Segunda parte….
Jessica comenzaba nuevamente a llorar silenciosamente
mientras el ladrón hacia movimientos más fuertes contra Jessica y la estaba
lastimando aunque Jessica no dejaba de pujar con una sensación de amargo placer,
nosotras estábamos muy asustadas viendo como un tipo manoseaba a Jessica y la
violaba sin nosotras poder hacer nada, mientras Abigail escupía nauseabunda el
liquido viscoso que el segundo ladrón había dejado en su boca.
Segundo ladrón: valla saliste una verdadera maestra para
chupar la verga (observando a Abigail con una sonrisa de satisfacción,
mientras ella escupía).
Primer ladrón: (con un rostro de placer le dice a Jesica)
¡te esta gustando nenita! apuesto que nunca te habían metido una verga tan
rico.
Jessica: (con algunas lagrimas en el rostro) me esta
doliendo mucho señor ya por favor. Aaahaahahaahahaah.
El primer ladrón se pode de pie y levanta a Jessica junto con
el, la coloca con las rodillas en el piso y contra el asiento, quedando Jessica
de espalda contra el ladrón y el se inca en el piso vuelve a colocar su bulto
contra la vagina de Jessica y comienza a meterlo lentamente, Jessica no puede
evitar sentir placer a pesar de la situación y aun con el rostro de dolor su
boca hace ruidos de amargo placer.
Jessica: nooo por favor ya noo, mmm me duele, aaahaaahah
Primer Ladrón: así nenita pide más.
El ladrón comienza a meter su bulto mas rápido lastimando la
vagina de Jessica que ahora comienza a gritar de dolor.
Jessica: me duele yayayayayaya, haahaahahahha me duele.
Primer ladrón: si grita preciosa, eso me excita más.
Jessica: ya señor por favor déjeme ya, me duele señor
suélteme ya.
Primer ladrón: si haaa, mmm, que rico grita chiquita.
De pronto el ladrón saco su enorme bulto de la vagina de
Jessica y sobre la espalda de Jessica escupe un líquido viscoso parecido al que
Abigail había sacado de su boca, figurando su rostro un gran placer y en el
rostro de Jessica una cara de desahogo por que ya no tenía el bulto en su
vagina.
Primer ladrón: (toma a Jessica de la mano) ahora voltéate
chiquita y lame la lechita.
Jessica gira el cuerpo y lame con un rostro de desagrado el
viscoso líquido que sale del bulto mientras intenta no vomitar por el sabor que
tiene el líquido, después de unos segundos el bulto comienza a hacerse mas
pequeño y el ladrón ayuda a Jessica para que se ponga de pie y se vista,
mientras Jessica se limpia la boca y toma su ropa para ponérsela.
Primer ladrón: estuviste muy bien nenita, apoco no te
gusto, si quieres después nos ponemos de acuerdo y lo repetimos chiquita,
(da una ligera caricia al rostro de Jessica y frota su hombro).
Jessica: (en vos baja) estúpido infeliz
El ladrón camina hacia su compañero.
Primer ladrón: órale te toca ¿a quien vas agarrar?
Segundo ladrón: (con una sonrisa desesperada) no se todas
están buenas y chulas, pero esa güerita es la que me late mas (señalando a
Abigail), pero también me late la de las trencitas (señalando a Karen).
Primer ladrón: pero acuérdate que solo puedes agarrar
una.
Segundo ladrón: déjame tocarlas tantito haber cual me
convence.
Primer ladrón: pero no tardes mucho.
El ladrón se aproxima a Karen y la pone de pie contra su
voluntad, la observa de pies a cabeza mientras acaricia su piel, se pone frente
a ella la sujeta de las nalgas y la pega hacia el.
Segundo ladron: hueles muy rico, tienes un enorme trasero
y una carita de angelito (le da un beso y Karen lo rechaza), y una boquita
muy rica.
La suelta y deja que se siente, se dirige hacia mi y me toma
de la cintura.
Segundo ladrón: levántate chiquita, ¿Cuántos años tienes?
Yo: (con mucho miedo) catorce señor pero no me lastime.
Segundo ladrón: pues estas muy chula y te me antojas
mucho y no te preocupes que te voy a cuidar y si coperas hasta te va a
gustar, si no me voy a enojar y tu no quieres que me enoje verdad.
Yo: no señor.
Segundo ladrón: ¿entonces vas a cooperar para que no te
lastime a ti ni a tus amigas?
Yo: si señor pero no nos lastime.
Segundo ladrón: bueno entonces levántate la falda y da
una vuelta para verte.
Levanto mi falda dejando ver el diminuto short de licra que
traía bajo la falda y di un giro hacia la derecha como el ladrón lo había dicho,
el se acerca y toca mi trasero subiendo sus manos asta mi rostro lo sujeta y
aproxima su boca dándome un beso y moviendo su lengua dentro de mi boca, yo
permanezco inmóvil y muy asustada. Me suelta y me permite sentarme. Ahora avanza
hacia Laura y la sujeta de las manos ayudándola a levantarse.
Segundo ladron: desde que te vi cuando callo tu falda se
me paro la verga al ver tus ricas nalguitas y con ese short rojo que traes
te ves muy cachonda y esa linda carita de niña buena me excita mucho.
La sujeta de la cintura pagándola hacia el y comienza a
besarle el cuello mientras sus manos acarician las nalgas y las piernas de Laura
mientras ella permanece inmóvil y con la piel erizada. Jessica de inmediato
reclama que no la toquen que le avían prometido que no la iban a tocar.
Jessica: suéltela me dijo que no la tocarían.
Segundo ladron: eso lo dijo mi amigo no yo. Además si
sigues dando lata te voy a matar no creas que soy tan bueno como mi amigo.
Al escuchar estas palabras Jessica quedo petrificada y ya no
dijo nada solo comenzó a llorar, mientras el ladrón seguía acariciando a Laura,
sus manos apretaban las nalgas y su lengua se paseaba por el pecho y el cuello
de Laura. Comenzó a crecer un bulto en el pantalón del ladrón que pegaba hacia
la vagina de Laura frotándola contra ella, la giro poniéndola de espaldas hacia
el y comenzó a frotar el bulto contra las nalgas de Laura, mientras las manos
del ladrón acariciaban las piernas y los pequeños pechos de Laura.
Segundo ladrón: estas bien rica chiquita tienes unas
deliciosas nalgas y una vaginita nuevecita que a de apretar bien rico.
Además me gusta esa linda carita con tan chulos ojos, pereces una muñequita.
La aprieta contra el sujetándola de la entrepierna, la suelta
y deja que se siente, ahora se dirige contra Abigail que permanece quieta y con
el amargo sabor en su boca del liquido viscoso, el ladrón se inca y le habré las
piernas y se coloca en medio pegando su bulto con la entrepierna de Abigail.
Segundo ladrón: me gusto mucho el trabajito que me
hiciste, al perecer ya tienes algo de experiencia y claro con este
cuerpecito y esta carita no es raro.
El ladrón se inclina un poco y comienza a besar el ombligo
que la blusa de Abigail dejaba al descubierto, subió sus labios asta el cuello y
comenzó a besárselo, Abigail se mantenía quieta sin ceder al placer que el
ladrón quería proporcionarle. El ladrón se levanto y camino hacia Jessica que
aun lloraba.
Segundo ladrón: ¿te gustaría tomar nuevamente el lugar de
tu hermana? A eso si me complaces mejor que lo que complaciste a mi amigo.
Jessica: si lo hago en verdad promete no hacerle daño a
mi hermana.
Segundo ladrón: claro solo tengo que ver que tan buena
puedes ser.
Jessica: esta bien hogo lo que usted diga.
Al escuchar esto el ladrón la vuelve a recostar en el sillón
y comienza a manosearla y besarla, mientras Jessica queda inmóvil ante tal acto
y aun con dolor por la anterior cogida. El ladrón se pone de pie y camina un par
de pasos hacia atrás.
Primer ladrón: ya viste cual.
Segundo ladrón: creo que me gusto mas la güerita
(refiriéndose a Abigail)
Primer ladrón: pues adelante antes de que llegue la
policía.
El ladrón avanza hacia Abigail se inclina y comienza a
desabrochar el short de Abigail pero Abigail se resiste y pone las manos para
que no lo desabroche.
Segundo ladrón: así chiquita ahora te vas a portar mal.
Abigail: (llorando) señor por favor no me haga daño.
Segundo Ladrón: pues si te pones difícil te voy a
golpear.
Ya molesto el ladrón jala el short de Abigail y se lo quita
dejando a Abigail con solo una panti color blanco con corazones rojos, el ladrón
toma a Abigail de la cintura y la pone de pie. Abigail siempre había sido una
fanática del deporte por eso tenia unas piernas muy gruesas y una cintura
pequeña, sin duda alguna era la que tenia el mejor cuerpo de las que estábamos
ahí, y sin el short su trasero se veía mas grande y muy redondo.
Segundo ladrón: sabia que eras la que quería para mi,
tienes las nalgas mas ricas que halla visto, tu solo copera y veras que te
va a encantar.
Abigail: (paralizada y llorando), señor por favor no me
haga daño ya hice lo que usted me había pedido.
Segundo ladrón: eso era solo para entrar en calor, ahora
viene lo mejor.
El ladrón abraza desesperadamente el cuerpo de Abigail
pegando su bulto contra la vagina y apretando fuertemente las nalgas de Abigail.
Abigail: no suélteme por favor, déjeme me lastima
(tratando de zafarse de las manos del ladrón.
Segundo ladrón: (dando una bofetada al rostro de Abigail)
tranquila preciosa no me obligues a lastimarte.
Abigail se queda quieta pero comienza a llorar mas fuerte,
mientras el ladrón la levanta sujetándola del trasero y se la lleva a un asiento
que se encontraba enfrente de nosotras, la recuesta y comienza a manosearle todo
su cuerpo y a besarle el rostro, el cuello y los hombros. El ladrón le arranca
la blusa de un jalón y desabrocha el brazier, dejando al descubierto los pechos
de Abigail, chupándolos fuertemente y pegando el bulto contra la entrepierna de
Abigail.
Abigail: nooo por favor nooo, déjeme, se lo suplico,
señor me lastima por favor suélteme.
Segundo ladrón: (chupando los pechos) calla chiquilla,
mmm, solo te voy hacer mía, vas haber que rico la pasamos juntos, mmmmmm.
El primer ladrón observa detenidamente la situación mientras
vuelve a crecer un bulto en su pantalón. El segundo ladrón no deja de manosear a
Abigail y lentamente retira la panti, dejando a Abigail totalmente desnuda y
recostada en el asiento. Se desabrocha el pantalón y se lo quita quedando en tan
solo una trusa azul con un enorme bulto, ahora saca el bulto de la trusa y lo
coloca en la vagina de Abigail introduciéndolo lentamente.
Abigail: (gritando) aaaaaah, me duele señor suélteme,
aaaaaah.
Segundo ladrón: aah, mmm, que rica vaginita, aprieta muy
bien.
Abigail: no por favor señor nooo, déjeme, aaaahy me
duele, aaaaaah.
Introduce lentamente el bulto en la vagina de Abigail y
comienza a acelerar el ritmo lastimando a Abigail, mientras ella grita
desesperadamente. El primer ladrón no puede evitar excitarse con la escena y
saca su bulto y comienza a jalárselo, mientras los grito de Abigail son mas
fuertes.
Abigail: aaaaaah, me duele aaaah, sulteme aaaaaaah.
Segundo ladrón: mmmmmmm, sisisisi, mmmmm.
Primer ladrón: que te parece si me dejas a mí también y
entre los dos no la cogemos.
Segundo ladrón: se oye bien pero tu por atrás.
El segundo ladrón sujeta a Abigail de la cintura y la pone de
pie, luego el se recuesta en el asiento y le dice a Abigail que se suba encima
de el, de manera que su bulto se introduzca en su vagina, Abigail se niega pero
recibe otra bofetada que la obliga a acceder a las peticiones, sube lentamente y
se coloca en posición, se sienta lentamente en el bulto y deja que entre en su
vagina.
Abigail: me duele señor por favor ya no, déjeme ya, aaaah
me duele yaaa por favor yaaaa.
Segundo ladrón: cállate y obedece.
Primer ladrón: tranquila chiquita te va a gustar.
Abigail termina de sentarse completamente sobre el bulto y el
segundo ladrón jala el rostro de Abigail hacia el, dejando el gran trasero de
Abigail a la vista del primero, este se aproxima apuntando su bulto sobre el
trasero se Abigail y lentamente comienza a introducirlo.
Abigail: (gritando desesperadamente) aaaaaaaaaaaah,
déjeme, noooooo, aaaaaaaah, me duele mucho. Aaaaaaaaah.
El segundo ladrón introduce completamente su bulo a pesar de
las suplicas de Abigail, y entre ambos comienzan a hacer movimientos con
Abigail.
Abigail: no, no no no, ahahahahah.
Primer ladrón: mhmhmhmhmhmh, si, si, si, si. Que ricas
nalgas, parecen de una princesita.
Segundo ladrón: ahahahaha, si chiquita así, si que rico.
Ambos meten sus bultos en Abigail mientras ella llora y grita
por el dolor que le producen, el segundo ladrón trata de besar su boca, mientras
el primer ladrón no deja de acariciar sus nalgas y de apretarlas. Abigail no
para de gritar pero el movimiento no le permita más que pujidos y quejas.
Abigail: yaaa, yaaa, ahahahahahaha, noooo, yaaaa,
ahahahah.
Segundo ladrón: te esta gustando chiquita, verdad que se
siente rico.
Nosotras observamos asustadas y llorando por el temor de que
nos hagan lo mismo a nosotras pero eso se los contare después.