el baño. Tome suficiente tiempo para bañarme y quitar los restos de bronceador
de mi cuerpo, juegue con mis pezones un rato al tiempo que masajeaba mi
clítoris, no quería que mi excitación bajara, mi juego estaba resultando muy
divertido.
Escuche cuando entro a la habitación y al darse cuenta que
estaba en el baño trato de entrar: Ya casi término – le dije – ve un poco de
televisión mientras, esboce una sonrisa podía imaginar claramente su cara de
frustración. Al terminar el baño volví a llenar mi cuerpo de aceite, quería
estar perfecta, mi piel brillaba, unas pantaletas rosas de encaje cubrirían mi
bien formado trasero, lo fino del encaje y lo entallado de la prenda hacían que
mis nalgas devoraran parte de ellas dando un aspecto mucho mas sexy, el
brassiere rosa de encajes cubría mis tetas, este también tenia rellenos y hacían
crecer mis senos casi una copa, así que el escote se veía excelente, un pequeño
y ajustado vestido rosa cubría el resto de mi cuerpo, el escote del frente
dejaba a la vista mis carnosas tetas y la orilla del encaje en las copas, se
ajustaba a mi trasero tanto que parecía estar pintado sobre el, el pequeño vuelo
de la falda lo hacia moverse de un lado a otro haciéndolo mas sexy, con un giro
rápido podía llegar a ver mis nalgas devorando la pantaleta, el color y las
flores que lo adornaban le daban un toque infantil que lo hacían un verdadero
imán para los hombres. Termine de arreglarme dentro del baño, con mí pintalabios
escribí un mensaje en el espejo que decía: Te espero en el lobby, arréglate para
mí. Besos. Tratando de no hacer nada de ruido salí del baño tome mis zapatos en
las manos y de puntillas me escurrí a la puerta de la habitación, la abrí con
mucho cuidado para que no hiciera ruido solo lo suficiente para pasar, cuando
estuve en el pasillo corrí a las escaleras no podía esperar el elevador,
claramente escuche la puerta cerrarse detrás de mi solo para abrirse unos
segundos después, yo ya no estaba a su vista, alcancé las escaleras justo a
tiempo, me quede quieta unos instantes volví a escuchar la puerta cerrarse,
asome la cabeza no había rastros de él, seguramente volvió a la habitación,
arregle mi vestido y me coloque los zapatos, lentamente baje las escaleras al
siguiente piso para esperar el elevador.
No pasaron mas de 15 minutos para que llegara al lobby, me
dio gusto que no se tardara ya había tenido que rechazar tres ofertas para cenar
y cruzar mis piernas con mucha fuerza para que la mirada de un chico sentado
frente de mi no pudiera ver mas de lo que yo quería mostrar. Estaba guapísimo,
sabia muy bien como arreglarse, se acerco, yo me levante de mi asiento para que
pudiera observarme, el brillo en sus ojos lo delato, me hubiera comido ahí
mismo.
Recibí tu mensaje – dijo, mientras me besaba tiernamente.
Me da gusto – respondí abrazándolo
Bien ¿y ahora que?
Vamos a pasear.
Caminamos a los alrededores del hotel, un pequeño mall estaba
cerca, yo actuaba juguetona casi infantil, lo mas coqueta que podía, su enojo ya
se había pasado, me abrazaba y besaba a cada momento, haciéndome una caricia
indiscreta si tenia la oportunidad. Las horas pasaron, estábamos pasándola bien,
mi atuendo y mi actitud me mantenían excitada, por el bulto de su pantalón sabia
que él también lo estaba, fuimos a una discoteca cercana no tuvimos problema
para entrar, buscamos una mesa y nos sentamos un rato mientras nos traían
bebidas, el ambiente era muy bueno, de una mano lo arrastre a la pista de baile,
comenzamos bailando lento y muy juntos, poco a poco me fui soltando después de
un tiempo y mas copas me movía muy sensualmente, trataba de repetir los mismos
movimientos del baile privado de esa tarde, pegaba mi cuerpo al suyo, le frotaba
mis tetas en el pecho, me alejaba un poco para que pudiera verme mas claramente,
no me importaban las miradas de los demás, solo él existía para mi, lo tomaba de
las manos y lo hacia tocar mi caderas, acariciar mis piernas, resbalarse por mis
tetas, sentía su verga parada restregarse en mis nalgas y en mi pelvis, yo me
movía como una cualquiera mis pezones estaban erectos y se notaban en mi
vestido, mi vagina estaba completamente mojada, el liquido de mi intimidad se
confundían con las gotas de sudor que recorrían mis muslos, el delicado encaje
de mi pantaleta no podía detener mis fluidos, no podía mas, necesitaba
urgentemente ser cogida, hubiera querido hacerlo ahí mismo pero conociéndolo eso
jamás sucedería, salimos del lugar y abordamos el primer taxi que vimos, a pesar
de que solo eran unas cuantas cuadras no podíamos esperar mas, el taxista se
llevo un muy buen espectáculo, en el asiento de atrás nos besábamos
apasionadamente, él besaba mi cuello y lo mordisqueaba yo no podía contener mis
gemidos de placer, abría mis piernas para que pudiera acariciar mi puchita mas
libremente, restregaba sus dedos y en ocasiones su mano completa contra ella,
bajando por mis muslos para volver a subir, su otra mano apretujaba mis tetas
sobre el vestido, al llegar al hotel bajamos a toda prisa, mientras él pago el
viaje yo me apresure al elevador, me dio alcance y de un tirón bajo mi vestido
que se había subido mas de la cuenta y dejaba casi al descubierto mi trasero,
reímos, mientras el elevador llegaba nos besamos apasionadamente restregando
nuestros cuerpos uno contra el otro, el elevador se abrió, estaba vació,
seguimos besándonos, me arrincono y con todo su peso sobre mi me hacia sentir su
trozo de carne en todo su esplendor, yo empujaba mi pelvis contra él tratando de
sentirlo ya dentro, como pude baje el cierre del vestido que estaba en un
costado, lo hice girar para quedar de espaldas a la puerta, sus manos estaban en
mi trasero estrujándolo y apretándolo, las puertas se abrieron me separe y salí
rápidamente, al constatar que no había nadie en el pasillo como lo había
sospechado, comencé a despojarme del vestido lo mas rápido que podía, no lo
podía creer mi vestido estaba tirado a medio pasillo y yo caminaba en ropa
interior como si nada, me quite el brassiere y después de abrir la puerta lo
colgué de la perilla, me quite los zapatos y me recosté en la cama acariciando
mis tetas y mi entrepierna, lo vi entrar con la camisa abierta, en una mano mi
ropa con la otra detenía sus pantalones desabrochados, al verme tocándome y
gimiendo se apresuro para terminar de desvestirse, quedo completamente desnudo,
nunca había visto su pene tan grande ni tan parado, era tanta su excitación que
hasta hacia una pequeña curva hacia arriba y apuntaba al cielo. COJEME le grite
mientras abría mis piernas, acariciaba mis tetas y mi clítoris por encima de los
encajes, me tomo por la cintura y jalo las pantaletas hacia abajo, se apoyo en
la cama sujetando su verga con una mano para penetrarme, aprovechando la
posición me abalance sobre él para hacerlo caer de espaldas en la cama, quedando
yo encima y en control de la situación, no pude resistirme y de un fuerte sentón
me clave aquel delicioso palo dentro de mi, un fuerte grito salio de mi
garganta, con todas mis fuerzas apoyaba mi cuerpo hacia abajo para que me
entrara mas, pujaba y sollozaba, comencé a mover mis caderas adelante y atrás
restregando nuestros cuerpos, el me sujetaba de la cintura queriendo acelerar el
movimiento, arquee mi espalda hacia atrás poniendo mis manos en sus
pantorrillas, me empujo hacia arriba con su pelvis haciéndome rebotar, subía y
bajaba fuertemente sacándola casi por completo y clavándome su verga hasta el
fondo nuevamente, el golpeteo me excitaba muchísimo, gritaba, gemía, lloraba,
aullaba, me sentí romper por dentro una gran cantidad de liquido salio de mi,
mojándolo todo, di un ultimo grito y mis fuerzas me abandonaron no pude mas y
caí de espalda sobre la cama, se incorporo de inmediato y me penetro de un solo
golpe, me bombeo salvajemente yo estaba casi muerta, el orgasmo que había
alcanzado fue maravilloso, hacia parecer mi masturbación en el baño un juego de
niñas en comparación, grito y gruño expulso grandes cantidades de semen en mi
interior la mas grande que jamás ha tenido antes o después.
Cayó rendido, nos abrazamos intento moverse pero no se lo
permití, sentía como su pene iba perdiendo fuerza dentro de mí hasta que salio
por si solo, lo bese en la mejilla y susurre: Te amo.
Unos instantes después se incorporo y fue al baño yo estaba
demasiado cansada, cubrí mi cuerpo con la sabana y sin importar la mezcla de
sustancias que salían de mi entrepierna me quede dormida.
De antemano les agradezco su lectura y los comentarios que
puedan dejar, contestare cualquier pregunta en mi e-mail lizethmor@gmail.com
A todos los que me han pedido mi usuario de Messenger, les
recuerdo que solo se los proporcionare por correo electrónico a aquellas
personas con las que crea que puedo entablar una charla amena y posiblemente una
amistad.
Besos… Lizeth