Lo que voy a comentarles sucedió poco a poco en mi vida, todo
comenzó hace unos meses, por el mes de Febrero del año 2007, en Guadalajara una
ciudad de la provincia mexicana, a la que llegamos a vivir hace apenas unos 6
meses con la familia por un cambio de trabajo de mi esposo, el cual como
contratista de obras para diferentes empresas decidió poner en esa ciudad la
base de su constructora ya que ahí estaba realizando varios proyectos, mi marido
es el Arq. Humberto Sánchez, tiene 52 años, fue casado anteriormente y enviudo,
quedando con el sus dos hijos Humberto de 24 años medico, recién casado con
Marithe que también es doctora un año menor que el, y su hija Andrea de 21 que
nació cuando su mama murió y esta por terminar la carrera de odontóloga, cuando
mi marido enviudo daba algunas clases en la facultad donde yo estudiaba, lo
conocía de vista y se me hacia atractivo e interesante, al poco tiempo me lo
presentaron y platicamos cada vez mas frecuentemente hasta que me dijo que le
gustaba y que le hacia falta una mujer a su lado y yo le encantaba, estaba
estudiando pedagogía el cuarto semestre y me enamore del profesor maduro
interesante y con una posición económica desahogada axial que cuando conocí a
sus hijos y sobre todo a la bebita, me termine de decidir, fuimos novios un
tiempo y así un día decidí unirme a el y compartir mi vida con el, continué
estudiando y cuando termine me embarace y tuve primero a Alejandra que
actualmente tiene 17 y un tiempo después a Luís que ya tiene 14, yo actualmente
tengo 38, y me presento; me llamo Miriam y mi familia es muy unida sobre todo yo
con los chicos, me he esforzado por educarlos lo mejor posible tanto moralmente
como socialmente, han estudiado en buenos colegios ya que tenemos una posición
desahogada económicamente, Humberto el grande ya vive aparte en la cd de México,
y las dos niñas y mi hijo vivimos juntos.-
Como les comentaba termine la carrera de Pedagogía e hice dos
maestrías, y me dedique mas a la investigación y al área docente, actualmente
soy directora del departamento de Pedagogía en una Universidad privada de la
ciudad conocida con el sobrenombre de tecos, donde hice un examen de oposición
para el puesto y dada mi experiencia y currículum me contrataron, así que estoy
bastante ocupada con mis actividades entre la universidad; los hijos y mi marido
con el que nos llevamos bien y como son pocos los momentos que compartimos
tratamos de hacerlos de calidad.-
Me gusta mucho el deporte siempre lo he practicado, sobre
todo el ciclismo de montaña y he corrido varias veces carreras de atletismo de
fondo de 10, 15 Km., incluso algunas veces el medio maratón, todos los días en
la mañana después de correr 40 minutos en un parque cercano a la casa hago
spinnin 30 minutos y 3 veces a la semana hago aerobics en un gym de la colonia,
por lo que soy delgada y con el cuerpo muy atlético y marcado, lo cual aunque
algunas amigas me dicen que es por vanidad me gusta mucho mantener mi figura y
sacarle partido a mis piernas, aunque lo que mas llama la atención es mi
trasero, el cual es grande y firme, lo único que me hubiera gustado tener mas
grandes son mis senos, que aunque me gustan no son tan grandes, en términos
generales me conservo muy bien, mis medidas son aproximadamente 88, 61, 96, mido
descalza 1.73 y peso 63 kilos, mis amigas, incluso algunas de las amigas de mis
hijas me felicitan por el cuerpo que tengo lo cual me produce cierto placer y
alimenta mi autoestima, para ir a trabajar me visto siempre formal, con trajes
sastres o vestidos pero como mi trasero es grande se marca mucho a pesar de
nunca usar tallas justas sino mas bien holgadas es más, pocas veces me visto en
publico con escotes o de manera atrevida, porque en el fondo soy bastante
tímida, y dado el grado de responsabilidad en la Universidad no me gusta que
anden haciendo comentarios al respecto, sin embargo en la intimidad es distinto
me gusta sentirme sexy, me gusta usar batitas cortitas para dormir y camisones
largos de seda para andar cómoda en la intimidad, uso generalmente tangas y
disfruto el sexo, con mi marido no lo hacemos tanto como antes pero lo disfruto,
además me gusta tocarme en la ducha o viendo alguna película erótica o xxx, mi
marido tiene una buena colección de ellas, como les decía soy alta, delgada, de
piel trigueña, ojos rasgados pero grandes, negros, mis labios son carnosos y
tengo el pelo a media espalda.- En la Universidad estoy de lunes a viernes
generalmente por las tardes, así que tengo toda la mañana para atender mi casa y
disponer todo para que las muchachas que nos ayudan hagan la comida y limpien
muy bien, para cuando regresen los hijos (Marinee, Alejandra y Luís) y
ocasionalmente cuando llega a comer a la casa mi marido. La señora de la cocina
es Isabel tiene 40 años casada con una hija que a veces le llega a ayudar de 13
Sandra, la de la limpieza es Carmelita, la contratamos por medio de una agencia
de empleos cuando llegamos a Guadalajara, es muy eficiente es madre soltera
tiene tan solo 20 años, mi marido consiguió una casa en un fraccionamiento
campestre en una zona residencial, la casa es muy amplia tiene espacio para
jardín y esta alejada del bullicio de la ciudad a solo 15 minutos de la zona
comercial, dentro del fraccionamiento se cuenta con todos los servicios, tiene
un Oxxo, que para los que no lo conozcan es un súper chiquito que tiene de todo,
una farmacia y un videoclub, a la tienda voy frecuentemente a comprar agua
después de correr o algún refresco, y eso si siento la mirada llena de lujuria
de los jardineros o de algún obrero de alguna casa en construcción o de Don
Jaime el señor de la tienda, debe ser porque corro con licras y tops pegados que
son los que se usan para ese tipo de ejercicio, incluso cuando me bajo de mi
camioneta que regreso de la oficina he llegado a escuchar comentarios de que me
veo buena vestida axial y eso que generalmente son vestidos o trajes completos,
pero comentan que en las mañanas que corro me veo todavía mejor, incluso hay
algunos que se atreven a decir algún piropo, educado que me hace sonreír.
Las casas en el fraccionamiento son grandes, con terrenos
excedentes a las casas y en el predio de al lado hay una que esta desocupada y
la están remodelando, ahí llego como encargado y vigilante un señor de aspecto
feo, grandote, de casi 2 metros, barbón y gordo, que tenia un aspecto sucio, con
el llego una señora con dos niñas como de 16 años, me cayo mal por la forma en
que trataba a la señora ya que al parecer ella estaba para servirlo a el y aun
así él le hablaba en un tono fuerte, las niñas y la señora se salían desde la
mañana y regresaban a la noche, y se oían malas palabras del tipo, así que le
dije a mi marido que reportara la situación a la administración ya que no era
normal la música alta ni los ruidos, mi marido como siempre un pacifista dijo
que mientras no se metieran con nosotros, deberíamos respetar la vida de los
demás que si los demás vecinos también se inconformaban entonces el también
haría una queja.-
El tipo se llamaba Manuel Murrieta, vestía de día con
uniforme de policía con su macana al costado y lentes, en las noches se quitaba
el uniforme y se ponía tan solo unos pantalones aguados y muchas veces se le
veía sin camisa con todo el torso peludo, como luciendo su gran estomago, le
gustaba beber cervezas y escuchar el béisbol por radio, Doña Isabel mi cocinera
me contó que platico con la señora el día que llegaron que la señora se llamaba
Laura, que tenia 33 años, sus hijas tenían 16 y 15 Marta y Minerva, ella salía a
la calle a planchar ropa a domicilio y las hijas también ayudaban con el gasto
familiar trabajando de niñeras en alguna casa que su mama conocía, iban a la
prepa nocturna, después Carmelita la que me ayuda en la limpieza dice que tuvo
una platica con el señor Murrieta, diciéndome que era un viejo rabo verde que no
había perdido oportunidad para decirle de cosas y que hablaba con muchas
groserías, olía a que no se bañaba muy seguido, que le contó que ellos venían de
la costa y que la había piropeado y que le había dicho que tenia una patrona muy
guapa que por nada se perdía el ejercicio matinal que hacia y un montón de cosas
mas que según carmelita no valían la pena ni siquiera comentar pero que era un
tipo feo.
Conforme pasaron los días nos pudimos dar cuenta que Laura su
señora hacia todo lo que el le pidiera y le entregaba el dinero que ganaba para
que el pudiera tomarse sus cervezas por lo que por eso y por lo que me había
dicho carmelita me cayo muy mal desde el principio, el solo verlo me provocaba
un dolor de estomago o de cabeza y me hacia sentirme molesta.
Un día en la mañana llego a mi casa Laura la esposa del tipo
ese, a decirme que podía ayudarme a planchar o a lavar ropa que era la esposa
del encargado de la casa que estaban remodelando, que tenia que ir a trabajar
muy lejos en la colonia donde antes vivieron y que si yo le daba trabajo podría
estar mas cerca de su casa que ya sus hijas habían conseguido empleo en otras
casas, algo dentro de mi me motivo a ayudarla ya que se me hacia que no era
bueno el tipo de vida que llevaba con el tipo ese y si en algo podía ayudarla
pensé que valía la pena axial que llegaba y lavaba sabanas, toallas manteles y
esas cosas y planchaba la ropa de mi marido o el uniforme de mis hijos, poco a
poco la fui conociendo y se me hizo una mujer admirable por sus ganas de
trabajar y de atender a su marido y a sus hijas, a pesar de sus 33 años tenia el
aspecto cansado se veía un poco mas grande, era delgadita pero con unos senos
grandes, siempre andaba vestida de manera muy sencilla pero muy limpia, se veía
que no usaba brasiere y aun así sus senos estaban todavía firmes, en una ocasión
me pidió si le podía adelantar un dinero ya que su marido tenia una necesidad
ahí aproveche yo para preguntarle que porque todo lo que ganaba se lo daba que
se diera cuenta que ella necesitaba cosas y que si trabajaba debería de vez en
cuando consentirse un poco, ella me dijo que para ella lo mas importante era que
su hombre que así se refería a él, estuviera contento que ella era feliz con el
y lo aceptaba como era que reconocía que no era el mejor pero ella así lo
quería, me dio mucho coraje pero le di el dinero mas por ella que por el tipo
ese, sin embargo cuando me pidió el dinero le dije que no, que no le daría
dinero para el tipo ese que no fuera tonta, ella desesperada me pidió que la
ayudara que haría lo que fuera para pagármelo pero que necesitaba llevarle el
dinero para que el nos e fuera a enojar, me dio mucho coraje ver a esta mujer
así, no entendía que le podía dar ese tipo para que ella hiciera todo eso por
el, al verla en esa actitud me conmovió y le di el dinero. Ella me dijo cuando
le di el dinero:
Mi hombre y yo le agradecemos muchísimo doña Miriam por
ayudarnos en esta ocasión y como le dije haré todo lo que me pida para ayudarla
y pagarle el favor, sin poder evitarlo vi que me tomo la mano y me la beso
agradeciéndome, yo inmediatamente retire mi mano y le dije que no tenia que
hacer eso, y le dije que no se debía preocupar por eso que lo importante es que
ella resolviera sus asuntos.-
Un día estaba en casa y estaba preocupada porque me había
llamado mi hijo Humberto, bueno el hijo de mi marido al que yo crié para
contarme que Marinee su esposa que estaba en el segundo mes de embarazo había
perdido la criatura y que estaban bastante consternados, yo trate de darle
ánimos diciéndole que la vida todavía les iba a dar mas oportunidades que ellos
como médicos sabían que estas cosas sucedían, a pesar de que se calmo bastante
con mis comentarios no pude evitar sentirme preocupada por ellos.
Ese día no había tenido oportunidad de salir a correr en la
mañana porque la noche anterior me había desvelado repasando unos papeles de la
universidad, así que para quitarme el estrés un poco decidí salir a correr a esa
hora serian como las 12 del día, estaba haciendo mucho calor, subí a mi
habitación y me puse mi ropa deportiva, no quise ponerme licra porque a esa hora
ya hay mucha gente en las calles o en el parque en el que corro, sobre todo
comparado con la que hay a las 6 de la mañana cuando los que andan ahí también
están haciendo ejercicio, axial que me puse un short de tela de pants que aunque
me quedaba un poco flojito de piernas si me marcaba mucho el trasero, me quite
la tanga y me puse un calzón de pierna alta par que se marcara menos, y un top
de correr de tirantes, sin brasiere porque hacia mucho calor, mis lentes y una
banda en el pelo para el sudor, salí y corrí durante casi una hora dando vueltas
alrededor el parque quede empapadísima de sudor...cuando iba corriendo vi a los
jardineros que hasta dejaron de trabajar para observar el movimiento de mis
nalgas al correr...me causo gracia y lo disfrute, siempre a una mujer le gusta
sentirse deseada, cada que pasaba veía como me comían con los ojos...a terminar
pase a la tienda por agua y don Jaime no dejo de alabarme diciendo:
-Buenas tardes doña Miriam con razón se conserva usted axial
de guapa, mire que correr a estas horas con este calor ya veo que quedo
empapada...
y en eso al verme vi como la blusa estaba empapada y mis
senos libres sin sujetador marcaban pezones al grado de notarse perfectamente en
la blusa y me di cuenta porque don Jaime no apartaba la vista de ellos, me
ruborice un poco y le pedí una botella de agua me pidió que la tomara del
refrigerador el cual tenia el agua en el estante de abajo al agacharme para
tomarla me di cuenta que le di una vista inmejorable de mi trasero, y disfrute
excitando a don Jaime que a sus sesenta y tantos años era también un viejo rabo
verde, en eso entraron a la tienda dos obreros que pusieron los ojos bien
abiertos también disfrutando la escena; me di cuenta que me gustaba el ser
observada por otros me hacia sentirme bella y deseada...me tome el tiempo para
tomar el agua y volví a pagarle el no me quiso cobrar diciéndome:
-como le voy cobrar si ya nos alegro la tarde haciendo
referencia a los otros clientes, por favor cada que necesite algo por favor
permítame atenderla decía eso recorriéndome con la vista desde mis pezones
erectos hasta mi entrepierna que empapaba el short,
-se lo agradezco pero no
Le dije sacando del bolsillo del short un billete de 50 pesos
empapado de sudor, el lo tomo y no lo metió a la caja lo dejo un lado me dio mi
cambio y al salir note las miradas en mi trasero, estaba descubriendo una cosa
nueva en mi, el que me gustaba que me observaran, me gusta sentir el poder de
llamar la atención y que estuvieran al pendiente de mis movimientos, y me gustó.
Que pase buena tarde señora dijo don Jaime y gracias.-
Gracias igualmente conteste y salí.-
Esa tarde después de bañarme y escoger mi ropa para ir a la
Universidad me tome el tiempo para buscar un vestido que sin tener nada de
particular si era de los menos flojos que me quedaban, me puse unas zapatillas
altas que solo me pongo cuando voy a una cena o a bailar con mi marido, sin
medias me deje el pelo suelto y me puse unas gafas de sol que me hacían ver
elegante y sofisticada, deje mi camioneta en una parte del estacionamiento que
me haría pasar caminando por la zona de cafeterías para ir a mi privado, me
gustó sentir la mirada de alumnos, algunos profesores, incluso mujeres y
personal de intendencia, sentía sus miradas en mis piernas y en mis nalgas,
llevaba un portafolio en la mano y me tome el tiempo para caminar y darme a
desear, cuando subí las escaleras para mi oficina don Mario el conserje de ese
edificio venia atrás de mi, pudo pasarme sin embargo siguió atrás disfrutando el
movimiento de mis caderas, al llegar a mi oficina me di cuenta que estaba
excitada, estaba descubriendo esa afición mía por sentirme deseada, recordé que
mi marido estaba fuera en unas obras y tendría que dormir sola esta noche, pensé
en pasar al súper a comprar un vino y unos quesos y cenar ya en mi recamara
viendo una película erótica mientras me acariciaba yo sola, dándome dedo como
dicen las jóvenes ahora.-
La pasada al súper fue toda otra experiencia, pues a pesar de
que hay quienes llegan con su novia o esposa no pierden la oportunidad de
estarle viendo las nalgas a todas las señoras que andan de compras, y yo
excitada y caliente con esta nueva faceta mía que empezaba a descubrir, me daba
cuenta de los detalles que a lo mejor antes ni tomaba en cuenta, disfrute
agachándome para poner las cosas en el carrito sintiendo las miradas en mi
trasero, o empinándome para alcanzar algún producto haciendo que el vestido se
estirase y me marcara mas la zona de mi trasero, pude notar como incluso había
quienes hacían como que compraban en el mismo pasillo que yo, y estaba segura
que solo estaban disfrutando del movimiento de mis nalgas, llegue a la casa y me
puse ropa mas cómoda para descansar de todo el día de vaivén, metí el vino al
congelador di de cenar a mi hijo el mas chico que era el que estaba en casa las
niñas estaban en el cine, les deje la cena lista para cuando llegaran y me subí
a mi recamara diciéndole a Luís que estaba cansada y que preferiría descansar,
le di un beso en los labios como siempre y subí.
Ya en mi recamara me metí a la tina media hora y me puse
crema en el cuerpo para oler rico, me sentía excitada, me puse una tanga blanca
y una batita de seda corta, vi las películas y escogí una de private llamada
fetiches que no había visto ya que mi marido las había traído el fin de semana
anterior, me impacto la trama de dominación, sumisión, vestidos y trajes de
látex, zapatillas altísimas, me gusto una escena donde un señor maduro somete y
domina a una mujer casada, y otra de sexo de dos actrices con un negro con un
miembro enorme...me quite la bata y me pellizcaba los pezones y me acariciaba
las piernas...estaba con las luces apagadas solo con la luz de la pantalla,
estaba muy caliente y cachonda, me toque la entrepierna estaba muy húmeda,
batidísima, las escenas en la película me tenían como hipnotizada sentía mi piel
arder, me tocaba el clítoris en movimientos lentos y circulares con tres dedos,
tenia las piernas abiertas con la tanga de lado, cada que sentía que me llegaba
el orgasmo lo dejaba y pasaba mas lentamente las manos sobre mis pezones que
estaban durísimos, me acariciaba todo el cuerpo sentía la piel de mis nalgas
caliente, cuando se me pasaba la sensación de querer venirme, iniciaba de nuevo
los pellizcos a los pezones y las caricias a mi clítoris, llegando incluso a
meterme hasta tres dedos dentro sintiendo el placer de una penetración, tenia
ganas de un macho que me cogiera como nunca, que me cogiera como en la película
con movimientos rápidos y durante mucho tiempo, mi marido terminaba en cuanto el
o yo nos movíamos rápido, era buen sexo pero nunca tardábamos mas de 20 minutos,
viendo la película y retrazando mis orgasmos dure casi dos horas, fue
espectacular mi venida, solamente me falto gritar para haberlo disfrutado
plenamente; tuve que morder la almohada para no gritar; sabia que quería un
macho y mi marido todavía estaría fuera varios días, la sesión de masturbación
apago de momento mi deseo aunque sabia que estaba despertando en mi un nuevo
mundo y una nueva forma de sentir el sexo y la morbosidad, me quite la tanga y
dormí desnuda...fue un sueño reparador no me desperté ni un momento hasta las 8
de la mañana del otro día.
Me desperté con la sensación de haber descansado, medí una
ducha y baje a desayunar, ya mis hijas y mi hijo se habían ido a la escuela,
Andrea la mayor los pasaba a dejar a la escuela antes de entrar a la Universidad
y también regresaban la mayor parte de las veces con ella, si Andrea no podía me
avisaba y yo iba por ellos al medio día, me puse una bata de seda larga sin nada
abajo para bajar a desayunar al fin que estaba sola, doña Isabel la cocinera
llegaba a la una y Carmelita a las 9 pero siempre andaba ocupada en el quehacer,
sentí lo frió de la seda en mi cuerpo y sentí que me gustaba el roce con mis
pezones inmediatamente se pusieron duritos y erectos, marcaban la bata, después
de prepararme el desayuno me senté viendo la televisión me gustaba ver al tipo
que practica yoga en un programa de la mañana se me hace muy sexy el tipo, en
eso sonó el timbre, pregunte en el interfon y era carmelita que llegaba pero el
taxista no tenia cambio de su billete y me preguntaba si tenia 50 pesos para
pagar el taxi, salí y le di dinero a Carmelita para que pagara, vi como el
taxista se hacia tonto viendo mi cuerpo en el marco de la puerta se marcaba muy
bien mi silueta y el la estaba disfrutando yo hice como que no me di cuenta,
Carmelita al entrar me dijo:
-vaya señora que guapa, debe haber tenido una noche agitada,
pensé que el señor no estaba en casa
- y así es, no esta, así que como sabrás pase la noche sola,
y resignada
-jajaja señora de lo que se pierde su esposo por no estar en
casa
-si verdad ya vendrá para recuperar el tiempo
Mientras estaba en la puerta vi que estaba el señor Murrieta
en la casa que estaban remodelando en el predio de al lado de la mía detrás de
la ventana, estaba espiando detrás de la cortina, se veía que en una mano tenia
unos binoculares grandes y la otra la tenia abajo, ese tipo me caía muy mal por
el trato que le daba a Laura sin embargo ahora con esta nueva sensación de ser
espiada me voltee como para entrar para que pudiera observar mi trasero que con
la bata de seda había visto en el espejo se marcaban mucho, voltee como
descuidadamente y vi que seguía espiando y veía moverse sospechosamente la mano
que tenia abajo imagine que se estaba tocando, y me decidí a salir como a ver
las flores de la entrada mientras hablaba con carmelita que ya había entrado, me
agache para cortar unas rosas y camine dándole la espalda para que disfrutara el
movimiento de mi cuerpo que con la bata se marcaba todo, además como no llevaba
nada a bajo se pegaba totalmente, pude escuchar como silbaban como de
admiración, además vi al mensajero que casi se estrella en la bicicleta contra
un poste por voltear a verme cuando me agache dejando el trasero en alto, al
voltear hacia la ventana de la otra casa, vi como el tipo ese ya descaradamente
sin ocultarse disfrutaba el espectáculo, veía con los binoculares, seguramente
habrá tenido un primer plano de mi trasero y de todo mi cuerpo mientras
seguramente se sobaba el bulto que se le debe haber hecho entre las piernas, el
saberlo e imaginarlo me excito, sin embargo mis gestos y mi actitud eran de
indiferencia.- entre a la casa y subí a cambiarme quería ir a la tienda antes de
que llegaran mis hijos de la escuela, me probé varios cambios de ropa hasta que
decidí cual llevaría hoy a trabajar, pero en vez de ponerme esa ropa me puse un
vestidito de tirantes que me quedaba arriba de la rodilla, me puse unas
sandalias y no me puse brasiere y aunque mis senos no son grandes, el hecho de
estar libres bajo el vestido le dan una aspecto sexy, y me gusta que se marquen
mis pezones, axial de atrevida decidí ir a la tienda a calentar a Don Jaime, fui
a la tienda, don Jaime cada vez era mas galante y atento conmigo, cuando llegue
estaba solo en la cámara de refrescos surtiendo desde adentro los
refrigeradores, vi que no había nadie y pensé que había salido ya me iba a
retirar cuando lo vi y me invitaba a pasar y que lo esperara un momento, me
acerque hacia la bodega donde estaba la entrada a la cámara.
que desea señora bonita? Pregunto galante don Jaime
solo vine por unos refrescos y una revista
espéreme un momentito me desocupo o si gusta pase y
escoja los refrescos que quiera
Entre al cuarto frió y sentí como mi piel se estremeció por
la temperatura, salí inmediatamente no fuera a resfriarme, el salio atrás de
mi
-disculpe señora linda pero no vino el ayudante y tengo que
hacerlo todo yo, no se vaya a enfermar y no va a poder salir a correr y lucir
esos vestidos me dijo recorriendo mi cuerpo con la mirada, me daba ternura
este viejo porque todavía tenia ganas de ligar;
- esta muy frió allá adentro vea como se me puso la piel
chinita le dije mientras le mostraba las piernas que se me despelucaban
El me sorprendió atreviéndose a pasar la palma de su mano
por mi pierna desde la rodilla hasta medio muslo sentí su mano grande y
gruesa, áspera recorrer mi piel y seguí estremeciéndome
-don Jaime que hace? Le dije seria y con actitud de que se
estaba portando muy atrevido separándome un poco
-que piel tan suave y que piernas tan duras tiene señora
bonita, si tuviera menos años seguramente trataba de seducirla me dijo con una
sonrisa pero sin quitar la mano de mi pierna, ahora la movía apenitas y como
en círculos, sentía sus dedos gruesos rozar mi piel
-que le pasa? Soy una mujer decente y casada
-y una mujer muy guapa, la mas buenota de todo el
fraccionamiento ni las chiquillas tienen ese cuerpazo que usted tiene doña
Miriam, su mano había recorrido mi pierna y estaba ahora en la parte de atrás
de mi pierna apretaba suavemente y el se acercaba mas, a mi me gusto su
atrevimiento pero debía comportarme como una mujer casada así que me aparte
diciéndole, me llevo dos refrescos y esta revista, el sin inmutarse y haciendo
gala de su experiencia me dijo:
- señora bonita a mi edad yo se que no puedo aspirar a algo
mas con usted pero si le agradecería me permita disfrutar su cuerpo viéndola y
como ahora si es posible tocarla para que en la soledad de mi cuarto piense en
usted.
-por favor Don Jaime compórtese o le diré a mi esposo que
me esta faltando el respeto, le dije ya en tono serio.
-Doña Miriam, veo que usted disfruta siendo observada, y
tiene esa actitud que provoca el arte de la morbosidad, por eso se viste así,
viste para llamar la atención, y sabe muy bien que nos tiene a muchos babeando
por usted, por favor no se enoje conmigo yo soy inofensivo y le agradezco en
el alma la oportunidad de haber sentido la tersura de su piel.
-es usted un atrevido, debe respetar a las señoras casadas
si no quiere un problema con los esposos le dije en tono mas serio todavía
- si soy un atrevido y un morboso como usted, así que
cuando quiera disfrutar de la morbosidad no se olvide por favor que en mi
tiene a alguien dispuesto a complacerla en lo que usted desee, le prometo que
no volveré a hacer algo que usted no me permita, a todo lo que intente le
pediré permiso primero me dijo guiñándome un ojo.
-no sabe usted lo que dice don Jaime, le pague el recupero
la compostura.- me dio el cambio y suspiró.- es usted un viejo rabo verde.
pero no pude evitar sonreír antes de salir; salí de ahí viendo como ese viejo
cada vez se atrevía a mas, y a mi no me desagradaba del todo me gustaba
coquetear con el y aunque al principio me sorprendió me gusto su actitud
atrevida, salí de ahí caminando dándole un movimiento a mis nalgas para que no
me quitara la vista de encima, al regresar pase por la banqueta de la casa en
remodelación, estaban los obreros trabajando adentro y el Sr. Murrieta estaba
afuera al verme venir se paro de su silla y me contemplo con descaro con esa
mirada lujuriosa y morbosa que le había visto hace un rato atrás de la
ventana, seguí caminando moviendo las caderas, levante el pecho para que mis
senos no tan grandes marcaran los pezones, observe de reojo y vi que no me
quitaba la vista de encima, tenia la boca abierta observándome, al pasar a
unos metros de el comprobé que era enorme pues media casi los dos metros, y de
repente dijo:
-vecina que buena esta usted, hoy en la noche pensare en
usted cuando me coja a mi putita, recordare como me mostró las nalgas hace un
rato, espero que pronto lo vuelva a hacer
Hice como que no lo escuche pues lo había dicho en un tono
bajo, pero al seguir caminando moví las caderas sabiendo que no me quitaba la
vista de las nalgas
-que nalgotas tiene vecina, se me antoja mordisquearlas y
nalgueárselas hasta ponérselas coloradas, volvió a decir casi susurrando, pero
pude escucharlo muy claramente.
Al entrar a mi casa sentí que las piernas se me doblaban
había hecho varias cosas en los últimos días que antes ni siquiera me había
atrevido a pensar, pero como les decía me gustaba.
Llegaron mis hijas solas ya que Luís se había ido a jugar
fútbol con sus amigos y comería en casa de uno de ellos llegaría hasta la
tarde, comimos juntas y me cambie para ir a trabajar, estuve muy ocupada en la
oficina y cuando vine a ver ya era de noche regrese a casa un poco cansada,
platique un rato con Luís de cómo había estado su partido de fútbol y de cómo
le había ido las niñas una estaba al teléfono con el novio y la otra en
Internet, así que comí algo ligero y me subí a dar una ducha, me puse otra vez
la bata de la mañana de seda larga y antes de acostarme me asome a la ventana
desde ahí podía ver la ventana de la casa en remodelación, estaba oscuro y no
pude evitar recordar que me había dicho el bruto ese que tendría sexo con
Laura y pensaría en mi, sonreí y vi las noticias un rato a eso de las 11 antes
de acostarme cuando iba a cerrar la ventana como la calle estaba en silencio
oí a lo lejos y muy débilmente como la voz de Laura decía:
-así papito así, así...sí, sí soy tu putita métemela hago
lo que quieras pero cogeme....
-muévete putita mueve ese culo
-así, así, asiiiiii.....
-mañana quiero que te depiles todo el coño putita para
cogerte como a una nenita
-si papi lo que tu quieras hago soy tu putita.
Se la estaba cogiendo y por lo que escuchaba ella lo
disfrutaba mucho, ahí entendí porque ella lo soportaba seguramente el le daba
lo que ella necesitaba de sexo, eso me calentó mucho y no pude evitar apagar
la luz y desnudarme completamente y masturbarme así parada contra la ventana
como seguramente lo hizo el en la mañana tratando de pensar e imaginar la
escena que sucedía a unos metros de ahí en la recamara donde se cogian a Laura
al parecer muy bien; ni siquiera tarde mucho en venirme, con una mano jalaba y
pellizcaba mis pezones y con la otra me acariciaba el clítoris con tres dedos
me tuve que recargar en la pared porque sentí como las piernas se me doblaban
al momento de venirme, fue un orgasmo diferente pero igual e excitante, me
acosté así desnuda en la cama cansada de las emociones de todo el día y me
dormí placidamente.-
Así transcurrieron varios días en los que cada vez
disfrutaba más de ser admirada, deseada y además me gustaba provocar momentos
en los que los demás se dieran cuenta de mis atributos, seguía haciendo
ejercicio para mantener mi cuerpo firme.-
Una mañana ya habiéndome bañado después del ejercicio
matinal iba a salir a desayunar con unas amigas que lo hacemos cada semana, y
me encontré a Carmelita haciendo sus labores en la sala quien al verme me
comento:
doña Miriam a que no sabe en la mañana que llegaba me
encontré con Laura la esposa del gigantón feo e iba feliz, me dijo que como
quería a su hombre y muchas cosas mas, yo le pregunte que como podía
quererlo si se veía que la trataba muy mal, y me confeso que la coge muy
bien que le da todo el sexo que ella requiere y que el todavía puede mas que
tiene un aparato tremendo y que ella lo deja que se ande cogiendo a otras
con tal de que no la deje a ella.
Mira nada mas de lo que se tiene que enterar una, y a lo
mejor son puros chismes de Laura. obviamente no le comente que había
escuchado la otra noche de cómo se la cogia el muy cabron, aunque no me hizo
mucha gracia que la usara y además anduviera metiéndose con otras en su
cara, algo tenia ese tipo feo, gordo peludo que me caía mal me causaba
repulsión.
Cuando salí para irme a desayunar vi que estaba ese tipo
viendo hacia mi casa, como al pendiente si alguien salía, cuando me subí a la
camioneta me saludo desde lejos haciéndome señas de que me detuviera, obviamente
ni siquiera vi hacia el, bueno por los espejos vi que sonreía de una manera que
me puso un poco de mal humor, regrese a casa como a la una, quería hacer un poco
de ejercicio, me subí a cambiar, me puse un pantalón de licra que me quedaba
untado, normalmente me lo ponía con una playera larga que me tapaba las nalgas,
para ir al gym, sin embargo como haría ejercicio dentro de casa y estaba sola me
puse un top chiquito arriba que dejaba mi ombligo y abdomen descubierto me quite
el brasiere, y me quite la tanga para sentirme mas a gusto, me subí a la
bicicleta de spinnin un rato para sudar rico, mientras sudaba no podía olvidar
lo que me había comentado Carmelita sobre que el tipo ese a pesar de estar gordo
y feo tenia un aparato tremendo y que era un casanova, recordé lo que escuche la
otra noche y como me excito y de repente me vi pensando en eso deseando ser yo
al que estuviera en lugar de Laura, me imagine al tipo ese pidiéndome que le
hiciera sexo oral, y lamiéndome todo el cuerpo, y recordé lo que había dicho de
mordisquearme las nalgas y nalguearme hasta que se me pusieran coloradas, eso me
excitó mucho, se me antojaba saber que sentiría de ser poseída por un bruto como
aquel tan diferente a mi marido, reaccione al darme cuenta que estaba
fantaseando con eso, regañándome a mi misma, como era posible que yo una
profesionista exitosa, casada con un marido extraordinario y una familia feliz
estuviera fantaseando con esas cochinadas, no lograba todavía entender el porque
de esos cambios, a mis 38 años me sentía en la plenitud de mi vida y empezaba a
tener impulsos y deseos sexuales que nunca había tenido, el sexo con mi marido
sin ser abundante lo disfrutaba, era el único hombre con el que había tenido
relaciones, axial que no tenia muchos parámetros, pero a raíz de ver las
películas eróticas y ver otros comportamientos sexuales diferentes al mió, se
había empezado a despertar en mi un libido sexual muy alto; recordé también que
le había pedido a Laura que se depilara completamente para cogerla como a una
nena, eso también me dio mucho morbo, yo tan solo lo tenia recortado en el área
del bikini pero inmediatamente vino a mi mente la idea de hacer eso, depilarme
completamente y disfrutar la sensación, vinieron a mi mente las palabras de Don
Jaime: "veo que usted disfruta siendo observada, y tiene esa actitud que provoca
el arte de la morbosidad", me di cuenta todo lo que mi actitud había cambiado en
estos días y me gustó lo que me provocaba.-
Al terminar de hacer ejercicio salí al jardín de enfrente
axial sudada con el pretexto de ver mis plantas, sabia que ese tipo estaba
siempre pendiente de a que horas salía y con lo que me había comentado Carmelita
de seguro con el permiso de la mujer era un coscolino y en efecto estaba ahí
pendiente viendo hacia mi casa, vi su expresión de lujuria a lo lejos cuando me
vio con esa ropa, volvió a salir en mi esa faceta de morbosa y decidí ir axial a
la tienda de don Jaime y darle un espectáculo al pasar al tipo ese, tome mi ipod
y empecé a caminar y moviendo las caderas de una manera mas provocativa pase
como a dos metros de donde el estaba.-
-a donde va tan solita preciosa? Que buena se ve con esa
ropa, que bárbara es usted que nalgas tan deliciosas tiene, me encantaría
chuparla toda
Pase a su lado simplemente moviendo la cadera sin voltear a
verlo como llevaba los audífonos del ipod puestos hice como si no oía nada,
dentro de mi pensaba que tipo tan atrevido como se atreve a decirme esas cosas,
la calle estaba muy tranquila porque a esa hora la mayor parte de la gente
estaba en su trabajo, cruce la calle y llegue a la tienda, para mi sorpresa no
estaba don Jaime, estaba una muchacha atendiendo, tome una coca Light mientras
ella daba las buenas tardes.-
-señora buenas tardes, solo eso va a llevar?
-buenas tardes, si solo eso y tu eres nueva aquí verdad? Que
paso con don Jaime?
-fue a que le hicieron unos chequeos del corazón y estará
fuera unos días
-ok si lo ves salúdamelo, espero que no sea nada grave
-el es un tipo fuerte y muy coqueto axial que seguramente
estará de vuelta pronto, para atender a todas sus novias, pero gracias por
preguntar; la muchacha no dejaba de ver lo pegada que me quedaba esa licra y
como se me marcaban los pezones en la blusa, le guiñe un ojo y salí.
salí de ahí un poco decepcionada quería darle una alegría a
don Jaime de que me viera vestida así, cruce la calle y oí como unos jardineros
silbaron alabándome, simplemente sonreí, volví a pasar frente a el tipo gordo y
esta vez lo veía de frente estaba como esperándome, tenia descaradamente la mano
en su entrepierna como sobándose el bulto, lo vi directamente a los ojos y el me
recorría con la mirada
-señora esta usted como para secarle el sudor a besos
y lamiéndole todo el cuerpo, que bonitas tetas se le ven, esos pezones
piden ser mordidos, y que nalgotas tiene, esta usted tremenda; a mi
nariz llego el aroma a sudor de hombre que tiene la ropa de varios días,
me revolvió el estomago pero me gusto lo que me dijo y con el pretexto
de los audífonos pase a su lado sin voltearlo a ver nuevamente, pero
haciendo el movimiento de mis nalgas mas lento haciendo como que buscaba
algo en mi ipod que llevaba en la mano.
- me encantaría cogermela, seguramente su marido ni
siquiera sabe cogersela, me gustaría hacerle todo lo que se me antojara,
hacerla mi putita, pero lo que mas se me antoja es chuparle ese culo,
meterle la lengua entre esas nalgotas, mordisquearlas y meterle mi
enorme verga entre esas nalgas que se le ven duritas, golpetearlas con
mi verga y nalguearla, la haré gozar como nunca, decía las cosas como
susurrando sin dejar de tocarse con la mano dentro de la bolsa, yo
solamente lo vi de reojo ya que hice como que con los audífonos no lo
escuchaba.
Entre a la casa con el corazón palpitando
aceleradamente pero satisfecha por haberme atrevido a hacer eso y tener
al gordo ese babeando por mi cuerpo.-
Entre a la casa y me fui a bañar, en la ducha empecé
a acariciarme mientras me enjabonaba repasando cada una de las palabras
dichas por el tipo feo ese, me quedo grabado el que me dijera que quería
hacerme su putita, también recordé lo que le decía a Laura su esposa la
otra noche que los escuche coger, y que le pidió rasurarse todo para
quedar como bebé, me di cuenta que le gustaba tratar como putitas a las
mujeres y eso me excitó, mi marido era tan correcto, tan educado y este
tipo era un barbaján; me apretaba los senos masajeando con dos dedos mis
pezones mientras con la otra mano la recorría sobando mis nalgas, el
cabrón había logrado calentarme mucho, yo tenia mi bello púbico
recortado pero no había pensado nunca en depilarme toda, sin embargo la
idea cada vez me excitaba mas, tuve un orgasmo rico fantaseando con
todas esas cosas, salí de la regadera me seque y me puse una bata de
toalla sin nada abajo con la toalla envuelta en el pelo tipo turbante,
en mi recamara estaba Carmelita terminando de arreglar el closet y me
dijo:
-Hoy me encontré nuevamente a Laura en la mañana y me
dijo unas cosas que no se si decirle a usted.-
-Que cosa dime?
-que el Murrieta, su marido, se anda cogiendo a
Toñita la sirvienta de la casa 12 que es madre soltera de una pequeñita,
tiene 24 años, a charito la que esta en la tienda que esta en lugar de
don Jaime, a doña Ariadna la de la casa 20 que tiene a su esposo que
trabaja fuera y a la cocinera de doña Mari, pero que la que mas le gusta
de todas es usted, y que cuando se la coje a ella le dice que le
gustaría algún día cogersela a usted.-
-pero que descarado, y esta Laura como es tan tonta
para dejarlo hacer esas cosas y que aparte se lo diga. La verdad me
molestaba la situación pero me excitaba que fuera tan descarado.
-Laura me confeso que el Murrieta le dice cuando lo
hace con ella que le gustaría que usted le bailara y se desnudara
mientras el se masturba, que la hace a ella hacérselo para que el se
masturbe aunque piense en usted, que le encantan sus nalgas, que le
gustaría masturbarse entre sus pechos y meterle todo su miembro en la
boca hasta la garganta.
-idiota, se ve que es un pervertido, pero esta Laura
también es una tonta, que mas te dijo?
-Laura le dijo a el que usted es una mujer casada y
se ve que es una mujer decente que no haga tonterías no se vayan a meter
en problemas con su marido que se ve que es muy serio.
- y eso va a pasar si se atreve a insinuarme o a
decirme algo siquiera le dije con cara de molesta.-
-pero Laura dice que el le dijo que para nada, que se
veía que usted era una mujer ardiente y que el arquitecto no la
satisfacía por eso andaba caliente, que se veía que le hacia falta una
buena cogida y que era una morbosa, que a el le encantaría hacerla su
putita, que usted estaba muy buena que le encantaban sus nalgotas.- ay
doña miri me da mucha pena no sabia si contarle todo eso, pero me da
miedo que el muy bruto se atreva a molestarla y quise prevenirla.-
-no te preocupes carmelita le voy a decir al
arquitecto que ese tipo no me gusta que me da mala espina que lo reporte
con la administración.-
- además el otro día cuando me iba se acerco a mi y
me pregunto por usted, me dijo si yo sabia sus medidas, que tenia la
patrona mas buenota y que me pagaría si le robaba a usted un calzón, yo
le dije que lo iba a acusar con usted que no sabia sus medidas y que era
un pervertido.- y el muy descarado que me dice: pues pregúntale a ella y
acúsame, si soy un pervertido me encanta hacer mis putitas a las viejas,
y si me traes un calzón que se haya quitado te doy cien pesos y te dejo
ver mi vergota también a ti te va a encantar putita me dijo el muy
imbecil.-
A mí me molesto realmente el atrevimiento del tipo y
le dije a Carmelita:
-- lo hubieras ignorado a esa clase de gente chusma
hay que ignorarlas, es un estúpido; pero que tipo mas idiota y vanidoso,
si te pregunta dile que me desagrada completamente que me enojó lo que
me dijiste, que lo voy a acusar y que mis medidas son 88, 61, 96 para
que lo sepa el estúpido.-
Carmelita quedo viéndome con cara de sorpresa, hasta
yo me sorprendí de lo que dije, sonrió pícaramente y me dijo:
-que bárbara doña Miri con razón despierta tantas
pasiones con esas medidas, y como no si hace un montón de ejercicio, y
con la ropa que se pone para hacer ejercicio, por eso los jardineros,
don Jaime y ahora ese gordo grandote del Murrieta babea por usted.-
-pues yo hago ejercicio por salud, para gustarle a mi
marido, y si me gusta que me admiren pero no como el estupido ese que es
vulgar y desagradable.-
-pues algo debe tener que les da servicio a tantas
mujeres y todavía anda queriendo más, dijo eso y se retiro del cuarto.-
Cuando iba a cambiarme en el vestidor me vi de cuerpo
entero en el espejo y me observe cuidadosamente, la verdad si tenia muy
buen cuerpo, me volvía a acariciar y mis pezones inmediatamente se
pusieron durísimos, me acaricie un momento y pensé en quedarme caliente
para tener una noche de sexo pasional con mi marido, tenia muchas noches
que no lo hacíamos y esa noche particularmente estaría muy cliente, me
puse aceite en el cuerpo y me puse una bermuda y una blusa cómoda para
estar en casa.-
Definitivamente mi libido y mi morbo estaban cada vez
en aumento…..Continuara…