EL SECRETO DE IVÁN
Después del suicidio de Iván, Pablo deberá descubrir el
terrible secreto que se esconde tras la muerte de su hermano y encontrarse a si
mismo en un viaje sin retorno, donde nada volverá a ser igual…
CAPÍTULO 1:
Ernesto Salazar levantó su copa con orgullo y dedicó unas
palabras de felicitación y afecto a los futuros esposos, a su hijo pequeño Pablo
(único heredero de su fortuna y próximo sucesor en la presidencia de la compañía
, puesto que el había decidido retirarse para dedicarse de pleno a su carrera
política) , y por su nuera Helena, (primogénita de su socio y gran amigo Leandro
Herrera), todos los invitados aplaudieron con entusiasmo. Los novios se
limitaron a sonreír y a asentir con la cabeza con una emoción mas fingida que
real…
- ¡He dicho que no quería interrupciones! – rugió Ernesto
cuando una de las doncellas le dio el aviso de que tenía una llamada telefónica.
- ¡Señor, se trata de un agente de policía, creo que es
importante…!
- ¡Está bien! – asintió totalmente crispado – la atenderé en
la biblioteca.
El rostro severo e inexpresivo de Ernesto se tornó en una
mueca de sorpresa al escuchar la terrible noticia de la muerte de Iván, su hijo
mayor, con el que llevaba años sin hablarse…
- ¿Cómo ha sido? – preguntó el hombre sin abandonar su tono
frío y distante.
- Se a ahorcado, un amigo lo encontró muerto esta mañana…
- Comprendo – respondió el secamente – confío en su
discreción, este asunto no debe filtrarse a la prensa, y menos ahora que estamos
en época de elecciones…
- Si señor – respondió el agente sorprendido – no se
preocupe, trataremos esto con la mayor cautela posible…
- ¡Eso espero por su bien…!, voy para allá… – dicho esto
colgó dejando al policía con la palabra en la boca…
Ernesto arrastró a su hijo fuera de su propia fiesta de
compromiso para comunicarle la noticia… Pablo estaba atónito, era incapaz de
reaccionar, ¿su hermano muerto?, no podía ser, tenía que haber un error…, la
relación de los dos hermanos se había enfriado mucho en los últimos años, ambos
tomaron caminos muy distintos, mientras que Iván que siempre había sido un chico
rebelde ( "la oveja negra" de la familia como le llamaba Ernesto) decidió vivir
su vida lejos de su autoritario padre, Pablo hizo todo lo contrario quedándose
al lado del patriarca y convirtiéndose en su mano derecha y hombre de confianza.
Sin embargo, las cosas no siempre habían sido así, de niños y
adolescentes, estaban muy unidos, y al ser tan poca la diferencia de edad que
los separaba, solo un año y medio, eran también amigos y confidentes, Pablo no
sabría decir en que momento perdieron aquella hermosa amistad para convertirse
en completos desconocidos, ahora eso ya daba igual, su hermano estaba muerto, y
lo peor es que el mismo se había suicidado…
En aquel instante le vino a la memoria su infancia en casa de
la abuela Carmen (o de la "Tata" como ellos la llamaban cariñosamente) , ella
los había cuidado desde la muerte de su madre cuando Iván apenas contaba diez
años y Pablo casi nueve, ya que su padre siempre había vivido volcado en los
negocios y no tenía tiempo para ocuparse de ellos. Todo lo relacionado con esa
época se le antojaba ahora nostálgicamente feliz… Los juegos en el jardín, las
empanadas caseras de la "Tata", las largas horas muertas en le desván contando
historias de miedo y compartiendo confidencias…
Se celebró un funeral privado, y solo invitaron a las
personas mas cercanas a la familia, Ernesto había querido tratar el tema con
discreción, un escándalo como aquel podía manchar su buen nombre y perjudicarlo
de cara a las elecciones para la alcaldía de la ciudad.
Pablo no pudo contener la profunda tristeza que se apoderaba
de el por momentos y rompió a llorar, su padre lo miró con desaprobación, pero,
no dijo nada, debía mantener las apariencias delante de los invitados.
- Tu eres Pablo ¿no? – preguntó un chico devolviéndolo de
nuevo a la realidad…
- ¿Y tu quien eres?
- Me llamo David…, soy… era amigo de Iván…, yo lo encontré…
El joven lo tomó del brazo llevándoselo a un lugar apartado
lejos de la mirada inquisitiva de Ernesto…
- ¿Qué haces aquí…?, esta es una ceremonia privada…
- Lo sé, y siento haberme colado…, no quería faltarle al
respecto a tu familia, pero, es que he venido a cumplir la última voluntad de
Iván…
- ¿De que hablas?, ¿Qué última voluntad?
- Verás , el día que murió me llamó para comer juntos, estaba
muy raro…, hablaba sin parar, pero, decía cosas sin sentido…, aunque yo nunca
pensé que llegaría a hacer lo que hizo…
- ¿Qué cosas decía?
- Mencionó un secreto, comentó que era algo muy gordo,
también se lamentaba de haber perdido el contacto contigo, no paraba de repetir
que no te había protegido como debía hacer un hermano mayor…, entonces me dio
esto – explicó tendiéndole una pequeña llave antigua de color cobrizo - me hizo
jurar que te la daría si le pasaba algo, dijo que tu sabrías lo que significaba.
- Pablo sujetó la llave con la mano derecha y se quedó un instante mirándola
casi como hipnotizado.
- Si, es la llave del tesoro… - explico con tristeza…
- ¿La llave del tesoro? – preguntó David confuso
- Si, cuando éramos crios, estábamos tan obsesionados con las
historias de corsarios y mapas del tesoro, que mi abuela nos leía cada noche
antes de irnos a dormir un fragmento de "La isla del tesoro", nos pasábamos el
día dibujando mapas y enterrando cosas por el jardín…, a la "Tata" le hicieron
tanta gracia nuestras ocurrencias que nos regaló un pequeño baúl de madera como
los que salen en las películas de piratas, esta es la llave…, metimos nuestros
bienes mas preciados en esa caja: canicas, chapas, coches de juguete , cromos de
fútbol… – explicó con una sonrisa melancólica - y luego lo escondimos en el
desván y juramos no abrirlo hasta que fuésemos mayores…, lo había olvidado…
- Pues parece que tu hermano no, hay algo allí que quería que
vieras…
- ¿Pero qué?
- No sé, no me explicó mas, pero, era importante para el…
- Desde que murió la abuela perdimos el contacto por
completo, ella era la única que sabía mantenernos unidos, debería haberle
prestado mas atención, tal vez esto no habría pasado…
- Iván no te culpaba de nada… , el siempre hablaba de ti con
mucho cariño…
- ¿Lo conocías bien?
- Bastante – respondió David con tristeza – te daré mi
número, si necesitas cualquier cosa no dudes en llamar…
- ¡Gracias por todo...!
El desván estaba tal y como Pablo lo recordaba, parecía que
en aquel lugar no habían pasado los años, todavía había una alfombra roja en el
centro en la que su hermano y el se tumbaban para mirar al techo e inventarse
historias de monstruos …
Si no recordaba mal, el baúl estaba escondido dentro de una
alacena antigua, enterrado debajo de un montón de periódicos y libros viejos… ,
buscó con impaciencia para descubrir que efectivamente seguía allí…, sujetó el
cofre con mucho cuidado depositándolo sobre la alfombra roja para acto seguido
arrodillarse a su lado , igual que en su tierna infancia, dudó unos instantes,
allí dentro podía estar la explicación de la extraña muerte de su hermano…,
finalmente introdujo la llave en la cerradura y la giró sintiendo como el
corazón se le encogía por momentos…
Observó su contenido con calma, efectivamente, allí seguían
sus tesoros de la niñez, las canicas, los cromos, las chapas…, pero, había un
objeto nuevo, algo que Pablo no recordaba haber escondido allí…, un cuaderno
azul, lo sacó con mucho cuidado, casi como sin cualquier momento pudiese
deshacerse en añicos y lo observo con atención, alguien había escrito una
especie de dedicatoria en su portada con rotulador negro, en seguida reconoció
la letra, era la de Iván…
"12 de agosto de 2006
Pablo:
Si estás leyendo esto es que al final lo he hecho, siento que
las cosas sean así, sé que últimamente no nos veíamos mucho y que fue culpa mía
que nos alejásemos tanto… , pero, quiero que sepas que nunca me he olvidado de
ti y que te quiero mucho.
Hay cosas de mi que tu no sabes, y que lo explican todo, un
secreto que no me atreví a confesarte antes, pero, que no puedo callar por mas
tiempo, necesito advertirte para que no termines como yo…, lo que estás a punto
de leer es un fragmento de mi historia, el diario del año mas horrible y
tenebroso de mi vida, léelo, después lo comprenderás todo…, te quiero mucho
hermano…
Ivan"
Pablo, tragó saliva, acto seguido abrió el cuaderno con
cierto recelo , ¿Qué podía haber escrito en aquellas hojas que fuese tan
terrible como para explicar un suicidio…?, estaba apunto de comprobarlo…
"10 de agosto de 1996
Solo faltan dos días para mi cumpleaños, pronto cumpliré los
quince, estoy muy contento, porque la abuela me ha dicho que podía celebrar una
fiesta en casa, pero, lo mejor es que se lo he dicho a Jorge y a aceptado venir…
ahora solo tengo que pensar la forma de darle esquinazo al pelma de mi hermano
para que no se pegue a nosotros durante toda la tarde, tengo muchas ganas de
estar a solas con el, esta será la primera vez que podemos vernos sin gente
alrededor…"
"11 de agosto de 1996
He hablado con Jorge sobre el tema y dice que le da miedo,
pero, que también tiene muchas ganas, me parece mentira que al final estemos
juntos, mañana nos iremos al desván , lo tengo todo preparado, hasta he subido
unas mantas para estar mas cómodos…"
Pablo, era incapaz de dar crédito a lo que leía, recordaba a
Jorge, era el mejor amigo de su hermano, un chico delgaducho y pecoso , que
siempre llevaba ropa de deporte y una gorra del revés, pero, jamás había llegado
a imaginarse tan siquiera , que pudiese existir algo mas entre ellos dos, estaba
claro que Iván guardaba muchos mas secretos de los que imaginaba…
También se acordaba perfectamente de aquel cumpleaños, porque
fue el último que Iván celebró…, ya que tras cumplir los quince su hermano
empezó a cambiar, cada vez era mas rebelde y reservado, se convirtió en un
adolescente problemático que no paraba de dar quebraderos de cabeza a su abuela,
pronto los dos hermanos dejaron de tener cosas en común para irse convirtiendo
poco a poco en completos desconocidos…
"12 de agosto de 1996
Por fin, el día de mi cumpleaños ha llegado, lo tengo todo
listo y estoy esperando a que lleguen los invitados, vamos a celebrar la fiesta
junto a la piscina, Jorge y yo nos escabulliremos para estar un rato a solas en
el desván… Estoy muy feliz, la gente dice que sentir algo por otro chico es
pecado, pero, a mi me da igual…, me mola Jorge y yo a el, y eso es lo único que
me importa… ojalá estemos siempre juntos…
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La fiesta salió muy bien, todos se lo pasaron genial en la
piscina, pero, lo mejor fue cuando Jorge y yo nos escurrimos entre la multitud…;
al llegar al desván estábamos muertos de miedo y ninguno se atrevía a dar el
primer paso. Hasta hoy casi no habíamos podido ni besarnos, porque siempre
estábamos con mas gente…, al final fui yo el primero en decidirme, lo agarré de
la cintura y le planté un morreo en toda regla…, el me correspondió, después le
pedí que nos tumbásemos en la manta que coloqué sobre la alfombra y el aceptó un
poco asustado. No parábamos de acariciarnos con timidez, era la primera vez que
estábamos tan cerca el uno del otro…
Nos desnudamos algo nerviosos, lo abracé con fuerza, me
encantaba sentir el tacto suave de su piel desnuda contra la mía, el calor de su
cuerpo, los latidos de su corazón…Recorrí su cuello con mi boca, su pecho
impregnado de sudor, sus pezones erectos, su abdomen firme, hasta que finalmente
llegué a su polla que ya estaba completamente dura, el me pidió que lo hiciese y
yo no pude negarme, me la metí en la boca ,me encantó su sabor, era la primera
vez que hacía algo así, se notaba mi inexperiencia, pero, a el parecía no
importarle , gemía sin parar, me había agarrado de la cabeza y marcaba el ritmo,
enterrándome ese trozo de carne hasta la garganta, yo trataba de contener las
nauseas, no quería estropear aquel momento tan mágico…, después giré sobre el
hasta quedar en un 69 perfecto. Creo que nunca había sido tan feliz en mi vida,
daba y recibía placer de la persona que mas quiero, así estuvimos durante largo
rato, finalmente sentí que ya no aguantaba mas y me corrí en su boca antes de
que me diese tiempo a avisarle…, el no protestó, se limitó a inundar mi garganta
con su propia leche…
Pablo se sorprendió a si mismo palpándose el paquete por
encima de la ropa, aquella descripción tan detallada del primer encuentro sexual
de su hermano lo había puesto a mil, en seguida se sintió como el ser mas
rastrero y sucio de la tierra por tener esos sentimientos, trató de sosegarse un
poco y prosiguió con la lectura, aunque sin comprender muy bien como el relato
de los inicios de su hermano en la homosexualidad, podrían ayudarle a entender
su muerte
Nos quedamos tirados en la manta durante un buen rato, a
ninguno nos apetecía volver a la piscina con los demás, aunque sabíamos que
tarde o temprano tendríamos que hacerlo o desconfiarían…, nos sentíamos muy
felices. De repente sucedió algo horrible, mi padre estaba en la puerta
mirándonos con una expresión de ira y asco que jamás podré olvidar…, empezó a
insultarnos, nos dijo cosas horribles, echo a Jorge a patadas de allí, aunque lo
peor me lo reservaba a mi…
CONTINUARÁ
Gracias por leer mi relato y espero críticas y/o comentarios.
Un saludo.