Hola a todos, antes que nada quiero agradecerles todos los
comentarios y correos electrónicos que he recibido, cuando publique el primer
relato estaba un poco temerosa de que no cumpliera con las expectativas y sobre
todo que estuviera por debajo de los muy buenos relatos que en este sitio se
publican.
Agradezco todas las criticas tanto las positivas como las
negativas y tratare de que los próximos relatos sean mejores; seguiré
contestando todos y cada uno de sus correos, incluso aquellas que no me agradan
tanto, solo les pido un poco de paciencia porque han sido muchos y no quiere
contestar lo mismo a todos si no atender sus dudas y comentarios
particularmente.
Continuando con mí historia. Después de aquel encuentro
amoroso, la tarde del domingo, nuestra relación continuo sin ser muy diferente a
la de cualquier otra pareja de novios, tuvimos más experiencias sexuales sin que
pasara nada más atrevido de lo que vivimos en su auto. Al ser hija de una madre
soltera y ver como la vida de mi madre cambio al salir embarazada de mi, como
tuvo que dejar sus sueños atrás y dedicarse a trabajar para poder sacarme
adelante, me impedía ceder a sus caricias y a sus avances que cada vez eran mas
audaces.
Después de 5 años de noviazgo y de haber terminado los dos
nuestras carreras universitarias, comenzamos a planear nuestra boda, por fin
íbamos a poder cumplir el sueño de estar juntos. El trabajaba desde antes de
terminar la escuela en una pequeña empresa de software, yo conseguí empleo en
una empresa trasnacional en el departamento de IT.
Rentamos un pequeño apartamento en uno de los vecindarios
residenciales de la ciudad, nuestro tiempo libre se iba en decorarlo y terminar
los preparativos. Unos días antes de la boda, estábamos dándole los últimos
toques a lo que seria nuestro hogar, era una tarde calurosa de Septiembre, el
estaba terminando de pintar unas paredes mientras yo arreglaba los poco muebles
que teníamos.
Preciosa, me dijo el, me podrías dar un poco de agua por
favor, siento que me derrito con este calor.
Con mucho gusto, respondí.
Pensé que el calor era demasiado para solo tomar agua así que
decidí refrescarlo un poco mas y le arroje el agua con hielos en la espalda, lo
que al parecer no le causo el efecto que yo esperaba y el decidió tomar venganza
y comenzamos a corretear por el departamento, el armado con una jarra de agua y
yo pidiendo clemencia.
Por fin puedo acorralarme en un rincón de la cocina, sin mas
ni mas vació toda el agua sobre mi pecho y espalda, reímos un rato divertidos y
chapoteamos en el agua como dos niños. Unos minutos después me dijo que seria
mejor me quitara la ropa mojada, ya que la boda era en un par de días y no
quería me enfermara.
No traigo más ropa, conteste.
No importa, dijo el, de cualquier manera parece que no
traes nada puesto.
Ese día vestía yo una ajustada blusa de algodón blanca y unos
shorts de mezclilla cortitos, la blusa estaba completamente mojada y se ajusto
todavía más a mi cuerpo y se transparento casi por completo. Decidí despojarme
de la blusa y quedar solo con un sostén blanco de media copa, que ayudaba a
resaltar la figura de mis senos que aunque no muy grandes tienen la firmeza y
forma ideal para lucirlos.
Ilusamente creí que continuaríamos con nuestras labores tal y
como estábamos antes del receso, pero al pasar junto a el me abrazo y me atrajo
hacia el diciendo que por mi culpa se había terminado el agua y el todavía tenia
mucha sed, así que se tenia que refrescar de alguna manera. Comenzó a besarme en
la boca delicadamente, mientras me rodeaba con su brazos, paso de mis labios
hacia mi oreja sin dejar de besarme, beso y mordisqueó el lóbulo de mi oreja y
bajo hacia mi cuello, me estremecía toda, sentía como toda la piel de mi cuerpo
se erizaba, tome su camiseta y la subí para quitársela, el me ayudo de muy buena
gana y nuestros torsos se encontraron, al sentir el rose de nuestra piel húmeda
hizo que el momento se tornara mas excitante, el continuo besándome en el cuello
y los hombros mientras con sus manos me acariciaba la espalda. Volvió a besarme
en los labio y tomándome en sus brazos me llevo hasta la recamara y me deposito
delicadamente en la cama y colocándose sobre mi siguió besándome cada vez mas
pasionalmente, mi respiración se agito y mis pezones comenzaron a erguirse a
pesar de que todavía no eran acariciados, al notar que mi excitación subía, el
inicio a mover sus caderas hacia arriba y hacia abajo, como un movimiento de
mete y saca, que a pesar de que el todavía llevaba puesto el pantalón y yo el
short, mi vagina respondió a la excitación y se humedecía poco a poco.
Continuo besándome y bajo a mis hombros y estaba yo segura
seguiría besando y acariciando mis tetas, cosa que deseaba en ese momento, pero
para mi sorpresa solo beso el borde del sostén y el canalillo entre ellas
siguiendo hacia mi estomago, lo que hizo que mi pasión y mi deseo se
acrecentaran al 100% así que cuando desabrocho mi short y comenzó a retirarlo
recorriendo con su boca cada centímetro de piel que estos iban recorriendo no
opuse ninguna resistencia, al contrario mi cuerpo se estremecía y deseaba que no
se detuviera, al llegar a mis pies, se puso de pie frente a mi, yo apoye mi
cuerpo sobre mis codos para quedar en una posición semi-sentada para poder
verlo, el lentamente se quito sus jeans, me quede sorprendida de ver el bulto
que resaltaba sobre su trusa, un enorme trozo de carne pidiendo ser liberada se
dibujaba claramente.
Cariñosamente separo mis piernas con sus manos y asegurándose
que la punta de su pene atrapado se posara encima de mis labios vaginales volvió
a poner todo su peso sobre mi y siguió besando y acariciando todo mi cuerpo,
continuo con el movimiento, tratando de introducir su verga dentro de mi, sin
importar que mi diminuto bikini blanco se interpusiera en su camino. Mis pezones
erectos pedían no ser ignorados y sin pensarlo mucho lo rodeé con mis piernas
alrededor de su cintura y con un movimiento brusco, logre hacerlo rodar para
quedar encima de el, apoye mis manos sobre sus hombros y moví mis caderas
frotando mis labios vaginales y mi clítoris sobre su pene, el coloco sus manos
sobre mis caderas para ayudarme con el movimiento; arqueando mi espalda hacia
atrás comencé a jadear y a gemir por el placer que estaba sintiendo, mi vagina
estaba completamente humedecida y mis jugos habían mojado por completo mi ropa
intima y su calzón. En esta posición pasando mis manos a la espalda desabroche
mi sostén y lo arroje sobre su cara, enderazondo su torso, por fin comenzó a
llenar mis tetas de caricias, besos y mordiscos, yo había perdido todo control
sobre mi y gritaba, sintiendo como un orgasmo se comenzaba a formar dentro de
mi.
El haber tomado la iniciativa no fue una idea del todo buena,
hasta este momento el se había dedicado a calentarme y hacerme sentir placer,
pero la excitación lo hizo presa y los besos y caricias comenzaron a convertirse
en mordiscos y apretones que mas que placer me causaban dolor, levantándome por
los hombros, literalmente me aventó hacia a un lado de la cama rebotando sobre
ella y se levanto, con una mano se desprendió de su calzón dejando libre aquella
verga, que me pareció de un tamaño descomunal y con la otra tomo uno de mis
tobillos y me acerco hacia el, aventó su trusa hacia atrás con los pies y
tomándome por la cintura, trato de bajar mi bikini, cosa que le impedí
sujetándola con ambas manos, lo que no le importo mucho, de un tirón abrió mis
piernas y colando la punta de su pene en la entrada de mi vagina comenzó a
empujar con mucha fuerza, tratando de romper la tela y poder introducirse dentro
de mi, la fuerza que empleaba era tanta que me lastimaba cada una de sus
arremetidas además que su peso hacia que me faltara el aire. Mi excitación y
calentura bajo instantáneamente y lo que había estado a punto de ser una de las
mejores experiencias hasta ese momento se convirtió en algo muy molesto, le dije
que me lastimaba, que me estaba haciendo daño, pero no hizo cazo, por lo que
usando las pocas fuerzas que me quedaban lo empuje y me aparte de el, jadeando y
sudoroso, con la cara descompuesta trato de volver a tomarme de las piernas cosa
que le impedí y tomando mi ropa salí a toda prisa de la recamara y me dirigí a
la sala, el fue tras de mi y me pidió lo disculpara pero que le gustaba mucho y
que estaba cegado por mi belleza y no midió sus fuerzas, que tratara de
comprenderlo, le dije que entendía que había sido yo la que provoco todo pero
que no quería que pasara nada todavía, que estábamos muy cerca de la boda y
podíamos esperar unos días mas. Asintió con la cabeza, pero me dijo que estaba
muy excitado y que necesitaba "desahogarse" y que quería lo ayudara. Sin saber
exactamente a que se refería le pregunte que quería que hiciera, me pidió que lo
ayudara a venirse que yo podía decidir como:
Tienes que frotar mi pene de arriba abajo, hasta que me
hagas eyacular, puedes utilizar tus manos, tu boca o cualquier parte de tu
cuerpo.
Se sentó en una silla, su pene seguía completamente erecto,
me arrodille en frente de el y tome su pene entre mis manos, era la primera vez
que lo tocaba desnudo, en alguna otra ocasión lo había visto, durante nuestras
caricias solía sacarlo esperando que llegáramos a mas, cosa que nunca sucedió.
Lo comencé a frotar de arriba abajo con la mano, sentía su dureza y lo caliente
que estaba, pensaba que ese instrumento "tan grande" no cabria dentro de mi, a
pesar que sabia como seria, no entendía como físicamente eso podría entrar en un
agujerito tan pequeño como el mió, note que mi mano resbalaba con mayor
facilidad y vi como pequeñas gotas de un liquido blanco salían por la punta, el
estaba completamente perdido con la cabeza echada atrás y los ojos cerrados,
emitiendo unos sonidos extraños. Mi excitación había desaparecido por completo,
mis pezones habían vuelto a su forma original y mi vagina estaba seca
nuevamente. Continué con mi trabajo por un rato que me pareció eterno, sobre
todo cuando "sus quejidos" se hicieron mas fuertes y me gritaba: "mas rápido,
mas rápido, mas, mas ahhhh, ahhhh, ahhh mas, mas", moví mi mano lo mas rápido
que pude, no por complacerlo si no por terminar lo antes posible, sentí como la
temperatura de su verga subía y el orificio en la punta se abría, comenzando a
brotar grandes cantidades de un liquido blanco, viscoso y caliente, muy
desagradable. Cuando por fin termino, retire la mano y con mi ropa en la otra me
encerré en el baño, con el agua mas caliente que podía soportar lave mis manos y
mis brazos queriendo borrar cualquier huella o sensación de lo que acababa de
pasar, me vestí y salí del baño, el también se había vestido y estaba volviendo
a pintar, le dije que ya no tenia ánimos de seguir trabajando que estaba cansada
y quería ir a casa. Me dijo que lo entendía, que me llevaría a casa y el
volvería a terminar, el camino a casa fue muy largo, o al menos eso me pareció,
casi no hablamos. Al llegar no espere que me abriera la puerta del auto como
acostumbraba, lo bese en la mejilla y baje apresuradamente.
Decidí escribir este pasaje previo a la boda y a la luna de
miel para que sea mas fácil entender lo que sucedió en ella y lo que mas tarde
pasaría en mi vida.
De antemano les agradezco su lectura y los comentarios que
puedan dejar, prometo publicar pronto la siguiente parte del relato, ya que lo
estoy ajustando con algunas de las sugerencias que he recibido en mi e-mail
lizethmor@gmail.com a todos los que me han pedido mi usuario de Messenger, les
recuerdo que solo se los proporcionare por correo electrónico a aquellas
personas con las que crea que puedo entablar una charla amena y posiblemente una
amistad.
Besos… Lizeth