Este es mi tercer relato, y tanto los anteriores como el
actual son hechos que me han sucedido en mi vida.
Paso a presentarme para que los lectores tengan un poco de
conocimiento sobre mí. Tengo 53 años y llevo más de 30 años casado con dos hijos
que quiero mucho. Aunque hace mucho tiempo que leo esta pagina, nunca hasta
ahora me había decidido a escribir mis aventuras.
Esto sucedió cuando contaba 36 años, era una persona, en
aquella época del montón 1,76 60 Kg pelo castaño ojos oscuros y por mi condición
de comercial del sector textil me gustaba ir bien vestido, siempre me preocupo y
me preocupa mi aspecto personal.
Después de primer encuentro que tuve en los servicio públicos
de la estación de Sants (Barcelona) decidí volver, pues la cabra tira al monte,
y aunque en mi interior pensaba que esto no estaba bien por mi condición de
tener una pareja estable, podía más la tentación de tener sexo con hombres que
no seguir mi vida monótona.
La verdad es que estuve varios días entrando y saliendo de
estos lavabos y no conseguí encontrar una persona que me llamase la atención,
los que se me acercaban eran mayores para mi gusto, aunque ahora que soy una
persona madura me doy cuenta de que tenia que a ver sido más comprensivo para
esos hombres que solicitaban un poco de sexo? o tal vez con unas caricias ellos
hubiesen sido felices pensando que había alguien que los encontraban
apetecibles. La verdad ahora que tengo 53 años, me gustaría despertar fantasías
sexuales en chavales jóvenes.
Bueno a lo que íbamos. Después de varias semanas volví a esta
estación, entre en los servicio y la verdad es que no esperaba encontrar nada,
al rato de estar allí, se me puso al lado un chico más joven que yo sobre unos
29 años, alto de pelo moreno y buen cuerpo, al principio no le hice demasiado
caso, pues siempre he tenido complejo de poca cosa, y creo que la gente no se
fija en mi. Como no le hacía caso, con su pie derecho me toco mi pie para así
llamar mi atención, cosa que hizo efecto y me gire para mirarle a los ojos. Que
guapo y joven lo vi, me sonrió y bajo su mirada con la intención de que le
siguiera hasta llegar a ver lo que tenia en las manos, OH que instrumento tan
grande tenía y en plena erección, yo empecé a ponerme nervioso, y más en un
sitio público. Total que decidí guardar mi polla cerrar la cremallera lavarme
las manos y salir de los servicios.
El detrás de mío así que me detuve y le salude.
Hola, como estas
Bien y tu.
También.
Como te llamas
.
Me llamo Fabricio
Yo me llamo Jaume
Y ahora que hacemos. Resulta que mi nuevo amigo era Argentino
y se encontraba de vacaciones en Barcelona, yo por mi falta de experiencia no
sabia donde lo podía llevar para tener eso que estáis pensando (sexooooooooooo)
si hubiese sido ahora si que ya hubiese encontrado un sitio para revolcarnos.
Total que sin pensarlo lo lleve a mi casa. Si lo llego a
pensar bien no lo hago, pues el riesgo era muy fuerte de que me pillasen in
fraganti.
Entramos en el piso, y allí sin mediar palabras empezó el
festín, besos apasionado y desenfrenados, nos fuimos quitando la ropa poco a
poco, primero le quite la camisa para poder ver ese pecho bien marcado y sin
ningún bello, cosa que me excito más, le lamí el cuello las orejas baje hasta su
pecho mordisqueando lo pezones que cada vez los tenia más duros provocados por
mis caricias, le susurraba al oído, me encanta besar y acariciar, y él me
respondía, y a mi que me lamen todo el cuerpo.
Nos dirigimos a mi habitación y nos quitamos el resto de la
ropa, cuando se quito el bóxer salto como un resorte la gran polla que se
encontraba al máximo de su plenitud. Nos tumbamos en la cama y empecé a lamer
desde sus huevos hasta la punta de su pene relamiendo, chupando y succionando
como si de un biberón se tratase. Se estremeció suplicando que no parase pues se
encontraba en la gloria y quería que esto fuera eterno.
Hice una pausa y me dedique a su ano, para lubricar el máximo
con mi lengua y lamiéndome un dedo, lo introduje suavemente, como no tuve
resistencia introduje otro, y así con los dos dedos, empezó el mete y saca.
Fabricio se retorcía de placer pidiendo más y más, yo volví otra vez a meterme
en la boca esa gran polla, y con la lengua jugaba y relamía ese gran tesoro, no
habiendo sacado los dedos de su culo. La verdad es que yo me encontraba a punto
de correrme y eso que prácticamente ni me había tocado, así que con la otra mano
empecé a masturbarme, ya que mi gran amigo estaba a punto de estallar. Fabricio
empezó a resoplar y gemir yo sin retirar mi boca de su polla y sabiendo que iba
estallar en breve, me prepare para recibir y tragar mi primera eyaculación, y
así fue, el primer chorro de semen llego directamente a mi garganta, el según se
quedo en mi boca y los restantes fueron en mis labios y mejillas. Yo por mi
parte no paraba de masturbarme hasta conseguir terminar encima de mi abdomen.
Que guay era todo, que suerte que cada encuentro era una
experiencia nueva para mi.
Después de lavarnos y recuperarnos, me despedí de mi nuevo
amigo Argentino, que nos intercambiamos los teléfonos y direcciones, pues el
salía de viaje al día siguiente y no tenia posibilidad de volverlo a ver.
Mantuve contacto por carta durante un año. Pero esto será
otra historia.