Ya se estaba haciendo de noche, y con Joanna nos fuimos al
camarote a cambiarnos. No me había dado cuenta, pero tenia en el pantalón una
aureola marcada de la leche que había perdido. Llegamos, nos desnudamos las dos,
ahí note algunas marcas sobre su cuerpo, pero no le quise preguntar. Lo primero
que hicimos fue buscar que ropa nos pondríamos a la noche. Ella eligió un
conjunto de color blanco (que contrastaba mucho con su piel oscura dorada por el
sol, y yo solamente un culoté amarillo fluo de encaje que se perdía en mi cola.
Luego para ella unas medias blancas de ligas con encaje en los bordes, yo unas
bucaneras rojas y un portaligas del mismo color. Las dos nos elegimos el mismo
tipo de vestido, enterizo muy ajustado para ella blanco y rojo para mi.
Eligiendo finalmente zapatos de 10cm de plataforma para ella y para mi de tipo
aguja.
Estaba por empezar a vestirme cuan Joanna me dijo que
debíamos hacer el tratamiento previamente. Este era nada menos que un enema
lavativo. Primero me lo puso ella a mi, explicándome como tenia que hacerlo,
para que luego yo pudiera hacérselo a ella. Esta situación me calentó bastante,
y obviamente, nos desquitamos cuando nos fuimos a bañar.
Entramos las dos juntas a la ducha, y mientras nos
enjabonábamos mutuamente nos acariciamos todo el cuerpo. Luego, comencé a chupar
esos grandes pezones para hacerla acabar con mi lengua totalmente dentro de su
sexo. Ella quiso que devolverme el favor , así que se agacho y comenzó a chupar
mi clítoris, pretendía que se endureciera para que yo la penetrara, pero por mas
que se esforzó, no logro su objetivo. Yo me sentí muy frustrada, no había tomado
conciencia hasta ese momento que ya jamás podría volver a usarlo. Pero ella
rápidamente se levanto me dio un beso y me pidió que la esperara. Salió de la
ducha y unos minutos después estaba devuelta con un gran pene de silicona
adosado a un arnés que llevaba puesto. Sin darme tiempo a decir que no, puso mis
manos sobre la pared, y sin muchos preludios lo dejo ir dentro mío. Estuvo
dándome todo el tiempo necesario para que llegara a un orgasmo increíble.
Mientras acababa, ella me besaba como si estuviéramos totalmente enamoradas.
Terminamos de bañarnos y salimos a cambiarnos. Una vez
vestidas, las dos parecíamos a mujeres de cabaret esperando poder sacarle alguna
copa a un cliente, para rematar esta imagen, nos pintamos como tales.
Al mirarnos a espejo vimos a dos mujeres listas para la
guerra. En realidad, a mi no se me marcaba tanto la cintura, y tenia algunas
facciones características de los hombres que se me notaban. Igualmente, estaba
feliz con mi imagen. Salimos cual gatas del camarote, y nos dirigimos al
comedor. Al llegar , las luces estaban apagadas, pero de golpe y al grito de
"Sorpresa", se prendieron, y vi los carteles pegados de bienvenida. Me emocione
y me puse a llorar como una tonta. Pasado el estupor inicial, me sentaron al
lado del capitán en la cabecera de la mesa y comenzaron a servir la comida. Para
mi sorpresa, el cocinero me había preparado mi plato favorito, Suprema Maryland.
Para los que no la conocen, es una milanesa de Pollo, con salsa de choclo ,
papas Fritas y una banana frita. Mientras comíamos, Joanna agarro la banana y se
la comenzó a comer muy sensualmente, cosa que yo trate de imitar.
El almuerzo fue muy divertido, como postre trajeron una torta
de bienvenida con un gran Pene dibujado sobre ella y el mensaje "Bienvenida
Cyntia" debajo.
Mientras tomábamos el café con la torta, todos empezaron a
corear el nombre de Joanna. Ella, rápidamente, apago algunas luces, puso música
y empezó un Strip tease extremadamente sensual. Cuando solo había quedado con la
tanga puesta, me invito a ir con ella. Me dio mucha vergüenza, y no quería ir,
pero todos los tripulantes me reclamaban, así que fui donde estaba ella, y
empecé copiar sus movimientos. Con ayuda, pero bastante naturalmente, quede tan
solo vestida con el Culoté , portaligas y medias.
Durante el tiempo que duro el baile, vi que algunos
tripulantes se retiraron del salón, mientras que los que se quedaban, comenzaron
a desvestirse. El cocinero nos alcanzo dos grandes palanganas y nos pidió que
nos paráramos dentro de ellas. Entonces, dos de los tripulantes aparecieron con
Grandes botellas de champagne en sus manos y tras agitarlas un poco y
descorcharlas, las derramaron sobre nuestros cuerpos. Estaba muy fría, pero me
resulto extremadamente excitante. Inmediatamente, todos los tripulantes se nos
vinieron encima y empezaron a tomar el Champagne directamente de nuestros
cuerpos. A partir de ese momento se armo un orgia exquisita. Las últimas gotas
de esta bebida, las utilizaron para derramarlas en los tremendos penes de los
portadores de las botellas, así que ni lerdas ni perezosas, Joanna y yo nos
agachamos y comenzamos a saborear esos majares.
Agachada como estaba, comencé a sentir como me pasaban una
legua por la cola, mientras otro se apoderaba de mis pezones. No paso mucho
tiempo, hasta que sentí que me corrían el culoté y me penetraban. Por primera
vez pude disfrutar de una en mi boca y otra en mi cola. Quien me estaba
penetrando, no duro mucho y acabo rápidamente, pero fue reemplazado por otro
cuya herramienta era bastante mas grande, y que tuvo que hacer varios esfuerzos
para que la tuviera toda adentro. Mientras este me la ponía, sentí como la que
tenia en mi boca se agrandaba y estallaba en un tremendo chorro de leche que no
pude contener completo en mi boca. Cuando este se separo de mi boca, el marinero
que estaba detrás mío me llevo hasta una silla y se sentó conmigo arriba
(obviamente, en ningún momento me la saco). Así como estaba y mientras cabalgaba
al morocho que me empalaba, pude ver a Joanna que estaba en el aire siendo
penetrada por dos al va vez.
Yo estuve cabalgando a mi tremendo macho hasta que el me
paro, y levantando mis piernas lo mas posible me hiso girar sobre su herramienta
hasta que quedamos de frente. Ahí me di cuenta lo grande que era ese hombre, ya
que aun estando sobre sus piernas, solo llegaba hasta su pecho. Agarrando mi
cabeza, comenzó a besarme apasionadamente, hasta que acabo tremendas cantidades
de leche dentro mío. Tuve que pararme para que ese pedazo de carne saliera de
dentro mío. Y luego de hacerle una graciosa reverencia cual si fuera un dios,
comencé a chuparlos hasta que quedo completamente limpio. Durante esta limpieza,
sentí como alguien metía su lengua dentro de mi cola dándome un placer inmenso.
Quien otra podía ser mas que Joanna que mientras era culeada, se dedicaba a
limpiar mi cola. Después que me senté , comenzó a saborear mi clítoris como si
fuera el majar mas exquisito. No se si fue el olor sexo en el ambiente, o lo
bien que lo hacia, pero esta ves si logro que acabara.
Tanto sexo junto me dio ganas de ir al baño, así que como dos
señoritas, nos fuimos juntas al baño. Allí, nos arreglamos un poco, retocamos
nuestra pintura y volvimos al comedor.
Al entrar no encontramos con que algunos estaban jugando una
partida de póker. Mientras que otros estaban bebiendo. Los que estaban bebiendo,
me invitaron a compartir su bebidas,. mientras que mi compañera se quedo viendo
la partida. Ya con varias copas encima, se me cayo la mía sobre uno de los
tripulantes que estaban conmigo. Rápidamente me vi obligada a limpiar el
enchastre que había echo, pero obviamente, su entrepierna mereció una limpieza
profunda y delicada con mi lengua. Estaba muy concentrada en mi tarea cuando
siendo que me toman de la cintura y me vuelven a encular de una sola envestida.
Este rápido movimiento, izo que gimiera y por unos momentos de distrajera de la
tarea de limpieza, pero cuando quise continuar el ya no estaba delante mío. En
ese instante, mi penetrador, se detuvo y emitió un terrible gemido . El también
estaba siendo penetrado por quien hasta hacia unos momentos estaba recibiendo mi
mamada. Fue fantástico, mi primer trencito y yo, como me gusta, al frete.
Pasamos un par de horas mas , a mi ya me dolía la mandíbula (
y la cola) de todo lo que habíamos echo, cuando Joanna se me acerca y con un
piquito lleno de leche me dice que nos vallamos a dormir. Juntamos toda la ropa
y nos retiramos.
Ya en el camarote, me pongo un babydoll para dormir , y como
solo había una sola cama King size, dormimos las dos juntas.
A la mañana siguiente , me desperté primero, pero me dolía
mucho la cola, así que luego de un rápido baño, me puse una remera una minifalda
y fui a verlo al doctor. Entre a su consultorio, y le explique el problema, me
pidió que me sacara la ropa y me acostara boca abajo en la camilla. Allí,
comenzó a revisar mi cola, metiendo uno y dos dedos sin problema dentro de ella.
Yo me empezaba a excitar, pero casi inmediatamente, me pidió que me levantara me
vistiera y lo fuera a ver a su escritorio. Ya sentada frente a el me explico que
mi abusado de mi cola y estaba muy irritada, me dio una crema para que me
pusiera 4 veces por día y me dijo que por lo menos durante dos días no tuviera
sexo anal.
Luego comenzamos a hablar sobre mi, y me pregunto si me
gustaría feminizar todavía mas mi cuerpo. Me explico que el tenia un cirujano
plástico amigo que se especializaba en operaciones para mujeres como yo. Me
hablo de sacarme una costilla flotante para tener mas cintura, operarme la cara,
el cuello, ponerme prótesis mamarias , etc. También me explico que todas estas
operaciones llevarían algún tiempo, pero que no me preocupara por el costo ya
que el presupuesto del barco se encargaría de todo.
Salí muy contenta de allí, y fui a despertar a Joanna para
contarle todo. Ella estaba todavía estaba dormida, así que la desperté con un
beso. Rápidamente le conté todo se vistió y nos fuimos a desayunar.
Durante este, continuamos hablando de nuestra vida. Ella me
siguió contando sobre la suya, de cómo había sido violada por su padrastro a muy
temprana edad y cuando su madre no le creyó, decidió abandonar su hogar. Cuando
llego al barco, como parte de l arreglo de su estadía en el, le propusieron que
se agregara busto , afinara sus facciones faciales y cintura, una lipo completa,
y por un agregado en la cola. Yo bromee con ella diciendo que la habían echo de
nuevo, a lo que ella me contesto que cuando lleguemos a Tailandia, me tocaría a
mi.
Durante la mañana nos pusimos unas tangas sin corpiño y nos
fuimos a tomar sol. Pasamos toda la mañana cual lagartijas disfrutando de sol,
cuando recordé que tenia que ponerme nuevamente la cremita. Joanna se ofreció a
ponérmela ella, así que me dio vueltas , me puso en cuatro patas, y comenzó con
el placentero trabajo de ponerme la cremita desde lo mas profundo de mi cuevita
hasta todo su perímetro. Obviamente, este masaje me puso como loca, pero siempre
hay algún marinero dispuesto darnos nuestra ración diaria de poronga. Estaba
allí concentrada sintiendo los dedos de mi amiga, cuando un tripulante africano,
se me acerca y pone toda su tremenda masculinidad en mi boca. Comienzo a pasarle
mi lengua desde la base hasta la punta, para luego darle un besito sobre esta y
volver a empezar. Estando en esta tarea, me amiga abandona mi cola y se acerca
cual gata en celo, y comienza a comerse todo el glande. No había caído en la
dimensión del monstruo que degustábamos, cómodamente yo podía saborear el
tronco, teniendo Joanna el glande ocupando toda su boca. Tan concentrada
estábamos, que nos asusto cuando el africano no la saco de la boca, Junto
nuestras cabezas, y tras una breve masturbada no rego la cara con su leche. Como
es habitual, no desperdiciamos ni una gota, lo que no cayo en nuestras bocas,
fue lamido, para luego limpiar ese ejemplar de verga que parecía mas la de un
burro quela de un hombre.
Ya se acercaba la hora de la comida, así que decidimos
pegarnos una ducha para luego ir al comedor. Mientras, me estaba duchando, entro
mi compañera y me pregunto si a la tarde quería ver algo especial. Le pregunte
de que se trataba, pero negándose a contestarme, solo me dijo que era algo "muy
especial".
Luego de almorzar, me pidió que fuéramos a cambiarnos al
camarote. Aclare mis dudas, cuando de dentro de una caja comenzó a sacar ropas
de cuero y látex poniéndola sobre la cama. Yo me quede maravillada con un corset
emballenado negro y unas botas de taco aguja muy largas. Comencé a cambiarme,
empezando por ponerme una tanga hilo dental negra que me quedaba pintada. Luego,
con ayuda , me puse el corset que después de ajustado, redujo mi cintura unos 10
cm o mas , finalizando con las botas, que me llegaban a medio muslo. Joanna se
puso un conjunto de chaqueta y short de latex muy ajustado color rojo
combinándolo con unas medias negras de red, que eran sujetadas por unas ligas
que salían debajo del ajustadísimo pantaloncito. Unas sandalias rojas, la
elevaban del suelo unos 12 cm.
Cuando nos miramos al espejo, quede asombrada de la cintura
que tenia , me gustaba mucho ( aunque me costara respirar un poco). Para
rematarla, me puse un collar en el cuello de cuero negro.
Así, vestidas nos dirigimos hacia las escaleras, subimos tan
solo una cubierta, y entramos a un cuarto cuyas luces estaban apagadas. Yo
pregunte porque no prendíamos las luces, la respuesta me dejo helada…… " Callate,
ponete de rodillas y espera" . Rápidamente, me puse de rodillas, cuando se
encendió una fuerte luz que daba directamente a nuestra cara segándonos
momentáneamente. Dos personas agarraron a mi amiga , y se la llevaron de mi
vista. Escuche algunos gemidos junto con sonidos metálicos , que me produjeron
un poco de miedo. Casi inmediatamente que se produjo silencio, aparecieron de
nuevo las mismas personas y levantándome por los brazos, me llevaron,
depositándome sobre una mesa. Allí, bajaron mis piernas y las agarraron por los
muslos primero y luego por los tobillos dejando solo mi torso recostado . luego
dos grandes cinturones me apretaron contra la mesa impidiéndome moverme,
estiraron mis manos hacia delante, atándolas . Esto me produjo un dolor muy
fuerte por lo que intente pedir que las aflojaran, pero a mi primera palabra,
recibí una fuerte nalgada cuyo objetivo fue que cerrara la boca . Aparentemente
no estaban dispuestos a que hablara, porque también me pusieron una pelota en la
boca que se ataba a tras de mi cabeza impidiéndome mover la mandíbula ni hablar.
Unos minutos después se encendieron todas las luces. Ahí pude ver finalmente
donde nos encontrábamos. Era un salón bdsm completamente preparado. Había
aislante acústico en las paredes y techo, ganchos y cadenas por todos lados
potros, cepos , cruses y una vitrina con todo tipo de elementos. Me llamo la
atención unos aparatos que estaban colgando del techo, en la parte de abajo eran
semicírculos, y arriba casi triangulares. Tiempo después aprendí para que
servían. Cuando di vuelta la cabeza, la vi a Joanna que estaba en un cepo, y sus
pies estaba atados a la base. Quedaba en una especie de triangulo con su cola
expuesta.
Fue en ese momento que sentí que un fino pero frio cañito
entraba por mi cola y tiraba algún liquido. Lo sacaron e inmediatamente me
metieron algo un poco mas grueso e igual de frio. Luego ataron algo a la cola
que tenia echa con el pelo, y empezaron tirar hasta que mi cabeza quedo
totalmente levantada dejándome en esa posición. Cuando quise bajar un poco la
cabeza, (estaba muy incomoda), sentí que lo que tenia en la cola se metía mas
adentro e impedía moverla sin dolor. Luego vi, que era como un gancho, una punta
se metió en mi cola, y la otra la usaron para atármela al pelo. Giraron un poco
la mesa, y quede de frente viendo a mi amiga. Ahí comenzaron con ella. Para
hacerla corta, le dieron con una pala en la cola, luego, le metieron todo tipo
de cosas, pero cuando estaban poniéndole pinzas en los pechos escuche un
teléfono.
Todo este tiempo yo seguía atada. La sesión se suspendió
cuando, rápidamente uno de los dos tripulantes se fue, y el otro procedió a
desatarnos y tras agradecernos nos explico que estábamos llegando a puerto.
Aparentemente, el buen clima, corrientes favorables y un
cambio de puerto habían cambiado nuestro tiempo de arribo.
Si les gusto mi relato y quieren escribirme, mi email es
Cyntia_tv@hotmail.com