Para empezar muchas gracias por sus comentarios los cuales
han sido muy importantes para mí ya que este es mi primer relato. También por lo
extenso del mismo no será de 3 partes, si no de 5, así que este seria la parte
2.
A la mañana siguiente desperté con tremenda cruda, mi cabeza
quería explotar y tenia nauseas, pero lo mas me dolía era mi dignidad y mi
orgullo, todo estaba muy confuso, así que trate de recordar lo que había
sucedido la noche anterior, comencé a recordar algunas cosas y por increíble que
parezca, los recuerdo estaban causando un efecto en mi entrepierna, no lo podía
creer, pero inconscientemente me estaba excitando con lo que me había hecho
aquel viejo. Rápidamente me di una ducha de agua fría, en fin me vestí, almorcé
cualquier cosa, puse en línea todos mis pensamientos. Y me dije yo sola, lo que
paso ayer tal vez no fue para tanto, lo que pasa es que estaba muy tomada y tal
vez exagere, y me lo repetía una y otra ves, así llegue a la oficina y comencé a
laborar como si nada hubiera pasado me encontré con algunos de los compañeros
que habían asistido ayer a la celebración y nadie me comento nada, ningún
cometario así que me relaje, ya para finalizar el pase por la oficina de Don
Vicente.
__Laurita, como amaneció, como esta. Dijo en voz alta
__ bien. Conteste y trate de alejarme lo mas pronto posible
__ pero no se vaya, venga para acá
__ Que necesita. Dije muy nerviosa
__ pasa y cierra la puerta.
Se me quedo viendo como quien ve a una presa, tenia una
ligera sonrisa en sus labios.
__ven acércate, mientras me apuntaba su escritorio
__ aquí estoy bien, dígame en que le puedo servir, repuse ya
con mas firmeza
__ mira si te digo que vengas vienes, se paro me tomo del
brazo y me sentó en la silla de su escritorio
Se paro detrás de mi y coloco sus manos en mis hombros
__ mira lo que ayer es solo el principio, vas ser mía, cuando
yo quiera y como yo quiera, te queda claro.
Rápidamente me levante, lo empuje y le dije, que estaba loco,
que yo no seria de el nunca y que lo que había pasado, era porque estaba
borracha y el era un oportunista, malintencionado, además le dije que me daba
asco.
__ jajaja, asco, pero si toda vía puede oír tus gemidos,
perrita, crees que no vi como ponías tus lindos ojitos en blanco. Dijo mofándose
de mi
Trate de contestar pero era cierto lo que estaba diciendo.
__ mira yo se que lo disfrutaste, y se que lo vas a disfrutar
mas cuando te haga mía
__ pues no me importa lo que diga, me voy y no quiero que me
vuelva a mencionar nada de esto o lo voy a acusar.
__ jajaja esta bien cabrona, hija de puta, eres igual que tu
madre, son unas yeguas muy difícil de domar, pero igual que ella la dome, a ti
también te voy a domar.
__ ya veras, me vas a pedir que te coja, pinche puta, tu me
vas a rogar, de mi te vas acordar.
Me Salí corriendo de su oficina, pero lo que mas me
preocupaba era que lo que me dijo al fin, que yo se lo pediría eso me ponía a
pensar que el muy desgraciado tenia un plan, por tanto tenia que estar alerta
para no caer un ninguna de sus trampas.
Paso el tiempo y me di a la tarea de busca otro empleo sabia
en cualquier momento me podría hacer una jugarreta, para ese entonces ya había
dejado de ir a ejercitarme al parque ya cuando don Vicente me veía juntos con
los otros viejos no hacían mas que burlarse de mi, y hasta los otros viejos se
me insinuaban también, así que mejor deje de asistir, un día de tantos, fui a la
tienda y me encontré con don Luis y don Javier, se me quedaron viendo con ojos
de lujuria así rápidamente me dispuse a realizar mis compras cuando pronto don
Luis estaba enfrente de mi con una maldita risa burlona.
__Hola Laura, como estas!!
Yo no conteste y muy enojada me gire para ir de ahí, pero me
tope con Don Javier
__ a donde vas Laura, con tanta prisa
No sabia que contestar estaba helada y temblando, de mi
garganta trataba de gritar pero no podía, tenia un nudo en la garganta.
Don Javier hábilmente tomo lo que llevaba en las manos, y lo
coloco en el mostrador.
Mientras don Luis avanzo hasta chocar con mi trasero, al
tiempo que me sujetaba de las caderas. En ese momento vestía sencilla, con un
jeans azul, una blusa blanca y tenis, un poco fodonga ya que solamente iba a la
tienda. Por otra parte don Javier me sujeto ambas manos y me dijo.
__ mira ya sabemos de lo tuyo con Vicente, no te hagas la
mosquita muerta, ya sabemos que te gustan los hombres viejos, así como nosotros.
No podía ni hablar, estaba muy asustada, ni siquiera ponía
atención de las estupideces que me decía Javier, yo buscaba a Don Gume el
tendero un viejecito de mas de 70 años, el cual era chaparrito, gordito y muy
canoso, por cierto tenia un problema auditivo era casi sordo, por lo cual si el
viejito no te veía los labios no te entendía ni nada, y don Gume estaba a
escasos 5 o 6 metros, y no se percataba de nada, el estaba de espaldas por lo
que era imposible que me viera.
__ mira nosotros te vamos a dar el doble de placer, nada mas
ponte flojita. Muñequita, dijo Javier
Luis seguía con lo suyo olía todo mi cabello, mientras me
sujetaba de las presillas del pantalón con ambas manos esto para guiar mis
caderas hacia su entrepierna la cual sentía como se posaba en medio de mis
nalgas haciendo movimientos lentos pero ejerciendo mucha presión, primero se
agachaba un poco colocando su miembro en la parte alta de mis muslos apretaba
con fuerza y comenzaba a subir chocando mis nalgas las cuales al sentir el
contacto de su miembro empezaban abrirse hacia los lados dando paso a su miembro
para que se deslizara lentamente por todo mi trasero hasta llegar a la parte
alta de mis nalgas, y lo repetía una y otra ves, lo cual muy a mi pesar estaba
empezando a causar efecto en mi entrepierna la cual con cada embestida sentía
una pequeña descarga.
Mientras Javier besaba y mordisqueaba todo mi cuello, yo
quería morir del asco que sentía, estaba como hipnotizada no podía hacer ningún
movimiento, pronto sentí como Javier empezó a colocar su miembro en mi
entrepierna, y ahí fue cuando reaccione, Salí de mi letargo pero era demasiado
tarde Javier tapo mi boca con suya, y comenzó a bombearme con fuerza mi vagina,
para entonces Luis era quien ahora sujetaba mis manos, claro sin dejar de sobar
su miembro contra mi culo, lo cual le daba mas libertad a Javier, quien comenzó
a amasar mis pechos parecía que se le iba la vida en ello, los sobaba, los
apretaba, pellizcaba mis pezones, los juntaba y los separaba con un ritmo y
versatilidad impresionantes, yo para ese momento ya estaba a mil, súper caliente
mi vagina esta a punto de reventar.
De pronto estaba envuelta de tantas caricias que ya no pude
mas, deje de luchar y solo comencé a llorar en señal que había perdido, de que
no tenia escapatoria esos dos cabrones viejos me estaban dando el faje de mi
vida ya no me sujetaban las manos, pero aun así no podía hacer nada, tenia
cuatro manos recorriendo mi cuerpo y dos bocas que trataban de comerme viva, de
pronto sin pensarlo comencé a soltar mis primeros gemidos, los cuales se
incrementaron cuando literalmente estaba en las nubes, porque era tanta la
presión que ejercían sobre mi culo y el otro en mi vientre, aunado a las cuatro
manos que manoseaban sin parar que poco a poco comencé primero a estar de
puntitas en piso, para después de un rato estar prácticamente en el aire sin
tocar el piso, no lo podía creer pero era tan fuerte la forma en que me estaban
bombeando que me tenían el aire, no pude mas y tuve un orgasmo alucinante mi
cuerpo se retorció de placer, mis ojos estaban totalmente en blanco y mi boca
besaba como una loca a la de Javier, ellos por supuesto que se dieron cuenta.
__ mira Luis, ya se corrió la nena, jajajaja
__ y parece que se le fue la vida en ello ,jajajaja dijo
mientras yo estaba todavía con pequeñas convulsiones provocadas por tan intenso
orgasmo.
__ vamos a darle lo que necesita a la putita esta , dijo Luis
Jamás me habían tratado como a una puta así que estas
palabras y la forma de tratarme me estaban poniendo cachonda otra vez.
__ ven para acá mosca muerta, aquí mismo te vamos a coger.
Dijo Luis mientras me jalaba del pelo, como si fuera una muñeca, hacia la parte
trasera de la tienda.
En eso apareció don Gume.
__ que pasa Laurita, dijo en voz alta, mis agresores
rápidamente se despistaron y salieron de la tienda, sin comprar nada
__ te encuentras bien hijita. Dijo don Gume, quien me veía de
arriba abajo.
Imagino que sabia lo que me había pasado ya tenia todo el
pelo desacomodado, mi blusa estaba mas arriba de lo normal, mi brazier estaba
desabrochado, mi pantalón estaba abierto y se podía ver una parte de mis bragas,
además de tener una respiración bastante agitada.
__ estoy bien, Don Gume, lo que pasa es me he caído. Dije
tratando de convencer al tendero.
__ caer? Estas segura, hija, bueno si tu lo dices, te voy a
creer. Mientras se dibujaba una extraña risa en la cara del viejo. Lo cual me
contrario bastante, ya que con todo lo ocurrido, había perdido de vista al
tendero y la verdad no sabia que tanto había visto el viejo.
__ debió haberte dolido mucho, porque traes muchas lagrimas
en tu rostro!
Ya no conteste, y Salí inmediatamente de la tienda, apenas
llevaba unos metros cuando
Laura que no vas a llevar tu mandado.
__ si, conteste, me sentí una estúpida había olvidado por lo
que iba a la tienda, todo por lo nerviosa y desorientada que estaba. Regrese
revise la bolsa, y pague.
__ estas muy afligida Laurita, que te pasa?
__ nada conteste, para eso Don Gume se paro delante de mi y
me abrazo
Yo trate de soltarme pero la verdad sentí mucho alivio cuando
comenzó a tratarme como si fuera su hija, yo me sentí muy bien, ya que como no
tenia ya padre, esta caricia paternal por parte de Don Gume, me estaba
reconfortando al máximo, comencé a llorar y a explicarle que tenia muchos
problemas y presiones, el limpiaba mis lagrimas y acariciaba mi pelo, me
abrazaba con ternura.
Yo la verdad me abrí, me solté y me puse a llorar como una
niña en sus brazos, el me comenzó a llevar hacia atrás del mostrador, se sentó
en su mecedora y me coloco en sus piernas, vaya imagen yo una chica guapísima
llorando en las piernas de un anciano, en fin. Sin darme cuenta paso mas de una
hora, don Gume me dio un sinfín de consejos, yo deje de llorar y me acurruque en
su pecho, y poco a poco volví a la realidad, y fue hasta entonces cuando me di
cuenta que sus manos, tocaban todo mi cuerpo, no podía creerlo y viejo se estaba
dando un festín con mi cuerpo,
Para empezar ya estaba sentada en sus piernas de lado como
normalmente se carga a alguien cuando estas en una mecedora, pero se había
aprovechado de mi distracción, para girarme, ahora estaba dándole la espalda
completamente y mis pies estaban apoyados en el piso, mis codos en mis rodillas,
o sea que todo mi trasero estaba encima de sus miembro, con una mano acariciaba
mis piernas, y con la otra me sujetaba de la cintura, mientras me besaba la
parte trasera de la cabeza, me encabrone muchísimo y le iba a reclamar, pero su
miembro, no estaba erecto!!!! Como es posible pensé. Tenia mi trasero sobre si
vientre, mi espalda sobre su barriga, sus manos en mis piernas y no estaba
excitado. Me estoy volviendo loca pensé, tal ves por las recientes malas
experiencias con hombres mayores, ya estaba yo alucinando.
__ gracias don Gume, nos vemos después, dije mientras me
paraba y me arreglaba la ropa y el peinado
__ te vas ya hija.
__ si mi madre debe estar esperándome.
__ esta bien, ve con cuidado, y recuerda si un día necesitas
hablar, aquí va estar tu viejo confidente
__ok adiós
Salí de la tienda y de fui a mi casa, mi madre ya estaba con
pendiente.
__ pues donde has estado.
__ fui a la tienda mama
__ y para ir a la tienda tardaste tanto dijo mi madre como
reclamándome
__ mira di algunas vueltas por ahí y luego fui a la tienda.
Dije tratando de ocultar lo que en realidad había ocurrido
Me sentía muy confundida, por un lado me sentía ultrajada,
humillada y utilizada por unos viejos decrépitos, por el otro me sentía como una
perra, una puta que excitaba al estar con viejos asquerosos, decidí tomar un
baño para relajarme y así lo hice.
Al terminar el baño me recosté, llevaba puesto solo un
camisón y mis calzoncitos, empecé a dormitar pensando en lo sucedido por
momentos pensé que soñaba en lo ocurrido, pero no estaba soñando despierta,
comencé a recordar lo sucedido con Don Vicente el otro día, también recordé lo
sucedido hoy con Luis y Javier y hasta lo de Don Gume, en eso estaba cuando me
percate que tenia mi mano en clítoris, al cual lo estaba frotando como pocas
veces lo había hecho en toda mi vida, No es cierto me estaba masturbado tan solo
de pensar en los viejos (pensé), con mi otra mano comencé a introducir mis
dedos, no lo podía creer estaba ahí recostada, introduciendo mis dedos en mi
vagina, frotando mi clítoris y mordiendo la almohada para ocultar mi gemidos de
placer, mi lado oscuro fácilmente había vencido, y con un grito ahogado me corrí
con una fuerza impresionante tanto que pocos minutos me quede completamente
dormida.
continuara