No se,
Quizás sea el clima, la llovizna leve, o la lluvia pertinaz,
a simplemente las gotas de agua fría.
O quizás el estar convaleciente del resfrió, gripe o
infección, o como lo defina el medico, no lo se.
lo único que se es que he deseado, sentir tu aroma, el olor
proveniente de tu piel, de tu cuerpo, ese aroma de jazmín, dulce como el néctar,
que chupa el colibrí de su flor, o el polen que toma la abeja para hacer su
exquisita miel.
No se,
Quizás sea el frió, o el calor por la fiebre, que hace que
delire, que ni el acetaminofen puede calmar.
Lo único que se es poder sentir el roce de tu mano, la
suavidad y frescura de tu piel, que acaba con toda fiebre (o la incrementa), la
humedad tibia de tus labios que alcanzan los míos. Sentir tu abrazo, que me
cobija como la osa a su osezno.
Lo único que se puede desear o pedir es sentir tus pechos
fundiéndose en mi pecho, trasmitiendo ese rico tibio calor de pasión, ternura y
deseo y que mi cuerpo responda al latir de tu corazón, al jadear de tu
respiración.
No se,
Quizás sea esta gripe, resfrió, infección, o como lo defina
el medico, me tenga delirando, por tenerte ahí junto a mi, y que sea tu
presencia, tu dulce aroma, la suavidad de tu piel, la humedad de tus labios,
quien me cure mucho mejor que cualquier antibiótico, aunque me infecte mucho mas
del amor por ti.