Este relato que envío es la continuación del relato "Amor en
familia" que envié anteriormente.
Amor en familia II
Lo que les cuento a continuación ocurrió un tiempo
después de los sucesos de la primera parte. Como les relataba en esa oportunidad
tanto mi hermano como yo veíamos muy poco a mi padre, además éste vivía en otra
ciudad y se había casado nuevamente. A pesar de ello, aunque era muy de vez en
cuando, yo lo visitaba y como vivía en otra ciudad me quedaba varios días en su
casa antes de volver.
En esa oportunidad tenía unos días de vacaciones por lo que
me quedaría en casa de papá por ese tiempo aunque sabía que iba a extrañar los
días y las noches que disfrutábamos con mi madre y mi hermano.
El día previsto llegué a la casa de mi padre quien me
presentó a su nueva esposa, era bastante más joven que mi padre, tendría unos 25
años (mi padre tenía 45) y debo reconocer que era muy bonita. Tenía un cuerpo de
modelo, medidas 90 - 60 - 90, 1,70 m aproximadamente de altura y largo pelo
rubio, se llamaba Fabiana. Realmente resultaba atractiva a hombres y mujeres
como atractiva me resultó a mí.
Mi padre a pesar de su edad se mantenía en forma y aunque ya
tenía algunas canas igualmente podía atraer a las mujeres.
La primer noche que pasé en su casa por la falta de costumbre
no me podía dormir por lo que decidí ir a la cocina a tomar algo y al volver a
mi habitación me detengo en la puerta de la de mi padre que estaba entreabierta
y veo a Fabiana con la polla de mi padre en la boca haciéndole una mamada, y
dándome cuenta de donde mi hermano había heredado la polla que tenía. Cuando
dirigí mi mirada hacia ella noté que me había visto pero pese a ello no dijo, ni
hizo nada. Luego de la mamada mi padre la puso boca arriba y se la metió con
violencia, Yo me había puesto caliente por lo que me fui a mi habitación y me
masturbé hasta correrme y luego más calmada me dormí.
Al otro día me levanté tarde y a esa hora, mi padre ya se
había marchado al trabajo como todos los días quedándonos solas Fabiana y yo.
Ella al principio no me dijo nada pero luego de terminar las tareas de la casa y
encontrándome yo en el living se sentó frente a mí y me dijo - Anoche vi que nos
espiabas peor no creo que te hayas sorprendido de ver a dos personas teniendo
sexo, porque supongo que tu también lo disfrutarás cuando lo haces - Yo respondí
que sí y a continuación me preguntó si alguna vez lo había hecho con una mujer,
yo mentí que no porque en realidad lo hacía con mamá (como cuento en la primera
parte) y con alguna amiga, entonces ella me dijo - No te preocupes que eso tiene
solución . Dicho esto se sentó junto a mí y me empezó a besar en la boca, besos
a los que yo correspondí recorriendo con mi lengua toda su boca. Luego ella se
empezó a desnudar haciendo yo lo mismo y al quedar libres mis tetas ella se
prendió de ellas empezando a chuparlas con ganas a la vez que decía - Desde que
me casé con tu padre no había vuelto a probar ni las tetas ni la concha de una
mujer, cosa que hacía antes con frecuencia y ahora al saborear las tuyas
recuerdo lo ricas que eran. Después fue bajando su boca hasta mi raja la que
también lamió metiéndome su lengua hasta el fondo de manera que en poco tiempo
llegué al orgasmo, y empecé a devolverle a ella todo lo que me había hecho y con
tanta maestría la chupé y lamí que la hice dudar de que nunca lo hubiera hecho
antes.
Después descansamos un poco hasta que llegó mi padre pero
ambas aún sin hablarnos pensábamos lo mismo, poder hacer un trío con él que con
su tremenda polla iba a podernos hacer gozar a las dos sin problemas.
Pues esa noche íbamos a cumplir nuestro deseo por lo que
luego de la cena ideamos un plan. Ella (Fabiana) se acostaría antes de lo
habitual para esperar a papá y antes de que éste fuera a acostarse nosotras lo
esperaríamos haciendo el amor y como ocurre con todos los hombres él se
excitaría viendo a dos mujeres amándose y más si eran su esposa y su hija.
Nuestro plan dio los resultados esperados porque cuando él se
dirigió a acostarse se detuvo en la la puerta que habíamos dejado entreabierta y
vio como ella me comía el coño, y viendo nosotras que él nos estaba observando
nos excitábamos más emitiendo gemidos de placer. Momentos después mi papá entró
a la habitación completamente desnudo y con la polla a punto de reventar y
acercándose a nosotras nos dijo - Chúpenla y tómense toda la leche - lo que
nosotras obedecimos y en minutos desparramó dentro de nuestras bocas toda esa
leche que ambas compartimos con deleite.
Luego de esto mi padre seguía con la polla empinada y nos
preguntó a cuál se la iba a meter primero a lo que yo respondí rápidamente que a
mí y se ve que a él le gustó porque sonriendo se acostó de espaldas en la cama y
poniéndome encima de él me empezó a levantar y bajar sobre su polla, yo me
sentía en la gloria y le pedía - Si papito más rápido - además en esa posición
era en la forma en la que podía meterme toda su polla grandota adentro, hasta
que nos corrimos ambos a la vez llenándome la concha de leche.
. Hecho esto le tocó el turno a Fabiana a la que folló en la
misma posición que a mí y yo disfruté ver a mi papá follar con otra mujer
adelante mío.
Claro que él no se cansó con esto y parecía una máquina de
follar porque me puso
en cuatro patas y empezó a metérmela por el culo, y yo
disfrutaba como una loca con toda esa polla adentro mío sintiendo el culo lleno
de carne y además en ese momento Fabiana poniéndose debajo mío me chupaba la
concha aumentando mis gritos de placer haciendo ambos que me corriera
nuevamente. Fabiana fue luego la que disfrutó ser cogida por el culo mientras
fui yo la que le chupaba la concha llegando ella también al orgasmo. Pienso que
mi padre a esta altura estaría cansado porque nos dejó yéndose a dormir, aunque
Fabiana y yo seguimos lamiéndonos y besándonos un rato más hasta que se agotaron
nuestras fuerzas, tanto era lo que gozábamos juntas, para luego dormirnos
abrazadas.
Por supuesto que ahora visito a mi padre más seguido porque
aunque extrañe a mi madre y a mi hermano Fabiana y papá me compensan.