AGAZAPADOS TRAS LA PUERTA
Agazapados estamos tras la puerta que da a la calle de aquel
hermoso patio, de la casa de mis padres donde compartes con la familia tu vida
junto a mi hermano, tu esposo………...
Trabajosamente convencerle intentas, para que en busca del
antojo de turno salga presuroso. Es que esperas un nuevo hijo, el hijo del que
tanto se cuidó él, tu marido. Con artimañas de concurso y sortilegios
ineficaces, no pudo evitar aquello que jamás estuvo planeado. ¡Al diablo tantas
precauciones!, dijo enfadado con la noticia del nuevo retoño. Y una sombra de
dudas se tendió sobre su mente y tu familia.
Desconfía él de todo el mundo, menos de su hermano menor, su
amigo, su compinche y fiel compañero de antaño. Es que por mas precauciones que
él haya tomado, otros tantos descuidos tú su mujer y yo su hermano juntos
cometimos.
Es que nada podía frenar mis bríos de potrillo de sexualidad
naciente y con ansias de amante aprendiz. Nada pudo aplacar las ganas que ambos
sentíamos aquella noche de fiesta en la que quedamos trágicamente solos y en la
que aún en contra de tu conciencia, tu cuerpo me entregaste, para yo dejar mi
semilla certera en el fondo mismo de tu fértil terreno. Pecamos los dos, es
cierto, yo por mi inexperiencia de muchacho, tú por tus fiebres interiores que
solo se saben aplacar con mis tiernas caricias.
Siente celos él de tus atenciones hacía mí, "es como mi
hijo", le dices para calmarlo. Siento celos yo cuando resignado los dejo solos,
rabioso de no poder asegurarme que no le entregues nuevamente tu cuerpo, menos
ahora que llevas un hijo mío dentro.
El fin de semana se hace largo y las horas interminables,
larga y tediosa es la espera de su partida al trabajo, falta aún mucho para
estar nuevamente juntos, aunque solo sea por unos momentos, faltan aún muchos
sobresaltos para disfrutar de nuestra intimidad secreta. ¡Ya no puedo mas!, no
tolero las ansias, debo tenerte, no importa cómo, no importa cuando ni dónde, no
importa ya nada.
Por fin a tus pedidos accede, sale en busca de tus fingidos
antojos, al comercio mas lejano posible, "anda a pié que te hace bien", le
aconsejas y él obedece; es que necesitamos mas tiempo para tenernos, besarnos,
acariciarnos, gozarnos, amarnos….. .
Apenas sale me abalanzo, no resisto las ganas de cogerte, ¡no
seas loco! me susurras, con los labios entreabiertos al darnos furtivos besos.
No alcanzo a decir nada, los deseos me tienen loco, los sentidos trabados, la
razón estropeada, el corazón como una bomba, no pienso, no razono, no calculo;
solo actúo.
Con algo de violencia me apartas, ¡Puede volver de improviso,
no seas tonto, no desperdicies este bello momento! Sales al patio y presurosa te
diriges a la puerta de entraba, tu delicioso cuerpo de mí se aleja con sensuales
movimientos, mis atentos ojos siguen tus caderas, tus piernas, tu cabello,
tu…….Escuchas atentamente a ver si algo pasa, voy a tu encuentro y me uno a ti
por la espalda, aprisiono tu delicada cintura y apegando mi cuerpo a tu hermoso
culo, hago sentir mis deseos, los deseos manifiestos de mi potente verga que de
su prisión ser liberada clama, para hacer la entrada triunfal que tanto desea.
Nerviosa me besas, me acaricias el cuello, mientras tu otra
mano se dirige presurosa a mis braguetas para liberar al animal que llevo
dentro.
Se oye un ruido, petrificados quedamos, nuestros corazones se
detienen, nuestra respiración también, los nervios colapsan, mas nuestros labios
no se separan, nuestros ojos se buscan, se encuentran y resignados se cierran al
mismo tiempo, dispuestos al sacrificio si algo ocurre, como frágiles corderitos
ante el vil cuchillo.
No es nada felizmente. Para asegurarte entreabres la puerta,
sacas apenas las narices y atisbas para fuera. Tu cuerpo adquiere posición
irresistible, tus nalgas levantadas, tus senos llenos de vida colgando en suave
vaivén, tu pelo caído de lado cual frágil cascada, tus hermosas piernas apenas
cubiertas por las graciosas faldas. ¡No aguanto mas!, con avidez lanzo el
zarpazo, levanto las polleras cual ágil torero y me llevo el mas grande regalo
de mi joven vida, tu hermoso cuerpo de mujer ansiosa de sexo, tu respingado culo
justo para mis deseos y ……… ¡no llevas los calzones puestos!
"Es para facilitar las cosas" me dices sonriendo, "no vale
perder el tiempo cuando el cuerpo apremia", "no quiero obstáculos a la hora de
hacerme tuya", "es para estar siempre lista a cualquier descuido", "soy toda
tuya sin ningún obstáculo", ""hazme feliz que de deseos me muero", me dices y
con tus palabras me matas………
Mi cerebro desfallece, mi sangre hierve, este asunto solución
no tiene porque perdido estoy por tus caricias, tus besos, tu cuerpo, tu aroma,
tus deseos y esa irresistible forma de mirar antes de ser amada.
Siento que pasas la llave que asegura la puerta. Es la señal
que espero, verga en mano apunto justo en el medio, justo donde empieza la
enigmática sombra entre tus jóvenes nalgas, la entrada al túnel de mis deseos,
el camino a la dicha y la paz……….. y vivo meentierro.
Con un suspiro me recibes y empiezas el ritual de locura, con
tus nalgas al viento, tus faldas levantadas, tus ojos cerrados, tus labios
presos de una nerviosa mordida, tus manos crispadas alrededor de mi s caderas,
tu boca sedienta.
Tu frágil cintura con sensual movimiento, entre mis manos se
acomoda y en zigzag voluptuoso conduce tu hermoso culo a mi delirio, a mi
latente miembro. Apenas comprender alcanzo, cómo cuanta dicha merecer puede, el
mas simple mortal que pisa la tierra.
Porqué conmigo es tan generoso el demonio al darme semejante
oportunidad de pecado. Porqué es Dios tan cruel al negarme la propiedad absoluta
de aquello que no me pertenece, es cierto, pero que con lujuria poseo.
Te das vuelta y siento que mi miembro abandona tu interior en
medio de nuestros jugos, siento frío y me siento pobre y desvalido,
desprotegido, abandonado. Me besas en la boca con la pasión de siempre, te
apoderas de mí con tus besos, te acomodas las faldas y abriendo las piernas
logras un fácil ingreso por delante, nuestros cuerpos se funden, nuestras almas
se encuentran, nuestros pechos al unísono laten. Me besas y me muerdes el cuelo,
te aprisiono entre mis brazos, contra la pared y entre murmullos te doy lo que
mas quiero, lo único que es verdaderamente mío, mi latente miembro.
Se oyen pasos, brillan tus ojos en una mezcla de miedo y
deseo, agarras el seguro de la puerta para "asegurar" su garantía. Se paran
nuestros cuerpos, callan nuestros murmullos, cesan también nuestros jadeos, para
el mundo entero. Solo nuestros corazones laten con tal violencia que perturba
nuestro oído. Pero en leal pacto nuestros sexos unidos permanecen, el mío
orgullosamente prisionero de esa prisión que a su alrededor palpita.
Es una tortura, queremos salir corriendo pero estamos
fundidos, queremos separarnos pero nuestros sexos empujamos uno contar el otro.
Quiero abandonar tu sensual interior pero al mismo tiempo me quedo derrotado……….
dispuesto a todo.
Esperamos quietos el desenlace final, esperamos lo que sea,
la gloria o el sacrificio, la dicha eterna o la misma muerte, ya nada importa,
es lo mismo morir que dejar de tenernos.
No es nada ¡qué suerte!, volvemos a lo nuestro, al sensual
movimiento, siempre de frente, unidos a fuego. La posición no es la más cómoda,
extraño el último encuentro, la amplia cama, tus movimientos, tus piernas
abiertas, tu hermoso cochito libre para mí, tu hermoso culo en posición
indefensa, tu forma de entregarte en todas las posiciones por el mismo demonio
concebidas; todo para mí y solo para mí, cuando de tiempo y espacio
disponemos…….solo para los dos en nuestros eternos revolcones, nuestros
pecaminosos polvos, siempre con el corazón en la garganta, a la espera de lo
imprevisto, al filo de la espada, al borde del delirio, encharcados en el
pecado, colgando de un hilo.
Así como ahora cuando ninguna comodidad es posible,
confinados estamos a amarnos así, tras la puerta agazapados, tras la mentira
escondidos, por los temores perseguidos, pero eternamente felices, en los pocos
minutos que nos amamos, aunque todo sea incierto y nada sea correcto. Unidos
fatalmente, fundidos en el pecado.
Siento tu respiración que se acelera, tus senos que se
agitan, tus ojos claros abrirse destellantes, tu boca buscar mis labios con
ansias, tus brazos aprisionando mi culo y jalándolo hacia ti con tremenda
fuerza, tu sexo en busca de mi sexo. Te mueves agitadamente, buscas afanosamente
lo sublime, el goce máximo, la culminación de nuestro pecado, mi sueño realizado
de hacerte feliz como macho, tu goce tanto esperado, un orgasmo.
Solo atino a presentar mi mástil tieso y sin movimiento al
sacrificio ofrezco todo mi cuerpo. Siento que mereces no solo eso: "las mujeres
bellas tiene el derecho a la dicha", "tu hermoso cuerpo merece todas estas
caricias", "tu especial forma de amar te da derecho a ser amada". "tu natural
condición de experta puta me enloquece", te susurro todo esto al oído…………..y te
vienes en torrentes de espasmos y de gloria, en medio de gritos y besos en un
delicioso orgasmo. ¡Al diablos los temores! es la hora de gozar y a ti me uno.
Acelerando el ritmo, saco y meto mi verga de tu hermosa
concha, tus alaridos aumentan, mis impulsos crecen y en medio de gritos, acabas
una vez mas y me vengo yo, justo en tu interior, con toda las ganas y la bronca
de sentir que no eres mía, con todo el deseo de confirmar tu embarazo, mi
paternidad, mi hombría, tu fertilidad y nuestro pecado. Derramo mis leches en tu
fulgurante interior. Y somos felices en medio de temblores y susurros, por el
miedo dominados, por los deseos derrotados……………. tras la puerta agazapados.
Se oyen pasos, la cordura vuelve, se acaba el sueño, la
realidad es otra. No eres mía, eres de mi hermano, pero te siento mía porque
esperamos un hijo, nuestro retoño. Nerviosos nos separamos y nos aprestamos a
vivir este teatro resignados.