[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Foro sobre Dinero ]
 1,144,533 Miembros | 12,854 Autores | 54,279 Relatos | 1,421 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Primero lo pruebo, luego lo escribo
TODORELATOS » RELATOS » LUIS, UN HOMBRE SáDICO (3)
[ Quien de cuando en cuando ayuna, su salud asegura. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 04 de Diciembre, 2008.
Fecha: 13-May-07 « Anterior | Siguiente » en Dominación (2638 de 3498)

Luis, un hombre sádico (3)

Ismael
Accesos: 2,387
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 3 min. ]
 -   + 
Raquel comienza a visualizar sus objetos de deseo. Desearía tanto pasar a la acción. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

El deseo de Raquel.

Son las cinco de la mañana. Hace calor . Raquel está es su cama, sudorosa. Duerme ratos sueltos, agitada, luego en los momentos de vigilia su imaginación la excita; se masturba y luego se adormece de nuevo. A veces se levanta y va hacia su ordenador, donde contempla de nuevo, fascinada ,unas fotos hechas con cámara digital.

Cerca se ve una gran vela, ancha, con un cráter en su cúspide lleno de una laguna sólida de cera.

¿Qué ha pasado para que esta, hasta ahora. ordenada y metódica mujer no duerma con el sueño de las personas honradas y satisfechas con su vida?

En un capítulo anterior vimos, que aprovechando una coyuntura imprevista, Raquel tuvo acceso a una cámara digital de Luis. Luis es un cliente especial que ha absorbido gran parte de su interés vital. Ante la visión de una de las fotos en la cámara, hurtada en el domicilio de Luis, decidió verlas tranquilamente en su ordenador.

Cuando llegó volcó las imágenes. En el ordenador aparecía el día y la hora en que se habían hecho las instantáneas. Raquel comprobó que la fecha era de hacía una semana y un intervalo de unas cinco horas.

Cuando vio la primera fotografía se sorprendió al ver una mujer rubia, vestida de noche con una venda en los ojos. Su piel era blanca y sus miembros armoniosos. Caderas sensuales. Podía ser la misteriosa mujer del aeropuerto, pero Raquel no podía afirmarlo. Contempló durante minutos el dibujo de sus labios; eran tan besables y expresaban esa sensualidad angelical que admiraba en los cuadros del renacimiento italiano.

En las siguientes fotografías, se veía que dicha mujer era atada y se iba descubriendo, poco a poco, su blanca y suave carne. La iluminación era buena, lateral, con un bonito juego de luces y sombras. Don Luis, era de suponer, la ataba y la mantenía sujeta, bien de pie o bien echada de cubito prono sobre un sofá. Por cierto, todo parecían muebles envejecidos y paredes desconchadas, nada que ver con el domicilio de Don Luis o los pisos que alquilaba. A Raquel se le vino la idea de que pudiera ser el interior de la casa de las afueras, abandonada, que poseía su cliente y que ella no había visto.

En una de las fotos aparecía la marca de un latigazo, o eso imaginó Raquel. Luego se iban acumulando las marcas, por decenas por aquel cuerpo de suaves redondeamientos. Qué bello lienzo, pensó Raquel, al contemplar aquella blancura carnal.

Pudo ver que el pubis de la señora estaba depilado y que iban apareciendo en las fotos goterones de cera fundida. Raquel se imaginó las sensaciones de ella. También las de Luis al realizar aquellos actos con la bella. ¿Hubiera ella castigado esa dulzura? Nunca se le hubiera ocurrido, pero ahora, al verla e imaginarse sus gemidos se imaginaba azotando aquel hermoso trasero.

La sesión, tal y que indicaba la información de los ficheros fue larga y D. Luis tuvo tiempo de gozar a su placer de aquella mujer. ¿La penetraría? Bueno, él no aparecía en las fotos pero Raquel no tenía dudas de que era él el sujeto activo.

Raquel en su excitación se le ocurrió depilar su sexo totalmente. Quería sentir algo parecido a la mujer aquella. Le costó por falta de práctica. Luego se contempló desnuda ante al espejo. Aún su cuerpo no había perdido su atractivo aunque le sobrasen unos kilos. Sus pechos eran grandes y llenos con areolas anchas.

También probó a derramar la cera derretida sobre su pubis. El calor irritante mezclado a una masturbación intensa la dejó exhausta. Sentí el deseo de causar esas sensaciones a la dama misteriosa y también sentía, entreverado, el deseo de sentirse en su lugar y que fuera Don Luis quien la castigase de ese o de otros modos más crueles. Ella, pensó, al ser menos joven y bella debería ser tratada peor.

Como se verá a lo largo de esta historia, Raquel pudo, en un verdadero proceso de autoconocimiento, conocer ambas facetas, ser castigadora y castigada.

(continuará)

TodoRelatos.com © Ismael

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (5)
\"Ver  Perfil y más Relatos de Ismael
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.42 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto