COMPAÑERAS DE JUEGO
Esta historia se sitúa un tiempo antes de que Naruto vuelva
de su entrenamiento con Jiraiya, entre la 1ª temporada de naruto y shippuden.
Nuestros protagonistas ya han crecido, y con ello las hormonas se han apoderdado
de las mentes de la mayoría de ellos, dando lugar a cosas como la relación que
TenTen y Neji, cuando por fin este último se dió cuenta de lo que TenTen sentía
por él. Por otro lado, Hinata, aunque tan tímida como siempre, había descubierto
ciertas tendencias nuevas en ella: seguía enamorada de Naruto, pero había
empezado a mirar a otras chicas de un modo más que amistoso.
La historia comienza con Hinata saliendo del puesto de ramen
Ichiraku, uno de esos días de verano calurosos en los que no suele haber nadie
por la calle. Realmente hacía mucho calor, acrecentado por esa especie de abrigo
que siempre lleva puesto para ocultar su cuerpo, tal vez por su vergüenza
natural a mostrarse a las personas, así que fue corriendo hacia su casa. Sin
embargo, por el camino percibió algo extraño en la casa de Ino Yamanaka y
decidió usar su Byakugan para echar un vistazo. Lo que vió no se le olvidaría en
mucho tiempo: tumbada en el suelo de su habitación estaba Ino, con la mirada
perdida y lágrimas de gusto en los ojos, siendo brutalmente penetrada por Neji,
que parecía estar gritando de placer.
La expresión de Hinata al ver esta escena fue de total
estupefación, y, aunque no quisiera reconocerlo, también de excitación. Detuvo
su técnica y bajó la cabeza, se había dado cuenta de que había mojado sus
braguitas, y no precisamente por el calor.Ella nunca había hablado casi nada con
TenTen, pero tenía que saber lo que ella había visto, así que se dirigio a
donde, si no recordaba mal, estaba su casa.
Llegó allí al poco tiempo, y llamó dos veces a la puerta.
TenTen salió y se quedó bastante sorprendida al ver allí a Hinata, pues nunca
había hablado mucho con ella.La saludó y preguntó que qué podía hacer por ella (
Hinata pensó lo que de verdad le gustaría que hiciera por ella y enrojeció).
-``Pues... bueno... vengo...vengo a contarte algo...´´ dijo
Hinata, a lo que TenTen contestó:
-Bien, pasa entonces.
Entraron a la casa y se dirigieron a la habitación de TenTen,
decorada con muchos pergaminos y diferentes armas ninjas, y con una pared
pintada, pese a que suene extraño, de color rosa. Hinata estaba roja cual
tomate, sentía una extraña mezcla de vergüenza, miedo y excitación, justo igual
que cuando veía a naruto.
-``Y bien, ¿ Qué querías decirme?´´ dijo mientras se sentaba
en la cama.
– ``Pues... bueno....´´ balbuceó Hinata, he visto algo que
deberías saber: Neji... Neji te... te esta engañando!!´´
- ``¿Quéee?´´ Respondió TenTen atónita. ``Eso no es
posible´´.
– ``Es... es cierto, yo le ví haciendolo con Ino en su
casa.´´ Al oír eso TenTen se dió cuenta de algo y dijo:
-``Claro, tal vez no tendrás celos porque en realidad Neji
te... Aunque, ahora que recuerdo, últimamente me miras de forma rara... no será
que...´´
Y se acercó a Hinata, sugerente. Esta útima estaba ya que no
podía aguantar poner, su cara estaba tan roja como el fuego, y sus bragitas tan
mojadas que casi resbalaba de la silla donde estaba sentada. TenTen se acercaba
a ella más y más, y cuando ellá acercó sus labios se produjo el estallido: su
excitación había llegado a un estado tan máximo que se produjo el efecto
contrario y, sin mediar palabra, cogió la cabeza de TenTen y la plantó un beso
que dejó a esta sin habla.
-``Si es verdad lo que dice, es justo que yo haga esto´´...
Pensó TenTen, y comenzó a desvestirse.
Hinata ya no atendía a razones: se quitó la ropa, la lanzó
por la habitación y comenzó a besar a una ya desnuda TenTen desesperadamente,
como si intentara fundirse con ella. Mientras tanto, pasaba sus manos por el
cuerpo de Tenten, primero por la espalda, luego pasó a esos perfectos senos
suyos y finalmente comenzó a bajar y a bajar... TenTen se sintió confusa al
principio, pero luego tomó el control de la situación y empezó a masajear los
pechos de Hinata, que ya gemía sólo por este simple roze. Las manos de esta ya
tocaban la vagina de TenTen, palpó la entrada y luego se atrevió a introducir
dos de sus finos dedos en ella. TenTen estaba en el séptimo cielo: gemía sin
parar mientras también introducía sus dedos en la vagina de Hinata, apretando su
clítoris y provocándola un placer hasta ahora desconocido para ella, por lo que
llegó al orgasmo rápidamente. Despúes de que TenTen también se corriera, Hinata
la tumbó sobre la cama y empezó a lamer sus pechos, poniendo especial atención
en los pezones, duros como rocas. Fue bajando, lamiendo su vientre y piernas
hasta que llegó a su vagina, rosada y sin apenas vello púbico. No dudó un
segundo e introdujo su lengua en esa cueva, lamiendo sus labios primero y luego
penetrándola con ella.. Encontró su clítoris y comenzó a estimularlo, a lo que
TenTen respondió con un gran grito de placer y un tremendo orgasmo. TenTen se
levantó con un poco de dificultad y sonrió, maliciosa.
-``Ahora me toca a mí darte placer´´, dijo, y acto seguido
fue a un cajón cercano y sacó un consolador de unos 20 cm. ``Este es uno de mis
juguetes favoritos.´´
Fue entonces Hinata la que se tumbó sobre la cama, mientras
TenTen introducía lentamente el consolador en la vagina de Hinata.
-``Vaya. Así que eres vírgen. Esto te dolerá un poco
entonces´´ digo TenTen mientras introducía con un poco más de fuerza el
consolador.
Hinata dio un pequeño grito de dolor, pero este grito pronto
se convirtió en muchos gritos de placer: gemía y gemía hasta el punto de llegar
a gritar y se corrió rápidamente. TenTen sacó el consolador, lo limpió y lo
guardó. Pero ese descanso duraría poco, pues de debajo de su cama sacó un
pergamino oculto que al ser abierto convocó un cuidado consolador negro con dos
puntas, de unos 35 cm de longitud. Ambas se sentaron en la cama y se
introdujeron cada una una punta en la vagina. Comenzaron moviéndose lentamente,
pero pronto sus gemidos y gritos aumentaron de volumen, al igual que la
velocidad, que llegó a ser frenética.
`` Ahhh... ahhhh... me voy, me voy ´´ decía Hinata con al
voz entrecortada.
`` Ahhh..sí....sí... yo también me voy’’ respondió
TenTen.
Ambas dieron un gran grito y se corrieron a la vez,
convulsionándose por el placer. La excitación de Hinata ya había terminado y
TenTen estaba cansada por tantas emociones, así que se vistieron y recogieron un
poco todo.
`` Bueno pues... gracias por la información´´ dijo
TenTen. ``Ya nos veremos´´
``Sí...ya.. ya nos veremos...´´ contestó Hinata, que
había vuelto a su estado natural.
Después de despedirse salió de la casa de su nueva
``compañera de juegos´´ y se dirigió hacia la suya, sin braguitas, pues se las
había pedido TenTen para recordar ese dí, pero con una cara de felicidad nunca
antes vista en ella.
Bueno, he aquí mi primer relato, os agradezcería cualquier
comentario o valoración, ya sea bueno o malo para mejorar como escritor, pues
tengo pensado hacer una segunda parte.