La explicación es la siguiente: Cuando arranque aquí,
comencé con dos sagas. Una la de los dos compañeros y otra, la mas larga. La
que titule el guerrero... al escribirlas, busqué inferir en ambas obras el
espíritu marcial. Resaltando el compañerismo, la amistad y la buena
rivalidad. Lo mismo que el honor, el tener códigos y la paz. El resultado
que me dieron ambas sagas fue el que esperaba. Muy pocos leyeron las sagas
hasta el final y aún menos las valoraron o comentaron. Siendo la principal
dificultad el hecho de que el tema se volvía desconocido para la mayoría.
Fue entonces que se me ocurrió la idea, mientras escribía
otras historias. La idea de probar con hacer algo similar, pero agregándole
sexo. Obviamente, en mi caso como no tiendo a ser poético. Retraté las
situaciones con crudeza, llegando a pasar hacia la locura. No quise narrar
una historia, sino un montón de hechos que llevan a un hombre hasta su
propia muerte. Como se hunde en ese mundo de violencia que llega en la forma
de una espada.
Es solo eso, la decadencia de un hombre bueno hacia el
infierno. Pero, no todo podía ser malo y por eso apareces tu. Contigo,
también llega la posibilidad del fin a tantos periplos.
El resultado de esta saga me ha dejado perplejo. No solo
ha sido mas leída y comentada... sea para bien o mal. Pero esto arroja la
conclusión de que, sin importar las cosas horribles que lean, eso también
puede llegar a calentarles. No les interesa nada de ideales, nada de
amistades o cosas buenas... solo les importa leer una buena cogida y ya.
Además...
¿Además que?. Pregunta Leonardo.
Si el tema hubiera sido muy técnico... se habrían quedado
todos los lectores en ayunas. Me pasó antes, por eso no deseé cometer el
mismo error. Por eso es que decidí escribir sin inferir emoción ni poner de
mi mismo. Solo escribí, nada mas.
¿Por qué mugen?. Preguntó Mihayla.
Mugen es el vacío, la ausencia de ilusiones. Eso es
exactamente lo que muestra la obra. Bien, creo que ya no hay nada que hacer
aquí. Nos vemos pronto, Mihayla y Leonardo.