4 de la tarde, me escapé otra vez de clase de Matemáticas,
no termino de entender para qué me sirven, nadie se quizo escapar conmigo porque
la semana que viene tenemos parcial, pobres pajuos, a falta de planes me fui a
mi casa, estaba sola, nadie llega hasta después de las 6, hacía mucho calor, me
quité la camisa de liceo, abrí una cerveza, tomé uno de los cigarrillos de la
caja de Antonio y me tiré cuan largo soy en mi cama, viendo hacia el techo,
pensando en todo y en nada, como siempre, entretenido observando las caprichosas
piruetas del humo que exhalaba antes de difuminarse en la nada, de repente se
abre la puerta del cuarto, trato de ocultar el cigarrillo que tengo en la mano
pero no me da tiempo.
- Que vaina carajito, fumando de nuevo?
Dijo Antonio, mi hermano mayor, con 20 años es apenas 5
mayor que yo, pero se cree todo un señor, con su típico tono de "te lo he dicho
mil veces", venía de trabajar pues cargaba una franelilla blanca, la braga de
bluejean, el cinturón de herramientas y además estaba todo sucio, lleno de polvo
y grasa, cuanto se parecía a papá cuando estaba así, un retrato, igual de alto,
igual de musculoso, bastante peludo, no como yo, por más que me ejercitaba
seguía siendo un flacucho, demasiado lampiño para mi gusto y con la puta barba
que no me terminaba de salir completa.
- Deja el drama hermano, es para bajar tensiones
- Bajar tensiones una mierda, ya sabes que si la vieja se entera te mata, sabes
que ella no está para preocupaciones ahorita
- Si, Antonio, ajá, ya me sé el sermón de memoria, no te preocupes en
repetírmelo, te prometo que yo solito me lo repito
- Rafael déjate de mariqueras, apaga esa mierda y dame acá la caja antes que
mamá te la descubra
- Tranquilo que ya me lo estoy terminando, y además lo agarré de los tuyos, te
lo pago luego
- No necesito que me pagues nada, si tantas ganas tienes de fumar espera a que
trabajes para que te pagues tu vicio como hago yo
- Ganas no me faltan, si no he comenzado a trabajar para ver como coño me
mantengo solo es porque ustedes no me han dejado
Mientras, Tony, como todo el mundo lo conoce, se iba
quitando la sudada y maltrecha ropa de trabajo, el cabrón sin mucho esfuerzo
estaba todo papiado, los músculos tensos y abultados, los pectorales, la
espalda, los brazos y los abdominales, las piernas, las nalgas, toda vaina, y yo
que me daba palizas en el gimnasio apenas podía enorgullecerme de mis tristes
biceps, seguía reclamándome mientras con evidentes gestos de cansancio y dolor
corporal, se quedaba sólo en interiores, esos blancos clásicos que siempre usa,
luego comenzó a buscar su toalla para ir a darse una ducha, yo por mi parte me
estaba cansando de oirlo, me paré de la cama para poner mi último CD de My
Chemical Romance a todo volumen a ver si se callaba.
- De pana que eres bien maricón carajito, si de vago como
andas de vaina y repites el año, en que carajo vas a estar trabajando?
- Seguramente en algo que me dé más plata que estar estudiando mariqueras como
un pajuo, que no me van a servir para nada
- Te va a servir cuando tengas 40 años y estés limpiando parabrisas en las
gasolineras, muchacho gafo
- No seas pajuo Antonio, tu te partes el culo estudiando e igual sigues
trabajando de obrero, no pana yo quiero otra vaina, plata, negocios, no esta
mierda que al fin y al cabo te mata como un pendejo sin haber disfrutado la
vida, como se murió mi papá y como de seguro te vas a morir tú
No me dió tiempo de recapacitar en lo que había dicho, Tony
se abalanzó sobre mi y me dió un cachetón que me tiró contra el armario, tirando
todo lo que estaba encima, me agarró del brazo y me apretó tan fuerte que creí
que me lo iba a partir, levantó la mano dirigida a golpearme de nuevo, en cuanto
salí del impacto vi en su cara una expresión tan terrible, de furia, estaba
completamente rojo, con los ojos aguados, las venas del cuello y de la frente
abultadas, pero sobre todo de dolor y de mucha decepción, no pudo pronunciar
otra palabra, me soltó empujándome contra el armario y salió del cuarto lanzando
la puerta tan duro que hasta los vidrios de la ventana del cuarto retumbaron, yo
estaba en shock, nunca había visto a mi hermano tan iracundo, nunca me había
puesto una mano encima, aún temblando por la situación y por el dolor que me
hacía palpitar toda la cabeza, me vi en el espejo, tenía toda su mano marcada en
mi mejilla izquierda y un poco de sangre se colaba entre la comisura de
mis labios, no pude más que ponerme a llorar, de rabia, de dolor, de impotencia,
me puse un suéter, una gorra y salí del apartamento, no tenía porqué permanecer
en un sitio donde me maltrataban, por un momento pensé ir a la policía a
denunciarlo por agresión a menores, ya quería verlo preso para ver si era tan
macho, luego pensé que no podría someter a mi mamá a ese dolor luego de lo que
había pasado, así que sin saber muy bien hacia donde ir, decidí bajar hasta el
parquecito de nuestro edificio, me monté sobre el árbol en que lo hacía cuando
era niño y allí me quedé hasta que oscureció.
Me llamo Rafael, pero me dicen Rafa, vivo con mi mamá, mi
hermano Antonio, mi hermana Adriana, que tiene 18 y yo, que soy el menor de la
casa, Julián y María Eugenia son nuestros hermanos mayores, tienen 25 años, son
morochos, ambos se graduaron en la universidad, él de Administrador y ella de
Médico, y se independizaron, cada uno se casó y ahora tienen sus familias,
aunque siguen siendo muy cercanos a la casa, incluso contribuyen económicamente,
sobre todo después que papá murió hace 6 meses, él nació en Líbano, pero los
abuelos emigraron con él a Venezuela cuando tenía 4 años, él trabajó en la
construcción toda su vida, desde albañil y obrero, hasta que se estableció como
Maestro de Obras de una constructora, donde finalmente tuvo un accidente, se
soltó una viga de acero de una grúa, le cayó encima y lo mató, mi mamá es del
interior del país, conoció a papá cuando él todavía adolescente trabajaba como
camionero y hacía encomiendas hacia su pueblo, siempre le ha gustado cocinar, y
ahora es una repostera bastante conocida y tiene un negocio donde vende sus
postres al detal y por encargo, retomando, mis padres luego de recorrer varios
sitios del país se vinieron a Caracas, donde como toda la población venida del
campo a probar suerte, hicieron vida en uno de los barrios marginales de los
cerros de la capital, con trabajo y mucho esfuerzo lograron salir de allí y
comprar un apartamento en una zona popular de Caracas, por medio de créditos del
estado y con la ayuda de los partidos políticos en los que militaban en ese
tiempo, así pudieron venirse con mis hermanos a la ciudad, a "tierra firme", así
crecimos mis hermanos y yo, los morochos pasaron más trabajo, y yo que soy el
que ha pasado menos, pudiendo acceder a ciertos lujos, todos mis hermanos han
trabajado desde adolescentes, pues nuestros padres nos inculcaron una pasión por
el esfuerzo, y ya se graduaron o ahora estudian en la universidad, solo yo he
roto el molde, mal estudiante, vago, solitario, tímido, aislado, aún a mi edad
no he tenido ninguna novia formal, mis amigos son "extraños", mi look emo les
incomoda, en realidad no me importa mucho el resto de la gente, no tengo idea de
quién soy ni qué coño quiero para mi vida, en realidad tampoco estoy seguro si
me gustan las mujeres, aunque nunca he hecho nada con nadie, fantaseo mucho con
varios de mis compañeros de clase y hasta me he masturbado pensando en ellos,
también busco mucha pornografía gay en internet y hetero también de vez en
cuando, pero en realidad no sé, no me atrevería a decir que soy gay, quizás solo
estoy confundido; bueno, que puedo decir, supongo que toda familia tiene que
calarse su oveja negra.
Y así vivimos, sin muchos lujos pero tampoco con
necesidades, como muchas de las familias trabajadoras de este país, mi hermana
Adriana estudia Profesorado en Inglés y Francés de noche y de día trabaja en un
McDonald's, Antonio ha trabajado como electricista desde que tenía 14 años,
aprendió el oficio de mi padre y de mi tío, y aunque ahora estudia Ingeniería
Eléctrica en la universidad sigue aceptando trabajos a domicilio en las tardes y
los fines de semana, a veces trabaja para la junta de condominio de nuestro
edificio, además es el mejor de su clase, preparador de Matemática desde el
primer año y capitán de la selección de rugby, todo perfección pues, además es
muy atractivo, todo un galán con las mujeres y se la pasa rodeado de amigos,
para completar; especialmente desde que murió papá se convirtió en el hombre de
la casa, trabaja más para ayudar a mamá a mantenernos a mi hermana y a mi,
incluso últimamente ha salido con el carro a hacer de taxi por las noches varias
veces a la semana, está pendiente de mis notas en el liceo, de ir a las
reuniones y esas cosas, es todo un fastidio, como si no tuviera yo suficiente
con la muerte de mi padre para ahora tener un sustituto barato, y uno además al
que nunca voy a alcanzar, con el que siempre voy a ser comparado, del cual
siempre voy a estar a la sombra, yo en verdad lo amo con toda mi alma y sé que
él me adora, de hecho siempre me dice cómplicemente que es a mi a quién más
quiere, pero en verdad no lo soporto, no soporto que pueda aguantar tanto, que
nunca flaquee, que no se derrumbe, que aún dentro del caos que nos generó la
muerte de papá él siempre esté incólume, sin jamás soltar una sola lágrima
delante de nadie, a veces creo que no le importó lo que pasó, a veces siento que
se está robando el puesto que fue y siempre será de mi papá.
Cuando regresé a la casa ya eran las 10 de la noche, mis
hermanos estaban cenando en la mesa, Antonio me vio muy serio y siguió comiendo,
mi hermana me reclamó por llegar tan tarde sin avisar, me dijo que mamá estaba
algo preocupada pero que se había quedado dormida, que fuera a avisarle que
había llegado, luego de decirle a Adriana que dejara el drama fui al cuarto de
mamá, ella se despertó, le dije que no me había dado cuenta de la hora y que mi
celular se había descargado, le di un beso en la frente y me fui al cuarto, allí
me quité la ropa, me quedé en ropa interior como me gusta dormir y me subí a mi
cama, Adriana me preguntó si iba a comer y le dije que no, rato después entró
Antonio, sin decir nada se quitó la bermuda que llevaba y quedándose en
interiores se acostó en su cama, la parte de abajo de la litera, pero de esas
que son tipo matrimonial, yo podía verlo de reojo, no estaba dormido, pero no
iba a ser yo quién le hablara, él tenía que disculparse por golpearme tan
brutalmente, cuando vi que se puso los audífonos de su iPod me bajé de la cama
especialmente para molestarlo y fingí ir al baño, al regresar él seguía allí en
su cama, con los brazos tras la nuca, oyendo música y sin siquiera simular que
estaba dormido, me veía directamente a los ojos sin decir nada, yo le evité la
mirada y me subí de nuevo a mi cama, así, bastante molesto, me quedé dormido.
Toda esa semana estuvimos serios, sin hablar más de lo
necesario, en verdad me molestaba que no se sintiera culpable, me veía como si
fuera yo el que tenía que disculparse, esa noche estuvo haciendo de taxi todas
las noches, no se si era que quería verme la menor cantidad de tiempo posible
pues siempre que llegaba ya yo estaba dormido, finalmente el viernes, me quedé
esperándolo despierto pues hacía un mes él me había prometido que me daría el
dinero para que comprara la entrada al concierto de Deftones en pre-venta, esos
panas nunca había venido a Venezuela y esta sería una oportunidad única en mi
vida, además que todos mis amigos ya habían conseguido la plata, así que estuve
hasta las 2 de la madrugada.
- Buenas noches Tony
- Buenas noches Rafael
- Que tal cómo te fue?
- Bastante bien, lo normal
- Ah, mucho trabajo...
- Si, lo de siempre... ajá, comienza, qué quieres?, toda esta amabilidad me
sorprende
- Bueno, es que... bueno, recuerdas que me prometiste que para esta semana me
darías el dinero para la entrada del concierto, ese que te dije?
- Ah, sí creo recordar algo de eso, y también creo recordar que el trato era que
mejorarías tus notas y que no te fugaras más de clase, pero no fue eso
exactamente lo que me dijo tu profesor supervisor cuando me llamó esta mañana...
- Que!, él viejo ese!, no Tony, he ido más a clase, en serio, y hasta he
estudiado y todo, lo que pasa es que el viejo ese la tiene agarrada conmigo, aún
cuando me porto bien siempre todo le parece mal, anda Tony por favor, es el
concierto de mi vida pana...
- Sabes Rafael, no puedo creer que seas tan cínico, te estás muriendo por ir a
un puto concierto de mierda cuando estás a punto de repetir el año, qué carajo
te pasa carajito?, si no te preocupas por ti, preocúpate por mamá, por Julián,
Adriana, no sé por quién quieras, pero madura vale...
- Ya vas a comenzar con tu mierda Tony, todos mis amigos ya tienen el dinero, tú
me lo prometiste... voy a quedar como un completo idiota por tu culpa, es más,
deberías agradecerme por no haberle contado a todo el mundo como me golpeaste,
deberías darme ese dinero y más como disculpa...
- Realmente se te zafó un tornillo, si te metí tu coñazo fue porque te lo
merecías, ya estoy harto que todo tu mundo gire sobre tí mismo, que no te
importe un coño lo que los demás nos esforzamos
- Me sabe a mierda lo que se esfuerzan, igual todos siguen siendo unos pata en
el suelo, lo único que quiero es ir a un mísero concierto y ni eso pueden
dármelo, sabes jódete, no me des una mierda cabrón, no sabes cuánto te odio en
este momento... a mi... a mi me... a mi me daría igual si te murieras
De nuevo no medí lo que decía, estaba tan enervado, por un
momento temí que Tony reaccionara de la misma forma que la vez anterior, pero
esta vez quizás me dolió más, sólo se quedó estático viéndome, sus ojos se
aguaron y fingiendo normalidad, me dijo en el tono más calmado posible
- Amén Rafa, ojalá que cuando me muera, hayas madurado lo
suficiente como para poder defenderte solo en el mundo, o que por lo menos
encuentres a alguien que se preocupe por ti tanto como yo
En ese momento seguía muy arrecho, no recapacité en mis
acciones, sin embargo algo en mi hubiera preferido que me diera la paliza de mi
vida antes de que me dijera esas palabras, él se acostó a dormir, sin quitarse
la ropa, yo me monté en mi cama, un nudo en la garganta apenas me dejaba
respirar y muy silenciosamente varias lágrimas comenzaron a empapar mi almohada.
Cuando me desperté él ya no estaba, después del sueño se
despertó la culpa, me sentía terrible por haberle dicho esas cosas, que en
realidad no tienen nada que ver con mi amor hacia él, pensé varias veces en
llamarlo o mandarle un mensaje pero no pude, mi orgullo no me dejaba, decidí
dejar de pensar en eso y dejar que las cosas tomaran su curso, me fui junto a
unos amigos a ayudarlos a vender unas cosas en la casa de uno de ellos, yo
también iba a vender varias cosas mías que ya no usaba mucho, todo el día estuve
pendiente de eso, hasta se me había olvidado Antonio y lo que había pasado, así
fue hasta que saqué mi teléfono del bolso para ver la hora, eran las 8 de la
noche, vi que tenía 24 llamadas perdidas, eso me sorprendió escuché los mensajes
de voz, eran mi mamá y mis hermanos, todos me habían llamado varias veces para
avisarme que Antonio había tenido un accidente mientras trabajaba y que estaba
en el hospital donde trabajaba Maru, eso me descompuso por completo, temí lo
peor, que pudiera morir como le pasó a mi papá, y que lo hiciera creyendo que yo
lo odiaba, me sentí tan culpable que no pude evitar comenzar a llorar, sin
explicar nada salí de casa de mi amigo, tomé un taxi y me fui hasta el hospital.
Al llegar la hora de visita obviamente había terminado, pedí
hablar con mi hermana Maru que es residente allí, ella me dijo que Tony estaba
bien, que mientras estaba haciendo unas instalaciones para un trabajo que tenía,
alguien por descuido encendió el transformador y él no llevaba los guantes,
recibió una descarga eléctrica que lo noqueó, afortunadamente estaba montado en
un banco y al caerse se despegó de los cables, estaba bien, sólo tenía varias
contracciones musculares y quemaduras leves en las manos, igual le pedí que me
dejara verlo, ella accedió, me llevó a su sala, él estaba dormido o eso parecía,
tenía las manos vendadas y varias ventosas colocadas en el pecho, también una
vía conectada a la muñeca, estaba sin camisa y arropado hasta la cintura, me
acerqué a él, comencé a llorar al verlo así, sólo pensaba que yo había deseado
que le pasara eso sólo unas horas antes, no sabría que iba a hacer si se hubiera
muerto, hubiera preferido morirme yo también, lo tomé de la mano y en ese
momento despertó.
- Hola Rafa
- Tony... Tony que bueno que estás bien, yo.. pues yo quería disculparme por lo
que te dije anoche, fui un estúpido...
- Tranquilo Rafa, entiendo que estabas molesto
- No Tony no es sólo eso, todo este tiempo he venido siendo un imbécil, no sé,
son muchas cosas, desde que murió papá estoy peor, siento que si alguien tan
bueno y tan honesto como él pudo morir de esa forma, yo, pues yo no tengo nada
que hacer aquí, mi mamá y todos ustedes se han esforzado tanto para tener lo que
tienen y para que yo tenga lo que tengo, y siento que no hago nada, que no sirvo
para nada..
- Rafa eso no es así..
- Yo sé, bueno, no sé, en verdad no sé nada, no sé quién soy, no sé qué quiero,
todos ustedes a mi edad ya estaban claros y trabajaban para lograr algo, yo..
bueno yo soy una vergüenza para la familia...
- Rafa no sigas diciendo esas cosas, mírame y óyeme bien, comprendo como te
sientes, a tu edad todas las personas sentimos lo mismo, que los muchachos y yo
ya estuviéramos trabajando a tu edad no significa que somos mejores que tú, eran
las condiciones de ese momento, nadie te está exigiendo nada, nuestros padres
hubieran querido criarnos a todos como lo hicieron contigo pero no fue posible y
tú no tienes que sentirte culpable por eso, y aunque no lo creas todos estamos
orgullosos de ti, a pesar de que te va mal en el colegio todos estamos seguros
que eres muy inteligente y que puedes llegar a hacer cualquier cosa, todos te
amamos, yo te amo como a nada en el mundo, ya te lo he dicho antes, eres todo
para mi y por eso nunca me voy a cansar de tratar de que salgas adelante, que a
ti te haya afectado tanto la muerte de papá es natural, y que a mi parezca que
no me ha afectado tampoco está bien, yo he sufrido mucho y hoy me di cuenta que
por no elaborar mi dolor, por querer ser perfecto me pasó lo que me pasó, he
estado tomando demasiadas responsabilidades y exponiéndome sin necesidad, es que
sentí que se lo debía a papá, quería mantenerlo vivo en cierta forma dentro de
mi
En ese momento lo abracé y lloré como nunca lo había hecho,
él se incorporó un poco más en la cama y también me abrazó, por primera vez en
muchos años lo vi llorando como un niñito, ese momento fue hermoso, lo comprendí
como nunca antes lo hice y me sentí comprendido también, ahí me di cuenta de
cuanto lo amaba y lo admiraba, y de cuanto me amaba él a mi como para soportar
todo lo que yo estaba haciendo, yo que creí que después de que murió papá había
quedado imposibilitado para amar, me di cuenta que amaba a Antonio como a nadie,
avasalladoramente, esa sensación comenzó a asustarme, en nuestra familia nunca
se han fomentado esos machismos ridículos con respecto al cariño entre hombres,
pero esto iba más allá, allí entre sus fuertes brazos que me hacían sentir tan
seguro, comenzaron a surgir en mi unas ganas que no conocía, que no reconocía
como propias ni tampoco como ajenas, unas ganas incontenibles de besarlo, de
acariciarlo, de retribuírle con todo mi ser toda su preocupación y todo su
esfuerzo, esas ideas comenzaron a bombardear mi mente, me asusté mucho, me
separé de él y le dije que era hora de irme, que vendría en la mañana para
llevarlo a la casa, le di un beso en la frente y me fui, me despedí de Maru que
me abrazó seguramente para consolarme por mis ojos obviamente acabados de
derramarse en lágrimas y así, muy confundido, tomé rumbo hacia mi casa, tratando
de desterrar de mi cabeza esas absurdas sensaciones con respecto a Antonio, a mi
amado hermano, no, él no podía ser, era una insensatez, un sin-sentido, y por
encima de todo, estaba prohibido.
Continuará...