Hola a todos, hace tiempo que me registre en la pagina y
encontré relatos muy calientes, me encanta leer aquí y por eso me he animado a
contarles lo que me pasó hace 4 años con mi primo, me caliento de solo
recordarlo pero bueno, es lo que quiero y ojalá me escriban y les guste lo que
les voy a contar, si quieren me mandan sus fotos chicos y chicas, yo las
recibiré muy gustosa.
Me llamo Keyla, pero todos de cariño me dicen Kiri, creo yo
que suena más sexy para los chicos decirme así... eso me gusta, la verdad. Tengo
16, soy blanca, de cuerpo bonito y pechos bien paraditos y, sé que a los chicos
les gusta y claro que me doy cuenta de cuando me los quieren ver por la blusa,
por ejemplo este verano no se me olvidará cómo más de un hombre se fijaba en mis
escotes y trataba de mirar entre mis senos. Mmmmm es sabroso saber cómo está de
baboso el chico delante de una y que sabe que no va a poder tenerme...
Bueno ahora sí a lo que iba, mi experiencia con mi primazo
que pasó hace 4 años, él ahora tiene 22 y en ese momento tenía 18. Se llama
Rolando pero todos le decimos Rolo, él es alto, más o menos debe medir 180 y es
flaco, bastante guapo y buena gente. Conmigo siempre fue buena gente desde que
era chiquita, pero ya terminé de darme cuenta de para qué era tan bueno
conmigo... y la verdad es que me gusta!!
Fue hace 4 años, era el cumple de nuestra abuela y ella vive
en un caserón antiguo y grande, tiene tantos cuartos que siempre que iba de
visita me terminaba perdiendo y mi mamá o mi hermana tenían que ir a ayudarme a
salir. Bueno, el hecho es que era febrero y hacía mucho calor, además era sábado
y como al día siguiente nadie iba a trabajar entonces la reunión iba a ser hasta
tarde... Seguramente yo me iba a dormir a uno de los cuartos mientras mis papás
seguían celebrando con los demás tíos.
Yo fui con un vestido que dejaba descubierta mi espalda, se
amarraba casi al final de la espalda con un moño grande, no tenía mangas y
dejaba mis hombros y brazos descubiertos y la falda del vestido era amplia, como
la del colegio pero hasta antes de las rodillas.
Llegamos temprano ese día y estuve casi todo el tiempo
conversando con mi hermana que tenía 16 años en ese entonces. Luego cuando llegó
Rolo con sus padres se puso a conversar con nosotras, él decía que éramos como
las hermanas que él nunca tuvo (es hijo único) y ese día había venido guapísimo,
con una camisa azul que no le hacía parecerse tan flaco, además recuerdo que
olía rico.
Mi hermana se llevaba bien con otra prima mía que también
tenía 16 años como ella, cuando llegó, las dos se fueron a conversar de sus
cosas... y entonces me quedé con Rolo conversando de nosotros, de cómo me iba en
el colegio y él me contaba qué hacía en la universidad.
Rolo me preguntó si yo ya tenía enamorado. Le dije que varias
amigas mías en el cole ya tenían enamorado, pero no pasaban de darse besito en
la boca, y además a mí no me gustaba ningún chico de mi salón, por eso no tenía
pero si encontraba un chico guapo sí me gustaría estar con él. Él me respondió
que no tenía enamorada porque él había terminado hacía tiempo con ella y que
quería darse un tiempo.
"entonces estamos los dos solos, no?" le dije. Rolo me abrazó
y me dio un besito en la mejilla.
Seguimos hablando de cosas hasta que más o menos dieron las 9
de la noche y ya iban a servir la comida, entonces mi hermana y mi otra prima
pasaron los cubiertos para que todos tengan, obviamente Rolo y yo recogimos los
nuestros y nos dijeron que los chicos nos vayamos para la parte del patio de la
casa, en ese momento estábamos en la sala y los mayores se iban a quedar allí.
Entonces estaba yo con mi primo, los dos solos en el patio, y
entré primera. De pronto sentí que algo frío y metálico me pasaba por mi espalda
desnuda y me pasó como una corriente que subió por mi espalda hasta mi cabeza y
que sentí en mi vientre. Chillé y me di cuenta que había sido Rolo, que me hacía
sentir ese frío con su tenedor, le dije que no lo haga más y en vez de eso
siguió haciéndolo y yo seguí chillando.
En realidad eso me gustaba, me gustaba ese juego que
estábamos haciendo, como si me hiciera cosquillas y yo dijera "para", pero me
encantaba que él siguiera. Reímos y traté de hacerle lo mismo, pero su espalda
estaba tapada por la camisa. De pronto dijo que ya no, porque mi hermana y mis
otros primos llegaron al patio para también comer, luego se fueron cada uno por
su cuenta.
Y luego nos volvimos a quedar solos Rolo y yo, pero ahora no
tenía tenedor. Como en ese entonces no sabía mucho de esas cosas de sexo, me
senté encima suyo como si me cargara... recuerdo que sentí algo que me estorbaba
entre mis nalguitas, era su tronco que estaba creciendo pero no sabía. No
terminé de sentarme y volví a sentir esa corriente por mi espalda, ahora Rolo me
pasaba con uno de sus dedos por mi columna y me hacía sentir eso tan rico que me
había hecho sentir hacía rato
"Ay nooo, me muero!!!" chillé luego de varios dedos que me
había pasado por la espalda
"Te gusta?" me preguntó, yo le respondí que me encantaba y
que quería sentir más de esas cosquillas.
"Te gustan esas cosquillas?" me preguntó, "Quieres sentir
otras cosquillas más ricas??" me volvió a preguntar. Yo estaba embobada y le
dije que sí, que me hiciera sentir mejor que eso.
"Te acuerdas que en antes dijiste que los dos estamos solos,
no?" me dijo Rolo. "Sí" le respondí. De pronto me abrazó y abrazó hacia él y
empezó a acercar su boca a la mía. Sentí como unas cosquillas cerca de mis
labios, pero como yo quería sentir esas cosquillas ricas que dijo que me iba a
hacer, me dejé llevar y nos besamos allí mismo.
"Ven conmigo" me dijo. Me tomó de la mano y nos empezamos a
perder dentro del caserón. Me sorprendió que él lo conociera muy bien, buscó en
el tercer piso, pasamos de puerta en puerta y nos metimos en un cuarto, nadie
nos vio.
Rolo prendió la luz y me abrazó otra vez y nos volvimos a
besar más largo, creo que duró varios minutos. Lo que sí sentí fueron sus manos
paseándose por mi espalda y revolviéndome mi pelo, yo también quise hacerle lo
mismo pero mis manos no alcanzaban su cabeza.
"Kiri, eres hermosa" me dijo cuando nos dejamos de besar.
Luego me deshizo el nudo de mi vestidito y este se cayó al piso al toque, me
dejó puesta solo con mis sandalias y mis calzones que tenía puesta bajo del
vestido. Por un momento me dio pena verme así, pero no me imaginaba que así iban
a ser las cosquillas que me iba a hacer.
"Tranquila, Kiri, mira, yo también me voy a sacar la ropa".
Rolo se quitó su camisa y luego su pantalón, y lo demás. Se quedó sin nada y
allí vi por primera vez una verga en vivo. Era grande y me apuntaba como un dedo
grandote, por un rato me asusté porque pensé que eso me iba a hacer daño.
Estábamos desnudos y yo como una tonta sin saber qué me iba a
hacer, de pronto me acordé que en las novelas siempre los personajes se
desnudaban para "hacer el amor".
"Me vas a hacer el amor" le pregunté toda nerviosa. Luego de
un rato me respondió que sí, que me iba a hacer el amor bien rico y que me iba a
gustar y que eso eran las cosquillas ricas que me dijo en antes.
Me volvió a besar y me agarraba la espalda, mis nalgas y mis
piernas, me acariciaba y me hacía sentir algo como las cosquillas de antes. Me
cargó como una novia de bodas y me echó suavecito en la cama, de boca arriba, él
me daba de piquitos por todo mi cuerpo expuesto a él. Cuando pasaba su boca por
mis pechitos todavía chiquitos me entraba una excitación tremenda y me hacía
suspirar, aunque lo bueno fue cuando puso su boca en mi entrepierna, cerca de mi
conchita todavía cerradita, fue algo indescriptible...
Se sentó en la cama a mi costado y me dijo que le chupara su
"pinga", me tuvo que enseñar un poco a cómo chuparle su verga rica y se lo hice,
algo rápido al inicio pero aprendí rápido a pasarle la lengua por su tronco, con
calma y despacio, luego bajé hacia sus bolas que tenían su lechita con la que me
iba a bañar, las besé y las lamí con cuidado, luego volví a subir hasta la
cabecita y le di un besito en la punta.
Volví a meterme su tranca hasta donde pude, no me la pude
meter toda, pero dentro de mi boca succionaba como queriendo sacarle su leche y
a él le encantaba, porque gemía diciendo que siga haciendo eso. Dentro de mi
boca también jugueteaba con mi lengua y de pronto me dijo que se iba a correr.
Allí me asusté y me lo saqué de la boca porque pensaba que me iba a hacer algo
peligroso, pero felizmente no era nada, se corrió con unos chorros espesos sobre
mi cara y algo me cayó en la boca. Fui una tonta al escupirlo, pero bueno, era
mi primera mamada y además ahora sé que su semen es bien rico.
Luego de la mamada que le di, nos quedamos un rato
acariciándonos y besándonos encima de la cama, también nos hacíamos cosquillas
entre los dos.
Pasó un rato y entonces Rolo me dijo que iba a hacerme sentir
más cosquillas ricas. Me echó boca abajo en la cama y pude sentir su respiración
en mi espalda, mientras le daba de besos y bajaba hasta donde mi espalda dejaba
de ser espalda. Sentí cómo me besaba mis nalgas y mis piernas y de pronto puso
sus manos sobre mis caderas y alzó mi culito, yo estaba casi como arrodillada en
la cama pero con la cabeza hundida en la cama también, desde allí vi cómo se
acercaba su palazo para hacerme el amor, pero yo todavía seguía con mi calzón
puesto.
Lo que Rolo hizo era pasarme su verga por encima de la tela y
eso me hizo dar unas cosquillas bien riquísimas, la tela me rozaba sobre mi
conchita mojadita y cerca de mi botoncito y me llenaba de una sensación que
nunca había sentido en antes, sobre todo cuando empezó a cepillarme cada vez más
rápido y me hizo alcanzar un punto que sentí como si me estuviera saliendo de mí
misma, estaba teniendo mi primer orgasmo y lo estaba gozando.
"Ahhhhhhhhh si si que rico se sienteeeeeeeee ohhhhhh
ooohhhhhhhh no paresssssss ahhhhhhhh"
Me sentía morirme allí mismo, mientras mi primazo Rolo me
llevaba a territorios nuevos para mí, ahora me sentía toda UNA MUJER, más mujer
todavía que mis amigas que andaban agarradas de la manito con sus
enamoraditos... pero no habían vivido esto que yo sí.
De pronto sentí la verga de mi primazo salirse de allí. Me
asusté, pero me alivié cuando sentí su tronco viscoso y caliente sobre mis
nalgas. Se siguió frotando entre mis nalgas, de lo sudada que estaba por el
calor y lo que me estaba moviendo, mi calzón se me había casi pegado a mi culito
como si fuera una segunda piel. Instintivamente me llevé mis dedos a donde Rolo
me había estado frotando en antes y allí descubrí la masturbación... me encantó,
quería que no se terminara y mi segundo orgasmo se acercaba, de pronto sentí que
su velocidad aumentaba y luego gimió de cansancio, unos chorros calientes de
semen me cayeron en mi espalda, en mi pelo y en mis nalgas.
Me quedé allí estática, con mi culito alzado, y Rolo se
acercó y me hizo mi calzón a un lado y empezó a pasarme sus dedos y su lengua
por mi concha. Alcancé mi segundo orgasmo casi al toque, ayudada por su lengua
que seguramente ya era experta en esas cosas.
Luego de un rato me ayudó a limpiarme el semen que me había
caído encima con una toalla que había en el cuarto, me acomodó mi ropa y me dijo
que salga con cuidado, que después nos veríamos en la sala. Me fui corriendo
para uno de los baños y me limpié lo más que pude, sobre todo para que no se
note el olor a semen que me quedó impregnado, me tuve que echar una colonia que
había en un botiquín.
Varios minutos después nos encontramos en la sala pero ya no
hablamos. Mi mami me preguntó que en donde estaba, y le dije que me había
perdido en el caserón, pero que por fin había aprendido a no perderme (si le
decía la verdad se mataba).
No nos volvimos a ver en el verano, obvio que mi mami no me
iba a dejar salir sola por lo chiquita que era, además tampoco él iba a venir a
mi casa a hacerme el amor con todos cerca. Sin embargo, antes de dormirme me
masturbaba en mi cuarto, recordando lo que ese día mi primazo me había hecho.
Estuve así hasta que llegó el primer día de clases en el
colegio, estaba feliz de encontrarme con mis amigas, aunque las clases no me
gustaban mucho. A la salida me llevé una sorpresa, Rolo me estaba esperando y
nos saludamos con un besito en la mejilla allí en la calle. Mi hermana mayor, de
16, me había dicho que mi mamá iba a salir hasta la noche y que ella se iba con
sus amigas. En realidad yo también me iba con mis amigas de clase pero cuando vi
a mi primo a la salida, me fui con él.
En vez de llevarme a su casa, me llevó a un departamento bien
cómodo que no conocía. Apenas entramos nos pusimos a conversar y no esperé más.
Le bajé el cierre de su pantalón y le saqué su tranca dura y caliente. Me la
metí en mi boquita y se la chupé desesperadamente, porque no la había visto
desde hacía mucho tiempo. Me emocioné al reencontrarme con ese adorado pene que
esa tarde me terminaría haciendo feliz y totalmente plena.
No demoré mucho en hacerlo derramarse en mi boca y allí
empecé a saborearle su lechita. Sabía medio salado, pero no me importó, me
gustaba su contextura viscosa que se resbalaba por mi garganta y me encantaba
sentir eso.
Mientras se la mamaba, Rolo me subió la falda del uniforme y
jugaba acariciándome mis nalgas, sentí que me las separaba con cuidado y trataba
de meter un dedo entre ellas. En ese entonces no tenía idea del sexo anal, así
que me sentía rara, como una mezcla de dolor pero que se sentía rico al mismo
tiempo.
Cuando lo dejé vacío, Rolo me echó en el sillón y me quitó mi
calzoncito y empezó a chupar mi concha de una forma increíble: pasaba su lengua
por todos los rincones y metía sus dedos, frotándome las paredes de mi cuevita y
mi botoncito que me daba unas corrientes tremendas que me hacían sentir en las
nubes. Gemía como si me pusiera a llorar, pero era de lo increíblemente rico que
sentía. Alcancé un riquísimo orgasmo solo con su lengua y sus dedos, mientras
mis manos tomaban su cabeza para que me siguiera comiendo allí abajo mío.
Me quitó mi uniforme y mi blusa y me dejó sin nada encima,
tan indefensa sobre el sillón. Igual que el otro día, me cargó como una novia de
bodas y me depositó suavemente sobre una cama grande y más cómoda que la del
otro día mientras me besó en los labios y bajó hasta la punta de mis pies.
De pronto me vino un temor a la cabeza y se lo dije.
"Rolo, me vas a hacer el amor?" le pregunté
"Sí, Kiri, te va a encantar" me dijo con voz suave, que me
hacía sentir segura, pero no tanto en ese momento
"Pero esto no está bien, tengo 12 y soy mucho menor que tú
que tienes 18" me asustaba mientras hablaba, no quería que nada malo nos pase
porque el era mayor de edad y yo, a mis 12, casi una niña.
"Tú me quieres" me volvió a preguntar con su voz suave. Casi
llorando le dije que lo quería mucho, pero que no haga nada malo.
"Y quién se va a enterar?"
No me importó más y me dejé hacer, me siguió besando todo mi
cuerpo y finalmente me puso una almohada bajo mis caderas, me agarré de la
colcha y sentí tu verga entrando en mí, era como si me pincharan y ardía. Arañé
la colcha y mordí una almohada para que no se escuche, porque de seguro hubieran
escuchado y ahí se armaba el lío...
Pensé que me iba a morir, que terminaría allí, pero
felizmente terminó de entrar y se detuvo, mis ojos estaban lagrimosos, quise
llorar, pero luego me empezó a bombear con delicadeza mientras me decía cosas
bonitas al oído y me besaba, como si fuéramos enamorados, me recorría mi cuerpo
con sus manos y yo lo abrazaba y lo atrapaba con mis piernas.
Era riquísimo el roce de su palo con las paredes de mi
concha, realmente era algo único y estuvimos en eso no sé cuánto tiempo, a veces
despacito y a veces rápido
"Ooooohhhhhhhhhh ohhhh aaaaaaaaahhh wwwoooooooooowwwwwwwwww
oooooohhhh siiiiiii que ricoooooooooo!!!"
"Te gusta bebita?? Te gusta??"
"Me encantaaaaaaa no te detengas porfissssssss mmmmmmmhhhh
mmmmmmmhhhhhhhhhhh"
Alcancé un orgasmo riquísimo mientras me hacía llorar y
chillar de placer, la sensación era fantástica y lo estaba gozando, hasta que se
sacó su verga de mi concha y derramó su lechita en mi vientre y mi pecho aún
chico porque si no me iba a embarazar siendo casi una chiquita.
No pude creer lo que habíamos hecho esa tarde, me dormí un
rato y luego me fui a bañar, me eché una ducha bien larga para lavarme bien mis
partes íntimas.
Luego de eso tuvimos varias aventuras juntos. Su cumpleaños
era en junio y mi regalo fue una mamada en donde me tragué toda su leche. A
pesar de tanta gente que había en su casa, fuimos con la excusa de ir a comprar
al supermercado y terminamos en un callejón sin luz que había cerca, allí me lo
dejé vacío y todito se fue para mi boca. Luego lo besé con mi boca aún con su
leche y eso le excitó, tanto así que me metió las manos por debajo de mi blusa
que tenía, pero recordamos lo de las compras y llegamos a tiempo.
En siguientes ocasiones no tuvimos tanta suerte, porque para
mi cumple de 13 había tanta gente que a lo más que llegamos fue a darnos un
besito en los labios mientras nadie veía.
Los encuentros entre Rolo y yo ya no fueron tan frecuentes, y
yo quería sentir eso de nuevo... Pero me fijé en uno de mis amigos de la clase y
empezamos a conversar, finalmente terminamos haciendo el amor cuando teníamos
tiempo. Con cualquier excusa: una tarea grupal, estudiar o ir a visitarlo.
Hicimos el amor muchas veces en su cuarto, pero comparado con Rolo, él era
bastante poca cosa.
No nos volvimos a ver hasta que cumplí mis 15 y me hicieron
mi fiesta. Fueron varios de mis amigos de colegio y mis familiares. Estaba mi
"amiguito", y pensando en él, me puse una ropa interior bien sexy y chiquita,
quería sorprenderlo a él esa noche y pedirle que me folle por todos lados, pero
me sorprendió verlo a Rolo otra vez.
"Hola Kiri!!", me dijo desde atrás, me sorprendió y casi
lloro de solo verlo, nos abrazamos muy fuerte y ya no me separé de él, le
pregunté por qué no me veía de nuevo y me dijo que era peligroso que él, de 19,
esté con una chiquilla de 13, que no quería que lo descubran.
Estuvimos juntos toda la noche bailando y conversando de lo
que hacíamos. No le conté lo de mi "amiguito", claro, al que veía algo triste
porque no le prestaba atención, pero le expliqué que él era mi primo que no veía
desde hace años. No sé si entendió, pero a eso de las 2 y media de la mañana se
fue y ahora sí estuve sola para Rolo, mi querido primo. Ya a eso de las 3 y
media, Rolo le dijo a mis papás que me iba a llevar a la casa y ellos no se
opusieron, es más, creo que estaban tan tomados que se quedaban a dormir en el
local y ni se daban cuenta.
Nos fuimos en su carro al mismo depa en donde me hizo mujer y
allí me llevó en sus brazos a la cama, me hizo el amor de la forma que desde
hacía tiempo quería sentirlo, me hizo llegar a la cima varias veces, con su
lengua primero, y con su fierro duro después.
Probamos la clásica pose de él encima y yo debajo, luego él
se tumbó boca arriba y me monté encima suyo, rebotando y mientras me sobaba mis
senos que ya estaban crecidos.
"Ahh siiiii siiiiiii hazme tuya Rolito lindo mmmmhhhhhh
siiiii"
"Ay chiquita qué tetas tan ricas tienes carajo"
"Uuuuuuuuhhhhhhhhhh dámelo todo papito dámelo todo
yaaaaaaaaaa!!"
Fue un largo tiempo que se me hizo eterno, y yo creí que eso
terminaría allí. Se vació dentro de mí (tomaba píldoras, ya no me asustaba
hacerlo sin condón) y caí exhausta encima de él, le agradecí lo feliz que me
hizo, pero no...
"Quieres saber tu regalo, Kiri?"
Se levantó y salió un rato, mientras tanto yo me tomé una
píldora para no quedar embarazada. Se tardó en volver, pero traía consigo un
tubo de lubricante. Mi regalo iba a ser desflorada por el ano. Me llevó al baño
y me hizo una lavada anal que tomó su tiempo, pero él me dijo que valía la pena
si quería sentir cómo se hacía así con su verga peladita.
Me puso como perrita y besó mis nalgas, que no eran las
mismas de aquella vez, ahora eran más carnosas y apetecibles. Untó la crema en
mi huequito y la sentí fría, como ese tenedor con que empezó todo, pero esta vez
más abajo. Me preparó con un dedo, luego dos y tres. No sé cuánto tiempo le
habrá tomado, pero al final sentí un dolor horrible cuando su tranca empezó a
invadir mis entrañas y se abría paso lentamente. Mordí una almohada contra la
que tenía recostada mi cabeza y ahora sí lloraba de puro dolor, más que de
placer. Cuando se detuvo pensé que iba a terminar, pero ahora faltaba que la
saque y me vuelva a bombear.
"Ay Kiri que apretadita estás chiquita!!!", me dijo.
Fue doloroso. Metía y sacaba y yo solo ahogaba mi llanto
contra la almohada.
"Mmmmmmmmmmmmmmmmmmm me dueleeee!!!!! Ahhhhhhhhh
aaaaaayyyyyyy detente yaaaaaaaa!!!!"
"Tranquila chiquita, no llores porque te va a gustar vas a
ver"
Sin embargo, algo debió de haber en ese dolor porque de allí
en adelante nunca dejaría de probar el anal. Sentí al final su leche ardiente
derramarse en mi interior y cuando me "desatoró" me sentí más relajada.
Al final Rolo cumplió con su palabra y me llevó a casa. Antes
de irse, le regalé la ropa interior sexy y chiquitita que originalmente era para
mi "amante", le dije que la conserve y que era un recuerdo de su primita Kiri.
Así, mi fiesta de quinceañera fue la mejor fiesta que tuve en mi vida.
Y desde entonces no nos hemos separado. A mi "amiguito" le
dije que lo nuestro terminaba y ahora casi todos los fines de semana lo hago con
Rolo sin ningún miedo, aunque claro, cuidando que no se den cuenta en la
familia. Para la "semana tranca", nos fuimos de campamento y, como ya saben,
campamento = sexo!!! Eso ya se los contaré para otra oportunidad.
Bueno esas fueron algunitas de mis experiencias reales, lo he
contado lo mejor que pude, si alguien quiere contarme sus experiencias, me
escribe y gustosa lo atenderé. Besos a todos y gracias por leerme!!
rika_y_apretadita_4U@hotmail.com