¡Qué travieso cuñado…!
Este relato sucedió hace algunos años,
cuando mi hermana andaba de novia con un tipo muy guapo y cachondo y yo, salía
con amigo de un primo; ha sido la única vez que nuestros galanes eran tocayos:
Miguel eran sus nombres. Esta ocasión en particular habíamos ido a comer Bety,
su novio, una amiga nuestra –Gaby- el novio de ella y yo. Como nos entonamos muy
rico en la comida, decidimos seguirla así que los invité a mi casa. Bety tenía
que ir un rato a trabajar, así que dijo que nos alcanzaría después, Gaby y su
novio irían a comprar algo de tomar y botanas y Miguel –el novio de Bety- me
llevaría a la casa para preparar algo de botanas y mi galán nos vería en mi casa
después.
Cuando llegamos me puse a preparar algo
en la barra de la cocina y Miguel se fue al baño. Cuando regresó se me acercó
por detrás y me empezó a masajear los hombros; yo llevaba una blusa corta de
tirantes, así que sentía sus fuertes manos en mi piel…se sentía muy rico. Él y
yo habíamos coqueteado ocasionalmente y nos habíamos dado algunos arrimones
mientras bailábamos o cuando nadie nos veía, pero nada más.
-Estás riquísima, Tere. –me dijo al oído
mientras me arrimaba su paquete-
-Estate quieto, Migue.
-Apoco no se te antoja; solitos en tu
casa…
-Eres mi cuñado, además no tardan en
llegar Bety y los demás.
-Todavía van a tardar, además Héctor –el
novio de Gaby- me va a llamar cuando vengan para acá.
-Pero eres el novio de mi hermana…-la
verdad Bety me había presumido tanto de su novio sobre lo rico que cogía, que me
había despertado curiosidad, por eso le coqueteaba, pero no me había lanzado a
más-
-Mejor, así queda en familia. –comenzó a
besarme el cuello y los hombros, yo tímidamente y (en verdad sin quererlo) movía
el cuello para que no me besara-
-No cómo crees…
-Si bien que me coqueteas, cuñadita. No
te hagas…
-Claro que no…-la verdad ya me estaba
excitando bastante, me lamía, mordisqueaba y besaba mi cuello y oreja-
-No? Te acuerdas cuando fuimos a bailar
en el cumple de Gaby? Cómo me arrimabas tus nalgas? –me dio un empujón con su
paquete en mis nalgas- cómo te me insinuabas? Cómo cada que traes falda me
enseñas tus calzoncitos? Cómo me dejas ver tu escote? Cómo hace rato en el
restaurante casi me agarras el paquete?
-Ese fue un accidente…
-Si como no. No sabes las ganas que te
tengo, Teresita –me pasó un dedo por mi columna vertebral y saqué el pecho como
reflejo- mmmm, qué rico sacas las tetas. Ándale un rapidín, cuñada. Bien que
tienes ganas. O no? –sus manos estaban en mi cintura-
-Sí…pero no está bien.
-Sólo esta vez, para quitarnos la
tentación, ándale, Tere. –volteé la cara y me beso, subió sus manos sobre mi
blusa por mi abdomen y llegó hasta mis tetas; las masajeó y luego bajó una mano
para acariciar mi conchita pero sobre le pantalón-. Estás calientita, ves como
sí quieres.
-Ssssshhhhhhhh…-seguimos besándonos; me
desabotonó el pantalón de mezclilla negro que llevaba puesto, me acarició la
conchita sobre la panty y me bajó los tirantes de la blusa y del bra. Me
pellizcaba las tetas mientras me masturbaba. Me puso a mil enseguida, de las
mejores manos que me han masturbado- Ay, qué rico, así, así.
-Qué rico te mojas, Tere. Estás
empapada, qué delicia. Te va a entrar delicioso, preciosa.
-Sí, métemela, Mickey.
-Quieres que te la meta?
-Sí, sí, cógeme.
-Eres bien caliente, cuñada.
-Ay, sí amor…me tienes ardiendo…así,
síguele, síguele.
-Vente, vente en mis dedos, cuñadita.
Que se moje más tu panochita.
-Más?
-Qué rico te la voy a meter, preciosa.
Te voy a meter la verga hasta adentro, te lo voy a meter por todas partes, te la
voy a meter por atrás…te voy a lamer la concha y me vas a mamar la reata,
Teresita. –yo me excitaba cada vez más y por fin tuve mi primer orgasmo-
-Ay, qué rico!! Pinche, cuñadito.
-Ahora te voy a saborear…
-No, ya métemela, van a llegar! –pero me
ignoró; se hincó detrás de mi, me quitó los pantalones y comenzó a lamerme y
mordisquearme las nalgas-
-Qué rica tanguita, cuñada! Creí que no
te gustaban.
-Mickey me pidió que me la pusiera.
-Nadie sabe para quién trabaja.
-Cabrón.
-Cabrona…cabrona y puta. Qué rico culo!
Siéntate en el banco. –me di la vuelta, me senté en el banco, me abrió las
piernas…- qué sabrosa te queda –me hizo a un lado la tanga- mmmmmmmm…te gusta el
pelo corto –me lamió la concha y después de unos minutos empezó a dedearme y
lamerme.
-Así, así…más, más,
más…ayayayayayaya…aaaaaaaaaahhhhhhhhhhh
-Pellízcate los
pezones…mmmmmmmmmmmmmm…mmmmmmmmm
-le obedecí y mi excitación se disparó
delicioso- mmmmmmmmmmm, te gusta?
-Ay, sí, síguele, por favor.
-Quiero que te vengas en mi boca, Tere…mmmmmmmmm…mmmmm
-A-a-a-a-a-a-a…ay sí, ay sí, qué rica
lengua tienes, Mickey…
-Mmmmmmmmmm…mmmmmmmmmm…mmmmmmmmmm –subió
una de sus manos y me pellizcó los pezones, unos segundos después me vine por
segunda vez.
-Me vas a matar, cabrón. –se puso de pie
quitándose el pantalón y me la metió de un empujón- Sí, cógeme…ay, así, así.
-Esto es lo que querías? Eh?
-Sí, papito, sí…ay, qué rica la tienes…
-Te gusta?
-Me encanta cómo me estás cogiendo,
cuñadito…qué rica. –yo sólo estaba con mi panty echa a un lado y mi blusa y bra
enrollados en la cintura.
-Qué ganas tenía de metértela, Tere.
-Ah si? Y por qué?
-Porque estás bien rica, cuñada. Tienes
un culo delicioso y cómo lo presumes…-en ese momento sonó el teléfono de Miguel,
en señal de que ya iban para la casa Gaby y su novio. Carajo, con lo rico que
estábamos cogiendo.
-Métemela por atrás.
-Ponte de perrito en el suelo…-así lo
hice y me acarició las nalgas- pero mira qué culo se come el tocayo. –me
golpeteó las nalgas y la concha con su verga-
-Ya métemela, que van a llegar!
-Levanta el culo…así, ahí te va, Tere.
-Mmmm…qué rica la tienes, cuñado.
-Dime que te gusta cómo te la meto.
-Me gusta como me la
metes…aaaaaahhhhh…cógeme, cuñado, cógeme, así.
-Dime que quieres que te la meta.
-Quiero que me la metas.
-Dime que te gusta mi verga!
-Me gusta…
-No te pongas decente, cuñadita, si eres
bien puta, ándale, dime que te gusta mi verga –me dio unas nalgadas-
-Me gusta tu verga! Ay…cógeme, papito,
cójemeeeeee….aaaaaaaaa
-Otra vez, putita, dímelo.
-Me gusta tu verga, Mickey, dame más
verga, aaaaaaaaaaaaaaaa
-Te hubiera cogido antes, cuñadita, qué
culo y cómo aprietas, cabrona…-aceleró el ritmo de las embestidas-
-Vente, cuñado, vente, échame tu
leche…mójame el culo con tu leche
-Aaaaaaaaaahhhhhhhh, me voy a venir,
Teresita. Tienes unas nalgas deliciosas, cuñada.
-Qué rico me metes la verga, pinche
cuñado…la tienes deliciosa, cabrón.
-Es un pinche cornudo el tocayo, cuñada.
-Este culo es tuyo…cógeme cuando
quieras…métemela cuando quieras, cabrón….
-Eres mi puta?
-Soy tu puta, cógeme, cógeme, métemela…dedéame
el culo, quiero venirme otra vez…-así lo hizo y me vine enseguida-
-Ya no aguanto…vente adentro, no hay
problema…
-Ahhhhhhhhh….aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…
-Sí, amor, vente…échame tu leche…ay qué
rico…
-Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…aaaaaaaaaaaaaaaaaaa…uuuuuyyyyyyyy,
qué rico estuvo eso. Tu hermana no me deja que me venga adentro, sólo con
preservativo. Qué delicia!
-Mmmmmmmmmmmmmmm…qué rico coges, cuñado.
Creo que no será la única.
-Creo que no.
-Hay que vestirnos, ya no deben tardar.