Después de la tarde y la noche que tuve con mis maduros
amigos acabe reventada. A la mañana siguiente no se como, pero no oí el
despertador y seguí durmiendo. Me desperté con una agradable sensación, y con
una mano entre las piernas. Jorge me estaba acariciando suavemente. Estaba
sentado en el borde de mi cama, yo estaba acostada boca abajo, con las piernas
un poco separadas y el tenia su mano derecha en mi coño. Debía de llevar un buen
rato haciéndolo, pues mi coño estaba ya muy húmedo, y yo me encontraba muy
caliente.
El llevaba puestos unos boxers, y yo estaba como me había
acostado: completamente desnuda. Estuve unos minutos simulando que dormía, y
disfrutando se su caricia, hasta que hice un movimiento demasiado brusco y
retiro la mano rápidamente, yo simule despertarme.
- Buenos días. Creo que se te han pegado las sabanas - me
dijo.
- Si, lo siento. No se como ha pasado. ¿Qué hora es?
- Son las 10 y media. He supuesto que llegaste muy
cansada, y le he dicho a Marta que mejor te dejábamos dormir. Nosotros ya
hemos desayunado, y Marta se ha ido a hacer unos recados, tardara un buen
rato en volver. ¿Por qué no te duchas y luego hablamos?, creo que tenemos
que aclarar lo de ayer.
Me levante de la cama, y me fui directa a la ducha, después
de secarme me puse un albornoz, sin nada debajo y acabe de asearme. Cuando salí,
mi cuñado se había vestido y me había preparado café y unas tostadas. La
amabilidad de Jorge y lo bien que me estaba tratando me sorprendía
agradablemente, si ya lo tenia en buena consideración ahora lo admiraba. Se
sentó a mi lado, se notaba que estaba algo nervioso y poniendo un tono de voz
algo serio comenzó a hablarme.
- Ana, tu siempre me has gustado. Ya se que somos
familia, pero ayer cuando te vi estabas increíblemente atractiva. Perdona
que te lo diga así, pero Marta me ha contado que eres bastante fácil con los
hombres. Cuando me dijiste que estabas de fiesta, penseque habías tenido o
ibas a tener sexo con alguien y que estarías excitada. No se que me paso, me
excite muchísimo y no pude contenerme en el coche. Cuando te destape los
pechos y no protestaste me envalentone y por eso te obligue a que me la
chuparas. Quiero disculparme y pedirte perdón.
Se notaba que lo estaba pasando fatal, me dio mucha pena que
se sintiera culpable de algo que a mi me había encantado. Había omitido que me
estaba metiendo mano mientras yo dormía. Quizás pensaba que al dormir, no me
habría dado cuenta, y admitirlo haría que se sintiera mucho peor.
Me sentí fatal por hacer que este encanto de hombre se
sintiera tan mal, y no pude evitar sonreírle con una mirada de comprensión. Iba
a contarle todo, para que se diera cuenta de como soy realmente y comprendiera
que no estaba en absoluto molesta por habérsela chupado, sino que me había
encantado.
- Jorge, tranquilo. No tienes que disculparte de nada, y
no estoy enfadada. Antes de que digas nada déjame que te cuente lo que me
paso ayer.
Le conté todo, como conocí a Alberto en la playa, a sus
amigos en el chalet, lo que hicimos, las fotografías que me tomaron, que cuando
nos vimos había ido a comprar condones para ellos, el video que grabamos...todos
los detalles, e incluso le dije la dirección de la página web, los datos de
acceso a la misma y que había prometido subir más fotos. Lo único que omití fue
la parte en Don Francisco hablaba de mi padre, y de que les gustaría follarse a
mi madre y a mi hermana, su mujer. No sabia si a Jorge esto le gustaría.
Jorge, no me interrumpió en ningún momento. Cuando finalice
la historia, se le notaba mucho más calmado y sereno.
- Ana, tengo algunas preguntas, por lo que me has contado
estos señores son mayores que tú ¿Qué edad tienen tus amigos?
- Son mayores, entre los 60 y 75 años. Pero con mucha
vitalidad.
- ¿Están casados?
- Todos menos Don Higinio, el más mayor y el dueño del
chalet donde estuvimos.
- Se sincera, Ana. ¿Qué tal lo pasaste?
- Me encanto. Soy consciente de que para ellos
probablemente no soy mas que una guarra, y de que se aprovecharon de mí.
Pero yo me deje hacer conscientemente, y disfrute cada momento. Seguramente
pensaras que soy idiota, pero me gusta cuando un hombre se divierte conmigo.
En esos momentos me siento muy mujer y muy sexual. Aunque yo este haciendo
todo lo que mandan, si ellos se divierten, siento que soy el origen de su
felicidad, y eso me hace sentir feliz. Es como una droga, y cuando me siento
así, se que haré cualquier cosa que me pidan para que continúe.
- Me estas diciendo que te gusta rebajarte cuando un tío
te lo pide.
- Sí, me gusta humillarme. Por raro que parezca, me hace
sentir importante para el. Si con ello consigo hacerle sentir superior a mi,
más útil me siento y más satisfecha estoy. Me gusta ser dominada, ser sumisa
y obedecer todo lo que el hombre me ordene y complacerlo.
Creo que ahí es donde encuentro mi placer, en ser usada,
en que cualquier parte de mi cuerpo sea tomado simplemente como un objeto
para que mi hombre quede satisfecho, yo se que esto no es muy normal pero no
me importa mucho, disfruto mucho. Me he aceptado tal y como soy, como una
mujer que los hombres pueden usar como quieran y humillar en la forma que
quieran.
- Ana, creo que lo tuyo tiene un nombre. Eres una puta
sumisa.
- Puede que tengas razón. Si seguro que la tienes. De
hecho me esta poniendo que me digas que soy eso.
- ¿Te calienta que te llame puta?
- Sí. - dije con un hilillo de voz, y bajando la mirada.
Mi coño estaba empezando a humedecerse.
- ¿Te gustaría que te tratase como a una puta?
- Sí. - conteste de nuevo, estaba a la vez avergonzada y
excitada. Me ponía como una moto que Jorge me hablara así.
- Bien, dime entonces como te gustaría que fuese entre tu
y yo.
Me di cuenta de que era mi oportunidad de declararle todo lo
que sentía por él. En aquel momento no me importaba que fuera el marido de mi
hermana, ni el daño que le pudiera hacer a ella. Jorge siempre me había gustado,
desde que me lo presento Marta. Me había masturbado muchas veces pensando en él,
y en el fondo envidiaba a mi hermana por tener un hombre así. Pensaba que esa
idiota estirada no se lo merecía, y que yo sabría tratarlo mucho mejor que ella,
como un rey, dándole todo lo que quisiera.
Quise contarle todo, para que no tuviese ninguna duda de que
lo adoraba y que por mi parte nunca le pondría ninguna pega a cualquier cosa que
me pidiera. También me gustaba mucho la idea de que fuera precisamente el quien
me dominara y me denigrara. Estaba muy asustada y con voz baja y casi
tartamudeando le conteste.
- Haría cualquier cosa que tu quisieras. Con que me lo
dijeras yo lo haría sin protestar, feliz y con una sonrisa. Cualquier cosa.
Me vestiría como tu dijeras, fallaría como tu dijeras y cuando tu quisieras,
te cuidaría, te daría todo lo que tengo, te obedecería en todo, y te
demostraría en todo momento que te adoro. Que quiero ser tu hembra, que te
considero mi superior en todos los aspectos, y que estaría orgullosa de
servirte.
Yo estaba temblando de la emoción, por fin le había confesado
lo que sentía por él. Estaba muy orgullosa de haber dado ese paso, y quería ir
mas lejos, que le quedase bien claro que quería someterme a el por completo. Por
otro lado estaba acojonada de que se escandalizase y no quisiera tener nada que
ver conmigo. Sin embargo, ante esta declaración, Jorge se quedo de piedra, y
ahora fue él quien bajo la voz.
- Y yo que tendría que hacer para que hicieras eso.
- Solo te pediría que me utilizases, que me tratases como
te diera la gana, y que siempre me recordases que yo vivo para servirte.
Se ve que esta respuesta le gusto, porque se envalentono y
quiso averiguar mis limites.
- Y si me diera por exhibirte por ahí desnuda.
- Estas en tu perfecto derecho de hacerlo. Solo tienes
que decirlo.
- Y si no me importase que tus padres se enterasen.
- A mi tampoco me importaría. Si no les gusta es su
problema, que se jodan.
- Y si te entregase a mis amigos para que te follaran.
- Intentaría ser el mejor polvo de su vida, para que te
envidiaran y que tu estuvieras orgulloso de mi.
- Y si te pusiera a trabajar de puta, y me quedase todo
lo que ganases.
- Estaría contenta de servirte, y seria la mejor puta del
mundo para ganar lo máximo posible para ti. Me encantaría que fuera mi
chulo, y me emputecieras por ahí. Te prometo que no me quedaría nada para
mí, todo el dinero que ganase te lo entregaría.
- ¿Te prostituirías para mi? Las putas tienen que tragar
mucho, hay mucho degenerado suelto
- A mi me gusta tragar, y seria mucho mejor hacerlo
sabiendo que tu te aprovechas de ello.
- ¿Eso es lo que quieres?
- Yo solo quiero hacerme más y más puta para ti. Quiero
consentirte todo y que abuses de mi como te de la gana.
- ¿Dejarías que unos desconocidos te tratasen como a una
miserable guarra? ¿Qué te follasen como a una vulgar puta?
- Si... me gustaría... en serio... que me tratasen como a
una puta...ese es mi destino... para que me usen lo que les de la gana...ser
maltratada...manoseada…llena de leche...podrías meterme en un puti-club,
alquilarme cuando quisieras o dejarme en la carretera medio en bolas al lado
de un polígono..- mi coño estaba soltando flujo mientras hablaba, lo notaba
resbalando por mis piernas.
- ¿Y que pasa con Marta? ¿ le pondrías los cuernos a tu
hermana ?
Sabia mi respuesta, conocía la historia oculta de Marta y
sabia hasta donde podía llegar. También sabia hasta donde me gustaría que
llegase, pero no estaba segura de si Jorge la sabia o si le gustaría saberla. Me
quede pensando como decirlo, buscando una forma de expresar mis ideas sin
delatar a mi hermana y tras unos segundos, le conteste.
- Creo que es mejor que ella lo sepa. Así todo seria más
fácil. Por favor no te enfades conmigo, es tu mujer y mi hermana, pero mi
fantasía es que ella fuera como yo. Las dos hermanas te serviríamos,
adorándote y a tu completa disposición. Incluso podríamos ser las dos tus
putas,...nos podrías obligar...
Por la cara que puso, creo que le idea no le disgusto, así
que quise llevarla un poco más lejos.
- Me imagino que buscas un grupo de cerdos para que me
violen, delante de ti. Podrías traer a la zorra de Marta para que te la
chupe mientras miras... Me encantaría que cuando me estén forzando, y
chille... y patalee... tú me digas que me lo merezco por ser una cerda
asquerosa...
Luego le tocaría a Marta, y así una y otra vez...hasta
que aprenda y se acostumbre a su lugar en la vida...como yo. Hasta que sea
ella sola la que ofrezca sus servicios... quien se entregue felizmente a
cualquiera... Así cuando nos alquilases estaríamos las dos preparadas para
todo...y seriamos felices sabiendo que tu estas orgullo de nosotros.
Mis amigos de ayer seguro que te ayudarían a
adiestrarnos. Tienen mucha imaginación, y saben como tratar a las mujeres.
Ya se que son mayores, pero son muy simpáticos y agradables. Estoy segura de
que te llevarías de puta madre con ellos.
Estaba lanzada, y extasiada, estaba hablando de mi fantasía
del día anterior con Jorge. Y lo mejor de todo era que el le gustaba, y parecía
que con un poco de esfuerzo podría hacerse realidad. Jorge nunca se había
llevado demasiado bien con mi padre, asi que decidí hacer la fantasía aun más
atractiva para él, y también para mí.
- Además seguro que al gilipollas de mi padre le daría un
patatús si se enterase de que sus dos hijas, las niñas de sus ojos, trabajan
de putas para ti. Que somos tus guarras, sumisas y felices de serlo. La vida
seria maravillosa.
Me imagino que estamos en la cena de nochebuena en casa
de mis padres, tu estas comiendo marisco y bebiendo el Vega Sicilia de mi
padre, mi madre te esta trayendo el postre desde la cocina, Marta y yo
estamos desnudas, solo llevamos puestos unos gorros de Santa Claus, debajo
de la mesa, comiéndote la polla y nos reímos y peleamos en broma entre
nosotras por ver quien se come tu leche. Y mi padre esta en la calle,
pasando frío, sacando brillo al deportivo que le hemos obligado a que te
regale por navidad, muerto de rabia e intentando asumir que las cosas son
así, y no le queda mas remedio que aceptarlo.
Después de la cena, te entregamos los regalos de Navidad.
Todos son para ti, mi familia ya tiene bastante regalo con que tu estés con
nosotros. Luego vamos al lado de la chimenea a celebrar la Navidad. Nuestra
madre te dice lo maravilloso que eres, mientras nos separa los cachetes del
culo, a Marta y a mi, con sus manos, para que puedas encular a quien tu
prefieras, al lado del árbol de Navidad. Mi padre esta en la cocina
limpiando los platos y preparándote un café irlandés con su whisky de 20
años....Decides encular a Marta, mi madre separa sus nalgas todo lo que
puede, yo te lamo los cojones mientras tu verga entra y sale de su culo.
Marta sonríe de felicidad, y mi padre lo graba todo en video, para
enseñárselo a sus amigos al dia siguiente...
Ojala algo así sea realidad algún día….
A estas alturas, y con esta conversación, yo ya me había
calentado bastante, y Jorge al parecer también, pues sin decir nada me sujetó
violentamente de los pelos y me tiro al suelo, yo no opuse ninguna resistencia y
me deje caer de la silla. Sin soltarme del pelo, se separo un poco de la mesa,
abrió las piernas, y acerco mi cara a su paquete. Yo me deje llevar, y quede
arrodillada entre sus piernas. El albornoz se había abierto y una teta había
salido por completo. Apretó mi nuca con fuerza, hundiendo mi cara en su bulto.
Frotaba mi cara contra su entrepierna, y a través de la tela de su pantalón,
notaba con mi cara su erección. Estuvo un par de minutos frotándome, y luego
tirando de mi pelo me separo. Yo aproveche para bajarle el short y sacarle la
polla.
El día anterior, dentro del coche, y medio oscuras, no había
podido verla bien. Pero ahora a plena luz del día, vi que era una verga
preciosa, un poco más grande que la media, y bastante gorda. Estaba
completamente empalmado, el prepucio se había retirado un poco dejando un
agujero por el cual asomaba la punta del glande. Volvió a frotar mi cara con
fuerza, esta vez sin ninguna tela interponiéndose. Yo sacaba la lengua e
intentaba lamerla, jadeaba y aspiraba fuertemente. Fui mucho mas consciente de
su olor, era un olor muy agradable, a macho.
Al verla y olerla mi calentura aumento, mi chocho estaba
completamente empapado, y cuando me soltó la cabeza, Me quede unos segundos
mirándola. Le dije: "Es preciosa", y sin más me dedique a adorar su polla. Le
daba besitos en la punta, la acariciaba con mis labios por los lados, apoyaba mi
nariz en su polla y aspiraba profundamente, intentando empaparme en su olor. Con
mi mano derecha lo descapullé, y comencé a pasarle mi lengua lentamente por el
borde del glande. Cuando no estaba lamiéndole las pelotas, se las acariciaba
suavemente con las yemas de mis dedos.
Finalmente me metí la punta en la boca, y comencé a hacerle
una mamada suave, y con mucha saliva, Procuraba apretarla, haciendo fuerza con
mis labios, cuando entraba y salía. Cuando estaba dentro, la acariciaba con mi
lengua. A veces me metía todo lo que podía, aunque por la postura en la que
estaba no podía hacer que entrase toda y llegase hasta mi garganta. Tenía tanta
saliva en la boca que desbordaba mis labios, y resbalaba por mi barbilla.
Jorge dejo caer sus manos a los lados, y solo jadeaba,
dejándose hacer, dejándose adorar la polla. Era un momento perfecto, si por mi
fuera aun estaría allí chupándosela. Perdí la noción del tiempo, y no se cuanto
tiempo estuve chupándosela, pero mis rodillas ya empezaban a dolerme de estar
apoyadas en el suelo, y Jorge comenzó a mover la pelvis incrementando el ritmo.
Cogiendo mi pelo con la mano izquierda, comenzó a mover mi cabeza arriba y abajo
cada vez con mayor violencia y rapidez. Yo simplemente apretaba los labios
alrededor de su polla, intentando rozarla al máximo y dejaba que me follase la
boca como quisiera. De vez en cuando, cuando tenia su polla todo lo dentro que
podía, me daba fuertes bofetadas con la mano derecha en la cara.
Me voy a correr en tu boca, puta. No te lo tragues,
aguántalo en la boca. - y con un pequeño grito se corrió en mi boca.
Se notaba que había tenido bastante sexo últimamente con mi
hermana, pues no le salio mucho y pude retenerlo todo en mi boca. Su verga se
fue desinflando lentamente en mi boca. Yo miraba hacia arriba con ojos de
adoración, mientras el jadeaba y se iba calmando.
Finalmente saco su polla de mi boca, y me ordeno que hiciera
un cuenco con mis manos y dejara caer el semen sobre ellas. Salio con bastante
de mi saliva, un pequeño charquito viscoso, no pude evitar acercarlo a mi nariz
y olerlo, era un olor fuerte, pero a mi me olía a gloria. Sin que me dijera nada
me embadurne la cara y las tetas con el liquido que tenia en mis manos y le dije
que no me iba a limpiar en todo el día, que quería sentir una parte de él sobre
mi.
- Me gusta que hagas conmigo lo que quieras... - le dije,
ronroneando como una gatita satisfecha.- por favor nunca dejes de hacerlo.
Como si no hubiera pasado nada, Jorge retomo la conversación.
- La verdad es que tu padre siempre se ha portado como un
cabrón conmigo, y no estaría mal joderlo, puteando a sus hijas.
Recordé como el día anterior me había excitado hablar mal de
mis padres, y lo que me enfade con mi padre por lo que le hizo a Don Francisco.
Después de que me hubiera follado la boca de esa forma, yo ya sentía un vinculo
especial con Jorge. Estaba lanzada, y no quise ocultarle ya nada. Me importaba
un pimiento mi padre, para mi solo existía Jorge.
- El muy imbécil piensa que estas con mi hermana por su
dinero, por el dinero que ella heredara. Saber que también tendrías el mío,
que nuestra herencia, su negocio de toda la vida, te lo acabarías quedando
tú le jodería vivo, y además esta lo de mi madre...- estaba lanzada y le iba
a contar todo, ahora me doy cuenta de que debería de haber sido mas lista e
ir mas despacio.
- ¿Qué quieres decir con lo de tu madre?
- No se si Marta te lo ha contado, pero hace unos años,
mi padre y mi madre estuvieron a punto de separarse, estuvieron dos años
viviendo separados, yo me fui con él y Marta se quedo con mi madre.
- Sí que me lo ha contado, y esto que tiene que ver con
joder a tu padre.
- Marta tenía un novio, Javi, mi madre acabo enamorándose
de él, y él que era bastante caradura, acabo follándosela, y con el tiempo
llego a invitar a sus amigos a casa de mi madre para que se la follaran. Con
esto quiero decir que mi madre también es bastante zorra y quizás pudieras
usarla para putear a mi padre.
- ¿Y tú como sabes eso, si vivías con tu padre?
- Marta me lo contó, y me enseño videos de mi madre
follando con su novio y sus amigos.
Jorge se mostró muy sorprendido. Mi hermana me había hecho
jurar que nunca contaría esa historia, y sabia que quizás le doliera a Jorge
oírla, pero él era lo más importante para mí, tenia que ser sincera con él,
romper mi juramento y contárselo todo.
- Hay algo más...
- Cuenta.
- Marta también estaba enamorada de él... En aquella
época ella era muy feliz con Javi, y le consentía todo, incluso que se
follase a mi madre y la entregase a sus amigos. La cosa llego a que él
también compartió a Marta con sus amigos.
Jorge se puso muy serio, yo aun seguía arrodillada delante de
él, me gustaba estar así arrodillada a sus pies. Me pidió que le contase todo lo
que conocía de la historia.
- No se mucho más, Marta nunca ha querido darme detalles
muy concretos, pero se que era feliz con todo. Las dos, ella y mi madre,
estaban enamoradas de él y consentían de buen grado que el las chulease.
Cuando hablaba con ellas, no hacían más que decir lo fantástico que era ese
chico. Cuando me enseño los videos ya había acabado la historia con Javi. Yo
solo viví la parte final de la historia.
- No sabía nada de este chico. ¿Qué paso con él?
- El chico este era un delincuente, lo pillaron en un
asunto de drogas y lo metieron en la cárcel. Mi madre y Marta le pagaron la
fianza, era mucho dinero. Al salir de la cárcel se fue a vivir con ellas. Al
cabo de unas semanas, mientras mi madre buscaba a los mejores abogados, Javi
se fue del país llevándose todo lo que pudo robarles. Ellas no denunciaron
nada y perdieron todo el dinero de la fianza. Mi madre, se había hecho
responsable de que Javi no se fugase. Además de la fianza, la condenaron por
dejadez en su responsabilidad, pero al no tener delitos previos no fue a la
cárcel, se libro con una multa gorda.
Nunca más han vuelto a verlo. Los primeros meses, Javi
llamaba por teléfono a mi madre para que ella le mandase dinero, siempre a
través de intermediarios. También sabían mas o menos lo que hacia por los
cargos en las tarjetas de crédito de mi madre.
- Explícame eso.
- Cuando les robo, se llevo también sus tarjetas de
crédito. Mi madre, en vez de anularlas, incremento los límites de crédito
todo lo que pudo. Decía que el necesitaba el dinero mas que ellas, y que así
podía saber a través de sus gastos si el estaba bien o pasaba penalidades.
Durante varios meses el agotaba todos los meses el crédito de las tarjetas.
He visto los cargos. Viajo mucho, siempre en primera clase, siempre a sitios
paradisíacos, el Caribe, Bahamas,... se alojaba en los mejores hoteles,
alquilaba barcos para irse de pesca,.., pegándose la vida padre a costa de
mi madre. Incluso pagaba con las tarjetas las putas de lujo que contrataba.
- Tu madre además de sumisa es idiota perdida, ¿podía
pagar todo eso?
- No con su sueldo de psicóloga. Vendió todo lo que
tenia, incluso el chalet donde vivían, se mudaron a un piso pequeño. No se
cuanto dinero le saco, pero fueron muchos millones de pesetas. Encima él era
muy borde con ellas.
- Ellas le estaban ayudando, ¿como podía ser borde?
- No lo se. El era muy cruel con mi madre. Cuando llamaba
para pedir dinero a mi madre, ella siempre le suplicaba que le dijera donde
estaba que lo dejarían todo e irían donde él estuviera, que trabajarían para
él y ellas lo mantendrían, que juntos podían ser felices y superarlo todo.
El se reía de ella en su cara. Una vez oí parte de una de sus conversaciones
por el teléfono supletorio, mi madre le estaba diciendo que estaba apurada
económicamente pero que le enviaría el dinero que le pedía, había estado
llorando suplicándole que les dijera donde estaba y las esperase. El le
contesto que ya era una puta vieja y que solo servia para que le mandase
dinero, que si la viera delante ni le escupiría encima del asco que ella le
daba. Le dijo que si le pagaba lo bastante aceptaría recibir a Marta para
ponerla a trabajar de puta. También la acuso de pensar solo en si misma, que
si se preocupase por él se daría cuenta que podría ganar más dinero
trabajando de puta en España que en Santo Domingo que era donde el estaba.
Javi estaba muy enfadado con ella, y estuvo insultándola todo el rato. Al
final Javi le dijo que no quería perder más el tiempo hablando con ella, que
por su culpa tendría que irse ahora de putas para quitarse el mal trago de
hablar con ella, y le colgó el teléfono. Yo me fui a ver le tele, a
disimular que la había estado espiando. Al rato apareció mi madre, con una
cara de felicidad increíble, y me dijo que Javi quería una moto acuática, y
unas chicas, que se iba corriendo al banco a ver cuanto dinero podía
conseguirle.
A pesar de todo su dinero, mi madre no podía aguantar ese
ritmo, y cada vez con mas frecuencia no podía cumplir sus exigencias. El
cada vez llamaba menos, y mi madre estaba cada vez mas hundida por no poder
hablar con el. Al final, dejo de llamar. Al poco tiempo mi madre volvió con
mi padre. Mi padre no sabia nada, se hizo cargo de las deudas, y nunca
pregunto nada, se daba por contento de que mi madre hubiera vuelto con él.
De vez en cuando, Javi le manda alguna carta a mi madre.
Son cartas insultantes, incluye fotos en las que esta follándose a otra
tías, siempre son chicas espectaculares y se nota que tienen dinero: esta
follando en un yate, en un deportivo, en un jacuzzi.. en las cartas se rie
de ella. Una vez le mando un paquete con un condón anudado, el semen que
había dentro ya estaba seco cuando mi madre lo recibió, la nota que escribió
le decía que se contentase con eso, que era lo ultimo que ella sacaría de
él. Parece bastante claro que las cosas le van muy bien, sin el dinero de mi
madre, y que nunca volverá a España. Mi madre guarda esas cartas en una caja
escondida, y yo he leído casi todas.
- ¿ Y Marta como lo llevo ?
- Fue un trauma para las dos, pero Marta lo llevo pero.
Javi le hizo mucho daño. No quería hablar con ella, ya que Marta no tenia
dinero y para él menos que un cero a la izquierda, Marta me contó que solo
hablo una vez con ella, para decirle que en ese momento se la estaban
chupando dos tailandesas y que lo hacían mil veces mejor que ella. Ella
estuvo horas llorando después de eso.
Marta se bloqueo por completo, casi se hunde en una
depresión, pero siguió adelante. Lo hizo cambiando de vida por completo,
dejo de salir con chicos, se hizo arisca.. hasta que te conoció. Cuando tu
apareciste en su vida, volvió a ser feliz, y se centro en ti. Mi madre al
volver con mi padre y arreglaron sus diferencias, aunque creo que ella en el
fondo sigue enamorada de Javi.
- Y los amigos de Javi que se las follaban.
- Al principio seguían yendo por casa para correrse
fiestas con ellas, y sacarles dinero. Ellas les seguían la corriente y se
dejaban follar por ellos con la esperanza de que les dieran noticias de
Javi. Con el tiempo se dieron cuenta de que sus amigos no sabían nada, y
fueron dejando de recibirlos. Cuando mi madre volvió con mi padre, hacia
meses que los amigos de Javi habían dejado de visitarlas.
Sois una familia de putas. - dijo Jorge enfadado, y me
pego una hostia muy fuerte en la cara..
Caí al suelo. Sabía que no estaba enfadado conmigo sino con
Javi, y quizás con mi madre y Marta. Simplemente me había pegado para
desahogarse. No me molesto para nada, volví a arrodillarme delante de él,
mirando al suelo sumisamente, para que volviera a pegarme si le apetecía.
Pasaron unos instantes, Jorge se quedo callado, se notaba que
estaba colérico e intentaba calmarse. Yo aun seguía de rodillas y no sabia que
hacer, así que lentamente me acerque a limpiarle la polla con lametones de mi
lengua. Lo hice muy delicadamente, sin tocarlo con mi cara ni pechos, pues no
quería ensuciarlo. Estuve unos minutos, asi hasta que se la deje completamente
limpia. No sabiendo que hacer a continuación y sin querer molestarlo permanecí
quieta de rodillas delante de él.
Me sentía fatal, había hecho que se sintiera mal dos veces
ese día. La primera vez fue involuntaria por mi parte, pero esta segunda vez yo
sabia lo que podía pasar. Todo por ser sincera con él, y apoyar la idea de que
mi hermana podía ser su puta como yo. Si lo había sido una vez, podía volver a
serlo. Sin embargo me sentí muy culpable y apenada. Solo deseaba que me dijera
que podía hacer para que se sintiera mejor. Al cabo de un rato sin cambiar de
postura, me dolían las rodillas, pero no quería ni moverme ni separarme de él. A
los diez minutos, Jorge se levanto, y me dijo que buscase las bragas o tanga mas
pequeña que tuviera. El se fue al cuarto de baño. Fui a mi habitación y busque
entre mi ropa. Lo mas pequeño que tenia era el tanga que me había regalado Jorge
el día anterior. Volví a la cocina con él tanga en la mano. Jorge me estaba
esperando con el tubo de pasta dentífrica y la cámara de fotos.
- Lo primero es cumplir lo que prometiste a tus amigos.
Me hizo inclinarme sobre la mesa, y abrir los cachetes de mi
culo con las manos. Abriendo el tubo del dentífrico, echo un poco en mi ano, y
lo extendió con sus dedos alrededor del mismo. Cuando lo embadurno todo bien,
metió un par de dedos dentro de mi ano para que se lubricase por dentro. La
pasta escocia muchísimo, pero no dije nada. Tras cerrar el tubo, de un empujón
me metió la mitad del tubo por el ano, con el tapón por delante. Me dolió
muchísimo, pero tampoco dije nada. Él podía hacerme cualquier cosa que quisiera.
Tomo la cámara, me ordeno girar la cabeza y sonreír y tomo una fotografía
enfocando mi culo en primer plano, de forma que se veia muy bien el tubo a medio
entrar y mi sonrisa. Jorge comenzó a animarse un poco.
Luego haciendo presión con los dedos me metió el resto del
tubo, hasta que únicamente asomaba el extremo plano por mi ano. Me hizo ponerme
el tanga, para que no se me saliera el tubo, y sentarme en un sillón pasando las
piernas por encima de los reposabrazos. Luego me ordeno que agarrase el tanga
con las dos manos por encima de mi pubis y tirase con todas mis fuerzas hacia
arriba, sin dejar de sonreír.
El tanga era muy fino, y ya de por si me venia muy pequeño,
al tirar de él se me clavo en toda la raja del culo, y en mis labios mayores.
Jorge lo ajusto aun más metiéndolo de forma que mis labios mayores lo cubrían
por completo. El extremo del tubo, aun asomaba de mi ano, mostrándose por los
dos lados de la tira. Volví a sonreír y me hizo otra foto, en ella se me veía
sonriente, con las tetas al aire, totalmente abierta de piernas, estirándome un
tanga hasta que desaparecía entre los pliegues de mi coño, y con objeto asomando
de mi culo.
Me entrego la cámara, y me dijo:
- Ponte algo para taparte las tetas y lárgate de aquí, te
quiero fuera en cinco minutos. Quiero que subas estas fotos a tu web, no lo
hagas en el ordenador del despacho - teníamos un pequeño despacho en el piso
desde el cual Jorge y mi hermana estaban al tanto de los negocios. - Hazlo
desde un ciber. Luego haces lo que quieras, pero no quiero que vuelvas hasta
la hora de cenar.
Fui a mi habitación y me puse una camiseta. Jorge no me había
dicho que me pusiera nada debajo, iría únicamente con el tanga y las chanclas
que llevaba puestas. Se había excitado cuando le dije lo puta que quería ser
para él, así que pensé que le gustaría que me exhibiera por ahí, como una buena
zorra. La camiseta me pareció bastante light. Como aun tenia unos minutos, con
unas tijeras y rápidamente corte toda la parte inferior, transformándola en un
top, bastante burdo. La camiseta me había costado casi 100 euros, pero no me
importo nada destrozarla de esa forma. Pensé que a el le gustaría ver lo ansiosa
que estaba por ser su guarra. Cuando me la volví a poner quede satisfecha del
resultado, apenas me cubría mis pezones, mostrando toda la parte inferior de mis
pechos. Tendría que andar con mucho cuidado si no quería que mis pezones
asomaran por la parte inferior de la camiseta a cada paso.
Con las prisas no me había dado cuenta de que aun llevaba el
tubo metido dentro, pero al ir a salir de la casa, note que me molestaba al
caminar y le pregunte:
- Jorge, ¿ el tubo ?
- El tubo se queda ahí todo el día. Me gusta el top. - su
tono era de mucho enfado.
- Gracias mi amor. Por supuesto que el tubo se queda.
Hasta luego mi vida. Te quiero..- y salí.
Al final había pasado mucha tensión con Jorge, y la caminata
hasta el ciber me sirvió para relajarme. Estuve meditando sobre lo que había
pasado, y fui mas consciente del daño que le había hecho. Se había dado cuenta
de que no conocía el pasado de mi hermana, y probablemente se sentiría
traicionado. Me pregunte porque me había hecho largarme y se había preocupado
por mis fotos. Las conclusiones a las que llegue, fueron que quería que fuera su
puta, que me exhibiera en la pagina web, y que estaba muy enfadado y quería que
me fuera para no hacerme daño. Esto último no era necesario, no es que me guste
que me peguen, pero aunque me hubiera dado una paliza lo habría seguido
adorando. Sin embargo esa consideración hacia mí hizo que lo apreciase aún más y
estuviera aún más dispuesta a obedecer sus deseos. Si el quería que fuera una
zorra exhibicionista lo iba a ser. Al menos ya iba vestida como una.
El ciber estaba en el centro del pueblo, a unos 20 minutos
andando. Sin embargo yo tarde casi 50 minutos en llegar, tenia que ir andando
muy despacio, pues el tubo me molestaba mucho y los pezones asomaban
constantemente por debajo de mi top improvisado. La pasta dentífrica me escoció
un rato, luego se seco y dejo de hacerlo.
Por el camino los coches que pasaban bajaban la velocidad al
pasar a mi lado, algunos hacían sonar la bocina, y hubo un par de conductores
que asomándose a la ventanilla me dijeron algunas guarradas. Yo ya estaba mas
tranquila, y salude con la mano y una sonrisa a los que se fijaron en mi,
Increíblemente no me cruce con ningún peatón hasta llegar al ciber.
Estábamos a mediados de Agosto y hacia un calor increíble,
cuando llegue al ciber estaba toda sudada, y mi top se pegaba a mis tetas,
marcando perfectamente mis pezones. El sudor se había llevado los restos del
semen de Jorge que estaban en mi piel, y al andar el tanga se había salido de
entre mis labios vaginales, y me tapaba algo por delante. Por detrás se me
seguía viendo todo el culo.
Al entrar en el ciber me di cuenta de que no llevaba dinero,
ni bolso, ni llaves, ni tarjetas,...solo la cámara en la mano. Aunque no era
mucho dinero, no sabia como pagar para me que dejasen usar un ordenador. Y lo
necesitaba para subir las fotografías, tampoco sabia como descargar las
fotografías de la cámara al ordenador. No había mucha clientela, un par de
turistas escribiendo correos, y tres adolescentes chateando. Todos me siguieron
con la mirada cuando entre.
Fui a hablar con el chico que estaba en el mostrador, un
chaval de unos veinte años, con una pinta bastante normal, que también se había
quedado flipado al verme entrar. El chaval intento aparentar algo de normalidad
y me dijo:
- Hola, puedo ayudarte en algo
- Veras necesito descargar y subir unas fotografías que
tengo aquí, pero no se como. Es bastante urgente.
- A ver déjame la cámara. - se la pase, le echo un
vistazo a la misma, y devolviéndomela me dijo - es fácil solo hace falta un
cable USB, si quieres te lo presto. ¿Las vas a subir a algún sitio? Puedes
usar ese ordenador de ahí.
- Ayer me enseñaron ha subir las fotografías, pero no se
hacer lo del cable.
- No pasa nada, yo te lo conecto y te las dejo en un
directorio para que las subas.
- Es que...me he dejado el bolso en casa y no llevo nada
de dinero encima. - dije con cara de preocupación, intentando darle pena y
que me invitara. El chico se quedo un rato mirándome, supongo que pensando
que podría sacar y entonces me dijo.
- Si me das la cámara te dejo usar el ordenador gratis.
Por lo visto, el chaval se había dado cuenta que estaba
bastante desesperada, y había decidido aprovechar la situación. Mire la lista de
precios que estaba colgada detrás del mostrador, una hora de ordenador valía 2
euros, la cámara era muy buena, con un buen objetivo, me había costado 800
euros. De todas formas, para mi la prioridad era seguir las ordenes de Jorge,
así que iba a aceptar ese atraco a mano armada, ya compraría otra cámara mas
adelante. El chaval debió de pensar que iba a pasar de su oferta ante la faltada
que se había pegado porque me dijo:
- Y además te doy 300 euros.
- De acuerdo - le dije inmediatamente, me sentí muy
afortunada, el trato era mucho mejor que lo que yo iba a aceptar. Vio que se
había precipitado al ofrecerme 300 euros e intento sacar algo más.
- Pero me quedo con la memoria y me tienes que traer el
cargador.
- Te lo prometo, tengo una funda y un trípode para la
cámara y también te los traeré. Pero por favor ayúdame a sacar las fotos.
- Dame la cámara y ven detrás del mostrador.
Le di la cámara y la conecto con un cable a su ordenador. Fue
todo muy rápido cuando llegue detrás de él ya había copiado las fotografías en
el ordenador y las estaba viendo. Abrió las dos fotografías en el ordenador para
ver si se habían copiado bien, y vio como estaba yo en ellas.
- Menudo putón - no pudo evitar exclamar. Al ver que yo
estaba detrás, se avergonzó un poco y con voz baja me dijo "lo siento".
- No te preocupes, no me molesta que me llames así- le
conteste con una sonrisa, Ya había hecho mucho daño ese día y no quería que
este amable chico se sintiera mal por mi culpa.
Me dio mucha vergüenza que viera mis fotos, pero al mismo
tiempo me excito que supiera lo guarra que soy, por si aún le quedaba alguna
duda tras ver como iba vestida. Se levanto y me cedió su sitio.
Me conecte a mi pagina y subí las fotografías. Fue bastante
fácil tal y como me habían explicado. Estuve un rato revisando mi pagina web, y
viendo las fotografías del día anterior. Me entro una agradable calentura al
pensar en Don Higinio y sus amigos, pensé que todo había sido como un bonito
sueño, y quería que se repitiese, pero ahora mi prioridad era Jorge. Al estar
sentada, el tubo de dentífrico que llevaba metido en el culo, presionaba más y
me hacia un poco de daño. Me recordó a Jorge y no pude evitar sonreír.
Vi que mi web tenia una opción para que los visitantes
pudieran escribir sus opiniones y
colgar sus fotografías. La active, como todas las chicas soy
muy coqueta y me interesaba saber lo que opinarían de mi.
Tras diez o quince minutos me levante y le dije al
dependiente que ya había terminado.
- Tengo el dinero en la trastienda, acompáñame.
Desconecto la cámara del ordenador y con ella en la mano,
entro en la trastienda, yo le seguí. Cuando entre estaba abriendo una caja de
CDs. La caja estaba llena de billetes de 10 y 20 euros, Contó 50 euros y me los
dio, guardándose el resto en el bolsillo.
- Me dijiste 300 - intente protestar
- Pues ahora son 50 y porque me caes bien, si no te
parece bien te jodes.- se ve que había estado meditando mientras yo subía
las fotos, y había decidido que podía aprovecharse mas de mi.
- Esta bien. Muchas gracias. - dije sumisa. Me estaba
chuleando, y me encantaba. Volvía a estar excitada
- Y no te olvides de traerme el cargador y la funda, a ti
ya no te sirven para nada.
- No te preocupes. Hoy no creo que pueda, pero mañana sin
falta te los traigo. Te lo he prometido.
- No acabo de fiarme, la cámara puede ser robada y me
buscarías un lió. Además no te conozco de nada. Quiero que me des tus datos,
y además voy a hacerte unas fotografías por si tengo que denunciarte. De
paso pruebo si esta mierda de cámara funciona bien.
Me dio un papel, y escribí en el mi nombre, DNI y las dos
direcciones la de mi casa y la del apartamento en el que estábamos. Luego me
hizo quedarme quieta mientras me hacia varias fotografías, de frente, de perfil,
por detrás,..yo seguía muy excitada al verme tratada de forma tan denigrante.
Finalmente quiso hacerse varias fotos conmigo, puso el disparador en automático
y se puso a mi lado cogiéndome de la cintura. En seguida su mano bajo a mi culo,
y comenzó a acariciarlo, mientras la cámara disparaba.
Al ver que no protestaba, pasó el brazo derecho por encima de
mis hombros y metió su mano por el cuello de mi camisa cortada. Me estaba
acariciando el pezon derecho y estrujando mi teta. Con su mano moviéndose dentro
de mi camisa, mi top se levanto un poco más y ambos pezones asomaron por debajo,
uno de ellos cubierto por su mano. Todo esto quedo reflejado en las fotografías,
con una gran sonrisa en mi cara. El chico ya era plenamente consciente de que
podía ir a saco conmigo y me dijo:
- Quiero que te quites ese top. Seguro que si la policía
tiene que buscarte en la playa será más fácil reconocerte por los tetones.
- De acuerdo, como tú quieras - dije y me quite el top.
Después del magreo que me había dado, mis pezones estaban completamente de
punta.
Volvió a coger la cámara e hizo bastantes fotos a mis
melones. Me considero bastante guapa, y me gusta que me hagan fotografías sobre
todo si estoy sexy o enseñando algo, así que no pude evitar que mi cara se
iluminase con una sonrisa. Creo que al ver mi actitud pasiva y sumisa, se le
había despertado una vena abusadora, ya que mientras me fotografiaba, no ceso de
dedicarme comentarios insultantes como "¿No has pensado en trabajar de vaca
lechera?" o "Seguro que te han crecido tanto las tetas por toda la lefa que has
tragado."
Yo no le conteste, y seguí sonriendo, agradecí al cielo que
no se hubiera dado cuenta del tubo que llevaba metido en el culo. La forma que
tenia de tratarme me estaba gustando. No me importaba que me hubiera estafado,
me sentía muy agradecida de que me hubiera ayudado, y si me hubiera presionado
un poco podría haberme follado allí mismo o al menos le habría hecho una mamada,
pero a pesar de lo gallito que estaba le falto confianza y no me toco.
El chico tenia una erección tremenda que se le marcaba en el
pantalón, y me sabia mal que se quedase sin desahogarse. Pensé en ofrecerme yo
misma pero el recuerdo de Jorge paso por mi mente, y pensé que no seria justo
que yo estuviera comiéndome una polla mientras él lo pasaba mal. Cuando acabo me
dijo que podía vestirme e irme, mientras revisaba como habían salido las
fotografías en el visor digital de la cámara.
- Otra cosa, las fotografías que has subido, están aún
aquí. ¿Te importa que me las quede?
- No me importa, puedes quedártelas. ¿Te gustan?
- Están muy bien, se nota que te va la marcha. Mis amigos
van a flipar cuando las vean.
- Tengo más fotografías parecidas, están junto a esas en
una página web. Es mi página - dije toda orgullosa. - Si quieres te digo la
dirección para que las veas y se las enseñes a tus amigos.
En el mismo papel donde había escrito mi dirección, apunte él
la dirección de mi página web. Era fantástico tener una web personal, a todo el
mundo le gustaba.
- Gracias de nuevo, no sabes lo que me has ayudado. Te
prometo que te traeré la funda y el cargador. - y salí del ciber.
Al salir no pude evitarlo e intente menear el culo todo lo
posible, quería que todos se fijasen en mi y me recordasen. Estaba contenta,
había cumplido satisfactoriamente el primer encargo que Jorge me había hecho y
había ganado 50 euros. Pensaba cumplir mi promesa y llevarle al chico los
accesorios de la cámara, También se me ocurrió que no estaría de más hacerle
algún detalle para agradecerle que me ayudara y que no pensara que yo era un
delincuente.
Eran casi la hora de comer, y hacia mucho calor, Jorge no me
habida dicho que hiciera nada más, pero no podía volver a casa hasta dentro de 6
o 7 horas. Tenia bastante hambre, pensé en ir a la playa, con el dinero que
tenia podía comer algo en alguno de los bares del paseo, alquilar una sombrilla
y dejar pasar el tiempo hasta que fuera la hora de regresar. También me
compraría un pareo para no dar tanto el cante cuando regresase.
Comencé a andar en dirección a la playa. Al estar ya mas
cerca de la zona turística, había más gente en bikini y bañador, y aunque
ninguno era tan escaso como el mío, no llamaba la atención tanto.
El agujero de mi culo me dolía a cada paso que daba, debía de
estar ya muy irritado, después de la caminata anterior y de llevar el tubo de
dentífrico dentro tanto tiempo. Ni se me ocurrió sacarlo. Seguí dando pasitos
muy cortos y lentos. Con cada paso que daba el roce del tubo en mi culo y el
escozor me recordaba a Jorge. Volví a sentirme fatal, me sentía responsable por
lo dolido que estaba, Me entro un sentimiento de culpa, hay que ser muy hija de
puta para pasar un agradable día de playa, mientras el amor de tu vida esta
sufriendo en casa. Mientras caminaba pensaba en que podría hacer por él, sin
verlo y con el dinero que llevaba.
Finalmente se me ocurrió que le había gustado mi top en plan
exhibicionista. La ropa que llevaba puesta era la mas exhibicionista que tenia,
podría comprarme más ropa guarra y llevarla todo el verano. Así el veria que me
preocupaba por sus deseos. Era una idea fantástica. Inmediatamente y a pesar del
hambre que tenia, deseche la idea de comer algo. Necesitaba el dinero para algo
más importante.
Normalmente compro mi ropa en tiendas caras, y no sabia que
podría comprar con 50 euros, tendría que improvisar. Descarte las tiendas
normales de ropa, al ver los precios en los escaparates de dos o tres que
estaban en el camino a la playa.
Al llegar a la playa, entre en cinco o seis tiendas de
recuerdos y artículos de playa, viendo todo lo que había y mirando los precios.
Finalmente me compre en una de ellas 2 bikinis baratos de color blanco (8 euros
cada uno), 1 pantaloncito corto (12 euros), 2 camisetas de manga corta (8 euros
las dos) y una sin mangas (4 euros) y el pareo más pequeño y transparente que
pude encontrar (5 euros). Era ropa pensada para quien se olvida algo en un día
de playa, y la calidad de las telas era pésima. Escogí colores claros (blanco y
crema) en todas las prendas, busque el tejido más fino y transparente que había,
y me asegure de que todo fuera por lo menos dos o tres tallas inferior a la mía.
Estaba muy contenta, había comenzado mi guardarropa de guarra y encima me
sobraban 5 euros. Iba a entrar en otra tienda, cuando se me ocurrió una idea
para mejorarlo. Entre en un todo a 100 y compre unas tijeras con los 5 euros que
me quedaban.
Tenia muchas ganas de orinar, y pensé entrar a un bar y usar
el servicio, pero luego decidí que seria mucho mas apropiado para mi mear en la
calle como las perras. Tampoco quería tener problemas por escándalo publico, así
que me aleje del paseo marítimo, y en una calle poco transitada me agache entre
dos coches. No tuve que bajarme el tanga, simplemente lo aparte a un lado con la
mano derecha y comencé a mear. Pensé que Jorge estaría muy orgulloso de mi si
supiera lo guarra que estaba siendo. Al estar agachada, y por la postura el tubo
de dentífrico comenzó a salirse, afortunadamente pude empujarlo hacia dentro con
la otra mano y mantenerlo en su sitio. Me acaricie suavemente el contorno de mi
ano, y me dolió mucho debía de estar en carne viva. Lo alivie un poco
ensalivándome el dedo y volviendo a acariciarlo varias
veces. Finalmente me limpie las últimas gotas de pipi con el
ticket que me habían dado en la tienda. Me levante y volví a poner el tanga en
su sitio, nadie me había visto, las cosas me estaban saliendo bien.
Pensé en ir a la playa nudista, pero estaba bastante lejos y
yo no estaba para caminar mucho. Así que me fui al extremo mas apartado de la
playa principal, era una zona de rocas, allí había menos arena y menos gente, y
me senté en una de las rocas a arreglar la ropa, me quite el top. Estaba en la
playa y allí podía enseñar las tetas con toda tranquilidad.
Me dedique el resto de la tarde a reformar la ropa que había
comprado con las tijeras. Convertí la camiseta sin tirantes en un top del mismo
estilo que el que llevaba, es decir que dejase asomar mis pechos por debajo. Sin
embargo este era sin mangas, y mucho más apretado.
Corte las camisetas, dejando unos escotes que mostraban el
inicio de mis aureolas, también quite las mangas, e hice unas aberturas
laterales gigantescas. De perfil se me vería toda la teta, excepto la parte del
pezón que presionaba contra la camiseta.
Recorte la parte superior de los bikinis, hasta dejarlas del
tamaño de un paquete de tabaco, me gusto mucho el aspecto deshilachado que
quedo. Al cortarlos de esa forma se desprendió el fino relleno que llevaban y
les daba forma. No importaba, la tela se apretaba tanto que seguía perfectamente
la forma de mi pecho. Finalmente quite la tela interior de la braguita de los
bikinis, he hice mas finas la parte que rodea la cintura y la que atraviesa el
culo hasta casi convertirla en una cinta. Me dio miedo recortarlos por delante,
porque ya parecían muy frágiles y parecía que se iban a romper cuando me los
ponía.
El pareo parecía hecho de papel de fumar, esperaba que cuando
lo llevase sin nada debajo se me transparentase todo aunque no estuviera a
contraluz, y no lo hice ninguna modificación.
Recorte el culo del pantaloncito corto, de forma que al
ponérmelo se me clavase bien en el centro del culo, por delante se apretaba
tanto y era tan fino que podía apreciarse hasta el pliegue más pequeño de mi
coño.
Me pase toda la tarde remodelando la ropa, me la probaba, me
bañaba con ella y salía para ver como me transparentaba. Incluso estuve frotando
una de las camisetas con una piedra plana un buen rato para desgastar y hacer
mas fina la zona de las tetas. Lo que mas me gusto fueron los bikinis, eran tres
tallas inferiores a la mía, y cuando me los ponía me apretaban muchísimo,
clavándose en mis curvas intimas y haciéndome un poco de daño en los labios,
sobre todo al caminar. Además sin la tela interior al mojarse se transparentaba
todo. Un par de veces, fui con ellos a la zona de duchas, donde había más gente
a beber agua de la ducha. Me duchaba con mis conjuntos, me refrescaba, y bebía
al mismo tiempo. Cada vez que volvía de las duchas, toda transparente la gente
me miraba, y oía como hacían comentarios. Pero nadie me increpo, ni me dijo nada
directamente.
Me adormecí un par de veces, tumbada al sol de la tarde, soñé
que estaba en la playa llena de gente. Estaba tumbada en una toalla al lado de
Jorge, en topless y con uno de los bikinis que había remodelado bien mojado, yo
bien abierta de piernas, enseñándolo todo, y haciendo como que no me daba
cuenta, todos los hombres que pasaban se me quedaban mirando el coño, y algunos
hacían fotos con el móvil disimuladamente. Jorge y yo simulábamos que dormíamos,
pero lo veíamos todo tras nuestras gafas de sol y teníamos que contener la risa
al ver las reacciones de los hombres. Jorge estaba muy orgulloso de que fuera
tan cerda, y cuando ya atardecía y no quedaba nadie en la playa, antes de irnos,
me follaba el culo bien fuerte. Luego volvíamos a casa, yo con su precioso semen
chorreando de mi culo y empapando el bikini y mis piernas. Bikini que no pensaba
lavar y que me pondría al día siguiente para repetir otro día de playa. Marta no
salía en mi sueño.
Cuando me desperté me di cuenta de que estaba acariciándome
el coño, por encima del tanga que llevaba puesto. Estaba muy cerca del orgasmo y
no pude parar. Me corrí, babeando y convulsionándome como una loca, fue un
orgasmo brutal. Tarde mas de 10 minutos en tranquilizarme y recuperar la
respiración después de ese orgasmo. Mentalmente se lo dedique a Jorge.
Estaba ya anocheciendo, no tenía reloj, pero debían ser ya
las ocho y pico de la tarde. Me esperaba una larga caminata hasta el piso, así
que recogí mis cosas en la bolsa de plástico y me fui andando hacia el piso. Al
estar casi toda la tarde sentada, el tubo no me rozaba, y aparte de la incomodad
de llevarlo dentro no me dolía. Al volver a andar, volvieron los rozamientos, y
el dolor a cada paso. De vez en cuando, me mojaba el dedo en saliva, y lo
acariciaba por mi ano, lo cual me aliviaba un poco. Hubo un momento en que pensé
en sacármelo y volvérmelo a meter cuando estuviera cerca del piso, pero eso
seria indigno del amor que sentía por Jorge. Así que como castigo por haber
tenido ese pensamiento, me lo metí un poco mas adentro con el dedo y deje de
suavizarlo con saliva.
Al estar oscureciendo, era más difícil verme, y nadie se fijo
en mi en todo el camino. Al acercarme al piso, fui consciente de que tenia mucha
hambre, mi estomago estaba crujiendo, excepto la tostada del desayuno no había
tomado mas que esperma en las ultimas 32 horas.