Durante el 2005, Cristina comenzó con ganas de rehacer la
relación que alguna vez tuvo conmigo, me busco como pudo, pero yo fui rígido
ante sus insinuaciones de retomar nuestro amor. Inclusive rechacé una de sus
cartas, y hasta sus insinuaciones tímidas pero evidentes…
Por esto, ella no tuvo más alternativa que seguir viviendo su
vida, y dado que es una mujer hermosa, rápidamente aparecieron nuevos hombres
interesados en conseguir sus favores…
Muchos intentaron, muchos la invitaron, pero como siempre,
ella es muy selectiva y en esta ocasión, solo un extranjero llego a cautivarla,
sucedió una noche de rumba, tragos y marihuana, en que conoció a un Francés…
Nuevamente Cristina se encontraba frente a un hombre con el
que no tenia que guardar apariencias de mujer inocente, sabia que este Francés
no estaría mucho tiempo en su vida, así que se comporto con informalidad y
tranquilidad, el trago, la noche y su compañero la tenían excitada, así que
decidió que esa noche el Francés podría hacerla suya…
Adicionalmente la excitaba el saber que la noche anterior
había estado con Diego y días atrás con Daniel, se sintió una puta y esta
sensación satisfacía una de sus fantasías más guardadas.
Esa noche el Francés la vio en el bar, y ¿cómo no iba a
desearla?… la veía allí… hermosa, su blanca piel denotaba pureza e inocencia,
sus grandes ojos atraían la atención de todos, su rostro fino y delicado…, su
cuerpo delgado pero con unos senos y un culo que invitan a ser recorridos… pero
sobre todo esos labios carnosos que son un llamado a la pasión y la lujuria
El francés hizo lo propio, se acerco, platico con ella, capto
su atención, sin romanticismo, fruto de las circunstancias, se gustaron, se
besaron y esa misma noche ya estaban en una habitación solos…
En medio de besos y caricias eróticas, la ropa de ambos
comenzó a caer, primero el Francés libero los senos de Cristina, los cuales
estaban atrapados por un sujetador color rojo pastel, en el cual se dibujaban
unos pezones erectos por la excitación del momento… luego le quito la tanga, la
cual permitió observar un coñito blanco con suave tono rosado, ella era una
porcelana, era una princesa que el extranjero no podía desaprovechar.
Extasiado la alabo en su idioma natal, esto la excitó aun
más. El hombre se desnudo y exhibió su miembro rígido frente al espectáculo de
mujer que tenia en frente. Se acerco a ella y la beso…
Cristina sintió como el pene erecto del Francés zigzagueaba
entre sus muslos, buscando sus labios vaginales. El hombre sintió la humedad que
emanaba de la vagina, una humedad que lo invitaba a entrar, a no postergar más
la unión, no obstante ella lo detuvo, le pidió que se protegieran, algo que el
Francés acepto de inmediato dado que tenia sus reservas con respecto a una mujer
que se entregaba en la primera noche.
El francés la beso con pasión, la abalanzó sobre la cama y
clavo su miembro entre las piernas de Cristina… Ella sintió como el grueso
glande se adaptaba a su cavidad, y agradeció que sus flujos facilitaran el paso
del invasor, dado que de otro modo se hubieran lastimado aquellas estrechas
paredes… aquellas paredes por las que tantos hombres habían pasado en tantas
ocasiones…
El hombre la penetro con delicadeza, pero ella deseaba más
fuerza…, así que se lo hizo saber aprisionándolo con sus piernas y empujándolo
fuertemente hacia su pelvis, el hombre comenzó a martillarla con fuerza,
extrayéndole gemidos de placer y sintiendo como los fluidos de Cristina se
incrementaban y empapaban toda su zona pelviana… Los senos firmes y los pezones
erectos, la ruborización en el rostro y la mirada de satisfacción preveían el
orgasmo de Cris… pocos minutos después exploto en un gemido que siguió con la
contracción de sus paredes vaginales, succionando el miembro del francés en la
profundidad de su vientre… El hombre sintió como la vagina de Cristina lo
absorbía… como las paredes se contraían y como perdía el control… comenzó a
moverse con mayor fuerza, la martillaba con pasión, le chupaba las tetas y la
sujetaba con fuerza… en poco tiempo ambos se abrazaron fuertemente mientras un
orgasmo conjunto llenaba la habitación…se detuvieron y en silencio yacieron
mientras sus cuerpos se recuperaban del momento vivido… una vez de vuelta en
este mundo, el francés se hecho a un lado mientras Cristina exhausta cerraba sus
piernas…
El hombre encendió un cacho de marihuana, el cual Cristina
agradeció, ambos lo consumieron mientras recuperaban fuerzas para lo que iba a
seguir…
El francés más relajado se retiro el preservativo y para sus
adentros maldijo el no disponer de más… sobre todo cuando vio que Cristina
nuevamente se abalanzaba sobre él… más todavía cuando le dijo que se pusiera
otro porque ahora ella iba a tomar el control…
El hombre vio como Cristina se puso encima de él, observaba
como el cabello cubría parcialmente los rígidos pezones, observaba la cara de
lujuria de Cristina, escuchaba la risa que emitía por efectos de la marihuana,
la sentía ansiosa por obtener más de su amante… El Francés no tuvo más remedio
que confesarle que no tenía más preservativos… Pero Cristina no se detuvo y
comenzó a hablarle…
"follame, hazme sentir mujer",
"parteme con tu sable de placer",
-"hoy soy tu puta y puedes hacer conmigo lo que quieras"…
Las palabras le devolvieron el alma al extranjero, se
abalanzo sobre ella, la volteo con violencia, le beso la entrada del culo y la
embadurno con los mismos flujos vaginales que brotaban sin cesar del coño recién
follado. Dirigió su pene y en principio lo rozo gentilmente contra el ano cada
vez más dilatado de Cristina…, le introdujo uno de sus gruesos dedos, ella le
respondió con un gemido que anunciaba el placer que iba a seguir… un dedo más y
el culo de Cristina ya estaba dilatado… en segundos, el glande del francés se
abrió paso, aunque con alguna dificultad… Cristina comenzó a sentir algo de
dolor, incluso por su mente paso la idea de detenerse y no permitir que el
Francés le partiera el culo… el hombre percatándose de la indecisión de ella, no
titubeo, la agarro del cabello y con violencia y fuerza empujo su miembro dentro
de la cavidad anal de Cristina… ella grito de dolor, pensaba que la había
partido, pero ya adentro, sintió como la polla del francés la llenaba a
plenitud… el hombre comenzó a moverse y Cristina sentía que perdía la noción del
tiempo y el espacio, comenzó a reír, gemir y a gritar… no se entendía lo que
decía, pero en su cara se notaba el placer y la lujuria… en ese momento la cara
de Cristina era la de la puta más grande del mundo
El francés la sujeto de los senos… lleno sus manos con esas
tetas blancas, a través de sus dedos sobresalían los pezones duros y
majestuosos… rítmicamente follaba el culo de Cristina… el placer y la
sensibilidad de Cristina estaba incrementado por los efectos de la marihuana…
comenzó a gemir, a reír, el hombre la levanto y la llevo hacia un espejo, donde
ella podía verse de cuerpo entero, atravesada por detrás y manoseada por el
francés… esto la excito aun más, aumento su risa, sus gemidos y su cara era la
de una puta satisfecha… su rostro estaba cubierto parcialmente por el pelo
desordenado tras tantas embestidas del francés… el hombre no aguanto más y
eyaculo… Cristina sentía como el pene del Francés generaba espasmos dentro de su
culo… sintió el calor de la leche que invadía su recto y sintió humedad por
entre sus piernas… todas esas sensaciones se entremezclaron con el orgasmo que
le precedió, un orgasmo que por los efectos de la hierba y el placer propinado
la llevaron a yacer desmayada al lado de su amante.
Ambos permanecieron quietos por un tiempo indefinido…
Al día siguiente, la luz ilumino la habitación, Cristina se
percato de lo que había pasado y de a donde la habían llevado los tragos de la
noche anterior… y sintió el olor a Marihuana, se maldijo a si misma, se había
prometido no volver a fumarla desde que se embarazo de su primer hijo… pero
bueno ya que!... poco recordaba de lo que paso la noche anterior… pero sentía
algo de ardor en su culo, tenia semen seco entre sus piernas y el francés
roncaba con placer a su lado… Vio su ropa tirada a lo largo de la habitación, se
reincorporó y empezó a vestirse… la idea era irse antes de que el extraño
despertará… la idea era desaparecer para nunca más verlo…
El francés al sentir el movimiento despertó, saludo en su
idioma natal e intento nuevamente desvestir a Cristina, quien ya con pocos
tragos en la cabeza, sin el efecto de la marihuana y algo arrepentida de haber
caído nuevamente con un extraño, se mostró reacia.
Ante esto el hombre no reacciono muy bien y empezó a
obligarla, ella como pudo se defendió, no obstante el hombre, muy fornido, la
sujeto del brazo, la zarandeo y la volvió a tumbar en la cama. Ella con voz
firme le dijo que quería marcharse, pero este hombre aun la deseaba, Cristina
miro abajo y vio como el hombre exhibía su grueso miembro, el cual apuntaba
amenazante… Cristina no quería tener sexo con el hombre, no tenía protección y
el encanto se había ido ante la ausencia de los efectos del licor y las hierbas.
Trato de escabullirse nuevamente, pero esta vez el francés la sujeto con mayor
fuerza y la beso, ella le mordió los labios y lo golpeo en su humanidad, el
hombre se retorció pero con su fuerte brazo aun la mantenía sin chance de
escapar.
Con rabia por lo acontecido el hombre rasgo la blusa de
Cristina, dejando al descubierto su pecho, en el cual se observaban dos hermosos
senos atrapados en un sujetador rojo pastel… inmediatamente rompió los botones
de la falda, logrando que esta descendiera y evidenciara la braga de Cristina,
del mismo color del sujetador y con flores rosa alrededor de la zona más
deseada.
Nuevamente el francés arremetió, esta vez quitando
violentamente el sujetador y tumbándola sobre la cama. Cristina yacía allí
únicamente con su braguita, aun pensaba en escapar, más que excitación, sentía
temor, pero se mantuvo calmada para ver si en algún momento podía tener el
chance de alcanzar la salida.
El francés se abalanzo sobre ella y con un pañuelo la
amordazo, quitándole la única posibilidad de salvación que le quedaba… pedir
auxilio… inmediatamente ella empezó a patalear y manotear, ante lo cual el
francés se vio obligado a atarla de brazos, uno a cada lado de la cama…
Cristina muy asustada se arrepentía de haberse involucrado
con este extraño, en sus adentros sentía temor, temor de que algo horrible
sucediera y temor de no saber lo que le esperaba…
El Francés retiro la braga de Cristina, liberando su coño, el
cual a diferencia de otras ocasiones, no presentaba ni un mínimo grado de
lubricación, por otro lado, los senos de Cristina también estaban flácidos, y
los pezones tantas veces hinchados por el placer que le proporcionaron sus
amantes, yacían planos. El temor la embargaba esto excitaba aun más al Francés,
quien con su verga firme y ancha violento los rosados labios vaginales de
Cristina
El Pene entro lastimando las paredes vaginales, las cuales al
no estar lubricadas fueron rasgadas por el intruso que la poseía, un ardor
recorrió el bajo vientre de Cristina y algunas lagrimas ya bajaban por sus
grandes ojos negros…
El Francés entro con lentitud, no tanto por que así lo
quisiera, sino porque la vagina era estrecha y al no estar lubricada no
favorecía la entrada del ancho glande del extranjero. Finalmente, después de
unos segundos que para Cristina fueron horas, el pene estuvo sumergido dentro
del vientre indefenso.
Las paredes vaginales de Cristina, irritadas comenzaron a
sangrar, esto se veía en la medida que el miembro del Francés entraba y salía de
la estrecha vagina, pequeños tonos de sangre embadurnaban el ancho miembro del
hombre… Esto lo excito aun más y comenzó a martillarla con mayor violencia… Ella
solo lloraba y trataba de cerrar los ojos y la mente para no vivir este momento
al que la había llevado su promiscuidad…
El Francés la follo durante 10 minutos, mientras tanto le
chupaba los senos, lamía el fino rostro de porcelana y mordía los finos pezones,
que aun permanecían inertes. El ardor en la vagina de Cristina era insoportable,
pero con la intensidad del momento comenzó a lubricar, facilitando así las
arremetidas del Francés. Finalmente el francés se detuvo, y la apretó con fuerza
mientras su pene comenzó a bombear semen dentro blanco vientre de Cristina, ella
sentía como el liquido invasor la inundaba… y como el francés aumentaba su
frecuencia de martilleo
Su primera preocupación fue un posible embarazo… algo que era
factible, dado que estaba en días fértiles…y por ende podría ocurrir… también la
preocupaba que si llegase a ser fecundada podría inclusive tener incertidumbre
sobre quien seria el padre, dado que apenas cuatro días atrás se había entregado
a Daniel y dos días atrás había estado con Diego quien la eyaculo más de 6 veces
en una sesión de pasión que duro toda la noche. Ahora el semen del francés
también entraba a participar dentro del vientre de Cristina.
Un ultimo gemido anuncio el final de la inyección de semen
que el Francés había depositado en Cristina, exhausto el hombre se hecho a un
lado y nuevamente durmió…
El ardor vaginal era insoportable, el glande del francés
había rasgado la fina piel que recubre el coñito de Cris… aun asustada rogaba
porque el hombre no despertara…
Pero una media hora después, Cristina observo como durante el
sueño, el pene del Francés volvió a erigirse, no pasaron más de 10 minutos,
cuando el hombre muy cachondo despertó.
Esta vez desato uno de los brazos y lo ato junto al otro y al
paral de la cama, obligando a Cristina a yacer en cuatro, mostrando la gloriosa
entrada que tiene en su ano… Por su puesto, por lo que paso la noche anterior,
el ano aun permanecía dilatado e invitaba al Francés a penetrarlo. El hombre no
lo dudo y se acerco… Cristina sabiendo lo que el hombre iba a hacer, comenzó a
acariciar con sus pies el pene erecto del francés, lo hizo con tanta dedicación
que el hombre perdió atención de su objetivo anterior y la miro a los ojos, ella
con una mirada sugestiva, le dio a entender que quería participar
voluntariamente de la lujuria de esa fría mañana… El hombre emocionado, retiro
la mordaza para escucharla… "estoy muy excitada (con la voz más sexy que pudo
emitir),
-déjame participar, quiero hacerte muchas cosas,
-quiero ser tu puta, quiero tener tu pene entre mi boca y que
me la eyacules dentro, suéltame y veras… ".
La forma como lo dijo, los movimientos sexy que su rostro
emitió convencieron al Francés, el cual la desato… inmediatamente Cristina salto
entre las piernas del francés y comenzó a chuparle la verga, la misma que
minutos atrás amenazaba su indefenso culo.
Cristina sabia que si lograba que el hombre eyaculara en su
boca, podría evitar la penetración anal, la cual no deseaba por ningún motivo
dado que estaba segura de que iba a ser con violencia y sin lubricante…
Por esto, decidió fijar en su mente que estaba con otra
persona, e imagino que chupaba el pene de Diego, largo y firme como lo recordaba
de noches anteriores… Cristina chupo con tanta pasión el pene del francés que
este eyaculo rápidamente, Cristina asqueada dejo caer el semen de su boca, lo
cual enfureció al francés, el cual lo recogió y con él embadurno el rostro de
Cris… ella lo permitía, dado que su plan consistía en ser permisiva para evitar
volver a ser amarrada.
Nuevamente el hombre la volteo, quería penetrarla por el
culo, pero el pene no respondía debido a que acababa de terminar… la estrategia
de Cris funciono… por lo menos por unos momentos, la penetración anal no iba a
ser una posibilidad.
Nuevamente el hombre exhausto yació al lado de Cris, esta vez
por el placer recibido y por la complicidad que ella demostró no pensó en
atarla, así que en cuanto el hombre se durmió, ella logro recoger sus ropas
rasgadas y salió del apartamento a eso de las 7:30AM.
Con la camisa y la falda sin botones, el cuerpo maltrecho por
los agarrones, el maquillaje algo corrido por las lágrimas y el rostro sucio por
los flujos del francés, Cris apenas podía caminar por las calles de la ciudad.
Paro en un "desayunadero" y pidió una tasa de café y un cigarrillo. A esa hora y
en esa facha parecía una puta que acababa de terminar su jornada, con lastima la
observaron algunas personas que estaban en el lugar.
Tan pronto como amaneció volvió a casa, entro a la ducha y
trato de limpiarse de la experiencia de la noche anterior. No podía compartir
con nadie esta experiencia, ni tampoco podía denunciar, dado que sin duda en
medicina legal le tomarían una muestra del semen alojado en su vagina y ella no
quería que quedara evidencia de que además de su agresor, se encontraban restos
del semen de sus dos amantes de la semana pasada. Prefirió sufrir sola, no
denunciar ni contarle a nadie. Lagrimas brotaban de sus ojos, se sintió sola… ya
que sus amantes no eran mas que eso y sus amigos no eran mas que compañeros de
parranda… ella decidió guardar esta horrible experiencia para sus adentros y se
prometió a si misma no volver a entregarse a un extraño en un bar.
(Continuara)
Este relato es la segunda parte del relato "Cristina" publicado
en Febrero de 2006
http://www.todorelatos.com/relato/40916/
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