Amor y calenturas de madre e hijo
Parte 1
Esta historia es muy diferente a las contadas habitualmente
en esta categoría, y por lo mismo quizás suene falsa o inventada, pero la
realidad a veces supera por mucho a la ficción.
Nunca mis padres se separaron, nunca el falleció, nunca me
pilló mi madre masturbándome o algo por el estilo, simplemente paso y hasta el
día de hoy no me arrepiento.
Mi vida siempre fue muy tranquila, sin problemas económicos,
ni tampoco dinero para derrochar. Familia de clase media, todos muy cariñosos a
afectuosos, compuesto de mi padre, mi madre, yo y mi hermanastro mayor, hijo del
primer matrimonio de mi padre, pero que ya no vivía con nosotros.
Tenía en ese entonces 16 años, cuando mi padre, muy
ceremoniosamente, me tomo una tarde y al fondo del patio, sentados bajo una
sombrilla de verano, me comenzó hablar de sexo, como todo padre chapado a la
antigua. Bueno era comprensible, a sus casi cincuenta años. Sin embargo esa
conversación había llegado a mi oído demasiado tarde, ya que desde hace dos años
que había conseguido perder mi virginidad por ahí, y con las chicas me iba
excelente. Nunca tuve buena comunicación con el, justamente debido a la
diferencia de edad, pero con mi madre era otra cosa. Ella a diferencia de el,
era mucho mas joven, 37 años, muy joven en su forma de vestir, en la música que
escuchaba, en fin.
Todo comenzó una tarde de verano, en que yo estaba de
vacaciones, ella no trabajaba y estábamos en el patio, metidos en la piscina
(una sencilla armada), capeando el calor del verano. Mi madre siempre usaba un
traje de baño de una pieza, por respeto a mi padre. Pero esa tarde me comento
que para las vacaciones familiares que estaban pronto a venir, se había comprado
un traje de baño de 2 piezas, y que no quería decirle nada a mi padre, hasta
estar en la playa.
Me preguntó si quería verlo y entró a la casa a ponérselo.
Cual fue mi sorpresa, cuando la veo salir de la puerta de la cocina, con un
bikini amarillo con la parte de abajo tapada con un pareo, le dije que se lo
sacara, y modelando se lo sacó. La verdad que a los 37 años de mi madre, estaba
espectacular, sin ser gorda, quizás con algo mínimo de barriga, pero con anchas
caderas, un buen culo y unos grandes y redondos pechos.
Confieso que no me excito tanto verla en ese conjunto, si no
imaginarme que ese color de prenda, al meterse al agua, se trasluciría
completamente. Y efectivamente no estaba equivocado. Mi madre modela un rato y
luego se mete a la piscina. Tan solo con sumergirse, sus pezones se mostraron
completamente, cosa que ella no se percató y cunado se levanto (el agua le
llegaba hasta las piernas) su monte peludo se traslució completamente.
Y que te parece?, nuevamente modelando
Te ves estupenda, pero …
¿Pero que?
Si mi padre te ve con eso, mas encima como se te
trasluce todo … se va a morir !!!
Que ¡ …….. Ohhhhhhhh!!!!!!! …
Tapándose un poco se vuelve a sumergir, muerta de la risa, ya
que nunca pensó en ese detalle. Pero de todas formas no se lo cambio, se quedó
con el sentada en el agua. No le daba vergüenza que se le trasluciese los
pezones, total muchas veces yo ya los había visto, pero no su parte de abajo.
De ahí no lo volvió a usar más, pero su imagen, dentro de ese
conjunto, completamente mojado, quedó grabada en mi mente y esa noche por
primera vez en mi vida, me masturbe pensando en mi madre.
Llegaron las vacaciones, y partimos los tres a la casa de
verano de un tío. Yo estando solo con mi madre bromeaba de que se pusiera su
bikini, y ella me hacia callar para que no fuera a escuchar mi padre. Después de
la tercera broma, me confesó que lo había llevado, pero que no se lo pondría
hasta que mi padre, como siempre volviera a la ciudad antes que nosotros.
Nuevamente mi mente se obsesionó esperando ese glorioso momento.
Pasó una semana, y como siempre mi padre, por su trabajo tuvo
que volver, dejándonos solos hasta el fin de semana, y luego otra semana más
hasta el próximo fin de semana donde volveríamos todos juntos.
Ese día bajamos a la playa y ella no llevó su conjunto. Le
pregunte por que no lo había llevado y me dijo que igual le daba algo de
vergüenza. La convencí que era una hermosa mujer, que no era nada malo, y que
disfrutara su juventud, mientras le durara. Me dijo que al otro día si lo
llevaría. Y ese bendito día llego. Bajamos nuevamente a la playa y me pude
percatar que si se lo había puesto, pero no se sacó su polera, luego de un poco
de insistirle, se saco la polera quedando boca abajo, tomando sol.
Casi toda la tarde no se baño, mientras yo llegaba mojado del
mar, y a propósito me montaba estilando sobre ella. Ella siempre gritaba, pero
después me decía que se sentía rico, ya que tenía mucho calor. Le dije que se
diera un baño, pero me dijo que yo sabía que no podía, ya que se traslucía todo.
A la finales la convencí de que fuéramos, dejáramos la toalla mas cerca del mar
y que cunado nos saliéramos yo saldría primero y buscaría la toalla para que se
tapase.
Eso hicimos, nos metimos al agua y nos bañamos un rato, mar
adentro, jugando con las olas. A veces la tomaba de la cintura y la hacia flotar
de espaldas, para poder verla. Me tenía enfermo de caliente, y no se si ella se
dio cuenta o no, pero mas de alguna vez, mis manos "torpemente", se tropezaron
con su culo o uno de sus pecho.
Me salió del agua y la esperé con la toalla, pero cuando ella
caminaba hacia mi, yo me corría mas atrás. Causando un poco de molestia y risas
después de mi madre.
Esa tarde llegamos a la casa y ella se baño primero y luego
yo. Cuando le pido que me pase una toalla, ella entra al baño y me pasa una
toalla de escasos 40 cms. Y después se ríe diciéndome que no es justo que ella
no más muestre y que no me pasaría otra. Yo note distinta a mi madre y mientras
me secaba con la minúscula toalla, me fui excitando en lo que podría pasar si
lograse que ella también, al igual que yo me viese como hombre y no como hijo.
No me costo nada lograr que mi verga se pusiera a tope, y
colgándome la toalla en ella avise que iba a salir. Mi madre esperaba cualquier
cosa, pero no ver salir a su hijo así, con toda su verga parada y solo tapada
por la minúscula toalla. Al verme solo un grito y una carcajada, diciéndome que
era un ordinario, que como se me ocurría salir así… yo le dije que era la única
forma de salir, y dándole la espalda dejando que me viera todo el culo, me fui a
vestir a mi cuarto.
Escuchaba afuera como ella seguía riéndose y tratándome de
roto y ordinario.
Esa noche bajamos a pie ( mi padre se había llevado el auto)
, dimos una vuelta por los puestos de artesanía , comimos algo rápido y volvimos
a la casa.
Yo le comenté que podríamos comprar algo para beber, mientras
jugábamos a las cartas, cosa que le pareció bien.
Comenzamos a jugar a las cartas, y le propuse que jugáramos
strip pocker.. Ella se rió y me dijo que no sabia jugar a si, y que me acordara
que era su madre, pero al cabo de una rato, ya estábamos jugando.
Ella pedía a cada rato y siempre me costaba un siglo hacer
que se sacara una prenda, pero al fin la tuve en sostenes, pero abajo con jeans.
Cuando pedió nuevamente, no quiso seguir jugando y por más
que insistí no hubo caso.
Vimos algo de televisión, con la luz apagada, ella apoyada en
mi hombro, y luego con su cabeza entre mis piernas. Ni mí vista ni mi atención
estaba en la película, si no en la mujer que estaba ahí en mis piernas, con toda
su cabeza apoyada sobre mi verga que estaba durísima. Lo único que hice fue
hacerle cariño en su cabello, cosa que le gustaba mucho y que a la larga, según
me dijo le hizo bajar el sueño. Nos fuimos a acostar.
Y dormía profundamente , soñando con mi madre, que me llamaba
a su cuarto y la veía completamente desnuda, nos besábamos, le besaba sus pechos
y mientras ella desabrochaba mi camisa, bajando lentamente hasta arrodillarse
ante mi para mamármelo.
Pero algo me llevo a despertarme y me encuentro con alguien,
sentado al lado de la cama, metiéndose mi verga en su boca.
Aun con el cuarto completamente oscuro, no me costo descifrar
que aquella divina acompañante, era mi madre.
Solo supo que estaba despierto cuando mis manos acariciaron
su cabello, y solo alcance a distinguir algo que me dijo como .. "por favor
perdóname"
Sus mamadas se hicieron mas fuertes aun, metiéndose
completamente mi verga a su boca, siendo guiada por mis manos apoyadas en su
cabeza.
En la oscuridad mis manos trataban de tocar su cuerpo y de
repente siento que ella se detiene y se para, para luego colocarse sobre mi
completamente desnuda. Un segundo paso antes de que mis manos y mi boca se
juntaran con los grandes pechos de mi madre, chupándolos desesperadamente
¡ por favor , perdóname bebe !
Ahhhhhhhh
Es mi culpa …
Ahhhhh
Por favor perdóname , pero ya no aguante
Calla mamá que te deseaba desesperadamente
Te amo mi amor .. te quiero …
Yo también te amo … te deseo
Soy tuya .. tómame .. por favor que ya no
aguanto.
En la oscuridad siento como mi madre toma mi verga y la
acomoda entre sus piernas, para luego enterrarse completamente esta. Se movía
como una diosa, como una hembra en celo, mientras mi verga ocupaba cada espacio
del coño de mi madre.
Sentía como sus grandes tetas chocaban contra mi cara ,
mientras mis manos y mis dedos trajinaban cada rincón de su hermoso culo …. Ella
solo gemía y me decía "mi bebe" " mi hombre" ….
No aguante casi nada y comencé a botar leche dentro de ese
lugar que 16 años me trajo al mundo. Al mismo tiempo al sentir mi madre como
hacía que su "bebe" se descargaba en su interior logro un jugoso orgasmo,
besándome y gimiendo en mi oreja.
Pero era tal la calentura, el morbo, el deseo que mi vera no
perdió su dureza, y colocando a mi madre ahora de espaldas me metí entre sus
piernas, para enterrársela una vez más mientras mis manos la agarraban del culo
y mi boca succionaba fuertemente uno de sus pezones. Ella seguía gimiendo
silenciosa, sintiéndose tocada por s hijo, y solo acariciando mi cabeza.
Como completamente conectados, sin decir nada, entendíamos
cada movimiento, cada deseo del otro acomodándonos para hacer sentir al máximo
al otro. Quería tenerla de lado, dándome la espalda, para poder metérsela por
detrás. Solo basto con que me bajara de ella, para que mi madre adoptara esa
posición, colocándome detrás de ella abrazándola por detrás, metiéndoselo, y
jugando con una mano con sus pechos y con la otra en su depilado sexo para poder
usar ese bikini.
Era lejos el mejor sexo de mi vida, y lejos la mujer mas
sensual que hasta ese momento había estado conmigo. Fue ella la que cambio de
posición y colocándose boca abajo me dio chanceé para montarme sobre su espalda.
Era el cielo sentir a esa mujer así, tan ardiente, a mí completa disposición, y
cuando ella levantando su culo y colocándose en cuatro patas, verdaderamente me
hizo ver el paraíso. Aferrado a sus anchas caderas, no cesaba de penetrarla
mientras luchaba por que mis manos no perdieran ni un segundo de contacto entre
su culo y sus pechos.
Como me hubiese gustado haberlo echo con la luz prendida,
para ver a mi madre en esa posición, pero no era necesario, el morbo de saber
que esa mujer que estaba ahí, en cuatro pata siendo penetrada por mi, era mi
madre era algo indescriptible.
No aguante mucho y acabe copiosamente en esa posición dentro
de mi madre. Hasta que deje de moverme ella se mantuvo así hasta que su hijo
dejara de puntearla.
Se coloco de espaldas y yo tras de ella, abrazados en la
oscuridad de ese cuarto, tocándonos con amor , exhausto después de lo vivido.
Quise decirle algo, pero me pidió por que favor no dijera nada. Solo nos
quedamos así, por largo rato, acariciándonos suavemente, mientras afuera al
parecer la noche terminaba, hasta que el sueño, al menos a mi, me derribo.
Fin primera parte …………..
Alexander_5149@hotmail.com