Mantenimiento y puesta a punto
Hola lectores, ante todo me voy a presentar me llamo Susana.
Os estoy muy agradecida a todos aquellos que me leéis, y más a los que me habéis
escrito.
Soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 22 años,
recién cumpliditos, morena, de ojos castaños, y bisexual. Me definiría como
extrovertida, una sin vergüenza integral, simpática, muy buena gente, bastante
loca... Vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (para algo más,
de 15 minutos). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo
típico (tengo una manera especial de ver la vida creo, que os habéis dado
cuenta). Soy conciente que mi forma de vestir, me hace ser más destacable para
ser manoseada, aunque no soy ni fetichista, ni exhibicionista, simplemente me
gusta vestir de forma que realce mi cuerpo.
Como he comentado, en más de una vez, no es por pecar de
pesada, pero os agradecería que en la calle no me digáis nada, por fa. Me gusta
mucho mi intimidad, creo que tanto como a vosotros la vuestra. Como sabéis soy
una chica muy morbosa, me atraen los sitios públicos, me gusta dejarme hacer,
tanto a los chico como a las chica. Aunque procuró que mis experiencias sean
solo buscadas por mí. Si queréis dirigiros conmigo, os recomiendo que sea a
través del Messenger, por email, sino atento a las consecuencias.
Os debo reconocer que soy infiel por naturaleza, pues
mantengo una relación con un chico al cual no le importa mis aventuras, siempre
que sea discreta. El me da la libertad que tanto pido, pues tanto el como yo,
somos bisexuales, eso me hace estar mas tranquila, a la hora de poder disfrutar
de mi sexualidad, y de mi cuerpo (os tengo que advertir, que "NO", por acusarme
de que soy un "tío", antes acabare "follando" con vosotros, una ya esta un
poquito harta, de repetirlo).
He de explicaros, que mis gustos en general, es la morbosidad
que me produce ser manoseada en publico, el sentirme acariciada, sobre todo en
transporte urbanos o lugares públicos. El sentir como entre la multitud, se
atreven a manosearme, e incluso me excita que me observen mientras me tocan y
aun más cuando lo hacen contra mi voluntad (la excitación que siento es
extraordinario, es un morbazo que os lo recomiendo), sentir como me humillan, y
notar sus miradas lascivas en mi, como entre tanto silencio me observan y no
hacen nada por remediarlo, solamente disfrutar de la visión (estos son tan
culpables o incluso aun mas, de los que me vejan y me manosean).
Solo de recordarlo siento mis braguitas húmedas, sintiendo la
necesidad de poderme satisfacerme, por lo que no tengo mas remedio de buscar
remedio sea donde sea, o donde me encuentre, en mas de una ocasión, me he tenido
de ir al aseo para poderme introducir la funda de mi.
Cierta vez fui a un psicólogo, el cual me diagnostico que mi
problema referente al sexo, es que soy una chica adicta, pero no ninfomana. Es
mas la sensación de en busca del placer por la morbosidad, el placer de sentir
lo prohibido, mas que los orgasmo producido por el sexo (es decir, para la
mayoría de las personas, la practica del sexo es un placer, para mi, es una
necesidad). Este me comentaba, que el pudor es un mecanismo instintivo que
poseemos, propio de la castidad, que nos protege con la vergüenza de la
intimidad sexual, nos evita todo tipo de excesos y peligros morales.
Muchas veces, he estado pensando en mis relaciones, he estado
reflexionando sobre ellas, pues he hecho cosas, que han ruborizado a más de uno
(se por vosotros, ya sea por Messenger o por emails, que vuestros pensamientos,
referentes sobre mi, es o soy una "putilla", o una "zorra", e incluso a veces
dudan de mi persona), pero pienso que del pasado no debo avergonzarme, aunque
eso si he gozado plenamente haciéndolas, de todas ellas y de cada una. De mi,
dicen que tengo un hermoso cuerpo y muy ardiente. Como sabéis, no solamente, soy
de mente abierta (en todos los sentidos), sino en general, quiero seguir
probando cosas nuevas, quiero seguir ampliando mis conocimientos, y ampliar mis
experiencias, pues soy todavía muy joven, para dejar de probar cosas.
Esta nueva confesión, me ocurrió, por aquella época la cual
salía con un chico (que todo hay que decirlo, no me satisfacía, el muy
calzonzazo encima alardeaba de "macho"). No se, en que momento comencé a sentir,
la necesidad de poder satisfacerme, por lo que sin que el se enterara, comencé a
tener algún que otro roce, en su mayoría amigos de papa o incluso de su entorno
(de cierta manera, era una forma de vengarme), buscaba a alguien que me pudiera
de alguna forma "ayudar" (el muy carnudo, ni se daba cuenta que se la estaba
pegando, ni apreciaba los moretones o incluso bocadito en el cuello, y por no
decir que disimulaba en la cama, aunque en verdad vosotros los chicos ni lo
notáis).
Lo que ocurre es que los chicos siempre van con prisas, van a
lo suyo, solo besos y se olvidan de los juegos preliminar, ni siquiera se paran
en acariciarnos (coño, solo pido un poco de tacto, somos humanas. Por eso
siempre comento, que los chicos tienen mucho que aprender, sobre de nosotras las
chicas). Para que lo entendáis, no me llena, me gusta el como persona, por su
carácter y es ingenioso, listo y espabilado en algunos "aspectos". Pero dicen de
mí, que soy ardiente, será la causa, la búsqueda por lograr mi satisfacción, en
busca del chico o chica que me pueda dar ese placer tan buscado.
Mis padres, son los verdaderos culpables de mi forma de ser,
por su educación, su moral, su forma de ver la vida y querer reflejarla en mí.
Aunque, creo que de cierta manera, ellos creen que me han involucrado su forma
de vivir. Siempre me han inculcado, que la mujer es ante todo fiel a su pareja,
la educación, la casa y la familia es ante todo (aunque el matrimonio, no va
conmigo, ya que soy infiel por naturaleza, aunque no por eso soy una zorra,
aunque a veces me comporte como tal, solamente me gusta sentirme deseada y poder
satisfacer mis instintos).
Los contactos que he mantenido, con algunos hombres maduros,
me han sido de gran ayuda, pues he aprendido bastante de ellos. Dichas
relaciones, han sido muy satisfactoria, cumpliendo todas mis exigencias. Quizás,
debería explicar mis motivos, los cuales los elijo a ellos, antes que aun chico
joven (debería, pero os "jodeis", pero seré generosa), quizás podría ser el
morbo, o quizás será, que ellos, buscan antes mi placer, que el lograr su propia
satisfacción, algo que me halaga enormente.
Cierta vez me dijo un chico (que actualmente es mi chico), si
deseo disfrutar de extraños, lo primero que debo hacer es dejarme hacer, para
poder disfrutar, de caricias extrañas. No se la causa, pero por los hombres
mayores, siempre me he visto atraída. He mantenido una serie de relaciones, las
cuales han sido todas totalmente satisfactorias, e incluso os puedo asegurar,
que muchas de ellas, las he mantenido, cuando ni siquiera había cumplido los 18
años.
Por mi ignorancia (como opina, el cabron de mi padre), manda
a unos de sus empleados, el técnico Informático a casa. En verdad, es para hacer
dos cometido, la primera para ver y mantenerle el PC de mi padre en perfecto
estado, y la segunda para darme "conocimientos" de informática.
La cuestión, que me encontraba sola en casa, pues mi padre
estaba trabajando, mi madre había salido a comprar unos trapitos, y la chica que
trabaja en casa, había ido a hacer la compra. Por lo que me encontraba a mi
ancha, por lo que llevaba poquita ropa, mas bien provocado por el enorme calor
que hacia (sabéis, el calor hace en Sevilla, por el mes de julio), por lo que me
encontraba, con una blusita blanca de tirantes muy fina y holgada, unos short
blanco muy cortitos, y unas sandalias.
Continuare, como normalmente el PC, se me quedaba colgado,
por lo que llame a papa a la oficina, este como no, dejaba de chillarme por el
auricular, no dejando de comentar "que soy, como toda mujer mandona, que solo
con levantar un dedo tendría todo", y solo por que le insinué, si podría mandar
a Pablo, a casa a mirar mi ordena, hasta que al final accedió. Solamente habría
pasado un cuarto de hora, cuando sonó el timbre de la puerta. Nada mas abrir la
puerta, como es costumbre, nos dimos un par de besos, invitándolo a pasar,
comentándole que no había nadie en casa. Me di cuenta, su forma de mirarme, pues
era bien distinta a otros días, creo que se había quedado asombrado por mi
atuendo, no estaba acostumbrado a verme con tan poca ropa.
Quise romper el hielo, sugiriéndole que fuéramos a mirar el
PC, comentándole que se encontraba en mi habitación, que esta situada en la
planta de arriba, respondió Pablo que fuera yo delante, indicando el camino
donde se encontraba mi habitación, una que estaba subiendo las escaleras, hacia
mi cuarto me dio una extraña sensación, que se encontraba mirando mi trasero,
que sus ojos estaban clavado en mi culito respingon.
Os debo reconocer, que posiblemente fui yo, quien de cierta
forma lo provoque, pues con el calor que hacia ese día, la poca ropa por no
decir ninguna, y el siendo un hombre, que da igual la edad que tengan, que no
son de piedra.
Nada mas entrar en mi habitación, nos dirigimos hacia mi PC,
sentándome delante de este, para indicarle los fallos encontrados. Una vez
sentada y delante del monitor, Pablo se situó detrás de mía, indicándome que
debía de hacer, me dio por mirar la ventana, dándome cuenta, que estaba
reflejado Pablo en el cristal de la ventana, pudiendo ver, como estaba miraba
mis pechos y no el monitor. Se que desde la posición que el estaba, podía ver
bastante bien mis pechos (quise picarlo, ponerlo en una situación comprometida),
por lo simulando que tenía calor (que no hacia falta mucho, la verdad),
pellizque la camisa, un par de veces hacia delante, ofreciéndole una mejor
panorámica de mis pechos.
Comencé a notarle, algo nervioso, pues en vez de darle abrir
el Word casi me lo elimina (comencé a reírme, se le notaba, que había logrado mi
propósito). El siguió, con la explicación, echándose sobre mí, a modo de poder
hincarme, señalando primero con un dedo y mas tarde colocando su mano sobre el
ratón, sin dejarme apartar mi mano. Comenzó a indicarme, pasos para corregir yo
misma los errores, que según el, comentaba era el modo de evitar el "bulto".
Pero dios, lo que si note como su bulto, se restregaba por mi espalda (joder con
el informático, se le notaba que estaba bien gorda y grande).
Por la posición que estaba, me lleve varias veces la mano al
cuello, alegando que me dolía, Pablo me comento, que debía de ser, por la
posición la cual estaba sentada, y por la cantidad de horas, que llevamos los
jóvenes enganchados al internet. Alego, que debían de darme un masaje, o si
quería, el mismo se ofrecía a darme un masaje, siempre que no me importara. No
espero ni tan siquiera, a que le respondiera, el muy pillin rápidamente, coloco
sus manos sobre mis hombros, comenzando un masaje muy placentero, dejándome casi
adormecida.
Me estaba dando cuenta, que no solo tenía conocimientos
informáticos, pues el masaje que me estaba dando era de lo mas erótico, la
sensación que me estaba provocando era de los mas placentero, notaba como sus
manos suaves por mi piel, sus roces, y frotamientos. Iba notando como un
cosquilleo, estaba despertando en mi, un estimulo que precisamente no deseaba,
ignoraba como técnica estaba usando pues mis sentido estaba cada vez mas a flor
de piel (tubo que notar como se me erizado la piel, como consecuencia mis
pezones se pusieron empitonados y si supierais como estaba mi pubis, uummm que
cabron).
Note como sus manos cada vez, se deslizaba desde mi cuello
hasta mis hombros y de aquí hasta mis brazos, para de nuevo volver a subir.
Ocurrió algo, imprevisto por mí, pues comento, que las tirantas impedían la
plenitud del masaje, proponiendo que debía de apartarlas hacia los lados. Moví
la cabeza a modo de consentimiento, con los ojos entrecerrados, deseaba sentir
esas manos para que continuara, sentí como las tirantas se deslizaba por mis
brazos, que con el movimiento del masaje o quizás el tintineo (sus manos sobre
mi hombros, me movía de delante hacia atrás), comenzó a descender la blusa por
mi cuerpo, sosteniéndose sobre mis puntiagudos pezones.
No soy tonta, claro esta me di cuenta, donde estaba la blusa,
pero me gusto tanto el masaje, como los acontecimientos, pensaba hasta donde
llegaría. Por lo que, sin que se diera cuenta, coji aire, como consecuencia que
la blusa se descolgó de mis pezones, descendiendo hasta mi abdomen, y dejar a la
vista la totalidad de mis pechos (si vale, soy una calientapollas, pero sabéis
como se le puso la cara, aun mas, los ojos se le pusieron como platos fijos en
mis pechos). Haciéndome la tonta, ya que con los ojos cerrados, le insistí en
que siguiera con el masaje, a modo de que no me había dado cuenta.
Note, como sus manos húmedas, pero seguras, no le temblaban
por el momento, desprendía un extraño calor, pero continua con su masaje,
descendiendo desde mis hombros hacia mis brazos, y de nuevo, volvió a repetirlo,
pero con la única novedad, de que esta vez, note como al descender sus manos,
comenzó a acariciarme los pechos, era un masaje diferente, donde en vez de
sujetarme los pechos (como haría cualquier otro), este comenzó a recorrer mis
pechos suavemente, como si de algún camino se trazara, notaba las yemas de sus
dedos desde la parte interna hasta mis pezones.
Hasta ese momento, he de reconocer, que apenas me había
fijado en el, abrí los ojos mirando como sus manos se entusiasmaba con mis
pechos (notaba, como por la húmeda de mi vagina, mi short estaba prácticamente
húmedo). Me recordó, por sus rasgos a ese actor, a Paúl Newman (no es cachondeo,
soñaba que acabábamos follando como locos, pero era con el actor, aunque quien
sabe).
Una vez, dándose cuenta, que le estaba dando libertad,
obviamente pos sus acciones, y al no mostrar ningún impedimento. Hizo un gesto,
que no lo esperaba, se agacho ante mí buscando mis labios y dándome un beso de
lo más caliente. Separándose de mi, sujeto la silla por el respaldar, girando la
silla hasta tenerme delante de el. Pablo me miro, a la vez que se arrodillaba
ante mi, acercándose hacia mi, colocando su rostro hasta mis pezones, entre
abriendo sus labios y notando como introducía mis pezones dentro (esa acción,
tubo en mi, como deje escapar un pequeño gemido). Comprobé, como su habilidosa
lengua, jugaba con mis pezones, como una vez, los dejos de nuevo libres, se
encargo que fuera mis pechos, quien notara el calor de sus labios, como recorría
mi cuerpo, ascendiendo hasta mi cuello, besaba mis mejillas, mis labios, mis
ojos y mis lóbulos.
Volvió, a descender de nuevo hasta mis pechos, esta vez los
chupo, lamió y succiono, hasta hacerme escapar de mis labios gemidos, murmullos
de placer, y agonía de sentir casi una explosión, de sensaciones. Yo le dejaba
hacer, continuaba con mis manos una a cada lado de mi cuerpo (me mostraba
sumisa, me di cuenta que le gustaba, que disfrutaba de mi dejadez), note como
una de sus manos, abandono mi nuca, la cual se encontraba acariciando, para
descender por mi cuerpo, hasta notarla sobre mi short, note sus dedos recorrer
mi bragueta, como buscaba los bordes de mi short hasta notar ese dedo por mi
ingle, comprobó, como la fina tela de mi pantaloncillo, se mostraba la humedad
de mi vagina, dejando escapar entre sus besos una picarona sonrisa.
Era evidente, mi short blanco, una mancha de humedad, no pude
evitar, que por mucho que apretaba los músculos de mi pelvis, saliera de mi
rajita, ese fluido dejando patente que había logrado un orgasmo. Estaba algo
avergonzada, lo cual el me recrimino, que debía de estar contenta, pues de
cierta forma, era una manera de agradecimiento a su labor (palabras extrañas en
un hombre). Comenzó a recorrer, con uno de sus dedos, mi rajita de arriba hacia
abajo sobre mi short, me notaba cada vez mas húmeda y caliente, notando como de
nuevo sus manos, acariciaban mis muslos hasta mis pantorrillas y de nuevo
subiendo hacia mi ingle (como deseaba, tener ese enorme bulto que tanto se le
notaba, el cual como a mi se notaba húmedo).
Note como su dedo se fue introduciendo, por el borde de mi
pantaloncito y mi piel, hasta notar su dedo introducirse poco a poco dentro de
mi vagina, comenzó acariciar mis labios vaginales mojados y calientes, ascendió
hasta mi vulva la cual froto con la yema de su dedo. Comenzó a presionar mi
clítoris en pequeños círculos, hasta de nuevo alcanzar el clímax, sentí como de
nuevo eyacule volviendo a mojar mis pantaloncitos, aprovecho para introducir su
dedo corazón, entre mis labios vaginales, hasta hacerme notar, la dureza de su
nudillo, haciéndome gritar, y jadear del gusto que me estaba proporcionando.
No se, cuantos orgasmos había alcanzado, solamente con su
manos, caricias y besos, su gestos premilitares, habían logrado en mi, algo que
ningún chico, jamás hasta ese momento había alcanzado. Comencé, sin que el me
comentara nada, a desabrochar mi pantaloncito, ayudando a facilitar su magreo
sobre mi. Pablo, en vez de estar solo dedicado a mi pubis, no dejaba de
succionar mis pechos, primero uno y luego el otro, y me besaba. Coloco, sus
manos sobre mi cintura, sobre mis short, agarrándolos por la cinturilla, comenzó
a tirar de ellos, hasta lograr, bajármelos hasta llegar a mis tobillos, y
descender por mis pies.
La verdad, me encontraba diferente, Pablo me había echo
llegar a un estado de placer, que ni me acordaba que en un momento a otro
volvería o mi madre o la chica de la casa (incluso pensé, que sería excitante,
liarnos los tres. Más de una vez, la he observado mientras se duchaba o incluso
cuando se vestía, teniéndome que aguantar, por no dejarme llevar), nos
encontrábamos fuera de nosotros. Una vez, habiéndome desnudado, se incorporo,
levantándose ante mi, me tendió la mano hacia la mía, que la verdad no me hice
rogar, por lo que alce mi muñeca hasta que me la sujeto y tiro hacia el,
levantándome de la silla.
Le seguí, como hipnotizada, mientras que Pablo, comenzó a
desabrocharse el pantalón (que el muy cabron, todavía llevaba puesto, dejándolo
caer hasta sus tobillos, sacando su miembro fuera, y apuntándolo hacia mi, yo lo
miraba con deseo). Una vez llego al borde de la cama, se dejo caer, tirando de
mi hacia el (pensé, que hasta ese momento, no vería mas como una niña, sino como
una mujer), comencé a gatear sobre sus muslos, hasta llegar a la altura de su
miembro, el cual lo notaba su dureza hasta su grande. Los nervios me
controlaban, pues rápidamente lleve mis manos hacia su miembro, el cual, me
detuvo aludiendo, que debía de colocarse un preservativo (exclamo, que no
deseaba ser el yerno de mi padre, entre risas. Joder, que razón tenia).
Los nervios me controlaban, ya que rápidamente, dirigí mis
manos hacia su miembro, lo deseaba. Pablo, me tuvo que detener, eludió, no hay
que tener prisa pues las prisas no eran buenas, debía de tranquilizarme para
disfrutar. Debíamos de hacerlo, de manera que ambos, podamos disfrutar, lo
primero, ante todo comodidad. Cogio su miembro, con un par de dedos, mientras me
miraba, me comento, si me atrevía a tocársela, si deseaba cojersela y darle
placer (me sentía, tan ardiente, que hasta me dolían los pechos). Mientras la
sostuvo con un par de dedos, me la fue ofreció (con la cara de vicio, que
mostraba en ese momento, de alguna manera, sabia que no me negaría), alargue la
mano, hasta que se la agarre con fuerza.
La tuve sujeta con la mano, entre la palma de la mano y mis
dedos, la note dura, de tacto rugosa pero envuelta en gruesas venas, desprendía
calor, al final de su tronco mostraba unos genitales como pelota de pimpón,
recubiertos de vellos. Mire su miembro, a la vez que fui levantando mi mirada
hacia su rostro, mirándole con ojos picarones y con una sonrisa malévola entre
mis labios (sabéis, me iba a mostrar todo lo puta que soy, le deseaba e iba a
ser, quien fuera el, quien pidiera que acabara, le iba a mostrar, que no era
ninguna mojigata). Comencé, a pasarle la mano por todo su tronco húmedo, echando
hacia atrás la piel de su miembro, acerque mi rostro hacia su miembro,
haciéndole creer que me lo introduciría en la boca, pero mi intención era
humedecerla aun mas, echándole una saliva.
Ante su mirada, comencé a masturbarle con la mano,
recorriendo una y otra vez su tronco, lo cual comenzó a exclamar que no me
detuviera, gemía de placer, debía de hacérselo bien. Note, que lo tenía como
previamente me tenia el a mi, totalmente entregado y a mi merced, aprovechando
su momento de placer, pues se encontraba con los ojos cerrados, fui inclinando
mi cuerpo hacia el, agachándome hasta tener su miembro, humedecer mis labios,
comenzando a recorrerlos, como si me estuviera pintando los labios, no mejor
dicho.
Hasta que entre abriendo mis labios, y sujeta con la mano por
su tronco por encima de sus testículos, me la fui introduciendo, poco a poco
dentro de mi boca, no sin antes sacar la lengua a modo de alfombra de bienvenida
(la deseaba tanto, que pensaba mil y una cosa que hacerle, deseaba jugar con mi
lengua, el poder tallarla). Como si tuviera todo el tiempo del mundo, comencé a
darle suaves lamidas (me gusta haceros gritar, me encanta escucharos, como pedís
o mas bien imploráis que no me detenga), continuaba dándole bocaditos sobre su
grande.
Para continuar con su castigo, no me la introducía más, de
dos dedos por debajo de la cabeza de su miembro, notaba sus manos acariciando
mis cabellos, mis hombros y por mi espalda hasta donde el podía llegar, e
incluso me arañaba, al ascender hacia mi cuello, y notarlas sobre mi nuca. Por
no prolongar más su suplicio, me la fui introduciéndola dentro de mi boca,
cuando note como sus manos oprimían mí cabeza con fuerza, notando como entraba
dentro de mi boca, hasta notar como rozaba mi campanilla, no tuve mas remedio
incluso, de tragarme sus jugos que soltaba su pene, mezclado con mi saliva (no
me desagradaba esa situación, de sentir como me forzaba, a tragármela, incluso a
pesar de las arcadas que sentía).
Notándola toda dentro, me dejo de nuevo tener el control,
volviéndola a sujetar, comencé a sacar de la boca (y eso que me suplicaba que no
lo hiciera), para volver a repetir la operación, por lo menos un par de veces
más. Como había aprendido de otras veces, de alguna que alguna película, ya sea
de TV (canal 47), o bajada de internet. Una de sus manos, acariciaba mis pechos,
amasándomelos y pellizcaba mis pezones. Continué un rato mas, con la mano
recorriendo su miembro, incluso fui dándole pequeños mordisquitos en sus
genitales, le pasaba la lengua dándole lamidas, hasta me los introducía dentro
de la boca.
Salía de mi boca una y otra vez, separándome un poco de el,
para poder respirar un poco, aprovechando para pajearle con la mano. Me sentía,
cansada, de tanto chupar, e incluso hasta me dolía, no solo los labios sino la
mandíbula, de tenerla tanto tiempo abierta. Comenzó bregar sobre la cama,
echándose un poco mas hacia atrás, hasta se coloco mi almohada sobre la nuca. Me
comentaba, que como siendo una chica tan ardiente, hermosa, y tan apasionada, no
había encontrado a un chico de mi edad, para precisamente saciar mis instintos.
Le respondí, mientras gateaba sobre sus piernas, que me gustan los hombres que
me hagan gozar de verdad, y no los niñatos que con tanta palabrería me dejan a
medias.
Mientras estaba sobre el, comencé a restregar, mi pubis por
ese miembro (dios, como lo sentía, me ardía mis labios con cada roce), coincidió
el momento, cuando coloco sus manos sobre mi cintura, su miembro se encintraba
pegado a mis labios vaginales, en uno de mis movimientos sobre su tronco, casi
midiendo su longitud, se alzo como un resorte, hasta incrustarse en la entrada
de mi orificio vaginal. Él de un tirón, tiro de mi, haciendo que mi cuerpo
inclinarse sobre el, sintiendo como ese miembro entraba en mi interior,
haciéndome ver el paraíso. Comencé con un movimiento de pelvis, sintiendo como
me iba satisfaciendo, disfrutando del momento.
Pablo, comenzó a lamer mis pechos, hasta llenármelos de
saliva, mientras que una de sus manos, se deslizo desde mi cintura hacia mis
nalgas, dándome un par de cachetadas, y descender aun más hacia mi orificio
anal, el cual comenzó a acariciármelo, e ir introduciéndomelo con cuidado.
Comencé a gritar, a chillar e insultar, sentía como aquel enorme miembro, estaba
dentro de mi vagina, y sus embestidas eran cada vez más fuerte, las sentía muy
dentro de mí. Seguimos e incluso, después de escuchar el ruido al cerrarse la
puerta (que capullo, se asusto, hasta quería sacarla, le tuve que tranquilizar,
diciéndole que se trataba de la criada, y que esta no subiría, ahora creía que
se volvería moralista, después de estar follandome siendo aun una menor).
Tuve que aguantar, por no volver a gritar de placer (me mordí
los labios, pensaba que la muy puta había vuelto muy deprisa, pero joder como me
gusta sus embestidas), cada vez el muy cabron, me daba mas fuerte, eran cada vez
con fuerza, sentí incluso, como llegue a tener varios orgasmos (incluso algunos
tan seguidos, que lloraba por no reír de placer, que casi me hace desmayar).
Sentía como su polla, mojada por mis jugos vaginales, entraba y salía de mí, y
aun más prolongado el placer, al tener dos de sus dedos metidos en mi culo,
mientras yo gemía, y me retorcía de gusto. No pudimos mas, saco su miembro de mi
vagina, recorriendo el canalillo de mi entre pierna, hasta que comenzó a
restregarla sobre glúteos, sintiendo como escupía sus jugos calientes sobres mis
nalgas.
Adivino que si me estuviera viendo, algunos de los chicos que
estado, que envidia le tendría, ver mis orificios abiertos, y como una zorrita
pidiendo más. Pensé que había finalizado, a parte que me dolía todo el cuerpo,
me eche a un lado tumbándome boca abajo sobre la cama, cuando este se incorporo,
note como se echaba, se inclino sobre mi, y un escalofrió sentí, al notar su
lengua sobre mis nalgas (creo, que en ese momento, creyó que le estaba
ofreciendo mi culo), cuando note que como comenzó a lamer mis nalgas,
recorrerlas hasta llegar a mi orificio, e ir entreteniéndose conmigo, mi placer
iba en aumento, comenzando a gemir sin acordarme de nada a gemir.
Note como comenzaba a echarse sobre mi, como su sudoroso,
pesado y velludo cuerpo se echaba encima (son del tipo de hombre que mas me
gustan, no esos fibrosos), fue colocando su miembro sobre la entrada de mi
dilatado orificio anal, comenzando a penetrarme despacio, mientras notaba su
respiración sobre mi nuca, besando mi cuello y subiendo hasta poder morderme mi
lóbulo. Le pedí, que acabara ya, mientras se movía sobre mí, cada vez más
deprisa, comenzó a decirme a modo de susurro "que se iba a venir, que si
deseaba, que se viniera dentro", a modo de afirmación, le exclamaba entre gritos
que si. Notando, como en pocos segundos, como me llenaba de sus líquidos,
quedándose echado sobre mi, con su miembro todavía dentro, la sentía como
comenzaba a perder su tamaño, hasta sacarla flácida.
Una vez acabamos, me ayudo a levantarme de la cama,
comenzando ambos a vestirnos, le deje algunos pañuelos de papel, para limpiarse
su miembro. Una vez vestido ambos, me dirigí hacia la puerta de la habitación, y
antes de salir, comenzó de nuevo a darme, algún que otro achuchon, comentándome
que tanto tiempo conmigo, y que no sabia lo golfilla y puta que era (hoy día,
que podríamos quedar, ya que esta separado de su mujer, ahora esta moralista).
Por ese motivo, a partir de ese momento, le pedí a mi padre, que sea Pablo,
quien venga a darme "clases" de informática y a "arreglar" mi PC, pues había
quedado, mas que satisfecha con su trabajo. Si vierais, la cara de la chica,
cuando bajamos, no se si seria nuestras caras, o quizás nuestras ropas
arrugadas, que se lo olió.
Ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi
forma de explicaros mis historias. Que si mi escritura, no esta bien redactada,
que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da
mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento
enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me
cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo
mas difícil.
Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me
lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email. Aquellos que queráis
contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email:
susanabix@hotmail.com