Hola, soy Yo…
Hoy no voy a contarte de las cosas que normalmente forman
parte de mi cotidianidad… que de por si para muchos pueden parecer
desagradables… Hoy voy a hablarte de algo fantástico pero verídico que me
sucedió… algo que solo pudo sucederle a mí, a un sanitario localizado en el baño
de mujeres de uno de los bares más ilustres de esta ciudad.
Pero primero te contare de mí, de donde vivo… Mi entorno es
bastante agradable, el aseo es impecable… cada dos horas Paula entra y me asea
con tanto fervor y dedicación que ha despertado en mí un sentimiento de cariño a
través de los años. No sé que siente ella por mí, ni nuca lo sabré… pero que más
da…
El cuarto de baño es amplio, tiene forma rectangular.
Ingresas por una puerta en madera de cedro bastante robusta y con una chapa que
permite cerrarla desde adentro. A la izquierda encuentras a mi amigo el
lavamanos y a la derecha después de un pequeño muro divisor estoy Yo… No hay una
puerta que me impida la vista de lo que pasa enfrente y además hay un espejo
gigante que me permite ver lo que sucede en las zonas del cuarto donde mis ojos
no llegan. Hay una pequeña ventana en la parte posterior, por donde entra
ventilación y un ambientador que da un aroma siempre agradable a nuestras
visitantes. Hay un reloj de manecillas grande, que marca las horas que
permanezco aquí. En la entrada hay un letrero que dice "Mujeres". Razón por la
cual me siento afortunado… Ya que soy EL sanitario, mi masculinidad hace que
disfrute a todas y cada una de las damitas que con frecuencia vienen a posarse
en mi calido cojín.
Se preguntarán donde quedan mis ojos… Pues les digo que no
tengo DOS, sino TRES… es una de las ventajas de ser un sanitario… tienes visión
tripartita. Algo que no poseen muchos seres en este planeta.
Dos de mis ojos están sobre mi tanque de almacenamiento de
agua. Los abro siempre que no miras… Otro lo tengo en el fondo de mi hoyo… Y
aunque a algunos pueda parecerles asqueroso… a mi me parece muy normal… porque
así nací y así soy… no sé lo que es tener solo dos ojos… ni quiero saberlo… no
sé lo que es "caminar" desplazarme… no conozco el exterior, solo el interior…
pero así es, es mi mundo y lo amo!!! Pero para ser sincero… si sé algunas cosas
del mundo de los humanos… cosas que más adelante me atreveré a contarles.
Tipo 8PM el bar abre… empiezo a recibir muchachas hermosas,
muy arregladas, observo como siguen y se observan al espejo mientras dan los
últimos toques a su ajuar nocturno. Muchas culminan su maquillaje, otras
acomodan su busto… y otras se ajustan sus vestidos muy ceñidos al cuerpo… se
miran, hacen una mirada sexy al espejo y ensayan algunos movimientos que esperan
atraigan la atención de los machos con los que algunas se escabullirán dentro de
este cuarto pasadas las 11PM…
De todas ellas hay dos que son visitantes habituales y de las
cuales conozco muchas historias, ellas son Alejandra y Lorena… Para que vean de
lo que se han perdido, por no ser un sanitario como Yo, procedo a describirlas…
Alejandra es delgada… posee una piel canela adornada por un
largo y negro cabello liso… ese cabello juega con sus hombros finos de princesa…
hombros que todas las noches se exhiben desnudos gracias a las blusas pegadas
color blanco que ella siempre usa… la perfecta vista de su espalda solo es
interrumpida por los delicados hilos que sostienen su sujetador… un sujetador
adornado con encajes y que siempre luce en colores pastel… Sus senos son
grandes, redondos y se aplastan con una redondez infinita cuando yace acostada
sobre la mesa de fondo en la cual muchos la han follado… justo aquí en este
cuarto de baño.
Los pezones de Alejandra son el plato más exquisito, morenos
y grandes… con unas puntas sobredimensionadas, que se hinchan al contacto con su
amante y que lo apuntan amenazadoramente al momento del éxtasis. El rostro de
Alejandra es de por sí hermoso… enigmático y provoca en quien la conquista la
sensación de haber dominado al más inaccesible de los imperios… Sus labios son
carnosos y devoran al amante que sepa llevarla a su punto más alto… sus
historias son pocas… es una mujer muy selectiva y solamente la he visto follar
con tres tipos en los últimos cinco años… todos sus novios, ya que un Te Amo
escapa de sus labios cuando la llevan al cielo.
Lorena por otro lado, es sin duda una bomba… su piel blanca,
sus senos perfectos… abultados, redondos y con unos pezones con tono rosado
claro, logran disimular su tamaño a la vista, más no al tacto… Al tacto enervan
la mente de quien tiene el placer de llegar hasta donde pocos han llegado… Su
cabello teñido de un rojo único, contrasta con la hermosura de sus ojos… Sus
labios finos y provocativos se asimilan al durazno más tierno que pueda
probarse… Su clase incomparable.
Como se abran dado cuenta, la cantidad de líneas de mis
elogios concuerda con el orden de preferencia que tengo por cada una de ellas…
Conozco sus historias, situaciones que ocurrieron aquí dentro de estas cuatro
paredes, donde mis tres ojos fueron testigos de lo acontecido. Pero esta vez no
hablare de lo que terceros hicieron con ellas… esta vez les contare lo que me
impulso a compartir estas líneas con el mundo de los humanos… La sesión de sexo
que tuve con una de ellas el día que el "Hada Sanitaria" se apareció en mi hasta
entonces rutinario cuarto de baño.
Sanitario… tienes nombre (dijo el hada)
No, soy un sanitario… no tenemos un nombre (respondí)
Desde hoy serás Pedro…, Y solo por esta noche te concederé
forma humana para que puedas conocer el mundo de los hombres y luego poder
volver a ser lo que eres… (dijo el hada)
Pero ¿Por qué?, que tal me guste la vida de los hombres y
después vuelva a ser lo que soy… Si bien es cierto soy feliz siendo un
Sanitario… de pronto después de conocer el mundo de los hombres, me sea
agradable y entonces ante la imposibilidad de volver, viviré desdichado para
siempre dentro de este cuarto de baño, que hasta hoy ha sido mi hogar, mi mundo,
mi felicidad. (argumenté)
De acuerdo, entonces iré a otro cuarto de baño, talvez allí
encuentre un sanitario que desee tomar el riesgo (dijo el hada)
Espera, (dije) adelante, concededme el deseo…
Bien… por tres horas serás un hombre, solo una condición… no
podrás salir de este cuarto de baño… y en compensación a eso te daré el
privilegio de deslumbrar a una mujer que entre a este lugar. Sentirá que eres
todo para ella y te complacerá en todo lo que quieras… Recuerda, solo una mujer
y tienes tres horas… (dijo el hada)
Y ahora… que se cumpla mi hechizo!
Me vi con forma humana, estaba allí desnudo, parado frente al
espejo que fue mi "retrovisor por tanto tiempo", con dos ojos como todos
ustedes, con una boca, con piel, piernas, brazos, cabeza… y algo entre las
piernas… algo muy pequeño y poco rígido comparado a los que vi cuando penetraban
a las mujeres que he visto durante tanto tiempo desfilar por este cuarto de
baño.
Observo el reloj de la pared… marca la 1AM… a las 4AM no seré
más humano… volveré a ser lo que Soy… un Sanitario, pero al menos conservare mi
nombre… Pedro.
La puerta se abre… no me preocupo de mi desnudez… igual los
sanitarios (con algunas excepciones) permanecemos desnudos todo el tiempo… era
Alejandra… deslumbrada por mi presencia (como dijo el hada), se acerco y sin
temor me dijo…
Eres todo para mí… Mi Pedro
Me llamo por mi nombre humano, toco mi piel… era la primera
vez que sentía el tacto de una piel humana… la primera vez que percibía el olor
de la mujer que tantas veces había observado, que tantas veces había recibido en
mi cuerpo de sanitario.
Entre mis piernas, lo que yo consideraba pequeño y blando…
inmediatamente se convirtió en rígido y largo… Alejandra lo sintió cuando
presione su pelvis aun cubierta por su falda negra y corta.
Todo ese mar de sensaciones, me llevo a desearla… con mi boca
humana, probé sus labios, con mis manos humanas toque su cuerpo, con mis dos
ojos humanos reconocí su hermosura. En cuestión de segundos la empuje contra el
muro donde antes observaba parejas devorándose mutuamente… esta vez era Yo…,
quien tenia el placer de sentir todas esas sensaciones humanas. La bese con
pasión, con la desesperación acumulada de mil veces que la había observado sin
poder tocarla, olerla, sentirla e incluso hacer que se percatará de que estaba
allí.
Alcanzo a percibir el olor de su sexo… Alejandra gime al
recibir en su cuello las caricias que le propino… La empujo contra el muro, con
fuerza y ritmo… ante esto Alejandra instintivamente abre sus piernas para
permitir que mi Pene se apriete contra su vientre. En segundos la tengo desnuda…
mi piel contra su piel… mi pene rozando la humedad de su sexo…Yo sintiendo por
primera vez lo que es la humedad, lo que es sentir, lo que es el placer humano
en carne propia.
Métemela…(dice Alejandra)
Es mi primera vez… ella no lo sabe, pero es mi primera vez…
tiempo para decírselo hay poco, el reloj marca ya la 1:30AM… más que hablar
quiero sentir, quiero experimentar que se siente allí adentro, quiero sentir la
sensación de ese agujero húmedo de Alejandra, que me invita a entrar y que se
abre para mí.
La subo en la mesa del tocador, es amplia y cabemos… la
sensación del frió mármol la hace estremecerse y jadear… igual a mí, ya que por
primera vez siento que mi piel caliente se tibia con el frío de la mesa. El
calor de nuestros cuerpos pronto pone calida la superficie, devolviéndonos al
encanto de los besos y las caricias.
Mi pene se abre camino entre las piernas de Alejandra, roza
su humedad, la cual me invita a entrar… a arrancarme mi virginidad humana.
Alejandra me mira con sus oscuros ojos negros, yo le sostengo la mirada, justo
en ese momento mi pene roza sus labios vaginales, la vagina de Alejandra se
ensancha al paso de mi mástil de carne. Siento el calor de su vientre, sus
flujos embadurnando la piel de mi pene, centímetro a centímetro entro en ella.
Pierdo mi virginidad dentro de una princesa… las sensaciones son enormes e
inexplicables… siento mucho más de lo que puede haber sentido cualquier humano…
todo para mi es nuevo, me transporto a otra dimensión.
Con ritmo empiezo a moverme dentro de Alejandra, un ritmo
natural marcado por las sensaciones que lo acompañan, jadeo y me convulsiono
ante semejante placer. Ella parece sentir lo mismo, ya que se estremece y jadea
conmigo. Siento en mi pecho la presión de dos puntos… levanto mi cuerpo y
observo como los pezones de Alejandra se han puesto tan rígidos y morenos como
nunca los había visto.
El reloj marca las 2AM pero Yo no me percato, embisto a
Alejandra con fuerza, le propino placer por un tiempo indeterminado, sin
detenerme… jadea, se empapa… se estremece en varias ocasiones diciendo
-llegue!!!
No comprendo lo que dice, sigo taladrando hasta que mi cuerpo
me entrega una nueva sensación, siento como un volcán dentro de mí…
específicamente en mi zona genital… siento algo que quiere salir y no puede…
incremento la fuerza con que penetro a Alejandra, ya que a cada empujón aumenta
mi sensación de placer. Alejandra me rasguña la espalda diciendo que nunca había
sentido algo así…
sigue así, sigue así, dale, dale, soy tuya Pedro… dame duro,
sígueme dando
Yo tampoco nunca había sentido algo así… me estremezco,
empujo con una frecuencia más alta, Alejandra empapa mi vientre con sus fluidos…
de repente el mundo se detiene, siento que algo sale de mí…. Empiezo a sentir
como mi pene bombea, se contorsiona y expulsa lo que quería salir de mí.
Alejandra tuerce sus ojos del placer tan inmenso… siento más humedad que la
habitual y me contorsiono en una sensación jamás vivida… es mi primer orgasmo.
Sigo moviéndome a un ritmo más lento, Alejandra me abraza y me dice que me ama…
No se lo que eso significa pero creo sentir lo mismo… Nos abrazamos por minutos
eternos… Nuestros cuerpos se relajan poco a poco… siento como los pezones de
Alejandra se relajan y no presionan más mi pecho. Siento mi pene relajarse y
empequeñecerse nuevamente. Me retiro de dentro de mi amante… observo como mi
semen resbala por la vagina de Alejandra, empapando su entrepierna. Ella me mira
con ternura y me dice que quiere que sea yo quien noche a noche la lleve al
lugar a donde la lleve hoy…
Vuelvo a la realidad, miro el reloj, son las 3:50AM… me
quedan solo 10 minutos antes de volver a convertirme en lo que soy, en un
sanitario…
No vale la pena gastar el preciado tiempo en dar
explicaciones, la abrazo, la beso por todo su cuerpo para poder guardar en mi
mente ese sabor y olor que nunca más tendré… quedan solo tres minutos… ella me
dice que me ama de nuevo y Yo me desvanezco de mi forma humana…
Alejandra se percata de su soledad, se levanta de la mesa de
tocador y me busca con desesperación… nada, un cuarto de baño vacío… solo un
espejo, un lavamanos y un sanitario donde siempre han estado… allí donde ella
jamás pensará que yace su amor eterno…
Se reincorpora, se viste, se arregla, se mira en el espejo…
se sienta en mí, una gota de semen mezclado con los flujos vaginales que antes
me embadurnaban, cae dentro de mi boca de sanitario… mi tercer ojo observa el
sitio donde perdí mi virginidad, donde me embadurne de ella, donde deposite mi
primera eyaculación… Lorena me da una lluvia dorada… una lluvia que ya no puedo
sentir ni oler…Se pone en pie y sale del cuarto de baño…
Al poco tiempo se abre la puerta de nuevo, es Lorena, la otra
chica de la que les hable… ya no me parece tan atractiva como les comente
anteriormente, en mi mente solo hay espacio ahora para mi Alejandra… la mujer
que me enseño a ser hombre, la que me enseño a Amar… la que nunca tendré y la
que estoy condenado a observar desde mi posición eterna, la del sanitario de
este bar…
Relato por:
Pedro Allende realizado para el ejercicio IX de Autores de
todorelatos.com
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