VIVIR: Nuevo Comienzo en Otra Ciudad (4)
Continuación de Vivir: Graduación Con Honores
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Ese año culminó mejor de lo que pensaba, mantuve repetidas
veces relaciones con Rita, y verdaderamente esa era una mujer de aguante,
llegamos a tener en varias ocasiones sexo continuo por horas de puro trajín, más
de una vez nos dábamos unos maratones full day con todo incluido, donde
quedábamos realmente exhaustos.
Ella fue como quien dice mi tesis de grado, me enseñó mucho
del arte de la seducción y la inducción, me dijo que la mayoría de las mujeres a
las que les gusta mucho el sexo, no se aguantan un reto en cuanto a sexo y sobre
todo si les dice: "tú no me aguantarías un round porque la tengo muy grande,
-dices eso y la curiosidad puede más que el gato y tendrás un polvo seguro y
vaya que no dejaré de asombrarme con los resultados que todavía obtengo con esa
frase, me gradué con honores y entré en la década de los noventas.
Terminamos el año de estudios como bachilleres y algunos ya
tenían su cupo asegurado en varias universidades, mi hermana fácilmente entró en
medicina y yo viaje a la capital a presentar el examen de admisión para
ingeniería en la misma universidad, ya que mi promedio no era suficiente.
Tenía dos días en Caracas había llegado a casa de unos tíos y
mi hermana a casa de otros tíos en una zona al otro lado de la ciudad alejada de
donde estaba yo, apenas pude darle una leída a un libro sobre ingeniería básica,
por qué no sabía cuáles eran los días de presentación del examen y llegué de
casualidad dos días antes de la bendita prueba.
Saliendo de la prueba, me llevé la sorpresa más grande desde
hacía mucho tiempo, recuerdo que al abrir la puerta para salir del salón, estaba
entre los primeros en salir, y caminando como a unos 30 metros pasa una mujer
bastante elegante, vestida muy casual, con unos tacones altos, con el pelo largo
hasta la mitad de la espalda, me quedé petrificado y un pana que conocí en la
prueba que era también de donde yo venía me dice: esa es una de las ventajas de
esta universidad aquí están los culos más inteligentes y los mas buenos.
Era Mariana, iba con unos libros y unas carpetas y se dirigía
al estacionamiento, llegó a un carro blanco un BMW, metió los cuadernos y se
regresó, a todas estas, yo junto con el pana la habíamos seguido y cerca del
estacionamiento nos sentamos en un banco, el pana me preguntó por qué la
seguíamos y le dije al pana que yo la conocía de la isla, que la había visto
varias veces pero más nada. Luego ella cruzó cerca de nosotros sin prestarnos
mucha atención y se dirigió a un edificio donde había una gran cola y mucha
gente, era el comedor, le dije al pana que fuéramos a comer allá y nos
encaminamos hicimos la cola, menos mal que avanzaba rápido y seleccionamos lo
que nos íbamos a comer pagamos, por no ser estudiantes todavía pagamos más que
los demás y buscamos donde sentarnos, buscando siempre a Mariana, me senté y
como 4 mesas mas delante de nosotros, estaba ella con un grupo de amigas y
amigos, no aguanté dejé la bandeja y le dije al pana –ya vuelvo.
Me dirigí a la mesa donde ella estaba sentada, desde atrás
con cuidado le puse las manos sobre los ojos y al oído le dije con voz suave
–hola! Ella velozmente me agarró las manos y se las quitó y se dio vuelta.
Teníamos 3 años, casi 4 de no vernos, al principio se
extrañó, pero en menos de dos segundo pegó un grito de esos que pegan las niñas
cuando se emocionan, que hasta a mi me dio pena y me abrazó fuertemente, nos
dimos los típicos saludos y ella estaba muy emocionada, fácilmente me di cuenta
que los dos chicos que estaba allí no pusieron muy buena cara, me presentó a las
amigas y a los carajos, pero estos me saludaron por pura cortesía, llegó un
tercer carajo y me lo presentaron, este si no le importó mucho y me saludó muy
amistosamente.
Ella estaba realmente bella, el pelo negro azabache le daba
una imagen casual muy libre, un suave maquillaje la hacía sobresalir
elegantemente sobre las demás, tenía un jersey azul, una blusa blanca
semitransparente y un sostén de encaje, pero solo se veía la parte media de su
pecho y un jeans azul bastante claro, mientras hablábamos nos fuimos saliendo
del comedor dejando la comida y los amigos, le pregunté por Karín y ella me dijo
que tenía como un año que no sabía de ella, que se había casado en el norte y
que estaba estudiando, pero mas nada, le pregunté a ella, que si se había casado
y me dijo que no, que apenas terminara su carrera y le pregunté con quien y ella
me dijo, que con el mismo novio que tenía cuando nos conocimos, el estaba en la
isla trabajando y ella lo veía cuando iba de vacaciones o cuando él viajaba a la
capital.
Me preguntó qué hacía allí, le dije que había venido a
presentar la prueba de admisión en ingeniería, pero que iba a salir más "raspao"
porque había llegado recién y apenas había podido leer algo sobre ingeniería,
ella me dijo -no te preocupes por eso, dame tu número de identificación y nombre
completo y la carrera ya que hay varias ingenierías, que ella iba a hablar con
una amiga de la familia que trabaja en la cátedra de ingeniería, le agradecí
mucho y le dije que bueno que le debía una, ella me dijo no me debes nada –te
estoy apenas retribuyendo lo que una vez me hiciste sentir. No pensé que ella
tocara el tema y eso me hizo sentir orgulloso.
Ella me dijo -que bien estas, menos gordito, todavía seguía
rellenito pero más que todo grueso sin ser fofo, como dirían aquí algo papeado,
la cara me había cambiado un poco la tenía más cuadrada con una quijada bien
marcada y una división muy marcada en la barbilla (uno de los ganchos)
instintivamente dirigió la vista a mi paquete, que era un bulto bastante fuera
de lo normal, y me dijo sigue igual de grande, y le dije más grande aun, y ni te
cuento la cabeza, ella se quedó muda un momento y me dijo asombrada -verrrrr…..,
supongo a has rotos muchos coñitos.
Mientras yo sonreía, me preguntó que si tenía novia y le dije
que no, ella me recriminó que como era posible que no tuviera novia y le dije
bromeando que ellas me habían enviciado en el sexo sin compromiso y así me había
mantenido, ella rió un poco y me dijo que tenía que conseguirme una novia, yo le
dije que no había apuros, me preguntó que con quien había estado saliendo y le
dije que con una compañera del liceo, y mas nadie? Preguntó, -mas nadie, le
dije, pero fue más que suficiente, rematé.
Le dije que ella era una diabla y hicimos de todo. Seguimos
hablando pendejadas y volvimos al comedor ya no estaban sus amigos y el pana mío
tampoco, ella me dijo que bueno que se tenía que ir y que hablaríamos, nos
despedimos con los típicos besos de cachetes cada quien por su lado, yo salí
agarré el autobús y me fui a casa,
Llegué a la casa de mis tíos y estaba uno de mis primos Iván
de mi misma edad, con una chama con uniforme de liceo llamada Amanda, muy linda
de cara y que aparentaba más edad, pelo castaño claro, ojazos verdes, buenas
tetas, contextura gruesa sin ser nada gorda, un buen culo, labios finos y
amplios, unos dientes muy bonitos, y muy dulce en su hablar, bien simpática y me
calló muy bien ese día, y hablamos amenamente, tenía 16 años y era muy
inteligente, algo madura para su edad, de padres portugueses, tenía gestos muy
finos y delicados y me dejó buena impresión.
En la noche hablando con mi primo le pregunté sobre ella y el
me dijo que ella estaba detrás de él, que estaba enamorada, pero él no la quería
a pesar de haber sido con ella con quien él se estrenó hacia como un año, y que
ella era medio perrita, eso último me desconcertó un poco, porque ella había
causado muy buena impresión en mí, pero me dije bueno a lo mejor aquí consigo
algo, viendo el lado bueno.
A los dos días vi mi nombre en el listado de aprobados y me
dije que le tenía que agradecer a Mariana, regresé a la isla a preparar los
macundales para mudarme a la capital ya, que las clases comenzaban en 20 días, a
las dos semana ya estaba de regreso en Caracas acomodándome en casa de mis tíos.
El apartamento era un PH, piso 24 en un conjunto de 3 torres
en el centro de la ciudad, dos niveles, 4 habitaciones bien amplias, cinco baños
uno en cada cuarto y uno en la sala, un estudio, una amplia sala, una buena
barra, una gran cocina un gran comedor y una terraza inmensa con una vista hacia
el este, y más de la mitad de la Ciudad Capital, y con un acceso hacia la azotea
del edificio de donde se podía ver la ciudad entera, simplemente espectacular.
Ellos eran 5, mis tíos de 50 años cada uno, mi tío era Socio
de una cadena de agencias de viajes y mi tía ya tenía 3 tiendas con el nuevo
boom comercial: "Los Celulares" y mis tres primos dos hombres y mi prima Lola un
año menor que yo pero ella y yo no nos llevábamos muy bien desde hacia tiempo,
no es que nos lleváramos mal, si no que éramos como dos extraños así de simple,
el otro primo era Freddy el mayor 25 años, estaba en el último año de
Arquitectura (una ventaja por los materiales que no tenía que comprar), pero él
era muy cerrado, callado y casi no salía de su cuarto, era bastante buenmozo,
inclusive mi primo Iván me decía -ese verga es marico, pero no le di
importancia.
Empecé clases y todo iba muy bien, a la semana, un día
regreso a casa de mis tíos como a las 3 de la tarde y al entrar a nuestro cuarto
(el de Iván y el mío) me consigo con Amanda amarrada y acostada en mí cama,
tenía los pies sujetos, las manos a las espalda atadas junto con una cuerda a
los pies descalzos, una mordaza y un vendaje en los ojos con un pañuelo azul
marino, tenía el uniforme del liceo, ella me oyó entrar, pero no se alteró
estuve un momento viéndola, ella como si quisiera oír más, pero yo no me movía,
salí del cuarto revisé el apto. y no había nadie, pensé -el primo mío es una
rata, como le hace esto a esa chama, entré de nuevo al cuarto y me senté a su
lado le quité la venda, ella abrió difícilmente los ojos por la luz, y luego se
asustó un poco cuando me vio, le quité la mordaza y apenas me dijo gracias, le
pregunté qué había pasado sin desatarla, ella me dijo que Iván le había
propuesto jugar a no sé qué cosa, y ella se dejó hasta que la tumbo en la cama y
le amarro los pies con las manos, le puso una mordaza y la venda en los ojos y
se fue.
-como a qué hora fue eso?, le pregunté.
-como a las 2, o sea que tienes más de una hora amarrada?
-creo que sí.
-quieres que te desate?
–si por favor.
-Y si mi primo viene ahorita y se molesta?.
-no el no va a venir ahorita, antes de salir lo oí hablar de
que se iban a ver, no sé con quién, en un centro comercial.
-Ya vengo, no digas nada.
Agarré el teléfono y lo llamé al celular, todos tenían uno en
esa casa menos yo, pero mi tía ya me lo había prometido, eran esos modelos que
parecían ladrillos de Motorola, el me responde y después del saludo le pregunto
qué hacia Amanda amarrada en la casa, el me dijo que nada, que simplemente la
había dejado allí para el poder salir sin que ella se le pegara como un chicle,
le pregunté que si la podía desatar y dejarla ir el me dijo: Primo haz lo que te
dé la gana con ella, ok lo que quieras, no me importaría si te la cogieras, así
que tranquilo dale play si no déjala ir, no hay rollo y me colgó.
De regreso al cuarto , ella me preguntó: qué me había dicho y
le conteste todo lo que me dijo, ella se puso medio seria mientras la desataba y
le contaba toda la verdad al final y se enrojeció toda, supongo que de la pena,
por lo que mi primo me había dicho que hiciera con ella, ella me dijo que no
pensara mal de ella, que lo que pasaba es que ella estaba enamorada de Iván y
que haría por lo que él quisiera, hablé con ella y le dije que no tenía por qué
limitarse de esa manera, y cosas así, en una le dije si me daba un permiso y me
esperaba en la sala para cambiarme y colocarme un short ella me dijo que se
podía voltear y no vería -(???) y me dije para mis adentros: "esta no pasa de
hoy".
Sin que ella empezara a voltearse me quité el pantalón lo más
que pude y al levantarme vi como hundía la vista en el gran paquete, agarré mi
franela y me la saqué lentamente y con el morbo del momento el tronquito se me
estaba poniendo morcillón y rápidamente se estaba levantando una carpa debajo
del bóxer, me saqué finalmente la franela y me di media vuelta para buscar en el
closet un short y una franela.
Ella no me quitaba la vista de mi paquete, me volteo
nuevamente con el short en la mano y delante de ella, me quité el bóxer y
viéndola a los ojos, ella se me queda viendo y cuando me empiezo a levantar ella
no quería ver mis partes, yo la miraba fijamente a los ojos y ella me veía pero,
que va olvídense, la visión periférica le decía que lo que estaba frente a ella
era grande y después de unos segundos, ella bajó la mirada y la boca se abrió
por completo.
No me dijo nada, se puso muy colorada, tenía los cachetes
encendidos y respiraba dificultosamente, ella finalmente se volteó y yo me puse
el short, mientras ella se levantaba y se dirigía a la ventana, me le acerqué
por detrás, y pegándome de ella recostándole mi tranca entre sus nalgas por
encima de su falda del uniforme, paso mis brazos debajo de los de ella y le
agarro la cintura y la pego mas a mí para que sienta a presión, pude ver como la
vena del cuello se le inflamaba latiendo rápidamente, ella dejó caer su cabeza
hacia atrás y me miraba como cordero degollado, le besé suavemente y que beso!
sus besos eran empalagadores, sin duda sus besos eran muy dulces, de esta
muchacha era fácil enamorarse solo con besarla.
Mis manos empezaron a subir hacia sus senos, y eran grandes
abundantes eran firmes, pero si muy suaves, le empecé a sacar la camisa azul y
metí mis manos su por debajo su piel era suave, baje nuevamente y solté los
botones de su falda, y esta cayó libremente a sus pies, yo seguía empalagado con
sus besos, ella misma soltó los botones de su camisa, mientras mis manos
acariciaban su pequeña barriguita y metía un dedo en su ombligo y jugaba con él,
ella se sacó la camisa por su espalda y la dejó caer entre nuestros pies, ella
soltó el sostén, yo le bajé las tiras de sus hombros y este cayo detrás de ella,
todo esto sin dejar de besarnos.
Mi sexo elevado dentro del short ya con la cabeza afuera se
acoplaba fácilmente en la canal de sus nalgas, y hacía presión, ella se
restregaba con fuerza subiendo y bajando, ella me tenía la cabeza agarrada con
una de sus manos para que no me soltase de su boca y yo no quería dejar de
besarla, mí manos agarraron sus senos, grandes y generosos, suaves y no colgaban
casi nada, para lo grandes que eran estaban bastante firmes, un pezón mediano y
una aureola clara casi rosada, ella era bastante blanca, amasaba esos senos de
una manera muy suave como sus besos, y le pellizcaba suavemente los pezones y
los retorcía sutilmente. Yo simplemente estaba embriagado con sus besos y mi
muchacho estaba más duro que nunca.
Ella movía muy lentamente su cuerpo en un suave contoneo de
caderas, me pareció muy sensual, pensé: como era posible una chica tan joven se
meneara de esa manera, una mano en mi cabeza apretándome hacia ella, y la otra
la siento acariciándome el sexo por encima del short por todo lo largo, ella
daba largos suspiros mientras lo acariciaba todo, y sentía como se le ponía la
piel de gallina, lentamente le solté la boca y de inmediatamente la extrañe, ya
me hacía falta, ella besaba con una ternura empalagadora, su lengua jugaba
lentamente dentro de mi boca, en un principio yo me precipité pero
inmediatamente la seguí, su lengua rodeaba la mía, me chupaba mi lengua, mis
labios la pasaba por todos mis dientes, era simplemente dulce y empalagoso.
Le doy vuelta y puedo admirar sus senos grandes suaves nada
caídos, como si todavía le faltase por crecer, una aureola arrugadita por la
excitación, con un pezón puntiagudo apuntando hacia delante, buena cadera, algo
ancha de cintura, un culo bastante abundante y firme, unas nalgas suaves y
tersas proporcionales a sus caderas y unas piernas lisas, bastante blancas hasta
la rodillas.
La miré a los ojos, esos ojos eran tristes, sensuales,
eróticos y pedían sexo, se le notaba una necesidad imperiosa de sexo, rogaban
por él, y tenían un fulgor envolvente.
Tenía un panties de esos de tela de algodón blanco que le
quedaban muy lindos y representaban muy bien a la juventud que contenía.
Inmediatamente la acerqué a mí y me agaché quedando mi cara a la altura de su
sexo, lentamente introduje mis dedos pulgares por la liga superior a cada lado y
se la fui bajando poco a poco ella colocó sus manos en mi cabeza y jugaba con
mis cabellos, fueron apareciendo abundantes pelitos finos y claros a medida que
bajaba y de inmediato el olor que me embriaga, el olor a sexo que pide sexo,
después de las rodillas solté sus pantys y estos cayeron solos a sus pies, de di
unos suaves besos a su monte de Venus y acaricié sus muslos suavemente y
subiendo hasta llegar a sus nalgas, firmes, suaves y redondas.
La miré y me levanté, la llevé al borde de la cama y la senté
frente a mí, ella si pensarlo me bajó el short, lentamente mientras mi cabeza
iba saliendo con el resto del tallo erecto, ella igual lo dejo hasta la rodilla
y éste cayó solo a mis pies. Frente a ella apuntándola de frente, estaba erguido
como un soldado con su casco de guerra, color sangre.
Ella lo miró por un momento como con miedo, lo tomó
suavemente con las dos manos y lo empezó a acariciar lentamente, y lo apretaba
suavemente, poco a poco se lo fue llevando a la boca, al principio solo le daba
suaves besitos y poco a poco fue sacando la lengua y lo fue humedeciendo
probando mis jugos que habían empezado a fluir, lo lamía y poco a poco empezó a
chupar la cabeza, suavemente mientras con sus dos manos me masturbaba
lentamente, aquella visión era muy erótica, por que su cara cándida me hacía
sentir como culpable de algo prohibido.
De pronto ella me miraba mientras chupaba mi sexo, yo la veía
y esos ojazos eran matadores, apenas podía meter la cabeza y cuando mucho
algunos centímetros más. Su lengua era fuerte y la sentía por donde la pasaba,
la tomé de la cabeza e hice que la soltara, la acerqué a mí y la besé
nuevamente, extrañaba mucho sus besos, nos fuimos acostando en mi cama, ella
quedó acostada de espalda a horcajadas y yo encima de ella, simplemente
restregándonos nuestros sexos y nuestros cuerpos, empapándonos de sudor a pesar
del frío que hace a esa altura.
No sé cuánto tiempo estuvimos así solamente, creo que unos
diez o más minutos, luego fui bajando lentamente y me topé con sus senos
frondosos, los apreté a ambos con mis manos, y besándolos suavemente,
lamiéndolos, y mordisqueándolos sutilmente y chupándolos con ansias locas, toda
su piel era de gallina y gemía muy suavemente, después de un rato continué mi
travesía hacia su Monte.
Después de una licenciosa distracción en el ombligo que
retrasaron mi camino por un momento, por fin llegue a la aromática selva donde
me esperaba un arroyuelo de sus derrames, el cual bebí degustando cada gota.
Su sexo era distinto a los tres que ya había probado, pelos
muy finos y lisos, claros, bastante espeso, unos labios exteriores gruesos y los
labios menores o inferiores exageradamente largos que sobresalían y colgaban de
los labios gruesos como abundante lechuga en una hamburguesa, su color era de su
misma piel y rosados por la excitación, un capullo que escondía un tesoro
bastante grande que sobresalía y llamó mi atención de inmediato por lo grande
que era, suavemente lo ataqué con mi lengua y lo lamí durante un rato, luego
bajé a sus labios y notaba como se estiraban en mi boca, estaban calientes por
la sangre, los lamí, y los chupé todo cuanto pude, metí mi lengua entre ellos y
buscaba mas jugos, la penetraba con mi lengua y la movía, todo lo hice lento con
sutileza, por que eso era lo que ella me reflejaba, que se lo hiciera así y así
era que me provocaba hacérselo.
Sus movimiento de cadera desde casi imperceptibles hasta
amplios y fuertes, ella logró tener un orgasmo justo cuando le asomé un dedo en
su ano y lo había empezado a acariciar, ella me haló por los cabellos e hizo que
me colocara sobre ella en la típica misionera.
Acerqué mi cabezón a sus labios que ella misma había abierto
con los dedos y se la fui metiendo, inmediatamente mi cabeza no lograba pasar
entera y apreté con más fuerza, ella gimió de dolor, pero no me detuve hasta que
pasó la cabeza, una vez adentro me tumbé lentamente sobre Amanda pasé mis brazos
por debajo de los suyos y la tomé por los hombros, y le empecé a besar
conteniendo su gemido de dolor en mi boca, lentamente se la fui metiendo hasta
donde pude, ella tenía sus manos en mi espalda y me tenía sus uñas clavadas.
Lentamente empecé a sacar y a meter mi sexo de su apretado y
húmedo sexo, ella sollozaba de dolor, pero ya estaba empezando a gemir de
placer, en ningún momento dejé de besarla, y mis manos se aferraban con fuerza
en sus hombros, que caliente se sentía sus sexo combinado con el suave ir y
venir de su cadera, nuestros cuerpos pegados por completos y sus piernas
rodeando mi cintura, sus uñas seguían clavadas donde estaban, pero ya no me
molestaban.
Mis movimientos eran lentos pero profundos y esto la hacía
gemir más y más, yo escuchaba sus gemidos en mi cabeza a través del beso; un
beso de nunca acabar, solté mi dos manos y las coloqué a los lados de su cabeza
acariciando su cara pasando mis dedos por la comisura de sus labios y sus
cabellos.
Ella había empezado a mover su cadera más lentamente, pero
con más fuerza y yo iba aumentando mi fuerza cada vez más, pero ahora iba un
poco más rápido, ella me apretaba con más fuerza la cintura con sus piernas y de
repente las soltó y cayeron hacia un lado suspirando profundamente, en mi
barriga (seguía siendo rellenito) sentí su estomago muy tenso, señal de que
estaba acabando nuevamente, pero eso no me hizo parar, prolongué mi martilleo
con más velocidad, sentía como se humedecía más y más su sexo, con su venida, de
repente una nueva sensación de humedad invadía nuestros sexos, ella gemía
mudamente por nuestro beso y respirábamos pesadamente por la nariz, empecé a
darle con más fuerza y mas velocidad, sus uñas nuevamente me causaban dolor pues
ahora me estaba rasguñando la piel.
Ella movía sus caderas más rápido y más fuerte buscando ser
traspasada, y yo la complacía, estábamos sincronizados cuando ella bajaba yo me
alejaba y cuando ella subía yo bajaba y el encuentro lo escuchaba yo en mi boca
con un fuerte gemido o un gritico de ella y en mi espalda por sus uñas, ella
volvía a anudar sus pies en mi espalda, y me apretaba con fuerza, sentía mis
labios adormecidos pero no me importaba, la barra ya me estaba empezando a
doler, como siempre cuando estaba cerca de acabar.
Nuestros movimientos ya eran frenéticos, rápidos, violentos
en la misma posición con una mano aferraba con fuerza sus hombro y la otra le
acariciaba la cara y el cabello, ella seguía con sus uñas clavadas en mi espalda
y sentía dolor a veces muy fuerte, pero sus besos me hacía enmudecer, empiezo a
sentir que iba a acabar, por un momento le dije voy a acabar, ella me dijo acaba
adentro, en ese momento empecé a sentir que iba a acabar, me paré y lo saqué más
rápido (ni loco le acababa adentro y menos empezando) que inmediatamente y
grandes chorros cayeron por todo su cuerpo, tetas cuello, pecho y estomago así
como algo encima de su monte abundante, ella se movía, como queriendo mas y
después de exprimir mi muchacho, duro todavía se lo metí de un solo golpe, como
por 2 o 3 minutos mis bombeos fueron muy rápidos haciendo que ella gimiera y
gritara al momento que ella volvía a acabar.
Saqué mi tallo ya más blando, pero morcillón, vi entonces sus
labios rojos y mi tallo también por un lado y vi que ella estaba sangrando,
coloqué mi muchacho sobre el monte de Amanda, me quedé un rato arrodillado
frente a ella, viéndola como recobraba la normalidad de sus respiración y como
ella suavemente con sus manos se restregaba todo lo que le había dejado encima,
ella me veía con los ojos entreabiertos.
En ese momento mi vista periférica captó un movimiento en el
espejo de una de las puertas del closet que yo había dejado medio abierto, y
apuntaba hacia el lado contrario del cuarto donde estaba la puerta que yo nunca
cerré, disimuladamente bajé la cabeza para poder ver solamente hacia abajo sin
que me vieran los ojos, vi a través del espejo las piernas de mi prima, solo
ella era tan delgada en la casa, recostada de un lado de la puerta, tomé mi
muchacho y lo levanté y lo acaricié como haciéndome una paja suave sabiendo que
esto atraería totalmente su atención poco a poco empecé a girar mi cabeza hasta
poder ver su cara.
Tenía los ojos muy abiertos mirando mi tronco, su cabeza se
asomaba por un lado de la puerta y apenas se le veía algo de las piernas, su
cuerpo lo tenía oculto por la pared y solo veía uno de los codos, Amanda hizo un
movimiento como para levantarse y mi prima pasando la mirada rápidamente por mi
cara (supongo que en un mínimo instante debió haberse dado cuenta que la estaba
viendo) y se fue.
Amanda se sentó y se miró entre las piernas y vio la mancha
de sangre en la cama y se asustó un poco, ella me dijo que era la primera vez
que sangraba desde la primera vez y había sido hace ya bastante tiempo, ya que
con mi primo no sangró y con un novio que había tenido antes que él tampoco,
ella se levantó con cuidado y se fue para el baño del cuarto, mientras yo
quitaba las sabanas, del closet saqué otro juego, y se las coloqué encima,
Amanda me terminó de ayudar a acomodar la cama y metí la sabana en la cesta de
la ropa sucia que estaba en el baño, y cambiamos las fundas de las almohadas.
Cuando me dirigía al baño a echarme un baño rápido, Amanda
pegó un gritico de susto, ella me señalo la espalda, le pregunté qué tenía? y me
dijo, -sangre, me acomodé frente al espejo y pude ver ochos marcas más o menos
largas de uñas y algunas tenían unos hilos de sangre de hasta 5 cm. que me
corrían hacia los lados o hacia abajo, pero ya estaban casi secos. Le dije que
no se preocupara que no era nada y seguí al baño. En el baño frente al espejo vi
que tenía los labios hinchados y rojos y me metí a bañar, las heridas me
ardieron un momento pero después no las sentí más.
Salí, me puse el short y una franela y miré mi reloj eran
casi las 5 de la tarde, Amanda me dijo que había sido muy bueno, pero que va a
pasar ahora y yo le dije, qué esperaba ella y de manera tajante me dijo que no
esperaba nada, solo que no la tratara como mi primo, le dije que no se
preocupara, pero que no me presionara y quedamos de acuerdo, me pidió también
que no le dijera nada a mi primo y que apenas terminé de hablar con él, la
desaté y ella se fue, eso diríamos, ella tenía una mirada que te descomponía y
acepté. La acompañé hasta la puerta mirando hacia todas las habitaciones y miré
la de mi prima que estaba cerrada, no recordaba como la había dejado pero ella
tenía que estar allí, bajamos las escaleras y en la sala nos metimos en el
ascensor que llegaba directo al apartamento y hasta planta baja nos besamos.
La acompañé a la salida del edificio y nos encontramos a unos
amigos de mis primos nos dependimos y ella siguió para su casa, los panas me
preguntaron por mi primo que si estaba allá arriba y le dije que no, ellos se
extrañaron algo y me preguntaron que por qué Amanda bajaba conmigo, le dije que
ella lo estaba esperando a él allá arriba pero en vista de que no llegaba se
fue, entonces me preguntaron que si me la había pegado, les dije que no y me
empezaron a joder y decían: -que bolas "como había pelado ese boche" que esa era
un tiro al suelo.
No les presté mucha atención más bien me molestó un poco el
comentario y subí, al llegar mi prima estaba en la cocina preparándose algo, yo
pasé a la nevera y me tomé un vaso de jugo de naranja y me serví otro, ella me
dijo, estas como sediento no? acaso estás haciendo ejercicios? Buscando su
mirada sin éxito le dije: -como si no lo supieras, entonces fui recompensado con
su mirada medio asombrada, ella no supo que decir se puso roja, y me dijo es que
ella no sabía que había alguien en casa, que iba para su cuarto y escuchó ruidos
y se asomó, y bueno nos vio, le pregunté que había visto y me dijo casi todo,
desde que me acosté sobre ella, le dije -ah ok y que te pareció, lo primero que
dijo fue: qué bolas esa Amanda si es zorra, por qué? le pregunté.
-Bueno por que Iván se la estaba pegando y ella tenía hasta
hace poco otro novio, y ahora está tirando contigo.
-mi primo no la quiere, la usó y le está sacando el culo, y
cuando llegué la encontré amarrada en la cama, lo llamé y me dijo haz con ella
lo que quieras,
-Y te la cojiste, puntualizó ella.
-no esa no fue mi intención al principio, pero una cosa llevo
a la otra y mientras hablamos bueno… paso!.
-La verdad que mi hermano a veces es un completo imbécil se
merece el cacho… Y tú te la querías coger?
-Bueno si supieras que no.
-Nada, te la querías cojer y te la cojiste.
Reímos un rato por que tenía razón. Hablamos toda la tarde y
desde ese momento nos hicimos bastante amigos, yo le conté todo lo que había
vivido hasta ahora y ella no más asombrada escuchaba con gusto, me comentó que
era virgen, solo había tenido un novio serio por casi dos años, pero tenía casi
un año sola y no habían pasado de los besos y unas caricias, pero mas nada.
Terminaron por la insistencia de el de tener sexo y ella no se sentía preparada
y el no ayudaba a sentirse confiada.
Me preguntó por las heridas de la espalda, le dije que no me
dolían, ella me comentó que había visto cuando empezaron a sangrar y que se
había asustado, y había estado a punto de hacer ruido para que Amanda no me
hiriera más.
Me extraño que no me preguntara nada sobre el tamaño de mi
sexo, pero no dije nada tampoco.
Después de ese día andábamos un poco más juntos, como buenos
amigos, pero pasaría algún tiempo antes de que ocurriera algo ente nosotros.
Los días siguientes mi primo me empezó a tirar puntas, que si
era raro, que si era gay, cosas así a manera de broma, por no haberme pegado a
Amanda y yo simplemente me reía como si fuera un chiste, aunque siempre nos
llevamos muy bien.
Pasaron los días y no veía a Amanda, no es que me preocupara
mucho pero estaba pendiente a cualquier oportunidad con Amanda, un día mientras
bajaba la encontré discutiendo con mi primo en planta baja, en la entrada del
ascensor, salí como si nada y seguí y me quedé en la entrada al rato sale mi
primo bien molesto me saludó y siguió, detrás venia Amanda, se me acercó y me
contó que había hablado con su primo, y que ella no lo quería ver más, pero el
necesitaba desahogar sus ganas y la fue a buscar, ella le dijo que no por que
estaba saliendo con alguien más, pero no le quiso decir quién y qué bueno que
tenía ya dos días en ese solo peo.
Estuvimos hablando un rato y la invité para el próximo
feriado y que era el viernes, que en la universidad se había organizado en el
salón una reunión en un parque público, con el pretexto de conocernos mejor,
ella me dijo que sí y que si podía invitar a Elisa una amiga, yo le dije que si
ya que también yo la conocía, que no había problemas.
Elisa, era rubia ojos azules, labios carnosos y sonrisa
amplia, pelo rizado hasta los hombros, blanca, medía como 1,50 o 1,55 mts era
bajita, pero era un infarto de mujer, tenía 16 años también, pero según mi primo
tenía esa apariencia desde que tenía los 13, senos bien redondos acorde a su
tamaño, un culo de infarto y unas piernas musculosas, espectacular de cara, al
igual que Amanda era bastante dulce, un hermoso ser humano pero a diferencia es
que esta tenía un kilometraje bastante largo, mi primo me contó que desde los 13
está recibiendo machete y le decían Elisputis, y que era exigente por qué solo
salía con los galanes de la urbanización y que no me hiciera ilusiones.
Llego el viernes y salimos temprano como a las 8 am para el
parque, compré unos refrescos que era lo que me había tocado junto con unos
panes.
En el parque habían ya llegado varios del grupo, mientras
esperaba me senté con las muchacha a hablar y Elisa estaba hermosa alguno de
compañeros no le quitaba la vista del rabo y Amanda parecía una mujer como de
veintitantos años, estaba bien arregladita con un jeans y una blusa que le
permitía enseñar el ombligo.
Les propuse caminar mientras hacíamos tiempo a que llegaran
los demás, era un parque muy grande unas cuantas hectáreas, tenía zoológico y
fuentes de soda, parques infantiles, museos, serpentarios, era muy lindo y
estaba en el centro este de la ciudad, paseando Elisa le preguntó a Amanda que,
que pasaba con Iván? Ella le dijo que ya no lo quería ver.
-Pero así tan de repente le volvió a preguntar Elisa.
-si.
Yo a todas estas no quise intervenir.
-Pero como por qué?
-bueno conseguí a alguien más.
-quien.
-Un chamo pero solo somos amigos y quedamos que de vez en
cuando nos podíamos ver.
-ya va no son novios?
-no. Ya te dije
-pero y tu amor por Iván?
-se acabo el día que estuve con este chico.
Elisa viendo hacia donde se dirigía la conversación le dijo:
-Bueno ese cuento con detalles me lo echas mas tarde.
-no te preocupes ya Peter lo sabe todo.
-que! y no me pensabas contar, o sea que soy la ultima en
enterarme?
-No solo dos personas lo saben, tu y Peter.
-Ahh, igual por qué no me contaste de primera, menos mal que
soy tu mejor amiga.
A estas altura a mi me estaba dando risa la conversación.
-es que eres la primera a quien le cuento.
-como que la primera si me acabas de decir que Peter lo sa….
Al fin cayó en cuenta y volteándose para verme sonriendo y la
quijada en el piso.
-NO!!!!, COMO… CUANDO…. DONDE!!! Me ve y me dice Iván te va a
matar!
-No si gracias a él es que pasó lo que pasó.
Y le echamos el cuento sin dejar ni un detalle. Lo primero
que pregunto fue:
-Que tan grande es?
-Muy grande, le dijo Amanda.
-Tanto!!!
-Si, le dice Amanda, pero eso no es nada es así de grueso,
mientras le hacia un circulo con las manos muy semejante al diámetro de mi tallo
-Mentira!!, nadie lo tiene así. Fue lo que dijo
La conversación me estaba poniendo happy, y tenía al muchacho
morcillón.
-quieres verlo? Le dije
-aquí?
-No, bueno buscamos un lugar y te lo muestro.
-Ok.
Caminamos hacia uno de los límites del parque donde hay
bastante árboles y matorrales, encontramos un caminito y como era temprano había
muy poca gente y después de ver que nadie nos veía nos metimos en él, después de
unos metros caminando llegamos a un pequeño claro.
-aquí está bien, dije yo ya excitado y me empecé a
desabrochar el pantalón.
Continuara…
Miksex.