Abogada abusada
Hola soy María Luz tengo 32 años, vivo en Buenos Aires, soy
abogada. Soy una chica delgada y de mediana estatura, mido 1,63, aunque siempre
estoy acostumbrada a usar tacos altos o botas de taco, mis pechos son medianos y
bien parados, mi cintura es bien chica y tengo una cola muy parada, junto con
mis largas y bien formadas piernas, no puedo negar que me preocupo mucho por mi
figura.
Me gusta usar minifaldas, jeans ajustados, y cosas así, bueno
realmente siempre he sido una chica que me ha gustado vestir sexy, y que los
hombres me devoren con la vista.
La verdad es que me encanta que se queden mirándome y que me
deseen, muchas veces visto con ropa ajustada, y escucho todo tipo de groserías
en la calle que hago como que no me gustan pero en realidad me encantan y me
excitan un poco.
Me acuerdo un martes, yo iba para el estudio jurídico vestida
con pantalón de jean ajustado, botas y una remera escotada, en la calle me
percate rápidamente que las miradas iba dirigidas como siempre a mi cola. Eso me
motivaba a moverme más, parar más mi cola y caminar de forma sensual para
provocar mas miradas.
Eso al mismo tiempo llevo a que varios comenzaron a gritarme
cosas, como cuando estaba por cruzar la calle y un remisero que pasaba
lentamente con la ventanilla baja me grito
-¡¡Pendeja como te rompo ese culo!!
La verdad lo mire rebajándolo, pero en mi interior me
encanto, seguí caminando excitada y sacando mas mi cola, cuando gire la esquina
para llegar a tomar el subte, estaban los municipales limpiando las calles, a lo
cual rápidamente se percataron de mi presencia y el que manejaba el camión me
grito
-¡¡Como te chuparía esa zanja!!
Yo baje rápidamente las escaleras del subte completamente
excitada y feliz de haber calentado a esos sujetos de medio pelo que en su vida
podrían soñar con tenerme y seguramente tenían q conformarse con sus gordas
esposas.
Cuando llegue al estudio no tardo mucho en llegar un señor
mayor de apellido Collucci, recomendado por un amigo mío, el cual me conto que
necesitaba asesoramiento sobre un caso de usurpación.
Me conto que tenia una casa en las afueras de la ciudad, que
hace unos años había sido usurpada por unos tipos, que habían violentado la
puerta y se habían instalado, no sabia nada de ellos ya que cuando fue solo le
habían dicho que esa casa era de ellos, ante esa postura decidió iniciar una
acción legal y por eso ahí estaba.
Yo rápidamente le dije que era un caso de usurpación y que lo
solucionaríamos rápidamente, con los datos que me había dicho, primero
intentaríamos una conciliación con esos sujetos y si no llegábamos a nada,
ejecutaríamos una acción con la fuerza publica. El estuvo de acuerdo y luego de
cerrar la idea, me puse a trabajar en su caso, mientras terminaba algunos mas
que ya tenia casi terminados.
Cuando pude desocuparme un poco, decidí moverme rápido con el
caso del señor Collucci, y utilice a mi asistente como siempre para este tipo de
casos, le di la dirección de la casa y que fuera a averiguar todo sobre ellos o
sus comportamientos y que si los podía citar para el jueves a la tarde al
estudio, lo hiciera.
Al otro día cuando llegue al estudio lo primero que hice fue
hablar con mi asistente, el cual rápidamente me conto todo lo que había
averiguado, me dijo en tono preocupado y medio asustado, de que era una zona
media desolada de bajo nivel, y que vio que eran dos sujetos los que vivían en
esa casa, seguramente por su pinta eran linyeras, pero se quedo un rato y
advirtió de que eran unos cartoneros, entonces decidió acercarse e indagarlos,
luego de un dialogo medianamente bueno, les dijo de buena manera la situación en
la que se encontraban y los había citado al estudio para mañana jueves a las 18
de la tarde, aunque los noto poco convencidos y vacilantes con respecto a que
asistirían a la cita.
Yo ante los datos que me dio mi asistente comencé a trabajar
en otros casos, ya que sabia que esos sujetos no negociarían, típicos villeros
que usurpan casas o lugares para aguantaderos y hay que usar la fuerza publica
para intentar recuperar la casa. Así que me despreocupe del caso.
Me desperté ese jueves muy bien y con muy buen ánimo, ese día
me vestí con unos jeans negros muy ajustados y una blusa negra media suelta, y
obviamente mis botas de alto taco, rápidamente salí rumbo a tomarme el subte, en
el camino empecé a notar las miradas descaradas y los comentarios groseros que
no demoraron en aparecer.
Los gritos de los extraños en la calle me levantaban el ego,
me hacen sentir mujer, y mas en una mujer con mis características y con la ropa
que uso, no es difícil que eso pase.
Yo estaba muy inquieta esa mañana y rebajaba a todos aunque
en mi interior me encantaba calentarlos y escuchar esos comentarios asquerosos.
Cuando estaba bajando las escaleras del subte, había un
vagabundo tirado en el descanso, rápidamente vi que me miro de arriba abajo, era
obvio que algo me iba a decir, así que lo espere casi con ansia, cuando pase
delante de él y lo escuche decir
-¡¡Como te rompería ese culazo perra!!
Sentí una excitación rara recorrer mi cuerpo, como pude seguí
caminando, emocionada y bastante excitada, me gustaba que esa clases de tipos
fantasearan conmigo, tipos que en su vida podrían tenerme.
Ese día recuerdo que fue insoportable, muchísimo trabajo,
estaba a mil cerrando casos, mi asistente no había ido, así que también tenia
que atender el teléfono, me estaba volviendo loca. Sin darme cuenta el tiempo
pasó rápidamente y se hicieron las 18:15, era hora de irme, fue el momento que
recordé la cita con los usurpadores, pero ya era tarde y era seguro de que no
asistirían a ninguna conciliación como yo había supuesto. El teléfono seguía
sonando, y seguramente eran más clientes, como era tarde decidí no atenderlos y
retirarme a mí casa para descansar un poco de ese día interminable.
Salí del estudio que queda en un primer piso, luego de cerrar
bien la puerta, baje las escaleras y me dirigí hacia fuera, cuando llegue a la
recepción donde estaba el portero un tipo viejo canoso muy gruñón, lo escuche
como siempre que gritaba negando el acceso a alguien, cuando me acerque vi la
pinta de los sujetos a los cuales les estaba gritando, tenían zapatillas
blancas, grandotas, pantalones deportivos negros y unas musculosas hechas
harapos, cuando aparecí, Mario que es como se llama el portero me dijo
-¡Doctora, estos tipos dicen que tienen una reunión con
usted! ¿Es así?
Yo los mire y vi sus caras como estaban mirándome fijamente
desvistiéndome con la mirada, era increíble como me miraban sin ningún tipo de
disimulo, entonces instintivamente conteste
-¡Si Mario déjelos pasar, son unos minutos nada mas!
Yo los mire y les pedí que me siguieran, cuando me di vuelta
mire por los espejos de la recepción como me devoraron la cola con la vista y
uno se agarro la cabeza, mientras que seguía mirando cada vez con cara mas de
desesperado.
Eso me gusto y pensé en calentarlos mas, así que pare mas mi
cola y comencé a subir las escaleras de la manera mas sensual posible, ellos
venían detrás mío, seguramente con mi cola casi en sus caras y los escuchaba que
murmuraban algo, de todo lo que dijeron escuche nada mas a uno que le decía
-Que culo tan rico tiene esta mina, le debe gustar mucho la
pija para mostrarlo así
Ese comentario tan ordinario me calentó bastante y me reí un
poco sin que ellos pudieran verme, seguimos hasta que llegamos al estudio,
siempre ellos atrás mío.
Luego de entrar y sentarnos, me presente delante de ellos que
era la abogada del señor Collucci dueño de la casa que ellos usurpaban, entonces
ellos se presentaron, Roberto era uno de tez bastante oscura, aunque con la
mugre de su cara se veía mas oscuro todavía, y con el pelo largo daba un aspecto
mas de sucio, y Manuel era el otro tipo, mas bien gordo petiso y medio calvo,
luego comencé a platicar sobre su situación y lo que les podría pasar si el
proceso avanzaba.
Ellos creo que ni me escuchaban porque solo me miraban con
cara de libidinosos, yo seguí explicando hasta que les pregunte
-¿Les parece que lleguemos a un acuerdo?
Ellos cruzaron miradas y Roberto con cara de enojo y voz
fuerte me dijo
-¡¡Noo, de ninguna manera, esa casa es nuestra!!
Yo intente seguir explicándoles las consecuencias del caso si
llegaba a un desalojo con la fuerza publica, pero ellos ni me prestaban
atención, así que decidí dar por terminada la charla, ellos pareció no
importarles nada, y se despidieron, sin antes mirarme de arriba abajo, cuando
fui a cerrar la puerta del estudio, escuche sus comentarios sobre mi y miles de
guarradas, mientras bajaban las escaleras.
Al otro día, me puse rápidamente a trabajar en el caso
Colucci, ya que sabia que esos sujetos no cooperarían, habría que desalojarlos,
y eso generalmente tarda, así que dado la facilidad del caso, puse todas las
pruebas y las lleve al juzgado ese mismo viernes.
Los días pasaron y ya llevábamos dos semanas, cuando dieron
lugar al desalojo, dado la cantidad de pruebas que había aportado el proceso
había sido simple. Como en esos días tenia mucho trabajo, mande a mi asistente
que fuera con la fuerza publica al desalojo esa mañana, cerca del medio día
volvió mi asistente diciéndome que había sido todo un éxito, que los sujetos no
se encontraban en el lugar y me entrego la llave del candado que le habían
puesto a la puerta principal de la casa del señor Collucci.
Yo estaba muy conforme con la rapidez con la que habíamos
solucionado el caso, así que me comunique con el señor Colucci para informarle
la buena noticia y la resolución del caso.
Cuando lo llame fue muy raro su tono, no era de mucha alegría
si no más bien como si fuera algo mas en su vida, fue ahí cuando me pidió un
trabajo extra, que por favor hiciera un acta de constatación del inmueble para
ver su estado en general. Yo acepte dado que no es mucho trabajo y la paga es
muy buena, así que le dije que iría ese viernes a hacerla.
La semana paso muy rápido ya que tuve trabajo a mas no poder,
cuando llego el viernes mis amigas me invitaron a salir, yo acepte de inmediato
ya que el trabajo me estaba matando de stress, necesitaba despejarme un poco,
luego de una mañana muy agitada de trabajo, volví a mi casa me acosté unas horas
para poder descansar y a la noche salir a descontrolar.
Cuando desperté eran mas o menos las 6 de la tarde, y como
acostumbramos a hacer after office me empecé a vestir, seguramente esa noche
saldríamos a descontrolar, tomar mucho, calentar a tipos y divertirnos entre
nosotras. Así que decidí vestirme bien sexy para calentar a todos si era
posible, me puse unas botas negras con mucho taco, una mini falda celeste muy
ajustada y arriba una remera negra cruzada, media ajustada. La verdad mirándome
al espejo me veía genial, seguramente esa noche iba a calentar a muchos sujetos.
Cuando ya estaba saliendo de mi casa, mi celular comenzó a
sonar, mire y era el señor Colucci, en ese momento recordé que no había ido a
hacer el acta de constatación, me había re olvidado, no lo podía creer, no
atendí el teléfono y rápidamente volví a entrar a mi casa, busque hojas, la
llave y la dirección de la casa donde tenia q ir. Maneje a toda velocidad no
podía ser que yo me hubiera olvidado, nunca me pasaba, porque justamente ese día
me tenia que pasar eso a mi, les avise a mis amigas y me dijeron que me
esperarían en un boliche que siempre íbamos.
Cuando llegue al lugar, note que era bastante desolado el
lugar, estacione mi auto en la puerta de la casa, que se veía bastante echada
abajo, rápidamente comencé a anotar los detalles, me baje y seguí anotando, el
silencio de esa zona me hacia ponía nerviosa, la noche estaba cayendo y yo
anotaba todo lo mas rápido que podía, me acerque a la puerta, la cual se veía
muy maltratada y encontré el candado que le habían puesto mi asistente y la
fuerza publica. Lo abrí y la puerta crujió al abrirse, había un olor muy fuerte
como a orina y mugre, las puertas estaban en su mayoría pateadas, forzadas o no
estaban directamente, la luz era muy tenue, yo me apuraba ya que me estaba dando
miedo y la noche me asechaba, luego de entrar a lo que debía ser el baño, el
cual el olor era insoportable, sentí un ruido que me sobre salto, mi corazón
comenzó a latir fuerte, mire para afuera por una ventana que había con tablas y
no vi nada, cuando gire para irme, ya que me había asustado bastante vi una
sombra y otra vez un ruido, me estremecí de miedo y comencé a caminar
rápidamente para el hall central de la casa donde estaba la salida, mis pasos
fueron cada vez mas rápido y logre salir de la casa, estaba muy nerviosa y
asustada, no podía poner el candado de lo nerviosa que estaba, no se cuanto
tiempo perdí intentando poner ese maldito candado, fue entonces cuando de
repente sentí que me tapaban la boca y me empujaban dentro de la casa.
Yo comencé a forcejear, tirando patadas, intentado morderlo y
gritar, pero estaba muy bien agarrada, no podía soltarme, mi corazón no cabia en
mí, el miedo me invadía por completo, cuando de pronto escucho una voz que me
dice
-¡¡Quedate quieta carajo o te corto el cuello!!
Y puso una navaja en mi cuello apretándome fuertemente, yo
comencé a llorar, no sabia que hacer, de pronto quien me tenia me giro,
dejándome delante de el, entonces vi a Roberto con amenazándome con la navaja me
dijo
-¡¡Si gritas te mato, te juro que te mato!!
Yo llorando empecé a suplicarle que me dejara en paz, que me
dejara ir por favor, pero el me hizo callar, y comenzó a caminar por alrededor
mío, yo cerré los ojos de miedo, sabia que el sujeto buscaría seguramente
aprovecharse, entonces de pronto sentí una mano de el que me apretó fuerte mi
cola mientras me decía
-¡¡Vestida como una putita estás!! ¡¿Seguro que te gusta
calentar a todos no!?
Yo temblaba y llorando, sin querer imaginar que me haría ese
negro maldito, cuando de pronto con un movimiento rápido y violento, me agarro
por la cintura fuertemente y me cargo hasta llevarme donde habían un montón de
cartones amontonados, yo me resistía como podía, aunque después de su amenaza no
sabia mucho que hacer, el controlaba absolutamente toda la situación, se puso
entre mis piernas como pudo y con sus manos subió mi falda hasta arriba, dejando
mi tanguita al aire, la cual con total brutalidad le dio dos tirones y la
arranco, parecía un enfermo psicópata, yo me moría de miedo y no sabia bien que
hacer, intentaba negar todo, pero en esos momentos estaba ahí y no podía hacer
nada, estaba totalmente impotente entre sus manos, ese negro de mierda me tenia
totalmente sometida a su lujuria, yo intentaba no mirarlo, pero cuando sentí que
bajaba el cierre de su pantalón instintivamente baje la vista y vi como al
sacarse rápidamente su slip mugriento apareció todo su miembro gordo como mi
muñeca al menos, y muy largo, de lejos ya sentí su olor fuerte, seguramente no
se bañaba vaya saber hace cuanto, era realmente espantoso su miembro muy venoso,
el al notar como me había quedado mirando yo su miembro me miro y me dijo
-¿¡Dotorcita nunca vio una pija como la mía!? ¡¡Ahora la va a
sentir bien adentro!!
Tomo su miembro y poco a poco comenzó a buscar entrar en mi,
yo lloraba desconsoladamente, cuando de repente sentí como poco a poco empezó a
entrar todo su miembro en mi ser, me quede totalmente quieta, ni susurraba si
quiera, entonces el dijo
-¡¡Si dotorcita sentí como te la metí toda!!
Y luego de reír en mi cara, comenzó a moverse violentamente
haciendo entrar su miembro cada vez mas adentro mío, era increíble la velocidad
con la cual se movía, mientras con sus manos estrujaba fuertemente mi cola y me
decía de todo tipo de groserías
-¡¡Que rica estas putita!! ¡Dotorcita como me gusta su
concha!
Yo lloraba y no sabia en que pensar, mi mundo se me venia
abajo, estaba siendo violada por ese negro de mierda que cada vez aceleraba mas
sus movimientos contra mi, mientras que gozaba a viva vos, no perdió el tiempo y
sus manos subieron comenzando a apretar mis pechos, mientras seguía su vaivén a
toda velocidad.
No se cuanto tiempo estuvo así dándome, y la verdad es que mi
cuerpo de a poco reaccionaba, por mas que me negaba yo, su vaivén violento y su
largo tiempo creo que hacia que pasara eso, cuando de pronto sentí como su
miembro se ponía mas rígido, seguramente estaba por acabar, entonces saque valor
de mi y le dije
-¡¡Basta por favor, no mas, dejame!!
Mi sorpresa fue que lo hizo, de un solo tirón saco su gordo
miembro de mi interior, yo sentí un alivio increíble, pero el sin perder el
tiempo me agarro violentamente de pelo, me bajo de los cartones y me llevo hacia
el medio de la sala, se sentó en la única silla mugrienta que había y me hizo
ponerme de rodillas diciéndome
-¡¡Vamo dotorcita de rodillas chúpamela y tragase todo!!
Yo me quede de rodillas delante de el y pensé en morderlo y
escapar, pero el seguramente me mataría de un solo golpe o con la navaja, no
podía arriesgarme, así que con mucha humillación agarre su gordo miembro, y lo
metí en mi boca, el cual casi no entraba, entonces comencé a chuparlo
sintiéndome muy humillada por ese negro de mierda que en su vida iba a poder
tocarme si quiera.
-¡¡Aaaahhhh ssiiiiii zorra si que sabes como chuparla!!
Gritaba el entre jadeos de placer
La vejación no duro demasiado ya que el estaba muy excitado,
entonces sentí como su asqueroso miembro empezó a latir cada vez mas fuerte, el
rápidamente agarro mi cabeza y me presiono para mantenerme ahí, cuando sentí que
empezaba a acabar en mi boca, sentí como una mano agarraba mi cola fuertemente,
me asuste muchísimo, pero la cantidad de semen que entraba en mi boca no me
permitía hacer ningún tipo de movimientos, trague todo ahogándome mucho, pero
todo al fin, cuando termine escuche la voz del sujeto que me había agarrado mi
cola, obviamente se trataba del otro sujeto que había ido al estudio, era Manuel
sin lugar a dudas, que gritaba entre risas
-¡¡Pero que putita salió la dotorcita y que culazo que tiene
la muy puta!!
Cuando gire mi cabeza obviamente me encontré con Manuel, que
sin dejar moverme me agarro de los pelos y me puso de pie, quedando el atrás
mío, yo estaba quieta muerta de miedo, entonces sentí su mano recorrer mis
piernas hasta subir a mi cola y estrujarla diciéndome
-¡¡Que buen culo tenes!!
Luego sus manos siguieron subiendo, apretó mis tetas por un
buen rato y su cuerpo se puso pegado a mí, apoyándome su bulto en mi cola. Yo
sentía como su respiración era agitada detrás mío y me daba un miedo que me
hacia llorar, cada vez me apoyaba con mas fuerza mientras que me decía al oído
balbuceando
-¡¡Vamos dotora mostrame el culo, como no los mostraste el
otro día!!
Yo sentí un escalofrió recorrer todo mi cuerpo, pero igual me
quede inmóvil muerta de miedo sin saber que hacer, entonces el me agarro
fuertemente el cuello y me dijo con un tono fuerte
-¡¡Como te dije antes pará tu hermoso culito y mostramelo!!
Yo con lagrimas en los ojos y suplicantemente le dije
-¡¡Por favor, no quiero, basta ya!!
Pero fue una mala contestación, automáticamente, me tiro muy
fuerte el pelo para atrás y me grito como ya fuera de si
-¡¡No vas a salir viva de acá si no colaboras carajo!!
En ese momento entre en pánico y murmurando muerta de miedo,
le dije
-¡¡No por favor, me porto bien!!
El me soltó del pelo y calmándose me dijo
-¡¡Así me gusta, vas a hacer todo lo que te digamos porque si
no te vamos a cortar toda y tirarte en el riachelo!!
Yo me estremecí de miedo ante su amenaza y estaba seguro que
eran capaz de cumplirlo si no tenían nada que perder, entonces decidí acatar sus
ordenes aunque me doliera saber que esos negros seguirían abusando de mi vaya a
saber quien por cuanto tiempo.
Tal cual me había pedido el negro de mierda, pare bien mi
cola, sintiendo su bulto bien sobre mi faldita, el rápidamente tomo mis caderas
y me empezó a puntear con fuerza mientras que me decía en el oído jadeando casi
-¡¡Tenés un culo divino, paralo mas, pedime que te lo rompa!!
¿Sos virgen del culo dotorcita?
Yo llorando siempre aterrada de miedo le conteste
-¡¡Si soy virgen, pero por favor eso no, mi cola no!!
El volvió a enojarse y me grito
-¿¡¡Queres terminar en el riachuelo con el culo roto no!!?
¡¡Hace lo que te digo carajo!!
Su amenaza nuevamente me hizo reaccionar e inmediatamente
pare más mi cola y comencé a refregárselo por su bulto a medida que le decía
-¡¿Queres mi colita virgen!?
-¡¡Insultame y pedime que te lo destroce!! Dijo el ya fuera
de sí, apretándome con las dos manos mi cola.
-¡¡Acá tenés mi colita negro de mierda, meteme esa pijita si
tenés huevos, desvigámelo, rompelo, negro hijo de puta!! Me brotó toda la furia
que tenia en mi interior y se lo grite.
El se rio y debió gustarle lo que le dije porque me apretó
fuerte de la cintura y me apoyó con mas violencia su bulto contra mi cola y
chupándome mi oreja me dijo
-¡¡Te voy a meter la pija hasta los huevos dotorcita hija de
puta, te lo voy a romper todo el culo!! ¡¡Hoy te vamos a hacer de trapo!!
Luego de decirme eso, nuevamente de los pelos me llevo contra
la pared y me tiro sobre una pila chica de cartones que estaba sobre el piso,
quede casi acostada en el piso boca abajo llorando y muriéndome de miedo, antes
de que yo pudiera hacer algo, Manuel ya estaba acostado arriba mío, y seguía
apoyando su bulto sobre mi cola, no fue mucho lo que duro y sentí que
rápidamente se baja su pantalón, yo estaba temblando, sabiendo ya lo que
intentaría hacerme, entonces sus manos tomaron mi faldita azul y la subió
dejándola enrollada en mi espalda, sin perder un segundo pasó su inmunda lengua
por mi esfínter y me lo chupo.
Luego se puso nuevamente sobre mi, y su miembro comenzó a
presionar mi orificio, yo tenia los ojos cerrados mientras que las lagrimas
caían de mis ojos y sentía cada vez mas presión de la cabeza de su miembro en mi
cola, pero por su ancho no avanzaba nada, solo su cabeza abría poco a poco mi
orificio y yo apretaba mis dientes para no gritar, fue luego de tres intentos
fallidos que por fin desistió, yo me sentí aliviada.
Pero el negro ante eso se enojo nuevamente y me golpeo en mi
cola, luego vino hacia delante mío, se arrodillo delante de mi cara, me tomo del
pelo y puso su miembro delante mío, tenia el tronco repleto de venas tan
hinchadas que lo hacía parecer deforme, yo del miedo ni parpadeaba, mientras que
él riéndose me dijo
-¡¡Esta es la pijita que dijiste que te va a desvirgar,
chupala bien así puedo romperte el culo!!
Y luego de golpearme con su miembro mi cara, empujo contra
mis labios haciéndome abrir mi boca y entrar un cuarto de su miembro, el cual
sabia horrible y me dio una arcada del sabor que tenia, a parte del olor
asqueroso que tenia el negro.
Sin decirme ni una palabra me tomo de mi cabeza y comenzó un
vaivén como cogiéndome por mi boca, estuvo un rato largo así hasta que su
liquido preseminal empezaba a salir, justo en ese momento decidió dejar mi boca
y volver atrás mío. Yo nuevamente comencé a temblar sabiendo lo que intentaría
nuevamente.
Se acomodo rápidamente sobre mí y apuntó su miembro a mi
orificio virgen, la diferencia fue que al estar medianamente lubricado, su
miembro empezó a entrar, primero su cabeza fue la que me invadió por completo y
me hizo gritar de dolor
-¡¡AAAAgggggggggggggggggggyyyyyyyyyyyyyyyy!!
La presión era interminable, las paredes de mi cola se
resistían a recibirla y el dolor me hacia gritar y llorar, aunque a el poco le
importaba y seguía metiendo centímetro a centímetro su miembro en mi cola,
cuando llego la mitad de su miembro en mi ser se empezó a deslizar más
fácilmente, fue entonces cuando empezó a reírse a carcajadas y después empujo
fuertemente haciendo entrar todo lo que faltaba de una sola vez, eso me hizo ver
las estrellas de dolor y grite como nunca, debió escucharse hasta afuera de la
casa
-¡¡¡AAAAAAAGGGGGGGGGGGGGGGGGYYYYYYYYYYYYYYYYYY!!
Manuel seguía riendo a carcajadas ante mi dolor y encima me
deliraba preguntándome
-¿Te gusta? ¡Está toda adentro! ¿Qué sentís ahora que estás
desvirgada?
-¡¡Sacala ya, negro de mierda, no puedo más!! Grite de bronca
y dolor que tenia.
El seguía riéndose y poco a poco comenzó a bombear mi cola
lentamente pero sin parar, yo sentía que me partía en dos, era inaguantable,
sentía todo su rígido miembro en mi interior, rompiéndome toda. El dolor era
insoportable, pero al negro poco le importaba seguramente y me dijo entre risas
-¡¡Dotora ahora aguantá todo lo que podas!!
Entonces comenzó a bombearme con mucha mas fuerza, haciéndome
gritar más y mas, mis gritos eran cada vez más fuertes
-¡¡AAAAAhhhgggg!! ¡¡AAAAAhhhgggg!! ¡¡AAAAAhhhgggg!! ¡¡Sacala
cabrón!!
El cada vez lo hacia a propósito mas fuerte, y me bombeaba
como loco. La sacaba casi toda y la volvía a meter de un empujón, haciéndome
gritar mas todavía, yo perdí la noción del tiempo pero para mi fue una eternidad
ese sufrimiento, cuando de pronto paró, la metió hasta el fondo, y lleno mi cola
con una cantidad increíble de su asqueroso semen, luego la sacó, y sentí como de
mi cola salía un rio de semen.
Luego como si nada Manuel se paro y se sentó sobre una bolsa
sucia llena de papeles, totalmente satisfecho seguramente, mientras que yo me
sentía absolutamente muerta tanto psicológicamente como físicamente, ese negro
de mierda me había roto mi hermosa cola sin que yo pudiera hacer nada, la
impotencia me invadía por dentro y nada podía hacer, cuando de pronto veo que,
el otro sujeto, Roberto, se viene acercando a mi con su miembro en su mano
totalmente erecto.
Yo estaba segura que esto no iba a terminar acá, entonces
Roberto se acomodo entre mis piernas detrás mío y me aplasto completamente, sus
manos tomaron mi cola y la apretaron como separándola y luego me dijo al oído
-¡¡Dotora desde que vi su culito el otro día, que quiero
metérsela a una putita como vos, y ahora por fin la tengo acá indefensa para que
se la entierre hasta el fondo!! ¡¡No la quiero asustar pero se lo voy a romper
todo!!
Luego sentí la presión de su miembro en mi esfínter y estaba
vez mucho mas fácil que con Manuel, me la metió casi toda de un tirón, el dolor
fue igual de terrible que antes o mas, ya que el miembro de Roberto era mas
largo y llego hasta el fondo de mi ser haciéndome gritar sin parar
-¡¡¡AAAAAAGGGYYY!!! ¡¡¡AAAAAAGGGYYY!!! ¡¡¡AAAAAAGGGYYY!!! ¡¡¡AAAAAAGGGYYY!!!
Roberto con mis gritos se alentó más el negro de mierda, y
comenzó un vaivén agresivo, saltando sobre mí casi mientras me tiraba del pelo
para atrás y me gritaba
-¡¡Eso dotora puta, quiero que le duela el culo!! ¡¡Quiero
abrirte como nadie lo ha hecho!!
-¡¡¡Aaaaaaaahhh!!! ¡¡AAaaaaaauuuyyy deja mi culo negro hijo
de puta!! Grite yo casi sin fuerzas.
Sus movimientos eran cada vez mas violentos contra mi, y no
paraba de gritar sin casi respirar, me estaba matando por dentro ese negro
asqueroso, mientras que el jadeaba a mas no poder, y seguía empujando como
queriendo entrar cada vez mas en mi. Yo solo escuchaba sus jadeos y ese
horripilante ¡plop! ¡plop! ¡plop! por las estocadas salvajes que me daba y me
hacia vibrar con cada estocada.
No duro mucho más ese martirio, ya que Roberto me tomo de mis
nalgas, empujo fuerte contra mí y lleno mi cola con una cantidad increíble de su
semen.
Luego se quedo acostado con su miembro todo enterrado en mi
colita, hasta después de recuperar un poco su aliento se levanto de encima mío,
dejándome completamente destruida, mis ojos se me cerraban de cansancio y me
quede dormida por unos minutos.
No se cuanto tiempo habré estado dormitando, el tema es que
de repente abrí los ojos y Manuel tenia su miembro duro delante de mi cara
golpeándomela y refregándomela por mis labios, yo estaba destruida, me dolía
todo el cuerpo, seguramente eso a ellos no les importaba no iban a tener muchas
oportunidades de tener a una mujer con mi cuerpo, así que seguramente iban a
seguir violándome hasta cansarse o que alguien me salvara.
Manuel luego de refregarme un rato su miembro, se fue para al
lado mío, y tomándome del brazo me dijo
-¡¡Vamos dotora dese vuelta!!
Yo rápidamente lo hice, quedando mirando el techo, entonces
Manuel sin perder el tiempo, se acomodo entre mis piernas y me penetro en seco,
sentí un fuerte dolor de entrada, pero estaba un poco lubricada y luego me
adapte, Manuel rápidamente me tomo de mis caderas y comenzó a penetrarme
despiadadamente, impuso mucha violencia contra mi, se agitaba cada vez mas,
mientras que me gritaba de todo, de repente freno y me agarro de las piernas,
colocándose mis piernas en sus hombros, mis botas quedaron al lado de su cara,
entonces el maldito volvió a empujarme ahora mas fuerte y me hizo doler todo el
cuerpo, aunque sentí una sensación que cada vez por dentro me excitaba de una
manera descontrolada y me empezó a hacer gemir
-¡¡AAaaaahh!! ¡¡AAaaaahh!! ¡¡AAaaaahh!! ¡¡AAaaaahh!!
¡¡AAaaaahh!! ¡¡AAaaaahh!!
Eso hizo que Manuel acelerara aun más sus movimientos contra
mí, mientras que me gritaba, totalmente excitado y entre jadeos
-¡¡Estaba seguro que eras una perra dotora putita!! ¡¡Grita
perra, grita!!
Por mas de que intentaba no cumplir con lo que me decía, era
imposible, estaba gozando y no podía contenerme, mi cuerpo respondía ante sus
embistes, y luego de unos minutos así, Manuel totalmente jadeando me grita
-¡¡Puta voy a acabar adentro, te voy a llenar de leche, te
voy a preñar para que tengas un hijo mío!!
Yo entre en pánico, no tomaba pastillas y estaba en uno de
mis días más fértiles, entonces con lágrimas en los ojos y le grité
-¡¡NO por favor no! ¡¡Sacala!!
El comenzó a reírse ante mis gritos de desesperación y entre
carcajadas me dice
-¡¡Dotora sentí como te lleno de leche puta!!
Y siento como empieza a llenarme de su liquido, yo gritaba
desesperadamente que no, pero nada podía hacer, el ya me había llenado por
completo dentro de mi ser, para luego dejarme ahí tirada llorando y un poco
excitada, aunque sintiéndome completamente humillada por ese negro de mierda.
Los dos se reían a carcajadas de mis llantos, y decían de
todo, sin lugar a dudas los dos negros de mierda debían sentirse ganadores, al
tenerme completamente entre sus manos, toda una abogada refinada, estaba en sus
manos para hacerme lo que quieran y cumplir cualquier deseo de sus mentes
perversas.
No paso mucho tiempo cuando Roberto volvió ha venir hacia mi,
yo lo mire llorando pero no le dije nada, entonces el riéndose en mi cara me
dijo
-¡¡Vamos perrita quiero que te pongas en cuatro patas y
saques bien ese rico culo que tenes!!
Yo sabia que por mas que rogara nada iba a lograr, ese negro
de mierda iba a salirse con la suya, a parte me sentí un poco excitada de cómo
me trataba ese hijo de puta, así que cumplí con lo que me pidió y poniéndome en
cuatro patas, pare bien mi cola, cerrando mis ojos y sabiendo ya que volvería a
pasar.
Roberto rápidamente se acomodo atrás mío, y comenzó a
manosear mis nalgas, después metió un dedo dentro de mi esfínter y lo comenzó a
mover cada vez mas rápido, yo lo sentía cada vez menos desagradable y poco a
poco creo que me estaba gustando, Roberto debía saberlo porque lo hacia cada vez
mas lento o rápido haciéndome estremecer por dentro, y de pronto me dijo casi
jadeando
-¡¿Te gusta putita... te gusta que te rompan el culo hasta
hacerte llorar!?
Yo no dije una palabra pero de entre mis labios se escapo un
leve quejido casi gemido, de tanta estimulación que me estaba dando el maldito,
el debió escucharlo ya que primero acelero sus manoseos y luego puso la cabeza
de su miembro en mi cola y comenzó a empujar con fuerza sin ninguna
contemplación de mi.
Yo comencé a gritar de dolor con tanta presión que estaba
haciendo el maldito, pero el seguía en su faena de querer meterlo lo mas fuerte
posible. Hasta que consiguió meterlo por completo y me dejo sin aire casi.
Cuando entro todo comenzó a moverse rápidamente contra mí, como montándome y
haciéndome ver las estrellas de dolor y haciéndome gritar sin parar
-¡¡AAAagggyyy!! ¡¡AAAagggyyy!! ¡¡AAAagggyyy!!
Roberto se motivaba mas y agarrándome de la cintura me
empujaba sin parar, imponiendo un ritmo violentísimo, que me hacia doler, aunque
de a poco me hacia sentirme dominada y excitada por esa situación tan
denigrante, mi cuerpo comenzaba a responder y poco a poco mi esfínter se
adaptaba a su gordo miembro y me hacia doler un poco menos.
Roberto cada vez me daba mas fuerte y aguantaba mas, la
verdad yo me sentía como una yegua montada por un caballo, y el me hacia sentir
como tal, me tiraba del pelo y me seguía bombeando sin parar, mientras tirándome
del pelo me gritaba
-¡¡Que culito tan estrecho y rico tenes, te lo voy a llenar
de leche!!
Yo comenzaba a gemir casi descontroladamente, la verdad me
sentía excitada, necesitaba acabar estaba llegando al climax y no pude
controlarme mas
-¡¡AAhhhhhhhh!! ¡¡SSssiiiii!! ¡¡Negro de mierda rómpeme bien
el culo, haceme lo que queras, pero termina!! ¡¡AAAaaahhhh!! ¡¡AAAaaahhhh!!
¡¡AAAaaahhhh!!
-¡¡Sentí puta como te rompo el culo, es impresionante y me
tiene loco!! Me gritaba totalmente excitado jadeando de puro gozo
Yo estaba teniendo un orgasmo increíble, y mis gemidos
seguramente calentaron a Manuel que de pronto se puso delante mío y con su
miembro bien duro me lo metió en mi boca casi ahogándome por completo diciendo
-¡¡Vamos puta chupala que no doy mas!!
Yo como pude lo hice pero Roberto seguía con mi cola
haciéndome gemir y gemir, casi terminamos a la vez, yo gemí primero y casi me
desvanecí, entonces Roberto saco su miembro y acabo en mis nalgas y espalda,
ensuciándome entera mientras que me gritaba
-¡¡Como te gusta que te violen!! ¡¡Sos una perra!!
Eso me hizo estremecer en mi interior, sin saber que me
estaba pasando, tenia sensaciones enfrentadas de placer y odio a la vez, y
todavía faltaba la peor parte, Manuel saco su miembro de mi boca y acabo en mi
cara por completo, una cantidad impresionante callo en mi pelo, mi frente y se
escurrió por toda mi cara, fue la verdad lo mas humillante de mi vida, pero con
el orgasmo que acababa de tener nada me importaba.
Yo estaba totalmente cansada sin saber que más me iban a ser
esos dos sujetos, pero lo bueno fue que se empezaron a vestir rápidamente medios
apurados, sin antes acercarse a mí y decirme
-¡¡Si nos denuncias te vamos a matar perra!!
Luego Roberto tomo los cordones de sus zapatillas y me ato
las manos bien fuertes, mientras que Manuel hacia lo mismo con mis pies y me
ponían una sucia media en la boca, para luego marcharse, dejándome en esa sucia
habitación totalmente violada, usada e indefensa.
Hechos Ficticios
Dedicado a Lu!
Espero comentarios y valoraciones de todos, y de mis otros
relatos también…
TOTALMENTE GRACIAS!
Les regalo una fotito de la protagonista
