LO VI TODO SIN QUERER De como vi la infidelidad de mi
esposa y la excitación me impidió reaccionar
Tengo 37 años, con ya 15 de casado, dos niños y un matrimonio
que creía consolidado, mi esposa tiene 35, pese a las dos niñas, todavía tiene
lo suyo, es de mediana estatura y tiene unas piernas bien formadas, una cola de
regular para arriba, pero para mí su principal atributo son unos senos de buen
tamaño, que sin ser inmensos, son atractivos, coronados con unos pezones
obscuros que resaltan en su clara piel, tiene el pelo negro y es digamos
recatada para vestirse.
A la hora del sexo lo tuvimos con regularidad, pero algo que siempre la pone
loca es cuando le sobo los pechos y luego se los mamo, a ella le encanta, tanto
es así que más de una vez llegó al orgasmo solo con eso. Yo trabajo en horario
discontinuo, de la mañana al medio día y en la tarde hasta eso de las 8, así que
tenemos tiempo para estar juntos y salir y todo lo demás.
Ocurrió que hace una semana, por un disgusto que tuve con mi supervisor de
ventas, pedí permiso desde las 4 y por el resto de la tarde, naturalmente me
dirigí a mi casa, cuando llegué no encontré a nadie, mis hijas estudian en la
tarde por lo que ellas no iban a estar, mi mujer seguramente no tardaría en
llegar, hacía calor por lo que me quité el saco, aflojé la corbata y creo que
por primera vez colgué todo en el ropero (habitualmente lo dejo todo en los
sillones), así que me disponía a tomar un refresco cuando oigo abrir la puerta,
me escondo en el cuarto de una de mis hijas, que es contiguo al nuestro, y nos
separa una ventana con una persiana de esas horizontales, la misma no estaba
cerrada del todo y la ventanita estaba abierta también, mi idea era darle un
sustito. Ella entra, llevaba una falda con corte a un lado, una camisa semi-
transparente y en el brazo traía su sacón. Cierra la puerta, se sienta en la
cama y se quita las medias nylon con ciertos movimientos que a mi me excitaron
muchísimo, se pone otros zapatos y desabrochando un poco la camisa, con una
toallita se seca el sudor del pecho.
Ya iba yo a salir cuando suena el timbre, arruinan mi sorpresa, ella sale y
quien estaba afuera era su cuñado, es decir el esposo de su hermana, quien hace
como tres meses está cesante, razón por la cual sus visitas han sido más
seguidas que antes, a mí ya el tipo no me caía bien, más de una vez miré como
descaradamente veía a mi mujer, como le veía los pechos y todo eso y alguna vez
estuve a punto de hacerle una escena, pero por no dañar la relación de su
familia no lo hice y procuré pensar que todo era mi imaginación. El cuñado
entra, ella gentilmente le invita un refresco, él acepta, mientras ella va a la
cocina a traerlo, él se acomoda el bulto, que descaro no, se la soba y se
prepara para el regreso de ella, hablan de muchas cosas, de los niños de él, de
los nuestros, él le dice, ¿tú siempre estas solita no?, yo siendo tu esposo te
cuidaba más, ella sale al paso diciéndole, porque no cuidas mejor a tu mujer que
también debe estar solita y dicho esto ella se molesta y estaba por invitarlo a
irse, él finge una disculpa y le dice que no se moleste, en el intento de
despedirse, la sujeta de los brazos, pero al hacerlo, una de sus manos roza las
sensibles tetas de ella, esto le arranca un gemido, el ni corto ni perezoso se
da cuenta y repite el hecho, ella cierra los ojos, él la toma por la cintura y
le planta un besos, ella lo rechaza al principio y le deja después, él ya está
sobando las deliciosas tetas, primero por encima de la camisa que hábilmente y
botón por botón está abriendo, se sientan en la cama, al hacerlo las piernas de
mi mujer quedan destapadas y al estar sin medias son presa fácil para él, quien
ya esta manoseando, por fin le saca el brassier dejando a la vista ese tesoro
solo mío hasta ese día.
Empieza a mamarle las tetas, logrando que ella pierda la cabeza por completo, se
está convulsionando, cierra y abre las piernas y él le mete mano me imagino a
esa ya húmeda entrada, la falda es lo siguiente en salir, la braga negra está en
su resplandor y el contraste es fabuloso, él la está manoseando que da miedo, le
mete uno o dos dedos en la vagina, siguió mamando los pechos, ella es la que se
quita la braga y él empieza a comerle el coño, ella está loca, aprieta la cabeza
de él contra su vagina, a estas alturas ya el número de orgasmos debe ser de
cuatro, ahora es ella quien hace que él se recueste, desabrocha y quita el
pantalón y la camisa, saca el calzoncillo y empieza una fiera mamada, en menos
de un minuto él está eyaculando un chorro de leche que es en parte bebido por
ella, él queda muerto, pero ella quiere más, nuevamente chupa y chupará hasta
despertar a ese mediano pene, similar al mío, cuando este está duro, ella lo
cabalga y lleva las manos de él a las tetas, están así buen rato, ahora él está
durando y ella gime sin control.
Cambian de posición, ella se pone en cuatro, él le da duro y ella de excitada
que está le pide que le inserte el culo, conmigo lo hizo alguna vez, pero fue un
desastre, le dolía y tuvimos que parar, ahora ella lubricaba tanto que no
necesitó nada, él con sus mismo líquidos lubricó el pito y se la metió toda, a
ella le salía un grito ahogado, pero pedía más, él le terminó encima. Descansan
por un rato dándose mil besos como los mejores enamorados, ella viendo al hora
le pide que se vaya, él así lo hace no sin antes de quedar de verse la próxima
semana, pero en otro lugar, entra, se toca su todavía mojada vagina y se
masturba una vez más, se mete un dedo adelante, otro atrás, junta la ropa
manchada, arregla la cama y entra a la ducha, mientras esto ocurre, yo me hice
la paja dos veces, no podía creer todo lo que había visto, salgo con cuidado del
cuarto y finjo estar llegando recién, en un momento ella sale de la ducha, tiene
cara de felicidad total, le pregunto que novedades, ella dice que nada, ahhh, me
dice, vino el pesado de mi cuñado, sabes que no lo soporto, estuvo un rato y
tuve que pedirle que se fuera.
No se si me volví un mirón o si fue tan excitante que me paralizó, pero algo así
jamás me había sucedido, no se como reaccionar a esto, le paro todo o la vuelvo
re puta, veremos que sucede.